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  • El peso se apreció entre pocas monedas emergentes tras la guerra en Irán; reservas estancadas pese a compras del Central

    El peso se apreció entre pocas monedas emergentes tras la guerra en Irán; reservas estancadas pese a compras del Central

    La guerra desatada en Irán disparó el precio del petróleo, lo que repercute en el costo del combustible a nivel mundial. Hubo, además, numerosos efectos colaterales: la caída de los mercados y la debilitación de monedas en todo el mundo, especialmente en los países emergentes. Sin embargo, Argentina quedó al margen de ese deterioro.

    El peso argentino se apreció casi 1% desde el 26 de febrero, fecha que marcó el inicio de los bombardeos a Irán por parte de Estados Unidos e Israel. Como contrapartida, el dólar —aun en medio de la turbulencia global— retrocedió otro escalón en ese período, perforando los $1.400 en la cotización mayorista.

    El índice DYX, que mide la evolución del dólar norteamericano frente a una canasta de monedas de países desarrollados, cortó la tendencia bajista reciente y acumula un incremento de casi 1,5% en el último mes. El euro, por ejemplo, cayó de 1,18 por dólar a $ 1,15, aunque ayer la moneda europea repuntó ante la mejora en los mercados al cierre y la expectativa de una pronta finalización del conflicto.

    La búsqueda de refugio por parte de los inversores golpeó con fuerza a los mercados emergentes y, en particular, a las monedas locales, que venían con cotizaciones muy firmes antes del estallido del conflicto.

    El real brasileño, por ejemplo, acumuló una depreciación de 1,2% en menos de un mes, mientras que el peso mexicano retrocedió 2,7 por ciento. Monedas asiáticas como las de Tailandia y Filipinas perdieron más de 3% en ese breve lapso, según un informe de Adcap Grupo Financiero. El rublo fue el más afectado, con una merma de 6,6%, pese a que la suba del petróleo favorece a Rusia.

    Si bien el peso argentino mostró un comportamiento contrario al del resto del mundo, no estuvo completamente solo: el peso colombiano registró una apreciación mayor, de casi 2 por ciento.

    La fortaleza del peso local se da, sin embargo, en un contexto de inflación que se mantuvo en torno al 2,9 por ciento en los dos primeros meses del año. La caída nominal del dólar, combinada con una inflación que por ahora no da tregua, implica una marcada apreciación real de la moneda, que en lo que va del año ya alcanza el 10 por ciento. En otras palabras, los precios en Argentina vuelven a encarecerse con rapidez en dólares.

    Incluso las compras del Banco Central de la República Argentina (BCRA) fueron clave para impedir una mayor caída del tipo de cambio en lo que va del primer trimestre. El organismo ya acumula más de USD 3.600 millones desde el inicio de 2026. Ayer adquirió otros USD 132 millones, pero no pudo evitar una nueva leve caída en el nivel de reservas, afectadas otra vez por el retroceso de casi 5% que sufrió el oro.

    Que el tipo de cambio haya caído a pesar de este nivel de intervención llevó a muchos economistas a sugerir aliviar o directamente eliminar el cepo cambiario, con el objetivo de generar mayor demanda y revertir la apreciación real. Sin embargo, esta posibilidad fue descartada por el equipo económico, que recordó la fuerte presión sobre el dólar vivida en la previa electoral del año pasado.

    El Gobierno busca aprovechar la estabilidad cambiaria como ancla frente a la inflación, que se acelera desde mediados del año pasado. La gran pregunta del mercado ahora es si el índice superará el 3% en marzo y empezará a retroceder a partir de abril, que es el escenario más probable.

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  • BCRA habilitó a los bancos a girar el 60% de sus dividendos de 2025 en tres cuotas

    BCRA habilitó a los bancos a girar el 60% de sus dividendos de 2025 en tres cuotas

    El Banco Central de la República Argentina (BCRA) estableció que los bancos con autorización previa podrán distribuir hasta el 60% de los dividendos correspondientes al ejercicio 2025, abonándolos en tres cuotas mensuales, iguales y no acumulables.

    La nueva disposición del Central determina que, hasta el 31 de diciembre de 2026, las entidades financieras con habilitación oficial podrán transferir sus utilidades al exterior. El pago de cada cuota será efectivo a partir del tercer día hábil de mayo y de cada mes en que se realice la distribución.

    Desde el organismo monetario subrayaron que el porcentaje es el mismo que rigió el año pasado. La diferencia radica en que entonces los bancos podían repartir dividendos retenidos en hasta 10 cuotas; en cambio, en 2026 sólo se podrán transferir los resultados de 2025.

    Según el comunicado oficial del BCRA, el monto total a distribuir no podrá superar el 60% del resultado del ejercicio correspondiente al año pasado, neto de las reservas legales y estatutarias cuya constitución sea obligatoria y se encuentren registradas a la misma fecha. Esta condición busca asegurar que las entidades mantengan niveles adecuados de capitalización antes de proceder con la distribución de utilidades.

    La medida exige que toda distribución de resultados se ajuste a lo informado en el Régimen Informativo Plan de Negocios y Proyecciones, así como en el Informe de Autoevaluación del Capital. De acuerdo con el texto, “el cómputo de los conceptos previstos en las Secciones 2. a 5. de ese texto ordenado y del importe límite a distribuir deberá realizarse en moneda homogénea de la fecha de la asamblea”.

    La resolución establece que solo podrán acceder a la distribución de resultados las entidades que hayan obtenido autorización específica del Banco Central y que cumplan con los parámetros de capital y transparencia exigidos en la normativa vigente. El límite del 60% apunta a preservar la solidez del sistema financiero argentino, al tiempo que permite cierta flexibilidad para el reparto de utilidades bajo supervisión estricta.

    Noticia en desarrollo…

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  • Jornada financiera: acciones argentinas suben hasta 6% en Wall Street; S&P Merval +2,8%, riesgo país arriba de 600

    Jornada financiera: acciones argentinas suben hasta 6% en Wall Street; S&P Merval +2,8%, riesgo país arriba de 600

    Las noticias sobre el conflicto bélico en Medio Oriente no dieron descanso a los mercados internacionales, que, en un escenario de alta incertidumbre, volvieron a mostrar caídas generalizadas, aunque se atenuaron en el tramo final de la jornada.

    El termómetro lo marcó, además, el precio del petróleo, que registró una fuerte suba por la mañana y moderó la tendencia al cierre. Tras tocar máximos por encima de USD 111, el barril de crudo Brent del Mar del Norte para entrega en abril avanzó 0,8% al cierre, a USD 108,30. El petróleo ligero de Texas en Nueva York retrocedió 0,8%, a USD 94,66 el barril. El gas natural subió 2,3 por ciento.

    Los principales indicadores de Wall Street cayeron entre 0,3% y 0,4%, mientras que los índices europeos llegaron a retroceder hasta 2,8 por ciento.

    En cambio, el S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires ganó 2,8% en pesos, hasta 2.768.681 puntos, apuntalado por los títulos vinculados al sector petrolero. En Nueva York, el ADR de YPF ascendió 5,3% a USD 41,56, mientras que los papeles de Vista Energy progresaron 5,1 por ciento. Encabezaron las ganancias Banco Francés (+6,4%) y Edenor (+6%).

    Los bonos soberanos en dólares -Globales y Bonares- cayeron 0,5% en promedio, con pérdidas más acentuadas para los títulos públicos de mayor duration.

    El riesgo país de JP Morgan, que mide la brecha de tasas entre los bonos del Tesoro de los EEUU y sus pares emergentes, llegó a escalar 29 unidades por la mañana, hasta 632 puntos básicos, un máximo desde el 12 de diciembre, y cerró con una caída de un punto, en 602.

    Declaraciones del ministro de Economía ayudaron a revertir la baja de la deuda. “Ya contamos con financiamiento para cubrir los próximos tres vencimientos de capital: julio de 2026, enero de 2027 y julio de 2027. Son aproximadamente USD 9.000 millones. No necesitamos acudir al mercado internacional”, aseguró Luis Caputo, en el marco del Simposio de Mercado de Capitales y Finanzas Corporativas del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF).

    En ese mismo foro, el presidente de la Comisión Nacional de Valores (CNV), Ricardo Silva, anticipó que el Gobierno argentino trabaja en la creación de un ETF (Exchange Traded Fund o fondo cotizado) que replique el panel de acciones líderes de la Bolsa porteña y pueda cotizar en el exterior, con el objetivo de contar con un instrumento que permita una mayor fluidez de capitales que inviertan en la renta variable argentina y aporte mayor volumen a los negocios.

    “Los bonos en pesos se desacoplaron de los instrumentos en moneda dura, con los Boncer mostrando una sobre-performance de entre 12% y 15% desde fines de enero, en gran parte impulsada por la fortaleza cambiaria. Sin embargo, la desdolarización comienza a perder impulso, y una mayor sobre-performance requeriría una apreciación adicional de la moneda”, indicó un informe de Adcap Grupo Financiero.

    “Recomendamos tomar ganancias en posiciones en pesos y rotar hacia moneda dura, dado que los riesgos a la baja han aumentado (9% en un escenario adverso)”, agregaron desde Adcap.

    La decisión de la Reserva Federal de los EE.UU. de mantener las tasas de referencia sin variación le aportó un sostén al dólar respecto de otras monedas y también en relación a las materias primas. En ese sentido, el oro (-4,8%, a USD 4.660,60 la onza) y la plata (-6,3%) descontaron este escenario que no estaba plenamente asumido en la operatoria precedente.

    Compras del BCRA y baja de reservas

    El mercado de cambios doméstico operó este jueves con un importante volumen de USD 590,6 millones en el segmento de contado.

    El dólar mayorista finalizó con un alza marginal de apenas 50 centavos respecto del miércoles, a $1.394,50, para mantener en el recorrido de marzo una baja de 2,50 pesos.

    “Desde el comienzo encontró una marcada resistencia: tras alcanzar un máximo intradiario de $1.402 en las primeras operaciones, la oferta comenzó a imponerse, replicando la dinámica vendedora que viene predominando en las últimas ruedas. A partir de allí, el tipo de cambio inició un recorrido descendente y escalonado, presionado por un flujo claramente oferente”, afirmó Nicolás Merino, operador de ABC Mercado de Cambios.

    “Este comportamiento estuvo acompañado por una fuerte recuperación en el volumen operado, que se incrementó un 51% respecto a la rueda anterior y alcanzó el nivel más alto del mes”, agregó Merino.

    El Banco Central estableció para la fecha un límite superior de su régimen de las bandas cambiarias en $1.637,01, lo que dejó al tipo de cambio oficial a 242,51 pesos o un 17,4% de esa banda, la distancia más amplia desde el 1 de julio del año pasado (18%).

    A la vez, la autoridad monetaria encadenó 52 jornadas seguidas con saldo a favor por su intervención cambiaria, pese al contexto de estabilidad financiera.

    Este jueves, la entidad sumó USD 132 millones, el mayor monto de marzo, y acumula compras por más de USD 3.600 millones en lo que va del año, pero las reservas internacionales exhibieron su séptima caída consecutiva.

    Con un nuevo retroceso de la cotización del oro (-4,8%) y el yuan chino (-0,4%) -que integra los activos- el stock bruto cedió USD 793 millones, a USD 43.702 millones, un mínimo desde el 5 de enero de este año.

    El dólar al público quedó ofrecido por cuarto día seguido a $1.415 para la venta en el Banco Nación, para reiterar su precio más bajo desde el 25 de febrero. Por la mañana llegó a estar negociado a $1.420, pero no logró sostener la tendencia debido a la estabilización del tipo de cambio mayorista.

    El Banco Central informó que en las entidades financieras el dólar minorista promedió $1.416,66 para la venta y $1.366,10 para la compra.

    La cotización blue del dólar descontó cinco pesos o 0,4%, a $1.430 para la venta. Esta cotización informal mantiene un retroceso de 100 pesos o 6,5% en lo que va de 2026.

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  • Polémica por demolición de tradicional edificio en Avenida Alvear por proyecto de mega lujo y tensión entre empresarios

    Polémica por demolición de tradicional edificio en Avenida Alvear por proyecto de mega lujo y tensión entre empresarios

    En el número 1628 de la Avenida Alvear, en el tradicional y elegante trazado porteño de Recoleta —sin duda el más lujoso de la ciudad de Buenos Aires— funcionó la emblemática tienda de Ermenegildo Zegna.

    La propiedad de dos pisos ya está en proceso de demolición; en su lugar se construirá un edificio de nueve pisos que tendrá en planta baja un local de 300 metros cuadrados para una marca de súper lujo, cuyo contrato se está cerrando en estas horas.

    En la misma manzana se encuentran edificios de valor histórico, como el Palacio Fernández Anchorena —sede de la Nunciatura Apostólica—, el Palacio Duhau —hoy Park Hyatt Buenos Aires— y el Palacio Casey, que actualmente alberga al Ministerio de Cultura.

    A pesar de contar con las autorizaciones pertinentes del gobierno porteño, la propiedad quedó envuelta en una polémica entre empresarios del mundo inmobiliario y surgieron dudas sobre la protección patrimonial de la zona.

    La construcción contaba con permiso de demolición desde hace un par de años y ahora comenzaron los trabajos. La obra, dirigida por Pride Developer, recibió duras críticas de otro actor del mercado inmobiliario: Izrastzoff.

    “Acabamos de ver que el GCBA autorizó la demolición total de un edificio patrimonial en la avenida más emblemática de Buenos Aires. Escándalo es poco”, posteó en X Izrastzoff.

    “Todo lo que se pueda hacer para frenar este permiso debe hacerse rápido, porque el riesgo de que demuelan entre gallos y medianoche es real. No estamos en contra del desarrollo ni somos los fanáticos de La Ciudad Museo pero este edificio puede mantenerse y desarrollar arriba otro volumen como se ha hecho en Aberg Cobo y en muchos otros edificios como el club francés, etc. etc.”, agregaron.

    “Es insólito el reclamo. Está todo en regla, es un inmueble que no está protegido, se hizo en los 90 y la protección es para los anteriores a 1942. No hay cuestiones patrimoniales… la obra ya arrancó, ya se está demoliendo. En 24 meses estará lista”, le dijo a este medio Maximiliano Mustafá, CEO de Pride.

    “Izrastzoff se queja porque se quedó afuera del negocio. Querían venderlo ellos y lo va a vender Sotherby’s”, agregó.

    En el lugar se prevé un local comercial de 300 metros —“que ocupará una marca muy grande global”, prometió el empresario— y el edificio tendrá nueve plantas con pisos y semipisos de entre 90 y 180 metros cuadrados, con unidades valoradas hasta en USD 2 millones.

    “Empezamos a reclamar con otra demolición de la zona que no estaba protegida y la terminaron demoliendo. Debería estar protegida. La Ciudad tendría que hacer un catálogo renovado con lo que se puede tocar y lo que no. La ley habla de protección de propiedades hasta el año 1942, pero hay que cambiarla de manera urgente. Hay que proteger a la avenida Alvear y muchos otros trazados porteños”, dijo Iuri Izrastzoff, director de la inmobiliaria.

    “El edificio fue reformado en los ‘90, pero es mucho más antiguo. Antes era una casa: tiene la firma del arquitecto en la fachada. Es una propiedad que tuvo dos vidas. Nosotros hace 16 años tenemos una revista de protección del patrimonio de Buenos Aires y decir que hacemos estos reclamos por un tema comercial es nefasto. Es una mentira grotesca. El edificio sigue en pie, pasé hace un rato. Al menos debería mantenerse la fachada. La Ciudad debería hacer algo ya”, afirmó.

    Como se dijo, esta propiedad pasó por varias instancias. En 2022 intervino la Nación —por medio de la Comisión Nacional de Monumentos, Lugares y Bienes Históricos— y se frenó su demolición. Luego vino la autorización de 2024, que se demoró hasta ahora, cuando empezaron las obras, y también las quejas.

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  • Banco Central compró más de USD 3.600 M en 2026 pero reservas anotaron séptima caída y cayeron bajo USD 44.000 M

    Banco Central compró más de USD 3.600 M en 2026 pero reservas anotaron séptima caída y cayeron bajo USD 44.000 M

    El Banco Central de la República Argentina (BCRA) encadenó 52 jornadas consecutivas de compra de divisas en un contexto de estabilidad en el mercado cambiario. Este jueves la entidad incorporó USD 132 millones —el mayor monto de marzo— y acumula compras por más de USD 3.600 millones de dólares en lo que va del año; no obstante, las reservas internacionales registraron su séptima caída seguida.

    Desde el inicio de la cuarta fase del programa monetario, en enero, el BCRA aumentó sus reservas en USD 3.611 millones, superando un tercio de la meta anual establecida para 2026. Para sostener esas compras, la autoridad monetaria emitió pesos sin aplicar mecanismos de esterilización, mientras que el Tesoro absorbió parte de la liquidez mediante colocaciones de deuda interna. En las últimas licitaciones, el Ministerio de Economía priorizó evitar un incremento de la base monetaria para contener la inflación y posibles variaciones en la cotización del dólar.

    Las previsiones oficiales sitúan la acumulación neta de reservas para 2026 entre 10.000 y 17.000 millones de dólares, según la demanda de pesos y la disponibilidad de divisas. Según el presidente del BCRA, Santiago Bausili, el ritmo de compra de dólares estará determinado principalmente por el apetito por la moneda local y la llegada de divisas al país. Hasta la fecha, el volumen adquirido en el año equivale al 36% del objetivo propuesto para el año.

    El BCRA fijó un límite diario para la compra de dólares, que no puede superar el 5% del volumen negociado en el Mercado Libre de Cambios, y formalizó acuerdos con empresas y entidades para canalizar operaciones fuera del mercado mayorista, con el objetivo de evitar presiones en el mercado de cambios.

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  • Economía en clave K, inflación y riesgo país: Miguel Kiguel advierte sobre reservas bajas y dualidad sectorial

    Economía en clave K, inflación y riesgo país: Miguel Kiguel advierte sobre reservas bajas y dualidad sectorial

    Miguel Kiguel, director ejecutivo de EconViews, aseguró durante el panel “La macro que viene” en el 21.° Simposio de Mercado de Capitales y Finanzas Corporativas del IAEF que la economía argentina atraviesa tensiones persistentes en el riesgo país y una marcada dualidad entre sectores. Ante un auditorio de empresarios y referentes del sector, ambos especialistas plantearon diagnósticos sobre la situación actual y las posibles líneas de política económica.

    En primer lugar, Kiguel señaló que la Argentina se encuentra en una etapa de transición tras “dos años que implicaron un cambio importante y en la dirección correcta en donde va el país”. Añadió que el reto principal es consolidar el programa económico frente a variables que muestran fragilidad, entre ellas el riesgo país, las reservas internacionales, la inflación y la desigual dinámica de los distintos sectores productivos.

    El ejecutivo de EconViews destacó que el riesgo país argentino ronda los 600 puntos, un nivel relevante comparado con los 400 puntos que suelen considerarse umbral de alto riesgo. “No hay una explicación sencilla; son un conjunto de factores”, afirmó, y remarcó que la deuda pública como porcentaje del PBI no es elevada, lo que torna más inquietante esa situación. “¿Un país solvente por qué enfrenta este problema? Uno podría decir la historia, pero Ecuador no es la madre Teresa. Algo está pasando”, expresó.

    Al analizar la visión de los inversores internacionales, subrayó que las reservas persistentemente bajas siguen siendo motivo de preocupación a pesar de que el Banco Central empezó a comprar. “Nuestras reservas siguen flacas a pesar de que el Banco Central está empezando a comprar. ¿Y por qué son importantes las reservas argentinas más que en otros países? Porque nuestra deuda es casi toda en dólares; esa es la diferencia, por ejemplo, con Brasil y Uruguay, que tienen un mercado en moneda local dinámico. Nosotros estamos en la situación inversa: mucha deuda en dólares y poca en pesos, a pesar de que esto está cambiando, pero lleva tiempo”, explicó.

    En ese sentido calificó ese desequilibrio como el talón de Aquiles de la economía local. “A pesar de todo, tenemos mucha deuda en moneda extranjera y, para la tranquilidad del mercado, necesitamos más reservas”, afirmó. A la vez planteó que el proceso de recomposición de reservas ya empezó, aunque la velocidad y la oportunidad para volver a los mercados de capitales son objeto de debate. “Uno puede argumentar que se puede haber ido más rápido, se podría haber emitido deuda en el mercado de capitales, discutible si habría sido una buena decisión o no, la oportunidad estuvo, no la aprovechamos en ese momento”, precisó.

    Otro eje del análisis fue la evolución de la inflación. Kiguel observó que los precios retomaron impulso después de un período prolongado sin descensos: “de repente empezó a subir, cuando tuvimos ocho meses seguidos sin que la inflación baje y en casi todos subieron”. Reconoció que hay varias hipótesis sobre las causas, sin una respuesta concluyente. “Puede ser que esa inflación de 1,5% fuera un golpe de suerte. Se acuerdan que en marzo y abril había muchas dudas sobre si se iba a depreciar la moneda o no, mucha presión sobre los dólares paralelos, el Central estaba complicado, el tipo de cambio parecía que iba a subir; probablemente los precios se anticiparon y tuvimos más inflación en marzo y abril que en los otros dos meses”, relató.

    Al considerar la tendencia de los precios, indicó que entre octubre de 2024 y la fecha se registró una inflación promedio de 2,4 por ciento. Señaló que el registro reciente de 2,9% no refleja necesariamente la tendencia de fondo, sino que está influido por choques temporales y factores estacionales. “Antes era demasiado bueno, ahora demasiado malo. Pero para bajarla de ese 2,4% va a hacer falta pensar en un plan de política antiinflacionaria que está y no está”, enfatizó.

    Kiguel también se refirió a la tasa de interés, que calificó de “muy volátil”. Recordó subas y bajas significativas en meses previos, con una relativa estabilización en días recientes, y comparó la TAMAR con una inflación cercana al 3% en los últimos meses, lo que implica una tasa real negativa y sugiere que la tasa no se está utilizando como la herramienta principal para contener la inflación. “No está claro cuál es el régimen monetario, a lo largo del tiempo ha ido cambiando: fue el tipo de cambio al principio, la tasa de interés para frenar la inflación y el tipo de cambio en el periodo preelectoral y ahora está medio mezclado”, describió.

    Economía en clave K

    Sobre la actividad, sostuvo que el desempeño es dispar entre sectores. “Hay una sensación térmica en muchos sectores de que la economía no arranca y en otros que anda bárbaro. Es una economía en K, no por los Kirchner, sino porque hay una parte que sube y otra que baja”, afirmó. Explicó la idea de una economía dual: “Tenemos energía, agro, minería, servicios financieros, economía del conocimiento pum para arriba y después tenemos otros sectores como construcciones, industria, consumo masivo, salario y empleos que la están llevando como pueden. La tendencia es muy buena, pero estamos en un pozo, necesitamos empujar para que la economía empiece a andar un poco más”.

    En ese contexto propuso que el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) podría servir como herramienta para impulsar el crecimiento. “Hay algo que en la Argentina podría ayudar y no se está usando, que es el FGS, una forma de empujar esta economía es empezar a inyectarle más fuerza. ¿Qué tiene el FGS? Fondeo a largo plazo, es una de las pocas instituciones que puede dar préstamos a largo plazo”, argumentó.

    En relación con los vencimientos de deuda, remarcó que, si bien los montos son relevantes, el país dispone de los recursos necesarios siempre que mantenga un rumbo favorable. Subrayó la acumulación de reservas como eje clave para la estabilidad financiera y valoró la posibilidad de profundizar el mercado local para ofrecer alternativas a quienes hoy solo pueden colocar sus dólares en plazos fijos. “Me gustó la idea de seguir usando el mercado local donde hay dólares que a la gente se le hace difícil colocar más allá de ir a un banco a un plazo fijo. A medida que pase el tiempo, la gente se va a tranquilizar en ese sentido”, opinó.

    Ambos referentes coincidieron en la necesidad de instrumentos de política económica que fortalezcan el mercado doméstico, gestionen la volatilidad inflacionaria y recuperen la confianza de agentes e inversores, en un escenario donde algunos sectores muestran señales de recuperación mientras otros permanecen rezagados.

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  • Caputo: no pueden forzar a los argentinos a tener pesos; espera desinflación y tiene fuente para pagar deuda

    Caputo: no pueden forzar a los argentinos a tener pesos; espera desinflación y tiene fuente para pagar deuda

    El ministro de Economía, Luis Caputo, habló sobre la aceleración de la inflación registrada en los últimos meses y reafirmó que el Gobierno no acudirá al mercado internacional para colocar deuda. Además, explicó que en los próximos meses se anunciarán vías de financiamiento alternativas para afrontar los vencimientos de capital de la deuda externa.

    Durante su exposición en el 21.° Simposio de Mercado de Capitales y Finanzas Corporativas, el funcionario nacional puso el acento en la búsqueda de opciones que reduzcan costos y consoliden la estabilidad fiscal. En materia de política monetaria, y tras registrarse una inflación de 2,9% en febrero por segundo mes consecutivo, Caputo subrayó que la dinámica inflacionaria depende de la oferta y la demanda de pesos. Aunque afirmó que, si Argentina hace las cosas bien, “más temprano que tarde la inflación va a converger a los guarismos que todos queremos ver”.

    “Veníamos muy bien hasta junio del año pasado y sufrimos un retroceso en los últimos siete, ocho meses. Hoy por hoy, la mayoría de los argentinos entiende que la inflación es un fenómeno monetario que se da por un desbalance en el mercado monetario, ese desbalance se puede dar por un aumento en la oferta de pesos, por una caída de la demanda o por una combinación de las dos. Uno, como policy maker, puede controlar la oferta, que es lo que hacemos nosotros, pero nosotros no podemos controlar la demanda, no podemos forzarlos a ustedes a tener pesos en el bolsillo si no quieren”, señaló.

    El ministro vinculó la reciente aceleración de precios con una recomposición de precios relativos, sobre todo en bienes regulados y en la carne. “Estamos en un proceso de recomposición de precios relativos y tuvimos que subir regulados más de lo que se venía haciendo, tuvo un impacto, la carne tuvo un impacto fuertísimo, pero es algo puntual, la carne no va a seguir subiendo 8% todos los meses. Ya está, a partir de ahora deberíamos volver a un proceso de desinflación y en cuánto tiempo se llegará a los umbrales de que empezamos con cero, esperemos que sea pronto”, argumentó Caputo, quien sostuvo que el fenómeno inflacionario responde a factores específicos que tienden a corregirse.

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    También aludió a la percepción social y al escepticismo sobre la economía argentina. “Hoy es casi más difícil lidiar con escepticismo de mucha gente producto de nuestro pasado que con nuestra economía. La economía está tremendamente en orden, pero hay muchísima gente que no puede evitar pensar que a Argentina le tiene que ir mal. No es una queja, es descriptivo, el daño económico y psicológico que ha hecho el kirchnerismo en la gente es brutal”, manifestó.

    Alternativas de financiamiento de la deuda

    Por otra parte, el jefe del Palacio de Hacienda enfatizó que el equipo económico no contempla salir al mercado internacional para refinanciar compromisos de deuda. “En algún momento pensamos el año pasado, por ahí en noviembre-diciembre. Lo descartamos. Primero, importante aclarar, este es un Gobierno que no toma deuda; tenemos superávit; por el contrario, hemos cancelado mucha deuda, sobre todo al principio del mandato, cuando no teníamos la opción de refinanciar”, afirmó el ministro, y subrayó que el Ejecutivo prioriza recursos propios y alternativas más económicas frente a la emisión tradicional de bonos en los mercados globales.

    Según Caputo, el equipo ya identificó alternativas de financiamiento suficientes para cubrir los próximos tres vencimientos de capital. “El trabajo de Fede (por Furiase) en la Secretaría de Finanzas es el de refinanciar al país lo más barato posible. Tenemos opciones más baratas; mientras tengamos estas opciones más baratas, que por ahí el mercado no las sabe, pero se va a enterar en los próximos meses, nosotros vamos a seguir primando lo que es la opción más barata”, aseguró. En esa línea, dijo contar con financiamiento identificado para cubrir los tres vencimientos próximos —incluido el cupón de julio de este año, y los de enero y julio del año que viene— por aproximadamente USD 9.000 millones.

    En cuanto al costo de financiamiento y el acceso a los mercados, el ministro consideró que el actual nivel del riesgo país es excesivo respecto de las condiciones técnicas. “Si hoy el riesgo país está en un nivel que nosotros consideramos que es exagerado, eso quiere decir que la posición técnica, la relación entre oferta y demanda, no está tan equilibrada como nos gustaría. Tenes que seguir arreglando la economía, estabilizando y, por el otro lado, seguir pagando, y lo podemos hacer porque tenemos alternativas de financiamiento mejores. El mejor de los mundos, nos financiamos más barato para cancelar deuda más cara, perfecto”, detalló.

    La relación con el FMI

    Caputo precisó que con el Fondo Monetario Internacional (FMI) vencen USD 3.000 millones adicionales de capital en 2027. “Más allá de las fuentes que estamos trabajando, lo que vamos a seguir haciendo es desarrollar el mercado local, la venta de activos y estos financiamientos alternativos que por ahora son más baratos que el mercado”, remarcó.

    Sobre el vínculo con el organismo, cuya segunda revisión se encuentra en negociación, aseguró que la relación es “espectacular” y sostuvo que Argentina nunca la había tenido así con el FMI. “Ahí sí hemos ganado un nivel de confianza, sobre todo de ellos a nosotros, el Fondo siempre ha sido más escéptico con Argentina porque tiene historias difíciles”, afirmó. “Ellos ponderan mucho la opinión nuestra porque le hemos mostrado con resultados que lo que hemos venido diciendo lo hemos venido haciendo”, expresó.

    Referido al papel del sector privado, Caputo destacó la necesidad de generar un entorno favorable para la inversión y negó cualquier favoritismo sectorial. “Nosotros lo que hacemos es crear las condiciones macroeconómicas para que el sector privado invierta y decida qué es negocio. La roca en Vaca Muerta estuvo siempre ahí, las montañas para hacer minería estuvieron siempre ahí (…). No es que nosotros estemos favoreciendo a un sector; la inversión vino ahora porque ahora nosotros estamos dando las condiciones económicas, institucionales y jurídicas, y los inversores ven eso y dicen que ahora Argentina es creíble. Se tiene que desarrollar el sector privado aprovechando las oportunidades de acuerdo a lo que le parece al sector privado”, explicó.

    El ministro insistió en que la economía argentina presenta signos de orden y que el desafío central es superar el escepticismo social. En ese marco, reiteró la prioridad del Gobierno por usar recursos propios y alternativas menos onerosas, como la venta de activos y la captación de fondos en el mercado local, para cumplir con los compromisos financieros y sostener la estabilidad alcanzada.

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  • Por qué el riesgo país sube y se consolida por encima de 600: JP Morgan lo lleva a máximos en tres meses

    Por qué el riesgo país sube y se consolida por encima de 600: JP Morgan lo lleva a máximos en tres meses

    Las bolsas internacionales operan en rojo a medida que continúan los ataques entre los EEUU e Israel contra Irán, lo que afecta la producción y el comercio internacional de hidrocarburos en torno al Estrecho de Ormuz.

    La incertidumbre es enemiga de la inversión financiera. Las plazas caen y los precios del petróleo suben, ante un escenario más adverso que anticipa un deterioro de la actividad económica y una inflación más persistente, sin horizonte de salida inmediato.

    En el plano local, las cotizaciones de los bonos soberanos son las más afectadas y eso se refleja en un aumento del riesgo país argentino, que se consolida por encima de los 600 puntos básicos y marca un máximo en tres meses.

    Los bonos soberanos en dólares -Globales y Bonares- caen un 1% en promedio, con pérdidas más acentuadas para los títulos públicos de mayor duration. El riesgo país de JP Morgan, que mide la brecha de tasas de los bonos del Tesoro de los EEUU respecto de sus pares emergentes, sube 29 unidades para la Argentina, en los 632 puntos básicos, un máximo desde el 12 de diciembre. Los títulos públicos vuelven a rendir una tasa de retorno por encima del 10% en la mayoría de las emisiones.

    ¿Por qué sube el riesgo país?

    1) Aversión global al riesgo. “Los mercados emergentes enfrentan un escenario más adverso. Los spreads soberanos y corporativos suelen ampliarse y las monedas pierden terreno frente a la divisa estadounidense. El resultado es un endurecimiento de las condiciones financieras globales: un dólar más fuerte y mayores primas de riesgo que encarecen el financiamiento externo y reducen el margen de maniobra”, indicó GMA Capital.

    Los bonos en dólares vuelven a rendir una tasa de retorno por encima del 10% en la mayoría de las emisiones de Globales y Bonares

    2) Caen los bonos del Tesoro. El riesgo país mide la brecha de tasas de los títulos emergentes respecto de los bonos del Tesoro de los EEUU. La baja de los precios de la deuda de EEUU replicó en un ascenso de las tasas de retorno. El bono del Tesoro de EEUU a diez años elevó su rendimiento en marzo de 3,96% anual a 4,77%, que implica un alza de 31 puntos básicos que se contagia con más fuerza a los bonos soberanos emergentes.

    3) Escasez de reservas. Aunque el BCRA lleva comprados unos USD 3.300 millones en el mercado en 2026, las reservas se mantienen debajo de USD 45.000 millones y en un mínimo desde el 9 de enero debido a los pagos de vencimientos en moneda extranjera. El nivel de reservas se asocia con la solvencia del Gobierno.

    “Quizás los inversores necesitan ver más meses de compras sostenidas del Central en el MLC, para confiar que el Gobierno realmente está convencido de la importancia de acumular reservas tras los comentarios de Milei al respecto de la semana pasada”, afirmó 1816.

    4) Calendario de vencimientos. En 2027 el Gobierno deberá afrontar un exigente calendario de pagos de deuda en moneda extranjera y condiciona la valuación de los bonos.

    “A estas tasas el riesgo de los bonos argentinos puede lucir algo asimétrico, dado que en la zona de 9% la oferta de bonos debería ser muy grande, considerando vencimientos netos con privados y FMI por la zona de USD 30.000 millones en lo que queda del mandato de Javier Milei”, recordaron los analistas de 1816.

    5) Tasas de la Fed. El banco central norteamericano votó este miércoles, por votación dividida, a favor de mantener su tasa de interés de referencia entre el 3,5% y el 3,75% anual. Las tasas de los fondos federales podrían permanecer más altas por más tiempo del previsto y también influyen en los rendimientos globales.

    “En un contexto de mayor inflación, una Fed sin apuro por recortar tasas y crecientes tensiones geopolíticas, los mercados globales ajustaron a la baja y el dólar volvió a ganar protagonismo”, explicaron desde Cohen Aliados Financieros.

    6) Señales políticas y económicas. A los bonos también les afectan condiciones políticas que son difíciles de mensurar, pero que influyen en el ánimo inversor. El resultado de las elecciones de medio término en los EEUU puede definir el futuro de la administración de Donald Trump y su eventual respaldo al Gobierno argentino, a la vez que las chances de una reelección de Javier Milei en 2027 es para muchos inversores una garantía del repago de los títulos públicos.

    En lo local, con indicadores laborales y de actividad dispares, junto con una todavía elevada inflación, se esperan “señales desde la ‘micro’, toda vez que se reconoce que la ‘macro’ ya transita una etapa de estabilización. En ambos casos las miradas se dirigen hacia allí ya que los inversores comienzan a anticipar el calendario electoral del 2027, y dicho sentido la evolución de la opinión pública jugaría un papel cada vez más central como ‘termómetro’ del respaldo al plan económico y las reformas”, consideró el economista Gustavo Ber.

    7) Posición técnica. “Si bien el Tesoro está repagando deuda y el stock de títulos públicos -soberanos, provinciales y títulos del BCRA- y corporativos en manos offshore es muy parecido al que había al final del Gobierno de Alberto Fernández medidos en valor nominal, el valor de mercado de esos títulos aumentó más de 60% desde fin de 2023, debido a la valorización de los Globales y Bonares de los últimos años”, señaló 1816.

    “De este modo , el peso del crédito argentino en los portafolios de inversores offshore creció mucho sin que el país haya aumentado su endeudamiento externo. Además, para seguir comprimiendo se requiere un cambio en la base inversora -los real money deberán tomar la posta de los fondos distressed- y tiene sentido pensar que aquellos que compran Globales principalmente para hacer tasa pueden ver con recelo los riesgos políticos locales y/o ciertas idiosincrasias del marco institucional de la política económica”, estimaron desde la consultora.

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  • Se agrava la crisis láctea: Sudamericana de Lácteos dejó de pagar sueldos y preocupa el futuro de sus 80 trabajadores

    Se agrava la crisis láctea: Sudamericana de Lácteos dejó de pagar sueldos y preocupa el futuro de sus 80 trabajadores

    Otra empresa del sector lácteo atraviesa una crisis: Sudamericana de Lácteos, propietaria de marcas como Premio, SyS, Sudamlac, Tambería Holandesa, Pensilvania y Tuca. Con sede en Díaz, Santa Fe, la firma arrastra problemas financieros desde mediados del año pasado y, si no consigue un inversor que inyecte capital, podría transformarse en una cooperativa gestionada por los 80 trabajadores de la planta.

    El caso de Sudamericana se suma al de otras compañías del sector, como Verónica, ARSA y La Suipachense, en un contexto provincial en el que la industria láctea registró una caída productiva del 10,3% solo en enero de 2026, según la Federación Industrial de Santa Fe (Fisfe).

    La planta está en el departamento San Jerónimo, en Díaz, una localidad de unos 2.000 habitantes. Según el intendente Juan José González, la fábrica acumula tres meses de salarios impagos y una deuda significativa con los productores lácteos de la región.

    Según información del Banco Central, la firma también arrastra deuda financiera y llegó a acumular 36 cheques rechazados por casi $189 millones, aunque luego regularizó más del 90% de esos pagos. No obstante, en febrero de 2026 al menos tres cheques por un total de $12 millones fueron rechazados por falta de fondos.

    En una entrevista con la emisora local LT9, el funcionario afirmó haber mantenido una reunión con los actuales propietarios de la planta, radicados en Villa María, Córdoba. “Los directivos reconocieron problemas en la transición de la compra, que derivaron en la cesación de pagos a empleados y tamberos”, dijo González.

    El conflicto se originó durante el proceso de cambio de propietarios. Según fuentes locales, la transición no se llevó a cabo de forma ordenada y generó problemas operativos, demoras en los pagos y una fuerte tensión con los productores que abastecen la planta. La falta de capital de trabajo paralizó la actividad y dejó a la empresa en situación crítica en pleno traspaso.

    Ante ese panorama, las autoridades comunales propusieron recurrir a la figura de “recuperación de empresas”, una legislación vigente en Santa Fe desde 2017, diseñada para que las fábricas en crisis puedan reorganizarse bajo control directo de sus propios trabajadores, agrupados en una cooperativa.

    “El titular de la empresa está dispuesto a poner en manos de los empleados la fábrica para que siga trabajando. Es una decisión de la gente, de los empleados, y en esa instancia estamos”, reconoció el funcionario, y añadió que la opción de una compra por parte de inversores privados sigue latente, aunque fuentes allegadas describen el panorama como “muy oscuro”.

    El modelo cooperativo para sostener la actividad está siendo evaluado por los trabajadores; es una alternativa que ya se aplicó en situaciones similares en la provincia.

    La planta cambió de manos varias veces en los últimos años: primero perteneció al grupo italiano Parmalat, luego fue adquirida por la chilena La Mucca y más tarde quedó en manos de Lactalis —hoy propietaria de Parmalat—. La denominación actual surgió con un grupo de empresarios de Rosario, que a comienzos de este año la vendieron a Sergio Servio, propietario de Lácteos Servio, con base en Villa María.

    Efecto dominó en la industria láctea santafesina

    El caso de Sudamericana de Lácteos se suma al de Lácteos Verónica, paralizada desde febrero y que recientemente reconoció una “ruptura de la cadena de abastecimiento” y bajos niveles de productividad. La empresa espera un inversor que aporte capital para retomar la producción. A estos casos se añaden las quiebras recientes de La Suipachense y ARSA.

    Según Fisfe, desde 2023 cerraron 310 empresas y se perdieron 8.200 puestos de trabajo en la provincia. La recesión aparece como la causa principal, por la fuerte caída en ventas y una contracción comercial estimada entre 8% y 9%, según el informe difundido por la entidad.

    En enero de 2026 la producción industrial santafesina mostró una caída interanual del 9,7%, afectando a dos tercios de los sectores industriales, que operan por debajo de los niveles del año anterior. Entre los rubros más golpeados están la siderurgia (-35,6%), la maquinaria agropecuaria (-32,1%), los vehículos automotores (-12,3%), la molienda de oleaginosas (-15,4%) y los productos lácteos, con una baja del 10,3% respecto a enero de 2025.

    FISFE identifica la debilidad de la demanda interna; el aumento de los costos financieros —que superan la inflación y restringen el acceso al crédito—; el deterioro de la cadena de pagos; y la escasa actividad en la construcción, con una caída del 15,2% en superficie autorizada en 2024 y del 8% en 2025. El informe también destaca el fortalecimiento de las importaciones, favorecidas por condiciones más competitivas que desplazan a la producción local.

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  • Récord de mora crediticia: qué hacer si no podés pagar un crédito o el resumen de la tarjeta

    Récord de mora crediticia: qué hacer si no podés pagar un crédito o el resumen de la tarjeta

    La mora crediticia en Argentina alcanzó niveles inéditos en los últimos meses. Los datos más recientes indican que la proporción de personas que dejaron de pagar sus créditos o el resumen de sus tarjetas creció de forma notable, tanto en el sistema bancario como en el segmento de préstamos no bancarios y en las billeteras virtuales. Este aumento de los atrasos se produce en paralelo a la persistencia de tasas reales positivas, una inflación que deteriora los ingresos y la dificultad de los salarios para recuperar terreno frente al alza de los precios.

    El último dato oficial, proveniente del Banco Central (BCRA), corresponde a diciembre y muestra que la morosidad en los créditos bancarios se triplicó en el último año. La proporción de familias con pagos atrasados pasó de niveles históricamente bajos a cifras que no se veían desde la crisis de 2001, según el relevamiento oficial. Este deterioro se manifestó con fuerza en las tarjetas de crédito, donde el porcentaje de mora casi se duplicó en apenas seis meses, y sobre todo en los préstamos personales, que aumentaron tanto en cantidad como en monto real.

    Mientras tanto, datos privados señalan que la situación se agrava fuera del sistema tradicional. Un estudio de una consultora especializada estimó que hacia enero la mora general, que incluye no solo a bancos sino también a billeteras virtuales y a financieras no bancarias, se ubicó cerca del 25%. Ese porcentaje multiplica varias veces los registros anteriores y sugiere que la presión sobre el presupuesto familiar se extendió a canales alternativos de financiación, utilizados con mayor frecuencia ante las restricciones del crédito tradicional.

    El pago mínimo se consolidó como una trampa para muchos usuarios: permite seguir usando el plástico, pero alimenta el saldo con intereses elevados. Los bancos aplican sistemas de amortización que resultan onerosos para el cliente: los intereses llegan a superar el 4% mensual en pesos y el 2% en dólares. Al mismo tiempo, las promociones de cuotas fijas impulsaron el consumo, pero también generaron una acumulación de saldos impagos.

    El crecimiento de la mora en billeteras virtuales y en financieras no bancarias confirmó que el fenómeno excede al sistema bancario. El índice de atrasos estimado por consultoras alcanzó el 25% en estos canales, una proporción sin precedentes para el sector.

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    Recomendaciones para salir de deudas

    Frente al avance de la mora, especialistas y entidades bancarias elaboraron una serie de recomendaciones prácticas. El Banco Galicia aconsejó como primer paso “armar un presupuesto financiero personal para conocer tus gastos mensuales e ingresos. De esa forma vas a poder conocer cómo y en qué gastás tu plata”. Un análisis detallado de los egresos permite identificar rubros susceptibles de ajuste y evaluar la posibilidad de generar ingresos adicionales. Galicia señaló que, en muchos casos, la deuda acumulada responde a un manejo ineficiente del dinero que puede corregirse con planificación.

    La entidad también recomendó “listar todas las deudas, para saber con claridad cuánta plata se necesita para saldarlas”. Este ejercicio ayuda a establecer prioridades de pago y a definir la estrategia más adecuada. Galicia propone dos métodos principales para ordenar los pagos: el método bola de nieve, que plantea cancelar primero las deudas más pequeñas, y el método por tasa de interés, que prioriza las obligaciones con mayores costos financieros.

    Mariano Otálora enfatizó la importancia de frenar los nuevos consumos con la tarjeta mientras exista deuda acumulada. “Seguir usando la tarjeta solo agrava el problema. Hasta no resolver lo anterior, no sigas financiando gastos corrientes con crédito caro”, afirmó. Además, advirtió sobre la trampa del pago mínimo: “Si solo pagás el mínimo, estás cubriendo intereses. Aunque sea en pequeñas cuotas, empezá a reducir el capital. Ese es el verdadero avance”.

    Cuando los ingresos no alcanzan para sostener los pagos, Galicia planteó la consolidación como alternativa: “Una buena alternativa cuando no se dispone de suficiente efectivo para encarar un esquema de pago más agresivo es juntar en una sola deuda la mayor cantidad de préstamos que se puedan cubrir, de modo de pagar una sola cuota mensual”. La idea es reemplazar varias deudas caras y de corto plazo por un préstamo personal con una tasa menor y un plazo mayor, de modo que la cuota mensual ocupe una porción menor del ingreso.

    El BBVA Argentina también difundió recomendaciones específicas para clientes que no pueden afrontar el pago de un crédito personal. Según su guía de salud financiera, “si te encontrás en una situación en la que no podés pagar un crédito personal, lo más importante es mantener la calma y actuar de inmediato”. La entidad aconseja “contactar al banco cuanto antes para informar tu situación y buscar alternativas de pago”. BBVA Argentina sugiere explorar la posibilidad de “reprogramar la deuda, refinanciarla o solicitar un período de gracia” para evitar consecuencias mayores, como el ingreso a bases de datos de morosos o la judicialización del caso.

    La recomendación del BBVA Argentina es “no dejar que la deuda siga creciendo sin control”, y desaconseja tomar nuevos préstamos para pagar deudas anteriores sin analizar previamente su conveniencia financiera y la capacidad real de pago.

    Entre las alternativas que ofrecen los bancos, existen líneas específicas para la consolidación de deudas. El Banco Nación dispone de un préstamo orientado a clientes que buscan refinanciar y unificar sus obligaciones, transfiriendo saldos de tarjetas y otros créditos a un solo préstamo personal. Este producto permite convertir varias cuotas en un único pago mensual, con una tasa fija y un plazo más extenso. La cuota resultante suele ser inferior a la suma de los pagos anteriores, lo que facilita la organización del presupuesto.

    El BBVA Argentina también aconseja “priorizar los gastos básicos y evitar el uso de la tarjeta para nuevos consumos mientras exista una deuda pendiente”. La entidad sugiere que, cuando la situación lo permita, se busque apoyo en el entorno cercano, como familiares o amigos, para afrontar pagos urgentes y evitar cargos adicionales por mora.

    Las entidades financieras recomiendan actuar con rapidez ante las señales de dificultad: contactar a la institución acreedora y explorar opciones de refinanciación, consolidación o reestructuración de la deuda. Un contacto temprano puede prevenir la acumulación de intereses y cargos adicionales, así como consecuencias más graves, como la pérdida de acceso al crédito formal.

    Paso a paso: recomendaciones para salir de deudas

    • Elaborar un presupuesto personal Anotar todos los ingresos y gastos mensuales para identificar en qué se va el dinero y detectar posibilidades de ajuste.
    • Listar y organizar todas las deudas Detallar el monto, el tipo de deuda y el costo financiero de cada una para tener una visión completa de la situación.
    • Evitar nuevos consumos con tarjeta de crédito Suspender el uso del crédito para gastos corrientes hasta resolver las deudas acumuladas.
    • Priorizar el pago del capital Superar la trampa del pago mínimo y destinar lo posible a reducir el saldo principal de la deuda.
    • Elegir un método para planificar los pagos Considerar el método bola de nieve (empezar por las deudas más pequeñas) o el método por tasa de interés (comenzar por las más costosas).
    • Consultar alternativas de refinanciación o consolidación Analizar la posibilidad de tomar un préstamo para unificar deudas y reducir la carga mensual, buscando tasas menores y plazos más largos.
    • Contactar a la entidad financiera ante dificultades Informar la situación al banco o financiera para negociar reestructuraciones, períodos de gracia o nuevos planes de pago.
    • Priorizar los gastos básicos Asegurar el pago de necesidades esenciales antes de asumir nuevas obligaciones.
    • Buscar apoyo en el entorno cercano Considerar recurrir a familiares o amigos para afrontar pagos urgentes si las condiciones lo permiten.

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