Tag: Hidrovía

  • El escenario. Una guerra con mucho pasado que se proyecta al futuro

    El escenario. Una guerra con mucho pasado que se proyecta al futuro

    La ley de Murphy es infalible. Como suele ocurrir, la crisis estalló no solo en el momento menos pensado sino en el más inoportuno. La explosión a cielo abierto de la disputa interna del oficialismo durante el fin de semana pasado llegó en medio del escándalo por las compras y gastos suntuarios del jefe de Gabinete Manuel Adorni, del que el Gobierno no logra salir, y cuando los reclamos de distintos sectores sociales volvieron a irrumpir en las calles.

    Sin embargo, el conflicto entre los dos vértices de lo que fue el triángulo de hierro, liderados por Karina Milei y Santiago Caputo, si de algo carece es de novedad. La disputa, literalmente fratricida desde que hace tres días el Presidente consagró como hermano a su asesor, está cumpliendo un año en estos días y desde entonces nunca dejó de agravarse, según admiten en ambos bandos.

    La extensión del conflicto entre los dos apoyos principales de Javier Milei, que ocupa la mitad del tiempo que lleva como jefe del Estado, pone de manifiesto mucho más que la imposibilidad de ser resuelto por los contendientes, sino que el Presidente no ha sabido ni querido ponerle fin.

    No se puede decir, en cambio, que Milei no haya podido resolverlo, porque en estos largos 12 meses todo indica que ha preferido y sigue prefiriendo eludirlo o negarlo y buscar culpables afuera antes que involucrarse, como si el paso de los días pudiera solucionarlo en lugar de empeorarlo, que es lo que terminó sucediendo. Una pelea entre hermanos sin que apareciera el adulto en la habitación e interviniera para evitar daños estructurales en la casa (Rosada). Lo de la fraternidad no es interpretación sino información. Aportada por el Presidente de la Nación.

    Pero así como la disputa tiene ya un largo pasado con hitos que merecen detallarse, también tiene proyecciones a futuro que preocupan y mucho a demasiados actores relevantes e influyentes sobre la realidad política, social y, sobre todo, económica del país.

    Anteayer, una parte de la reunión del consejo directivo de una de las principales cámaras empresariales del país fue ocupada por ese tema. Varios de sus integrantes (ante algunos pares de estrecha cercanía con la cima del poder libertario) expresaron su inquietud por el impacto que pudiera tener la disputa interna oficialista sobre la marcha de la economía. Justo en momentos en los que ven fragilidades en el presente, pero encuentran motivos para ilusionarse en el medio y largo plazo.

    “Aparecieron las dudas de varios directivos sobre el futuro de la economía relacionado con la política. Hay preocupación porque la economía no levantó antes, como se preveía, y, a la vez, temor a que la política genere una crisis y abra la posibilidad de un volver para atrás”, relató uno de los asistentes a ese encuentro.

    Ese es solo un ejemplo que se multiplica en casi todas las mesas por donde circulan hombres y mujeres de negocios que apuestan sus capitales al éxito de este gobierno y su modelo económico.

    Los empresarios, así como varios aliados del Gobierno, temen que la guerra entre karimenemistas y santicaputistas interrumpa lo que ven como un proceso muy incipiente de recuperación y crecimiento, por ahora demasiado dispar, en sintonía con los indicadores positivos que se conocieron ayer sobre actividad.

    A eso se suma el agravante de que en medio de la disputa los proyectiles que se arrojan los dos bandos están cargados de acusaciones y sugerencias de negocios y negociados en los que algunos de sus integrantes estarían involucrados. Un disparo a la línea de flotación simbólica. La moral como política de estado nació con serios defectos congénitos.

    El antecedente de los supuestos pagos de coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis), que salpicaron a Karina Milei y a los primos Menem, así como la ruinosa inversión de la imagen del propio Milei en la protección del karinista Adorni son apenas la punta de un iceberg que huele demasiado mal. Las revelaciones de esos turbios asuntos, además, son parte del stock de sospechas y agravios que disparan desde el bando de la hermana jefe hacia el del gurú.

    También se han tirado sospechas sobre el vínculo o la participación de Santiago Caputo y su núcleo de socios y allegados con negocios regulados, concesiones o licitaciones públicas, como la de la Hidrovía, actualmente en curso sin que se despejen las sombras de presuntas irregularidades, que hasta la Justicia sigue teniendo bajo la lupa.

    Los nombres y negocios del supuesto exespía devenido empresario internacional Leonardo Scaturicce o los de los integrantes de la familia Neuss y sus relaciones con el caputismo estuvieron en algunos de los posteos o rumores atribuidos al menemismo que sacaron de quicio al asesor y “hermano” presidencial y terminaron exponiendo la hondura de la disputa interna sin que ningún “maldito periodista” fuera responsable de hacerla pública.

    Sin embargo, no es ese presente ni ese pasado lo único que desvela a los más precavidos y mejor informados de los tomadores de decisiones económicas y políticas. Estos miran más lejos la guerra libertaria y otean con inquietud el horizonte electoral.

    Son lo que saben que la disputa que alcanzó su clímax en la noche del sábado pasado con las acusaciones en las redes sociales de Santiago Caputo contra el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y siguió escalando hasta ayer, está destinada a tener efectos sobre el armado para las elecciones generales del año próximo. Y saben también que antes tendrá varias escalas relacionadas con los apoyos extralibertarios que necesita el Gobierno para seguir avanzando con sus reformas en el Congreso.

    La posibilidad de que la continuidad del oficialismo más allá de este mandato se vea amenazada prematuramente en gran medida por las autolesiones que se provoca a sí mismo el mileísmo y que alimente la aparición con alguna chance de una alternativa electoral de signo opuesto más que inquieta a quienes apoyan al Gobierno. En realidad, les resultaría imperdonable que sucediera.

    Por eso, la preocupación se agrava cuando ven la inacción del Presidente en el conflicto, que ha derivado en el primer cuestionamiento público a su liderazgo, surgido desde sus propias filas y de las de los aliados más cercanos como el macrismo.

    La acusación de algunas de las figuras más influyentes de las Fuerzas del Cielo caputistas de que el Presidente está mal informado y que opina erradamente sobre lo ocurrido porque ha sido objeto de mentiras de parte del karimenemismo encierra demasiados significados.

    Por un lado, mostraría un líder ajeno hasta de la realidad más cercana y aislado por un entorno que lo engaña. Por otro, indicaría que Milei ya no es el conductor infalible, cuyos arrestos emocionales son casi expresiones de una ira divina, antes que los de una personalidad excesivamente voluble. Demasiado para un espacio y un líder que se jactan de haber restaurado la autoridad presidencial que Alberto Fernández había degradado a subsuelos inimaginables. Pero más aún para una fuerza que fuera no es más que lo que su conductor representa. Un llamado de atención para la gobernabilidad.

    Historia imperdible

    La cuestión electoral, además de ser uno de los temas relevantes a futuro, sobre todo, para quienes están invirtiendo o por invertir en el país, está íntimamente vinculada al origen de la disputa. O mejor, dicho, al inicio de las hostilidades abiertas, ya que los conflictos y desconfianzas entre el ala de Karina Milei y la de Santiago Caputo comenzaron casi desde el momento en el que el hermano mayor de ambos consiguió al ticket para ingresar en la Casa Rosada.

    Las primeras incomodidades pueden rastrearse en la consagración de Caputo como “el arquitecto de la victoria” por parte de Milei en la misma noche del triunfo electoral, así como al momento de la distribución de los asientos en el nuevo Gobierno, donde empezó a tallar Karina Milei, ya no solo como jefa de despacho de campaña.

    “Pero todo se precipitó después del triunfo de la lista de Manuel Adorni en la elección porteña. A partir de ahí ellos quisieron quedarse con todo y empezaron a orinarnos”, dice una de las personas que más tiempo laboral comparte con Santiago Caputo.

    La primera parte es compartida por el lado karimenemista de la guerra. Aunque ahí no avalan, obviamente, la segunda parte de la explicación o reconstrucción de los hechos.

    Por el contrario, los terrenales karinistas se arrogan las razones del éxito en las elecciones legislativas nacionales y acusan a Caputo y los suyos de ser responsables de una estrategia errónea que, en un intento por acordar con los gobernadores, habría terminado por limitar el poder de Milei. “Si no hubiéramos ido a pelear los territorios con los nuestros hoy estaríamos arrodillándonos y pagando peajes carísimos para poder gobernar”, afirman los territoriales karinistas.

    “Si no hubiera sido por Trump y Bessent, más el miedo al regreso al pasado que desató en buena parte de los sectores medios el brutal triunfo del kirchnerismo en las elecciones provinciales bonaerenses, estaríamos en el horno. ¿Dónde estaban los Menem esa semana de septiembre cuando el dólar se disparaba y el Gobierno tambaleaba? Estaban debajo de la cama. En cambio, nosotros con Toto [Caputo] y su equipo estábamos al pie del cañón gestionando los apoyos de Washington que nos terminaron rescatando”, dice alguien que puede hablar en nombre del gurú mileísta.

    En el medio de ese proceso electoral hay otro punto de conflicto nodal que, además, generó el último momento de diálogo profundo, áspero y frontal entre Karina Milei y Santiago Caputo. Es el caso de las supuestas coimas en la Andis.

    “Nunca tuvimos dudas de que detrás de la difusión de los audios que involucraban a Karina y a nosotros estuvo Santiago y lo comprobamos cuando aparecieron en la causa chats posteriores que los confirmaban”, dicen en el entorno de los primos Menem.

    “No solo no tuvimos nada que ver en eso, sino que Santiago le advirtió a Karina lo que sabía y también se lo dijo al Presidente. Esa fue la última vez que los dos hablaron de algo importante y complicado directamente. Después de eso se cortó todo”, dicen las fuentes caputistas. Fue hace ya casi ocho meses.

    Luego, el avance de Karina Milei y los suyos sobre el Ministerio de Justicia terminó por dinamitar cualquier puente, especialmente con el hiriente desplazamiento del caputista Sebastián Amerio de su cargo de número dos de esa cartera, mientras participaban de una reunión virtual del Consejo de la Magistratura.

    “Cómo podían pretender seguir controlando esa área si habían hecho un desastre, especialmente cuando lo embarcaron al Presidente en el apoyo a la candidatura de [Ariel] Lijo para la Corte, que terminó en un desastre. Encima, avanzaban a velocidad de rayo causas contra funcionarios nuestros”, sacan a relucir los karinistas.

    “Lo que hicieron con la Justicia es una locura, solo por venganza. Como ellos no tienen a nadie le entregaron el ministerio a [Juan Bautista] Mahiques que no juega para el Gobierno sino para él y para la familia judicial que integra. Ya se está viendo y ya lo están padeciendo”, dice un caputista de paladar negro.

    “Ahora quieren quedarse con la SIDE y la agencia de recaudación (ARCA), pero como no tienen a quién poner, pusieron al impresentable de [Sebastián] Pareja a controlarla desde la presidencia de la Comisión Bicameral y, para eso, dejaron herido a un aliado clave como [Cristian] Ritondo a quien se le había prometido ese lugar”, agregaron desde la oficina del (exsúper) asesor.

    En el karimenemismo no niegan su decisión de ejercer control sobre el mundo del espionaje que maneja Caputo, así como de las ganas de desplazar al más que polémico titular de ARCA, Andrés Vázquez, que solo por la protección caputista logra permanecer en su cargo, a pesar de su muy cuestionable pasado y la revelación de la existencia de inmuebles que le pertenecen en el extranjero que no habían sido declarados en el país. El colmo de un recaudador.

    Por estos días, no hace falta prestar oídos a opositores rabiosos ni a exfuncionarios o dirigentes despechados, arrojados fuera del paraíso oficialista, ni tampoco andar con lupa o con interceptores de conversaciones para escuchar las más escandalosas acusaciones sobre funcionarios o estrechos allegados al Gobierno. Solo hace falta mirar, escuchar y oler. Como si un camión atmosférico hubiera abierto el pozo séptico libertario todo emerge hacia la superficie. En cascada. Puede ser muy contaminante. Además de antihigiénico.

    No les falta razón a muchos de lo que apoyan y apuestan al éxito del Gobierno y su modelo económico para estar preocupados. La disputa fratricida ya tiene demasiado pasado y se proyecta sobre el futuro.

  • La principal empresa candidata a quedarse con la licitación de la Hidrovía se reunió con el embajador de Estados Unidos

    La principal empresa candidata a quedarse con la licitación de la Hidrovía se reunió con el embajador de Estados Unidos

    En el día de hoy, en horas de la mañana, directivos de Jan De Nul, una de las empresa que puja para quedarse con la operación de la Hidrovía, fueron recibidos por el Embajador de los EEUU, Peter Lamelas, en el marco de su interés por conocer la visión de la compañía acerca del proceso de licitación de la Vía Navegable Troncal (VNT) por la que pasan el 80% de las exportaciones del país.

    “El Embajador escuchó de primera mano, los planes de la empresa de cara a una próxima nueva concesión de la vía navegable troncal”, destacó la empresa belga en un comunicado.

    La licitación internacional de la VNT quedó este martes en su tramo decisivo y Jan De Nul se perfila como adjudicataria por 25 años porque igualó con Deme –otra empresa belga– la oferta económica mínima permitida y llega con ventaja por la diferencia técnica obtenida en la etapa previa. La definición formal del Gobierno se conocerá durante el próximo mes, de acuerdo con el texto fuente.

    Atlantic Council 2026 - Peter Lamelas

    “Los directivos de Jan De Nul describieron los planes del consorcio belga-argentino que integran junto con la compañía local ServiMagnus, además de detallar los planes de trabajo y de obras, las características de las dragas y herramientas de balizamiento que utilizarán de resultar ganador de la licitación, al igual que la tecnología que implementarán para la seguridad de la navegación y para colaborar en la lucha contra el contrabando y el narcotráfico”, explicaron desde la empresa, que es la antigua operadora de la vía navegable.

    Además, remarcaron que toda la tecnología e insumos que se utilizarán son provenientes de países de occidente y en particular de proveedores de Estados Unidos, como por ejemplo, las cámaras de seguridad de todo el trayecto.

    El proceso de licitación actual comenzó en diciembre de 2025 y enfrentó a Jan De Nul, actual operadora del dragado de la hidrovía, con Dredging, Environmental & Marine Engineering, DEME. La brasileña DTA Engenharia había participado en la primera etapa, pero no superó la evaluación técnica.

    El dato central de la compulsa es que, aun con empate en el precio, Jan De Nul quedó por delante por haber obtenido más de 24 puntos de ventaja técnica sobre 80 posibles en la fase anterior. Ese resultado la coloca en posición favorable para operar, mantener y modernizar la principal ruta fluvial de exportación de la Argentina y de la región durante las próximas dos décadas y media.

    Esta semana, el Ministerio de Economía precisó en un comunicado que “la oferta económica presentada tanto por Jan de Nul como por DEME, fue de USD 3,80, lo que reduce 50 centavos lo que se paga hoy, generando un ahorro de 13,5%”. La cartera agregó en ese mismo comunicado que “ahora resta evaluar el puntaje final de cada una en función de su puntaje técnico y la cotización”.

    En esa nota oficial, Economía sostuvo que el objetivo es “asegurar una tarifa competitiva para los productores argentinos, mayor previsibilidad operativa y la modernización de una infraestructura estratégica que canaliza una porción significativa del comercio exterior del país”. También indicó que, concluida la evaluación económica, la Agencia Nacional de Puertos y Navegación avanzará hacia la adjudicación y la firma del contrato de concesión.

    La inversión estimada para toda la concesión ronda los USD 10.000 millones y el esquema de licitación también proyecta ingresos por USD 15.000 millones a lo largo de los 25 años del contrato y un promedio anual de USD 618,6 millones, en función de los peajes abonados por buques y barcazas que transitan la red fluvial, de acuerdo con el pliego citado en el texto fuente.

    La Hidrovía se extiende a lo largo de 1.635 kilómetros y es la salida al Atlántico del 80% de las exportaciones argentinas, principalmente granos y productos industriales embarcados en las terminales de Rosario, según el texto fuente. Esa misma vía también canaliza cargas de Brasil, Bolivia, Uruguay y Paraguay.

  • El Gobierno respira por la macro, pero se ahoga en la interna

    El Gobierno respira por la macro, pero se ahoga en la interna

    En medio del barro —las peleas intestinas, los cortocircuitos, las disputas que salpican hasta los aliados más leales— la economía se permite, por fin, un gesto tímido de alivio. No es euforia. Es apenas una sonrisa. Pero a veces, una sonrisa alcanza.

    Son muchos los datos que en la última semana colaboraron para darle ánimo a un equipo económico que busca abstraerse de las internas que en el oficialismo se dirimen no a los tiros, como algún bando sugirió en la red X, pero sí con virulencia y a cielo abierto. El Instituto de Estadística y Censos (Indec) informó ayer que la actividad económica creció en marzo 5,5% interanual y 3,5% con respecto a febrero. Nadie esperaba una mejora de semejante magnitud. Se mantienen rezagadas las actividades que más empleo generan, como el comercio y la industria manufacturera, pero en un todo, la economía tracciona positivamente. En el equipo que conduce Luis Caputo aseveran en reuniones privadas que para junio, la actividad ya mostrará un buen ritmo. Lo repitió esta semana ante la cúpula de la Unión Industrial Argentina (UIA), con quienes se comprometió a volver a juntarse en agosto.

    A eso se suma que las mediciones privadas de los economistas ya prevén que en mayo continúe el proceso de desinflación. No será un dato que empiece con “0”, ya nadie cree que eso sea posible este año, pero sí será un número más bajo que el de abril. Con datos relevados al 15 de mayo, de hecho, la consultora de Orlando Ferreres midió una inflación general del 0,3% semanal y una núcleo de apenas 0,05%, el valor más bajo desde abril de 2020, apenas comenzó la pandemia. Desde la consultora Facimex estiman que el número al final del mes podría ubicarse en torno al 2,1%, una importante mejora versus el 2,6% de abril o el 3,4% de marzo.

    Domar la inflación había sido la principal promesa de la campaña libertaria allá por 2023 y sigue siendo uno de los temas que desvela al presidente Javier Milei. En momentos de alta conflictividad interna, la inflación a la baja opera como un bálsamo silencioso: no resuelve las peleas, no aplaca a los propios, pero le da a Milei el único argumento que sus adversarios, por ahora, no pueden rebatirle.

    De hecho, tras un cuatrimestre en que su imagen cayó con una consistencia que empezaba a inquietar dentro del oficialismo, Milei también parece haber encontrado algo parecido a un piso. No es una recuperación, es una pausa. Pero en política, una pausa a tiempo vale tanto como un triunfo menor. La macro y la opinión pública parecen moverse, por primera vez en meses, en la misma dirección: despacio, con dudas, pero hacia adelante. Lo reflejó el Indice de Confianza al Consumidor que publicó ayer la Universidad Torcuato Di Tella: subió 1,3% en mayo, después de tres meses consecutivos de baja. La encuesta de satisfacción política y opinión pública de la Universidad del San Andrés también mejoró este mes 1% respecto a abril, tras meses de bajas.

    Todo esto, en un trimestre en que, tal cual estaba previsto, el dólar se mantiene planchado y el Banco Central no deja de acumular reservas. El próximo martes, tras la aprobación por parte del directorio del Fondo Monetario Internacional (FMI) de la segunda revisión del programa, el organismo le desembolsará al país los US$1000 millones comprometidos. No hay señales de que vayan a faltar los dólares, al menos, no hasta agosto. En abril pasado, según informó también esta semana el Indec, el comercio exterior argentino registró un superávit de US$2711 millones, por lo que se acumularon 29 meses consecutivos de resultados positivos. “Para ponerlo en perspectiva -dice la consultora ACM en su informe semanal-, la última vez que se registró una racha similar en su durabilidad fue entre julio de 2018 y noviembre de 2020, período en el que también se alcanzaron 29 meses consecutivos con superávit y un saldo total cercano a US$52.305 millones a precios corrientes”.

    No es poco, aunque todavía son muchos los frentes abiertos. Esta semana, un equipo encabezado por el secretario de Comercio, Pablo Lavigne, volvió a viajar a los Estados Unidos para reunirse con los representantes de la Oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos (USTR, en inglés). Es el segundo viaje en 15 días que realiza el equipo libertario, en un intento por reflotar el acuerdo comercial que se había firmado el año pasado, pero que, después de la decisión de la Corte Suprema de los Estados Unidos de obligarlo a Trump a dar marcha atrás con toda su política de aranceles, quedó en un limbo legal. Desde la administración Trump ahora se comprometieron a intentar incorporar algo del contenido de ese acuerdo como parte de una revisión de las investigaciones contenidas en la sección 301 de la Ley de Comercio de ese país, según confiaron las fuentes. La voluntad está; no se sabe si la ley la acompañará.

    La administración Trump, eso sí, se mantiene activa en sus exigencias. El seguimiento que algunos funcionarios norteamericanos están realizando de la licitación de la hidrovía es obsesivo. Sospechan que China está detrás del consorcio conformado por la belga Jan de Nul y la argentina Servimagnus, y se lo hicieron saber a Santiago Caputo, quien, si bien no ostenta cargos formales en el Gobierno, es curiosamente, para Estados Unidos, la voz más influyente en esta materia. También le expresaron sus dudas por la transparencia del proceso. Por ahora, y pese a las denuncias que hubo incluso de la Procuraduría de Investigaciones Administrativas (PIA), el proceso seguiría su curso.

    A Luis Caputo, en tanto, le quedan meses desafiantes por delante. La restricción presupuestaria no cede y el ministro de Economía lo sabe mejor que nadie. En ese contexto, si bien fuentes oficiales aún no lo confirman, en privado ya se da por hecho que el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), que se creó como parte de la reforma laboral para financiar los juicios laborales y fomentar el mercado de capitales, no tiene chances de arrancar en junio. Lo más probable es que se demore seis meses más, tal cual prevé el texto de la norma.

    La señal la dio el propio Caputo esta semana en el encuentro con los industriales, donde parte de los pedidos del sector chocaron con una condición que el ministro no dejó implícita, sino que enunció con claridad: primero tiene que mejorar la recaudación. Sin más ingresos, no hay más espacio. El Gobierno puede tener voluntad, pero la aritmética fiscal manda. Lo mismo para avanzar sobre las cuestiones que le solicitaron desde la UIA, como la rebaja de las retenciones para productos industriales o la refinanciación de deudas que las compañías tienen con la ARCA. Es por eso que la rebaja de retenciones anunciada por Milei en la Bolsa de Cereales arrancaría en junio, que es cuando esperan que la actividad muestre mayor dinamismo.

    Pero la otra cara de esa restricción es la búsqueda, casi simultánea, de herramientas que le den aire a la economía por otros carriles. Si la recaudación no alcanza, la apuesta es activar el crédito y el consumo desde el sistema financiero. En esa línea, en reuniones que hubo en estos días con banqueros, las autoridades del Banco Central (BCRA) no fueron con rodeos: necesitan que el crédito hipotecario avance con más velocidad y a tasas más accesibles —la meta que manejan desde la autoridad monetaria ronda el 6%—. También insisten en que los bancos se animen a dar préstamos en dólares. A la economía argentina le pueden faltar pesos, pero le sobran los dólares. Caputo ya demostró que está dispuesto, como sea, a facilitar las condiciones para que se vuelquen a la economía. Se espera que en los próximos días se publiquen modificaciones a la reglamentación de la ley de inocencia fiscal para poder mejorar los incentivos y que más gente use sus dólares no declarados.

    En el sistema financiero miran ahora con algo de inquietud otro negocio: el de las sociedades de garantía recíproca (SGR). La mora que hizo estragos en las entidades bancarias y las no bancarias, ahora se trasladó a las compañías que dan avales, sobre todo a las pymes. Hubo reuniones y pedidos al Ministerio de Economía para que el Fondo de Garantías Argentino (FOGAR), que depende de Economía, pueda colaborar garantizando las operaciones de las SGR privadas. “Las SGR pueden dar avales por hasta cuatro veces su capital; la idea es que puedan ampliarlo a seis, con una garantía del Fogar”, explican. La propuesta, sin embargo, todavía no prendió en la Secretaría de Coordinación de Producción, según confirmaron. Son muchos los salvavidas que al mismo tiempo se le piden al Gobierno. Señal de que, si bien la cosa mejora, los mares que se navegan siguen teniendo sus turbulencias.



  • Pese a las denuncias, la Justicia dio luz verde a la cuestionada licitación de la Hidrovía

    Pese a las denuncias, la Justicia dio luz verde a la cuestionada licitación de la Hidrovía

    El juez Daniel Rafecas rechazó suspender el trámite, que seguirá adelante mientras se investigan presuntas irregularidades, direccionamiento y documentación falsa.

    El juez federal Daniel Rafecas rechazó este jueves los pedidos para suspender de manera inmediata la licitación de la Hidrovía Paraná-Paraguay, pese a las denuncias presentadas contra el proceso por presuntas irregularidades, direccionamiento del pliego y posible falsificación de documentación.

    La decisión fue adoptada en una resolución de 15 páginas, en la que el magistrado desestimó las medidas de no innovar solicitadas por la diputada Marcela Pagano y por Fernando Míguez, presidente de la Fundación por la Paz y el Cambio Climático, quienes reclamaban frenar una licitación atravesada por sospechas y cuestionamientos.

    En su fallo, Rafecas sostuvo que, por el momento, las denuncias se apoyan “en gran parte” en “la presunción de un futuro hecho ilícito”. “Lo incipiente de la pesquisa impide hacer lugar a la medida peticionada”, afirmó el juez, siguiendo el criterio adoptado por el fiscal Guillermo Marijuan.

    Y agregó que “no se acredita la verosimilitud del derecho invocado ni la manifiesta ilegalidad o arbitrariedad del accionar administrativo”. El juez también entendió que tampoco se logró demostrar “el peligro concreto en la demora”, uno de los requisitos centrales para habilitar una cautelar de semejante alcance.

    En la resolución, Rafecas remarcó además que, cuando se pretende suspender una decisión de la administración pública, debe aplicarse “el máximo grado de prudencia” para evitar “excesos jurisdiccionales que signifiquen un menoscabo de los poderes y funciones administrativas”.

    Las denuncias contra la licitación de la Hidrovía

    La causa se inició a partir de una denuncia presentada por Pagano el 11 de mayo pasado. Allí sostuvo que la licitación de la Hidrovía habría sido “direccionada para favorecer a un grupo determinado de beneficiarios” y denunció supuestos vínculos entre funcionarios nacionales y empresarios ligados al proceso.

    Entre otras acusaciones, la diputada afirmó que el pliego habría sido confeccionado “a medida” para excluir a empresas chinas, que existirían “socios ocultos” detrás de la empresa belga Jan de Nul y que incluso se habría incorporado “documentación falsificada atribuida a la ONU”.

    Según la denuncia, el esquema involucraría delitos como fraude contra la administración pública, negociaciones incompatibles con la función pública, abuso de autoridad y asociación ilícita.

    A esa presentación se sumó otra denuncia de Fernando Míguez, quien aseguró que la maniobra implicaría “un perjuicio proyectado de u$s7.000 millones a lo largo de la concesión” y apuntó contra el asesor presidencial Santiago Caputo, el ministro de Economía Luis Caputo y otros funcionarios vinculados al área portuaria.

    El dictamen de Marijuan

    Sin embargo, el fiscal federal Guillermo Marijuan ya había dictaminado en contra de suspender la licitación. En su presentación sostuvo que “no se acredita la verosimilitud del derecho invocado ni la arbitrariedad manifiesta del obrar administrativo”.

    Marijuan también señaló que “tal extremo no puede sustentarse en meras conjeturas” y que el peligro en la demora debe surgir de “circunstancias fácticas comprobadas en la causa”.

    Rafecas terminó alineándose con ese criterio. En uno de los tramos centrales de la resolución, recordó que las medidas cautelares contra el Estado son de aplicación “restrictiva” y que, por la “presunción de legitimidad” de los actos administrativos, solo pueden dictarse cuando exista una “manifiesta ilegalidad o arbitrariedad”.

    Finalmente, el magistrado resolvió “no hacer lugar” a las cautelares pedidas y ordenó remitir nuevamente el expediente a la Fiscalía Federal para que continúe la investigación.

  • A pesar de las denuncias. La Justicia rechazó frenar la licitación de la Hidrovía

    A pesar de las denuncias. La Justicia rechazó frenar la licitación de la Hidrovía

    La Justicia se negó a suspender el proceso de licitación de la Hidrovía Paraguay-Paraná. Rechazó un pedido de la diputada Marcela Pagano, que denunció irregularidades en ese proceso administrativo.

    La decisión contra el pedido de Pagano fue del juez federal Daniel Rafecas, luego de un dictamen del fiscal Guillermo Marijuan en este sentido.

    El martes pasado, se conoció la oferta económica que presentaron las compañías belgas Jan De Nul NV–Servimagnus SA y Dredging, Environmental & Marine Engineering NV (DEME) para quedarse con la concesión.

    En medio de este proceso, la Procuraduría de Investigaciones Administrativas (PIA), a cargo del fiscal nacional Sergio Rodríguez, denunció el viernes pasado una serie de irregularidades.

    Sostuvo que, tal como están redactados los pliegos, existe una limitación a la participación de algunos competidores, que se omitió hacer la debida la evaluación de impacto ambiental, que hay distorsiones en la forma de evaluar las ofertas y que se limita la posibilidad de impugnar por parte de los oferentes.

    La Hidrovía Paraguay-Paraná es la vía que transitan los barcos que transportan el 80% de las exportaciones argentinas de granos y sus derivados.

    La diputada Pagano denunció un direccionamiento en la licitación y, como medida cautelar de no innovar, pidió suspender el trámite, pero el fiscal Marijuan entendió que no estaba probado que hubiera una manifiesta ilegalidad. Lo mismo había sostenido esta semana en la otra causa referida a la Hidrovía, que se tramita en el juzgado de Sebastián Casanello. En los dos casos el fiscal es Marijuan, que tiene las dos investigaciones delegadas.

    El pedido de Pagano buscaba suspender de manera inmediata el proceso licitatorio de la Hidrovía Paraná-Paraguay.

    Además, hubo una denuncia de Fernando Míguez, presidente de la Fundación por la Paz y el Cambio Climático, que había advertido sobre supuesto direccionamiento y fraude al Estado.

    El juez federal Daniel Rafecas
    El juez federal Daniel Rafecas

    Con esta resolución, el proceso de Licitación Pública Nacional e Internacional N° 1/2025 para el dragado y balizamiento del corredor fluvial más importante del país podrá continuar su curso mientras avanza la investigación penal.

    En sintonía con el dictamen del fiscal Marijuan, el juez Rafecas señaló que, debido a que las decisiones de la administración pública gozan de presunción de legitimidad, para dictar una cautelar es requisito ineludible comprobar una “manifiesta ilegalidad o arbitrariedad”.

    El fallo sostiene que las denuncias presentadas se basan en la “presunción de un futuro hecho ilícito”.

    El fiscal Guillermo Marijuan
    El fiscal Guillermo MarijuanALBERTO RAGGIO

    El magistrado argumentó que, al encontrarse la investigación en sus inicios, no existe la convicción suficiente ni se ha logrado acreditar la “verosimilitud del derecho invocado”.

    Concluyó que no se demostró un peligro concreto, actual e inminente en la demora que derive de circunstancias fácticas ya comprobadas en el sumario.

    El juez decidió no hacer lugar a la suspensión y ordenó remitir la causa al fiscal para que continúe la investigación de fondo en el asunto.

    Las denuncias describen un presunto esquema de corrupción diseñado para asegurar la concesión a un único oferente, generando un monopolio de facto y un daño multimillonario al Estado.

    Pagano denunció que los pliegos fueron redactados con exigencias específicas para excluir a empresas con capitales chinos que son competidoras de la belga Jan de Nul.

    Según la denuncia, la empresa belga Jan de Nul se presenta como oferente principal, pero funcionaría como fachada para “socios ocultos” mediante subcontratos no declarados.

    Entre ellos, mencionó al Grupo Neuss, que supuestamente se queadría con el 50% del contrato; al Grupo Román y al expresidente Mauricio Macri.

    Los hermanos Juan y Patricio Neuss vienen ampliando su presencia en áreas estratégicas de la economía.

    En los últimos meses, participaron de adquisiciones y concesiones vinculadas al negocio energético y quedaron asociados al proceso de privatización de activos clave: lograron la adjudicación del 26,3% de Transener, empresa encargada de administrar la red troncal de transporte de energía eléctrica de alta tensión en todo el país, y se quedaron con las concesiones de las represas Alicurá, Cerros Colorados y Potrerillos, ubicadas en Río Negro, Neuquén y Mendoza.

    Neuss completó el círculo al tener presencia en la generación, el transporte y la distribución, donde ya controlaba la distribuidora Edersa, en Río Negro.

    Pagano también incluyó en su denuncia una alusión a la presunta incorporación al expediente licitatorio de “documentación falsificada atribuida a la Organización de las Naciones Unidas (ONU)”.

    Además, afirmó que el negocio del balizamiento ya estaría “comprometido de antemano” a favor de los empresarios Juan Ondarcuhu y Gustavo Elías.

    Como marco de estas irregularidades, destacó que el proceso estaría siendo monitoreado por la Agencia Antidrogas de Estados Unidos, al existir sospechas sobre los “socios ocultos” detrás de la licitación.

    Por su parte, la denuncia de Fernando Míguez señaló que el pliego exige un “calado de 44 pies de cumplimiento inmediato”, una condición que solo puede satisfacer en la región Jan de Nul.

    Míguez señaló al asesor presidencial Santiago Caputo, como el planificador de la maniobra, y al ministro de Economía, Luis Caputo, como autoridad de supervisión, junto con funcionarios de la Subsecretaría de Puertos y la AGP.

  • Un aliado clave de Trump que estuvo con Santiago Caputo alertó sobre la “influencia maligna” de China en la Hidrovía

    Un aliado clave de Trump que estuvo con Santiago Caputo alertó sobre la “influencia maligna” de China en la Hidrovía

    La disputa por la Hidrovía escaló en las últimas semanas al máximo nivel político entre la Argentina y Estados Unidos. Primero, Brian Mast, jefe de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes y aliado de Donald Trump, advirtió al secretario de Estado, Marco Rubio, sobre una presunta “influencia maligna” china en una de las ofertas que compiten por la concesión. Luego, el consorcio liderado por la belga DEME, una de las finalistas y la respaldada por empresas estadounidenses, le escribió directamente al presidente Javier Milei para denunciar un supuesto sesgo en favor de Jan De Nul y reclamar “condiciones equitativas” en la licitación.

    La primera carta, a la que accedió LA NACION y cuya existencia fue revelada este jueves por la agencia Reuters, fue enviada a Rubio el 23 de abril en pleno tramo final de la licitación para adjudicar por 25 años las tareas de dragado, redragado, balizamiento y mantenimiento de la Vía Navegable Troncal, por donde sale cerca del 80% de las exportaciones agroindustriales argentinas.

    “Les escribo para alertarlos sobre un preocupante suceso relacionado con la influencia maligna de China en América Latina. Si bien ya he planteado este asunto a la Embajada de Argentina, considero que requiere la intervención de los más altos niveles del gobierno argentino”, consignó la misiva.

    En el texto, Mast sostiene que la empresa belga Jan De Nul, actual operadora de la Hidrovía y una de las dos finalistas de la licitación, mantendría “vínculos profundos y permanentes” con entidades estatales de la República Popular China a través de su socia local, Servimagnus. También cuestiona el proceso licitatorio y afirma que los pliegos favorecerían a Jan De Nul mediante requisitos técnicos “innecesariamente restrictivos” y un piso tarifario que limitaría la competencia de precios.

    “Otorgar el contrato a un consorcio respaldado por China sería inaceptable y dañino para la seguridad nacional de la Argentina, de Estados Unidos y para la relación bilateral”, escribió Mast en la carta dirigida a Rubio. Allí también sostuvo que la información sobre los presuntos vínculos fue compartida con la embajada estadounidense en la Argentina y con la comunidad de inteligencia de Estados Unidos.

    El 25 de marzo, LA NACION había revelado que el consorcio liderado por la dragadora belga DEME buscaba incorporar respaldo financiero y operativo de empresas estadounidenses para fortalecer su oferta frente a Jan De Nul. Marcelo Manera

    El planteo se produjo en un contexto de fuerte lobby internacional alrededor de una de las mayores licitaciones del Gobierno de Javier Milei, que contempla inversiones estimadas en US$10.000 millones durante el período de concesión.

    El 25 de marzo, LA NACION había revelado que el consorcio liderado por la dragadora belga DEME buscaba incorporar respaldo financiero y operativo de empresas estadounidenses para fortalecer su oferta frente a Jan De Nul. Entre las firmas involucradas aparecían Great Lakes Dredge & Dock (GLDD), Clear Street y el fondo KKR, además de conversaciones con organismos como la Development Finance Corporation (DFC), banco de desarrollo norteamericano, y la International Finance Corporation (IFC), del Banco Mundial.

    El interés estadounidense por la licitación se produce en medio del fuerte alineamiento político entre Milei y Trump. El Gobierno argentino decidió excluir de la compulsa a empresas estatales extranjeras, lo que dejó afuera a compañías chinas y fue leído en el sector como un gesto hacia Washington.

    Sin embargo, las acusaciones sobre supuestos vínculos chinos reaparecieron durante el proceso. El consorcio de DEME trasladó a funcionarios estadounidenses sus cuestionamientos sobre la licitación, tal como había informado Bloomberg, y expresó preocupación por presuntos nexos de Servimagnus con compañías chinas.

    Santiago Caputo, asesor clave de Milei, viajó la semana pasada a Washington y mantuvo reuniones con Mast y con Michael Jensen, director senior para el Hemisferio Occidental del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca.

    El propio Caputo confirmó públicamente esos encuentros en un mensaje publicado en redes sociales. Allí definió a Mast como “una persona muy allegada a Trump y Rubio” y aseguró que en las reuniones se destacó “la alianza estratégica con la Argentina” y la intención de profundizarla de manera “sistémica”. Bloomberg reveló además que el consorcio había trasladado esos cuestionamientos a funcionarios estadounidenses durante las últimas semanas.

    LA NACION accedió además a otra carta enviada el 14 de mayo directamente a Milei por el consorcio liderado por DEME y respaldado por empresas e inversores estadounidenses. El documento, copiado también al ministro de Economía, Luis Caputo; al secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Pablo Quirno; al embajador argentino en Estados Unidos, Alec Oxenford; a Marco Rubio; a Michael Jensen; a Mast y al embajador estadounidense en la Argentina, Peter Lamelas, denunció un supuesto “sesgo” en favor de Jan De Nul y reclamó garantías de “transparencia” y “competencia justa” en la licitación.

    “Ingresamos al proceso licitatorio con optimismo, creyendo que su gobierno rompería con las viejas formas de hacer negocios en la Argentina”, señaló la carta. Pero advirtió que “el proceso, tal como está siendo implementado actualmente, muestra un sesgo para favorecer al consorcio Jan De Nul-Servimagnus, perjudicando materialmente al consorcio DEME respaldado por Estados Unidos”. El grupo aseguró además contar con “apoyo directo” del gobierno estadounidense y mencionó el interés de la DFC.

    En otro de los pasajes más duros, el documento advirtió que, si el proceso continúa bajo la “trayectoria actual”, la concesión “corre el riesgo de enviar el mensaje de que las viejas formas de hacer negocios en la Argentina todavía prevalecen”, algo que —afirmaron— podría afectar futuras inversiones en infraestructura y sectores estratégicos.

    La carta también cuestionó la actuación de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (Anpyn), denunció supuestas inconsistencias en las evaluaciones técnicas y criticó el mecanismo de impugnaciones, que exige una garantía de US$10 millones para cuestionar decisiones administrativas.

    En paralelo, la licitación avanzó en la Argentina. El 19 de mayo se abrió el tercer y último sobre, correspondiente a la oferta económica. Tanto Jan De Nul como DEME ofertaron el piso de la banda tarifaria prevista en los pliegos. Como Jan De Nul había obtenido mayor puntaje en la evaluación técnica previa, quedó mejor posicionada para quedarse con la concesión.

    La compulsa, sin embargo, continúa rodeada de controversias. La Procuraduría de Investigaciones Administrativas (PIA) emitió en la última semana un dictamen en el que advirtió sobre posibles irregularidades y un eventual “direccionamiento” del proceso. El Gobierno rechazó esas acusaciones y sostuvo que la licitación fue auditada por la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (Unctad), además de contar con mesas participativas y apoyo de usuarios de la Hidrovía, como exportadores, cerealeras y entidades industriales.

    El desarrollo del comercio exterior de la Argentina depende de la eficiencia en el manejo de la HidrovíaGentileza Jan De Nul

    Tras la apertura del último sobre, DEME endureció su postura y habló de “serias dudas” sobre el procedimiento. La compañía cuestionó especialmente la exigencia de presentar una garantía de US$10 millones para impugnar decisiones administrativas y dejó abierta la posibilidad de apelar el resultado.

    “Esperábamos que hubiera una licitación justa”, sostuvo la empresa en un comunicado difundido esta semana. También afirmó que revisará los resultados junto a sus socios estadounidenses —GLDD, Clear Street y KKR— y analizará “los posibles pasos a seguir”.

    Consultadas por LA NACION sobre la carta de Mast y las acusaciones de vínculos con China, Jan De Nul y Servimagnus rechazaron de manera categórica las versiones.

    “El proceso de licitación pública es transparente y ha recibido el apoyo y el consenso mayoritario de todos los usuarios de la VNT que lo han manifestado formalmente”, señalaron las empresas en una respuesta conjunta. Además, afirmaron que “las referencias que buscan instalar un supuesto vínculo de JDN y Servimagnus con capitales y empresas chinas en el marco de la actual licitación son absolutamente falsas y malintencionadas”.

    Según indicaron, la propuesta presentada “muestra con contundencia la contratación de tecnología de origen estadounidense” y “deja bien clara la inexistencia de participación de empresas chinas en forma societaria o como proveedores”. Las compañías agregaron además que, “por el contrario”, en la propuesta de DEME “las cámaras de videovigilancia de la VNT” tendrían un proveedor chino.

    LA NACION consultó también a Brian Mast, al entorno de Santiago Caputo y a la embajada de Estados Unidos en la Argentina, pero no obtuvo respuestas.



  • Río en disputa Rafecas rechazó suspender el proceso y avanza la licitación de la Hidrovía

    Río en disputa Rafecas rechazó suspender el proceso y avanza la licitación de la Hidrovía

    Río en disputa Rafecas rechazó suspender el proceso y avanza la licitación de la Hidrovía

  • Crece la polémica por la Hidrovía: DEME también denunció irregularidades en la mayor licitación de Javier Milei

    Crece la polémica por la Hidrovía: DEME también denunció irregularidades en la mayor licitación de Javier Milei

    La polémica licitación por la concesión de la Hidrovía Paraná-Paraguay sumó un nuevo foco de tensión luego de que la empresa belga DEME cuestionara públicamente el proceso impulsado por el gobierno de Javier Milei y anticipara que analiza presentar una apelación por presuntas irregularidades y falta de transparencia.

    La disputa se da tras la apertura de sobres de una de las licitaciones más relevantes que lleva adelante la administración nacional, vinculada al corredor fluvial por el que circula cerca del 80% de las exportaciones argentinas y que prevé una facturación superior a los u$s300 millones anuales.

    La compulsa quedó reducida a dos oferentes: la actual operadora Jan de Nul y la también belga DEME, que contó con respaldo de empresas y fondos estadounidenses.

    Pero la licitación está cargada de polémica por los vínculos inocultables entre los beneficiados por el proceso y el poder de turno. En la operación están involucrados los hermanos Juan y Patricio Neuss, de vínculo íntimo con el asesor presidencial Santiago Caputo.

    Los Neuss, provenientes de una familia con un siglo de historia en el empresariado argentino, están expandiendo su imperio al calor de su cercanía con la gestión libertaria. En su diversificación, fueron de las sodas a las grandes operaciones logísticas como la de la Hidrovía y a la energía, luego de que se quedaron con la privatización de Transener a un valor que especialistas aseguran que estuvo por debajo de lo que indica el mercado.

    DEME cuestionó el proceso y habló de “dudas” sobre la licitación

    Aunque todavía no se oficializó la adjudicación, DEME dejó trascender su malestar por el resultado preliminar del análisis técnico y económico.

    “Teníamos la esperanza de que se llevara a cabo una licitación justa”, sostuvo Frederic Dryhoel, vocero de la compañía, en un comunicado difundido tras la apertura de sobres.

    Según trascendió, ambas compañías habrían presentado la misma tarifa económica, pero Jan de Nul obtendría ventaja en otros criterios de evaluación contemplados en el pliego.

    Desde DEME remarcaron que la empresa presentó una propuesta “altamente competitiva y transparente, totalmente acorde con los estándares internacionales y que refleja nuestra amplia experiencia como líderes en proyectos de concesión portuaria y fluvial a gran escala”.

    En ese contexto, la firma aseguró que se encuentra analizando el proceso “cuidadosamente” y que evaluará “junto con nuestros socios y asesores, los posibles pasos a seguir, incluida la posibilidad de presentar una apelación”.

    Críticas al pliego y acusaciones de direccionamiento

    La empresa belga viene cuestionando desde hace meses las condiciones de la licitación y deslizando sospechas sobre un posible direccionamiento en favor de la actual concesionaria.

    Uno de los puntos más cuestionados por DEME fue el costo para presentar impugnaciones u objeciones dentro del proceso licitatorio.

    “No hay ningún país en el mundo en el que se exija pagar u$s10 millones para presentar objeciones respecto a un proceso de licitación, lo que ya plantea serias dudas sobre el procedimiento”, señalaron desde la compañía.

    Además, agregaron que durante el proceso recibieron comentarios sobre una “gran preocupación en Argentina con respecto al proceso actual”.

    Las críticas se producen en medio de la fuerte disputa geopolítica y comercial que rodea la renovación de la concesión de la hidrovía, considerada estratégica tanto para el comercio exterior argentino como para el flujo regional de granos, combustibles y minerales.

    El respaldo de empresas estadounidenses

    DEME llegó a la licitación acompañada por empresas y fondos de inversión estadounidenses como GLDD, Clear Street y KKR.

    Ese grupo había impulsado además gestiones ante autoridades de Estados Unidos para advertir sobre presuntos vínculos entre Jan de Nul y compañías chinas, en el marco de la creciente competencia global por infraestructura estratégica.

    La hidrovía del Paraná se transformó en uno de los puntos de mayor interés geopolítico de la región debido a su rol central en las exportaciones agrícolas y energéticas de Argentina.

    Una licitación clave para el Gobierno

    La concesión de la Vía Navegable Troncal aparece como uno de los proyectos de infraestructura más importantes que impulsa la administración Milei.

    El proceso apunta a definir quién quedará a cargo de las tareas de dragado y mantenimiento del corredor fluvial que conecta los principales puertos exportadores del país.

    Por esa vía sale la mayor parte de las exportaciones agroindustriales argentinas, principalmente desde los complejos portuarios del Gran Rosario.

    El dictamen final con la adjudicación podría conocerse en los próximos días.

    Hasta el momento, el Ministerio de Economía no emitió declaraciones oficiales sobre los cuestionamientos planteados por DEME.

  • Análisis. Sale a la luz el problema del liderazgo de Milei

    Análisis. Sale a la luz el problema del liderazgo de Milei

    Desde hace mucho tiempo viene llamando la atención el nivel de agresividad con que se despliegan las luchas internas en el oficialismo. Pero el último episodio, el duelo entre Martín Menem y Santiago Caputo a propósito de que salió del anonimato la cuenta “Periodista Rufus”, de la red social X, plantea un inconveniente mucho más serio: la incapacidad que viene exhibiendo Javier Milei para disciplinar a las figuras más relevantes de su entorno. En otras palabras: sale a la luz un problema de liderazgo.

    La dificultad que presenta Milei en este caso genera perplejidad. Su imagen hasta ahora era la de un jefe implacable. Alguien capaz de decapitar colaboradores con los que había tenido una relación muy duradera, como Nicolás Posse o Guillermo Francos, sus primeros dos jefes de Gabinete. Alguien que también está en condiciones de desconcertar, con aplicaciones maquiavélicas de frío y de calor, a un aliado como Mauricio Macri. Esas habilidades se están volviendo intrascendentes, ya que quedó al desnudo la parálisis que exhibe el Presidente en el conflicto entre sus dos principales escoltas: su hermana Karina y el “Mago del Kremlin” Caputo. Frente a ellos dos Milei está detenido.

    Se podría buscar la raíz de esta limitación en el plano emocional. Karina y el “Mago” son dos personas con las que tiene un vínculo afectivo incomparable. Sin ir más lejos, acaba de confesar que “Santiago es un hermano”. Sería bueno saber cómo recibió esa noticia tan tardía la secretaria general de la Presidencia: la fratría ya no es de dos, sino de tres. En términos políticos, la del cariño es una interpretación superficial.

    La peculiaridad que distingue el vínculo de Milei con sus “hermanos” es que, a diferencia de todos los demás integrantes de su equipo, ellos son depositarios de un monto muy importante de poder. Karina administra una función indelegable, que es la materia prima de la política: la relación del Presidente con los seres humanos. Venerada por él, ella parece ser la única que conoce la subjetividad del Presidente y, sobre todo, el régimen volcánico de sus emociones. Cuando le preguntan por sus ambiciones en la vida pública, ella contesta con una aclaración: “Yo sólo estoy aquí para cuidar a mi hermano”.

    Milei atribuye al joven Caputo un saber sobre otro arcano. Ya no es el psiquismo del líder. Es el alma de la opinión pública. En ese mérito se justifica la condecoración que recibió desde la hora del triunfo: es el arquitecto del éxito electoral de La Libertad Avanza.

    Quiere decir que el Presidente delegó en su hermana y en su principal asesor meras atribuciones administrativas. Les cedió parte del poder. Así se entiende que haya hablado de un “triángulo de hierro”. Es una figura inusual y, tal vez, inconveniente. Nadie imagina a Yrigoyen, a Perón, a Alfonsín, o a Menem, formando un triángulo con nadie. Ellos se consideraban el Aleph de su sistema. Quiere decir que la crisis que terminó de estallar este fin de semana altera a esa misteriosa trinidad. Así se explica que Milei esté congelado ante el fenómeno. Su desafío en estas horas no es lograr que Karina y el “Mago” se lleven bien. Su desafío es reabsorber la autoridad que dispersó. Y que se note.

    El martes se presentó un síntoma delicado de este reto que debe superar el Presidente. Se relaciona con la explicación que él ofreció para disimular la guerra interna. Fue esta: Martín Menem no tendría responsabilidad alguna sobre la cuenta desde la que se hostigaba a Caputo. A pesar de que el titular de la Cámara de Diputados había admitido que esos mensajes eran la responsabilidad de un extraviado colaborador de bajo rango, Milei lo exculpó diciendo que le habían plantado ese perfil de X. Fue el ardid al que recurrió para disimular el cortocircuito y, de ese modo, evitar una decisión que no está en condiciones de ejecutar, al menos por ahora.

    Daniel Parisini, el divulgador conocido como “GordoDan”, subordinado al “Mago”, salió a desmentirlo. Dijo que estaba probado que la cuenta “Periodista Rufus” era operada por Martín Menem. Y reclamó que no le mientan al Presidente. Parisini se ofreció muchas veces para dar la vida por Milei y su proyecto. Pero parece que antes de cumplir esa promesa está dispuesto a menoscabar a su ídolo. Al ratificar que las agresiones fueron lanzadas por Menem, recolocó a Milei en el lugar del que estaba escapando: el de un líder obligado a terminar con una guerra que llegó demasiado lejos. El Presidente no piensa que a Menem le plantaron un perfil de X. Necesita que se lo hayan plantado.

    Pero “GordoDan” se animó a algo más audaz: presentar a un jefe que es susceptible de ser engañado en relación con datos concretos, verificables. La gravedad de esa observación de Parisini radica en que es verosímil. Es una consecuencia de aquel ejercicio triangular del poder. Milei no delega la atención de ciertos problemas. Se desentiende de ellos. Esta propensión imprime a su trabajo una característica muy curiosa: es difícil encontrar en la historia democrática reciente a un jefe de Estado que maneje información de tan baja calidad.

    Es un rasgo que obedece a, por lo menos, tres razones. La primera es el desdén. Milei es alguien que parece sentirse mucho más cómodo en el topos urano de las abstracciones, de los axiomas y teoremas, que en el reino de lo individual, del dato, de la anécdota, del detalle fáctico. No tiene inconvenientes en depender de otro para el conocimiento de lo que sucede. Así se explica que en infinidad de oportunidades haya formulado desmentidas altisonantes con informaciones que, se demostró después, eran falsas.

    La segunda particularidad de este problema es que Milei admite no leer los diarios. Lee tuits. Es decir, recurre a una fuente que provee narraciones o explicaciones fragmentarias y carentes de cualquier control de calidad. No debe sorprender que alguien que forma su imagen del mundo de ese modo considere que los relatos de la prensa son fraudulentos.

    El tercer factor que ayuda a comprender el problema del Presidente con la información es su tendencia a sacralizar narraciones conspirativas. Es habitual que, frente a un líder con esa inclinación, haya un séquito de pícaros dispuestos a corroborar sus presunciones para ganarse su favor. “GordoDan” acusó a Martín Menem de medrar de esa manera. Pero existen muchísimos indicios de que el “Mago” Caputo también saca provecho de esa fragilidad de Milei para obtener de él una confianza que tiene rasgos adictivos.

    Uno de los ejemplos más característicos es el tratamiento de la figura de Macri en el imaginario de Milei. Ese Macri que le suministraron a Milei conspiró primero con Victoria Villarruel, pero más tarde tramó maquinaciones con Guillermo Francos. Hostigar a Macri es una vía rápida para llegar al corazón del Presidente. La demostración más reciente la acaba de proporcionar Luis “Toto” Caputo, en su intento por probar que la gestión del líder del Pro es la contracara de la gestión de La Libertad Avanza.

    Los argumentos del ministro de Economía fueron extrañísimos por su carácter suicida. Dijo que Macri se había aprovechado de una euforia financiera que se vio defraudada porque no se hicieron los ajustes fiscales correspondientes. Olvidó que él que administró esa euforia, con una emisión maníaca de bonos, se llamaba Luis “Toto” Caputo, secretario y después ministro de Finanzas de Macri. Alegó que aquel gobierno no cultivaba la libertad de mercados, lo cual se podría demostrar con un detalle: la fobia a liberar el mercado cambiario. Esa fobia encarnaba en el propio “Toto”, que fue expulsado a pedido del FMI para que se pudiera levantar esa restricción. Es extraño que la mimetización de algunos funcionarios con su jefe llegue al extremo de la autoaniquilación. El eterno enigma de la voracidad frente al poder.

    La crisis que desató la imputación a Martín Menem de la cuenta @Periodista Rufus, además de poner en evidencia notas sobresalientes el tipo de liderazgo que ejerce Milei, permite advertir un estilo general del oficialismo. La Libertad Avanza es el primer grupo político que nació en las redes sociales y vive en ellas. La manera en que las utiliza vuelve cada vez más legítima la pregunta de si esa fuerza no morirá también en, o por, las redes sociales.

    La compulsión por el tuiteo, que al comienzo se descargaba contra los adversarios, alimenta ahora una guerra fratricida. Un enfrentamiento facilitado por el uso miserable de identidades anónimas. Sorprendente licencia que se otorga a sí misma una agrupación que sueña con establecer a “la moral como política de Estado”. Carentes de opositores interesantes, los libertarios decidieron desangrarse unos a otros en el engañoso terreno virtual de X. Los estimula el propio líder, que puede dedicar fines de semanas completos a navegar por esas corrientes digitales que, al poco tiempo, parecen sustituir a la realidad.

    El tono beligerante, que es un estilo especifico de la antigua Twitter, se ve facilitado por otra singularidad: el carácter aluvional de La Libertad Avanza. Se trata de un organismo político integrado por personas que no se conocen entre sí. Que carecen de información sobre el tipo de conducta de los demás. Que, en la mayoría de los casos, desconocen el oficio que decidieron practicar. No tienen cuidado del conjunto porque todavía no hay un conjunto definido. Basta agregar a esta configuración un jefe que deja vacante el rol de la conducción cotidiana para que la catástrofe no sea un accidente sino un objetivo.

    El caso “Periodista Rufus” ilustra este drama. Es natural que Santiago Caputo haya entrado en cólera, algo que le ocurre con preocupante facilidad, cuando vio el contenido de los mensajes atribuidos a Martín Menem. Desde ese perfil se machacaba con un proceso que se ha vuelto cada vez más inquietante: el desarrollo de negocios de los hermanos Neuss. Amigos y vecinos de Caputo, Juan y Patricio Neuss están apropiándose de franjas muy extensas del sistema energético, para preocupación de empresarios más tradicionales del sector. Las versiones que circulan respecto de esta expansión suelen ser precisas pero, como ocurre en estos casos, difíciles de demostrar. Para eso habrá que esperar a que lleguen los juicios. Se habla de presiones en una licitación petrolera de Chubut, ejercidas por el propio “Mago”, para que sus amigos se queden con pozos por los que competía también una familia ancestral de ese negocio.

    Por la licitación de Transener, la apetecible red de transmisión eléctrica, llevó a la Procuraduría de Investigaciones Administrativas, que conduce el fiscal Sergio Rodríguez, a presentar una denuncia en la Justicia federal. Allí los Neuss competían con José Luis Manzano, quien habría confesado ante sus íntimos que se presentó al torneo por pedido del Gobierno, “para acompañar”. El flamante doctor Honoris Causa de la Universidad de Albania sería un anfitrión frecuente de los Neuss en excursiones de caza por España, adonde se trasladan, émulos de Adorni, en avión particular. Los ejemplos se multiplican. Otro empresario importantísimo del sector recibió la sugerencia de desistir de hacer una oferta para dejar el campo libre a los Neuss.

    Sin embargo, la piedra en el zapato del “Mago” Caputo, que @Periodista Rufus vino a reforzar, es la licitación de la Hidrovía. Allí tendrían también intereses los Neuss, aunque Caputo lo niega. Esa licitación está ya provocando un escándalo en los Estados Unidos, noticia que fue potenciada por una nota de la agencia Bloomberg. Allí se consigna que el fondo de inversión KKR, asociado a firmas de dragado norteamericanas como Great Lakes, encendió una señal de alarma en la Casa Blanca denunciando que la licitación estaría dirigida al grupo liderado por Jan de Null, que esconde capitales chinos. La Hidrovía es un canal de transporte crucial para la seguridad alimentaria china y, por eso mismo, está bajo el monitoreo geopolítico permanente de los Estados Unidos. En el mismo consorcio participa el titular del puerto de Bahía Blanca Gustavo Elías. Amiguísimo de los Moyano, Elías habría sido clave para la adquisición de un paquete accionario en un grupo periodístico de varios profesionales amparados por “el Mago”.

    Una versión confiable asegura que en la embajada norteamericana en Buenos Aires formularon la inquietud por esta licitación al ministro de Economía Caputo. Para mayor claridad: al beneficiario inmediato de los 20.000 millones de dólares con los que Scott Bessent salvó del derrumbe el programa económico. “Toto” Caputo habría escuchado allí el malestar por el comportamiento de su sobrino segundo, Santiago. Consecuencia: el “Mago” debió viajar a los Estados Unidos a dar explicaciones.

    De paso, Santiago Caputo hizo gestiones para sellar un acuerdo de la CIA con la SIDE. Los asuntos de Inteligencia son una de sus obsesiones. Y Milei las alimenta. Bordea lo escandaloso que un simple asesor contratado por el Gobierno, que no es funcionario, maneje secretos de Estado. Porque el “Mago” sigue al frente del espionaje. Acaba de designar en la Dirección de Asuntos Jurídicos a José Padilla, un abogado que ya pasó por la SIDE en tiempos de Fernando De la Rúa, Eduardo Duhalde y Néstor Kirchner. Padilla es el abogado personal de Francisco Caputo, hermano de Santiago. Del mismo modo que el jefe de la Secretaría, Cristian Auguadra, es el contador de la familia. La caja está en orden.

    Desde @Periodista Rufus se refirieron en varias oportunidades a los negocios de Leonardo Scatturice, empresario de estrechísima relación con el “Mago”. Scatturice consiguió gracias a ese vínculo la renovación de un formidable contrato por más de 70 millones de dólares por adjudicación directa para proveer tecnología a la empresa Educ.ar. El titular de esa compañía fue reemplazado porque se resistía a firmar el convenio, que fue también desaconsejado por los síndicos.

    Scatturice intervino también, aunque en un comienzo lo negaba, en el tendido de fibra óptica para dotar de comunicación al sistema ferroviario. Otros empresarios del sector, que plantearon a Santiago Caputo el interés por participar en el concurso, habrían recibido esta respuesta: “Eso lo maneja Leo. Andá a Miami a hablar con él”. La proximidad del “Mago” con Scatturice hace florecer especulaciones psicodélicas. Por ejemplo, que el joven Caputo ya compró alguna propiedad en Miami y que la pagó con criptomonedas. Habladurías.

    Si la cuenta @Periodista Rufus divulgaba estas intimidades de empresarios vinculados a Caputo, se le podría atribuir algún espíritu de venganza. Karina Milei y los Menem están convencidos de que detrás de los audios de Diego Spagnuolo, ventilados por la plataforma Carnaval, atribuida a Pablo Toviggino, pasaron antes por las manos de Caputo. Es más que una versión. Lo dijo en su momento Mauro Federico, el periodista que puso al aire esas grabaciones.

    A propósito de Toviggino, un detalle divertido. Así como él y “Chiqui” Tapia tienen abogados acercados por Juan Mahiques, el ministro de Justicia, su principal denunciante, Guillermo Toffoni, contrató como patrocinante a Mariano Cúneo Libarona, el exministro. La inexorable rivalidad entre un funcionario y el que lo sucede.

    El sábado pasado @Periodista Rufus no tenía más que 40 seguidores. ¿Por qué el “Mago” quedó envuelto en llamas ante tan poca cosa? Respuesta de un observador independiente: en el Gobierno sólo preocupa un lector, que es Javier.

    El perfil de whatsapp que se atribuye a Martín Menem tiene rasgos folclóricos. El anónimo titular de la cuenta @tintoyfaina defendía esa imputación con un recuerdo desopilante. En Figueroa Alcorta al 7200 el fallecido Carlos Menem Jr. había abierto en su momento un boliche llamado “Junior”. Una de sus excentricidades era contar con una gran pecera en la que nadaba un tiburón. La bestia se llamaba “Rufus”.

    Rufus es periodista. Tiene razón el “Mago”. No odian lo suficiente a quienes ejercen ese oficio. Milei deberá cambiar su fórmula. Ahora será: 95% + Rufus.

  • “Serias dudas”: fuerte descargo de uno de los finalistas en la licitación de la Hidrovía

    “Serias dudas”: fuerte descargo de uno de los finalistas en la licitación de la Hidrovía

    Luego de la apertura del tercer sobre, que dejó mejor parada a Jan De Nul, para quedarse con la concesión de la Hidrovía, la otra finalista, la firma belga DEME, dijo que esperaba una “licitación justa”, y se quejó por los costos que tiene la opción para presentar objeciones al proceso, cuyo resultado, aclararon, dejó “serias dudas”. En la firma dijeron que se tomarán los próximos días para analizar los resultados y agregaron que podrían apelar.

    La compañía, que podría quedarse pronto afuera de la contienda, emitió un comunicado a través de su vocero, Frederic Dryhoel.

    Esperábamos que hubiera una licitación justa. DEME, junto con nuestros socios estadounidenses GLDD, Clear Street y KKR, presentó una propuesta altamente competitiva y transparente, plenamente alineada con los estándares internacionales y reflejando nuestra amplia experiencia como referente en proyectos de concesión portuaria y fluvial a gran escala”, afirmó en una carta difundida a los medios de comunicación.

    Según DEME, “seguimos firmemente comprometidos con contribuir a un proyecto que es esencial para el pueblo argentino, la logística y la economía exportadora. El éxito de DEME se basa en participar en oportunidades donde existan condiciones equitativas y procedimientos transparentes que garanticen una competencia justa, logrando en última instancia el mejor resultado para el país, su economía y sus ciudadanos, como ocurrió con la concesión del canal de acceso portuario del Puerto de Paranaguá, en Brasil”.

    Agregó que la empresa lamenta no haber sido anunciada como el oferente más favorable en la licitación para la concesión de la Hidrovía Paraná-Paraguay en la Argentina”, y advirtió que revisarán “cuidadosamente esta situación en los próximos días y, junto con nuestros socios y asesores, evaluaremos los posibles pasos a seguir, incluida la posibilidad de presentar una apelación“.

    La compañía recalcó que, desde el inicio, expresó claramente sus objeciones al proceso licitatorio. “No existe ningún país en el mundo donde se exija pagar US$10 millones para presentar objeciones respecto de un proceso de licitación, lo cual ya genera serias dudas sobre el procedimiento. Además, también se nos informó que existe una preocupación significativa en la Argentina respecto del proceso actual”, finalizaron, con el mensaje de que “DEME no realizará más comentarios en esta etapa”.

    No está todo dicho en el proceso para privatizar, sin aval del Estado y a riesgo empresario, las obras para mantener en funcionamiento a la Hidrovía durante por lo menos 25 años. Luego de que se conociera que las dos gigantes dragadoras belgas ofertaron el mismo precio de peaje en la tercera y última etapa de selección, que se lleva el 60% del puntaje, quedó en evidencia que Jan De Nul, que había avanzado más que su competidora en la segunda etapa (la técnica) quedaba sólo a metros de la final. Desde el Gobierno calculan que en un mes, o un poco más, se podría adjudicar la licitación.

    Durante todo el proceso, DEME prefirió el silencio. En el primer intento del gobierno de Javier Milei por licitar la vía navegable hubo acusaciones cruzadas y también un dictamen de la Procuraduría de Investigaciones Administrativas (PIA) con advertencias sobre irregularidades en el proceso.

    Como consecuencia, una sola empresa se presentó a la licitación y fue DEME, por lo que se dio de baja todo el proceso. Iñaki Arreseygor, director de la Agencia de Puertos y Navegación (Anpyn), aseguró ante los diputados de la Comisión de Transporte de la Cámara de Diputados que estudios de abogados, medios de comunicación y políticos orquestaron la caída del proceso.

    Esta vez, con la convocatoria a mesas participativas para que los distintos sectores pudieran expresar opiniones, críticas y sugerencias, y también con la auditoría de la Unctad, se armó un nuevo pliego que da como resultado, en los datos aún parciales, que Jan De Nul, que draga la autopista fluvial desde hace 30 años, lleva la delantera. Otra vez, y sobre el filo de la apertura del tercer sobre, la PIA volvió a denunciar irregularidades, entre ellas, un “posible direccionamiento”.

    Consultadas por LA NACION por las declaraciones de DEME con respecto a que tendría socios norteamericanos, fuentes de la embajada de Estados Unidos, se limitaron a responder que “no tenemos nada oficial para compartir”.