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  • Argentina Week: Milei viaja a Pars junto a una comitiva de gobernadores provinciales

    Argentina Week: Milei viaja a Pars junto a una comitiva de gobernadores provinciales

    En el marco de una nueva gira internacional, Milei viaja a París entre el 30 de septiembre y el 2 de octubre para encabezar la Argentina Week, acompañado por una comitiva de 12 gobernadores provinciales. 

    La misión oficial busca atraer capitales extranjeros y mostrar solidez política e institucional ante inversores europeos en un momento clave para la gestión económica.

    El Gobierno Nacional prepara un nuevo despliegue en el exterior con una fuerte impronta federal. Tras su paso por la cumbre de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Nueva York, el presidente Javier Milei encabezará un foro de inversiones en la capital francesa diseñado para promocionar las oportunidades productivas que ofrece el país.

    El objetivo central de la comitiva es proyectar previsibilidad y consenso político ante empresarios internacionales. En momentos en que el Gabinete negocia proyectos legislativos determinantes como el Presupuesto, la presencia de los mandatarios provinciales busca enviar un mensaje inequívoco de gobernabilidad y respaldo al programa económico.

    Quiénes integran la comitiva oficial a Francia

    La delegación estará conformada por dirigentes de diversos signos políticos que mantienen diálogo y reuniones periódicas con la Casa Rosada. Entre los mandatarios confirmados para la gira figuran: Carlos Sadir (Jujuy); Alfredo Cornejo (Mendoza); Juan Pablo Valdés (Corrientes); Marcelo Orrego (San Juan), Raúl Jalil (Catamarca), Gustavo Sáenz (Salta), Alberto Weretilneck (Río Negro), Ignacio Torres (Chubut), Rolando Figueroa (Neuquén), Rogelio Frigerio (Entre Ríos) y Leandro Zdero (Chaco).

    A este grupo podría sumarse el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, cuya presencia aún se evalúa dentro de la agenda de trabajo. Asimismo, la Secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, y el jefe de Gabinete, Diego Santilli, formarían parte de la comitiva. 

  • Milei lleva a 12 gobernadores a París para mostrar apoyo político

    Milei lleva a 12 gobernadores a París para mostrar apoyo político

    Javier Milei viajará a París acompañado por 12 gobernadores para participar de la Argentina Week, un encuentro destinado a promocionar oportunidades de inversión en el país.

    El evento se desarrollará entre el 30 de septiembre y el 2 de octubre en la capital francesa. De acuerdo con el medio, el Gobierno buscará mostrar ante empresarios y potenciales inversores europeos que su programa económico cuenta con respaldo político y aliados provinciales con peso propio.

    Entre los mandatarios que formarán parte de la comitiva estarán Carlos Sadir, de Jujuy; Alfredo Cornejo, de Mendoza; Juan Pablo Valdés, de Corrientes; Marcelo Orrego, de San Juan; Raúl Jalil, de Catamarca; Gustavo Sáenz, de Salta; Alberto Weretilneck, de Río Negro; Ignacio Torres, de Chubut, y Rolando Figueroa, de Neuquén.

    También se sumarán Rogelio Frigerio, de Entre Ríos, y Leandro Zdero, de Chaco, dos socios electorales de La Libertad Avanza. Jorge Macri, jefe de Gobierno porteño, también integraría la delegación, aunque desde la Ciudad evitaban confirmar oficialmente su participación.

    Diego Santilli, jefe de Gabinete, acompañaría a Javier y Karina Milei en la gira, aunque su entorno tampoco confirmó su presencia, de acuerdo con la publicación.

    La participación de los gobernadores apunta a mostrar una imagen de gobernabilidad en momentos en que el oficialismo negocia en el Congreso iniciativas como el Presupuesto y la suspensión de las PASO.

    Para los mandatarios provinciales, el viaje también representa una oportunidad para buscar inversiones destinadas a sus distritos y gestionar recursos nacionales.

    No todos los gobernadores cercanos al oficialismo participarán de la gira. Osvaldo Jaldo, de Tucumán, no viajará; Martín Llaryora, de Córdoba, enviará una delegación, mientras que Maximiliano Pullaro, de Santa Fe, sostuvo ante su entorno que no participará, aunque Santilli todavía intentaría convencerlo, según Clarín.

    La Argentina Week en París será similar al encuentro realizado en marzo en Manhattan y se desarrollará después del viaje presidencial a Nueva York para participar de la cumbre de la ONU.

  • Milei llevará a más de una decena de gobernadores en su visita a París

    Milei llevará a más de una decena de gobernadores en su visita a París

    Después de su viaje a Estados Unidos con el eje principal puesto en su participación en la Asamblea General de las Naciones Unidas, el presidente Javier Milei se subirá nuevamente a un avión. Pero la semana que viene el destino será otro: Europa. Para el evento denominado “Argentina Week” en París todavía falta más de una semana ya que comenzará el 30 de septiembre y se extenderá hasta el 2 de octubre pero los preparativos se intensificaron estos últimos días, sobre todo con las gestiones para sumar a varios gobernadores “aliados” al periplo.

    Se estima que 11 o 12 mandatarios provinciales acompañarán al Jefe de Estado con la idea de promocionar a sus territorios para sumar recursos en tiempos difíciles. Como ya ocurrió en marzo en Manhattan cuando se efectuó un evento de similares características los gobernadores de la UCR y del PRO aparecen en primera fila para sumarse a la iniciativa.

    Los que ya dieron el sí -todos ya fueron parte de la excursión por Estados Unidos- son los radicales Carlos Sadir (Jujuy), Juan Pablo Valdés (Corrientes) y Alfredo Cornejo (Mendoza), los del PRO, Ignacio Torres (Chubut) y Marcelo Orrego (San Juan) y se les agregarán otros que mantienen una relación cercana con la Casa Rosada como son los casos de Raúl Jalil (Catamarca), Gustavo Sáenz (Salta), Alberto Weretilneck (Río Negro) y Rolando Figueroa (Neuquén).

    Esta vez habrá dos más que no fueron a la Gran Manzana. El entrerriano Rogelio Frigerio y el chaqueño Leandro Zdero aparecen en esa nómina. Todavía en Balcarce 50 se aguarda la respuesta a la invitación presidencial del jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri, y guardan una remota esperanza de que se sume el santafesino Maximiliano Pullaro.

    Durante la última semana varios de ellos pasaron por el despacho del jefe de Gabinete, Diego Santilli, donde se negoció el respaldo para que varias leyes que necesitaba aprobar el ofjcialismo en el Congreso de la Nación. Con el apoyo de los legisladores “amigos” se consiguió aprobar la ampliación de la Ley de Inocencia Fiscal II y destrabar la reforma a la Ley de Biocombustibles que ahora deberá pasar por el tamiz de la Cámara de Diputados.

    Para la agenda legislativa del oficialismo resulta vital que los gobernadores estén de su lado. Uno de los principales objetivos de Javier Milei es que se apruebe la Reforma Electoral que incluye entre sus principales puntos la eliminación de las PASO (Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias) porque esgrimen que tienen un alto costo económico y que saturan al electorado. Por el momento no encontraron el eco necesario para sumar esas voluntades. Pero el viaje a Francia podría ser otro paso que permita un mayor acercamiento con estos aliados.

  • Crisis de la Mesa Política: por qué volvieron a romperse los vínculos entre los principales sectores del Gobierno

    Crisis de la Mesa Política: por qué volvieron a romperse los vínculos entre los principales sectores del Gobierno

    “¿Me estás jodiendo?”, reaccionó en horas de la madrugada una figura del Gobierno al haber sido anoticiada por un alfil legislativo que el Presupuesto 2027 que había sido enviado al Congreso tenía fuertes retrocesos en algunas negociaciones que había encarado con aliados, principalmente en materia de las políticas de discapacidad. Horas antes, la Mesa Política se había reunido y los cambios sensibles que se vieron en el proyecto final no fueron abordados por Luis Caputo. Ese episodio catapultó críticas cruzadas entre varios sectores del círculo chico mileista.

    La única que exteriorizó su malestar fue Patricia Bullrich. El jueves por la noche mencionó de manera explícita al Ministerio de Economía por su rol en la confección del Presupuesto y dijo que la tomaron de “tonta” al no comentarle los cambios que hubo en los artículos sensibles. Lo que no se sabía es que horas antes la senadora ya había grabado el video con la música de Lali que al día siguiente difundió su propio entorno y que recita “sé que quiseran poder controlarme, no voy a cambiar por mucho que ladren”.

    Los laderos de Bullrich no se achicaron ante la jugada. “Nos gusta el quilombo. No tenemos miedo ni nada que perder”, se jactó uno de ellos a Infobae. La particularidad del caso es que no se trató de un desmarque cualquiera. Fue diferente a su posición respecto al caso de Manuel Adorni o al de la jueza vetada por los Milei por ser familiar de un periodista. Aquello se podría encontrar en el margen del contrato que “Pato” tiene con un sector del electorado para mantener cierta coherencia en cuestiones clave. Lo de esta semana fue en clave interna: una crítica sobre la coordinación política del Gobierno, que tuvo como acción final la publicación del provocador video.

    En el campamento bullrichista dicen estar “mayoritariamente” de acuerdo con el rumbo, pero no con el actual funcionamiento de la política interna. “Somos unos imbéciles que solo tenemos que acatar. Es un régimen dictatorial”, describen. Acatar a rajatabla por un tiempo prolongado no es una costumbre en ese entorno. Creen que no se los escuchó en ocasiones anteriores y que siguen sin hacerlo. “No estamos de acuerdo en el método y en decisiones que se hacen hacia adelante y que van a afectar a la gobernabilidad”, puntualizan. Creen que de seguir así, la reelección del Presidente se complica. Y la paciencia de Bullrich se está agotando. Infobae supo que no son pocos los integrantes de su entorno a los que les gustaría que adelante su incursión presidencial.

    Patricia Bullrich envió un mensaje filoso a la interna del gobierno con una canción de Lali Espósito

    Lo que aconteció esta semana es para prestarle especial atención. La senadora está en desacuerdo de un esquema político -que tiene en cabeza a Karina Milei- que por la naturaleza misma del Gobierno tiene pocas probabilidades de cambiar. Si esto sigue, ¿qué cabe de esperar hacia adelante? Porque ambos sectores mantienen sus propias convicciones. “Es simple, yo creo que se va a espiralizar todo”, responde una figura del Gobierno que no integra ninguno de los dos sectores.

    Quienes integran el círculo de extremísima confianza de Karina dan pistas de qué piensan hacer con este tema. “No hay chances de que la echemos o de que queramos que se vaya. Igual… si quieren dar un paso al costado, no son tantos en Diputados ni en el Senado”, provocan. Martín Menem fue otro de los sorprendidos por la decisión de Economía de ir fuerte con el asunto de Discapacidad, pero eligió no hablar públicamente. Junto a Diego Santilli encararon conversaciones con bloques aliados y ya les avisaron que se garantizará un acuerdo sobre ese tema. El jefe de Gabinete va a volver a convocar a numerosos mandatarios por estos días. Se especula con la posibilidad de que pasen por Balcarce 50 gobernadores como Alfredo Cornejo (Mendoza), Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Marcelo Orrego (San Juan) e Ignacio Torres (Chubut), entre otros.

    ¿Será verdad que en el karinismo piensan que la insersión de esos artículos por discapacidad fue hecha a propósito para “empastar” las negociaciones? De ser así, serían hipótesis que describirían la desconfianza que existe internamente en las filas del oficialismo. Las partes negociadoras del oficialismo confiesan que algunos de los cambios que habían sido conversados con bloques aliados habían sido comentados con la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), por lo que quienes manejaron la revisión del Presupuesto no podían desconocer las conversaciones que había.

    Karina Milei junto a miembros del Gabinete

    Santiago Caputo es quien tiene ascendencia sobre la secretaria de Legal y Técnica de la Presidencia, María Ibarzábal, que es una de las últimas instancias de revisión tanto para ese proyecto como para otros que también se remiten al Congreso, como el de Defensa de la Soberanía que se dio a conocer esta semana, con modificaciones más profundas de las esperadas en términos de las tareas de seguridad nacional y mayores facultades para el Poder Ejecutivo.

    En las filas del asesor presidencial parece existir una lectura de que hay cambios que deben ser más radicales a otros tiempo y no ven con malos ojos los cambios propuestos en materia de discapacidad. Por el contrario, perciben que este año se podrían haber hecho reformas de mayor magnitud y que se desaprovechó la oportunidad. Una fuente externa, que conoce cómo piensan, lo describe de la siguiente manera: “Creen que lo de discapacidad honra el voto que puso a Milei en la Presidencia. Que se votó al Gobierno para ser disruptivos y que de tanto contentar a los aliados no se van a hacer cambios profundos”.

    Es una lectura particular, porque esa disrupción convive con el firme convencimiento por parte de este sector de que el oficialismo perdió una oportunidad al no pactar con cerca de 15 gobernadores luego de las elecciones de medio término. Podría decirse que es el modus operandi opuesto al del karinismo, que busca ser más aperturista en lo legislativo y que busca mantener el armado partidario en los 24 distritos subnacionales, variando la intensidad para competir por los oficialismos locales, según el caso.

    Javier Milei, Santiago Caputo y Karina Milei

    El apuro de algunas voces importantes del Gobierno por ser más expeditivos en las reformas se funda en casos como el de la Modernización Laboral aprobado en sesiones extraordinarias. La crítica puede ser entendible en términos de cómo el oficialismo tuvo que relegar apartados importantes de la iniciativa, pero también cabe sincerar que las negociaciones fueron particularmente complejas.

    Sobre el nulo impacto de esta última reforma, un informe reciente de la consultora LCG sobre el mercado del trabajo marca que se achicó el porcentaje de trabajadores asalarialos (cayó 2 puntos hacia los 70,5%), creció el cuentapropismo y que entre estos primeros volvió a crecer el segmento informal. “No esperamos una reversión de esta dinámica en el corto plazo. En este contexto, el ajuste seguirá concentrado más en la calidad que en la cantidad de puestos de trabajo, y la informalidad y el trabajo independiente seguirán en aumento”, indicaron.

    Esta evidencia genera cierta desazón en ciertos colaboradores libertarios. “No tenemos ninguna duda de que el año se desperdició. Podríamos haber sacado más cosas. Esto se debe a la mala conducción política”, afirman. Esto puede ser más o menos compartido según la tribu libertaria a la que se pregunte, pero lo cierto es que todavía no están en carpeta las reformas de segunda y tercera generación que Milei quería implementar de manera progresiva, como la tributaria y la previsional, respectivamente. Ambas, al parecer, quedarán para un eventual segundo mandato.

    Los diferentes diagnósticos y lecturas que existen entre los integrantes de la Mesa Política generan la percepción de que la política no tiene la misma alineación que la hoja de ruta económica que encabezan Milei y Caputo. Aquello es percibido por los actores financieros que miran al Gobierno. Un jefe de un importante broker que maneja activos en el exterior afirmó a Infobae: “Hay falta de confianza, por eso no arrancan las virtudes del programa económico. Eso va a seguir hasta después de las elecciones”.

    La consultora 1816, la más leída por el mercado local, difundió a sus clientes su informe semanal en el que marca la dualidad de la economía actual: la inflación interanual más baja en años pero con inconvenientes para eliminar ciertas inercias y una economía más grande en tamaño pero con sectores intensivos en mano de obra rezagados. “¿Alcanza esta performance económica para reelegir? La respuesta seguramente dependa en parte de cómo terminen conformándose las ofertas políticas el año que viene“, concluyen.

    Karina milie, luis caputo, diego santilli

    Lo que describen en un importante despacho de la Casa Rosada es que con lo realizado la última semana, Bullrich “se pasó de rosca y corre riesgo de perder votantes propios”, todo a pesar de ser la dirigente política con mejor imagen a nivel nacional, según más de un ala del oficialismo. “Javier no la va a joder, la va a abrazar y va a desactivar ese tipo de juegos. No van a caer en ese juego”, afirman. Muchos la ven como la candidata ideal de Milei para la vicepresidencia. Solo unos pocos se oponen. Pero en la medida que se producen los chispazos, el fantasma de una nueva Victoria Villarruel se apersona inevitablemente.

    Una persona que camina diariamente por Balcarce 50 opina que el karinismo está subestimando a la jefa de bloque de LLA. “Se piensan que lo hace porque le pinta. No subestimaría nada y no dejaría la posibilidad a que la forreen como sí lo hacen con algunos del PRO. Ella viene de Montoneros. Se peleó con Larreta y Macri. Le pegás 100 tiros y las balas le rebotan. Yo creo que se deben hacer ciertas concesiones”, afirman. La incógnita reside en cuáles deben ser. Ahí es cuando las lecturas internas se confrontan con la realidad y no se escuchan acciones concretas.

    Es realmente impresionante escuchar declaraciones de los sectores que integran la mesa política. Por un lado, porque el martes deberán encontrarse y verse las caras como si los dichos hirientes que se esgrimen en privado no ocurrieran. Por el otro, porque no hay perspectiva de que estos vínculos se suturen con el tiempo: si Milei reelige, muchos estarán compitiendo por ser los herederos de cara al 2031; si no sucede, hay promesas de espiralizar el conflicto.

    En tanto, Milei mira el conflicto desde afuera y desactivó el operativo que ya estaba preparado desde varias usinas digitales a punto de atacar fuertemente a la dirigente. En los últimos días se indignó por el tratamiento mediático que ciertos portales y periodistas realizaron sobre su decisión de quitar al personal civil de la Quinta de Olivos y establecer que sea la Casa Militar la nueva encargada de la coordinación de todas las tareas. Expresó su enojo ante varios interlocutores con quienes mencionaron a sus “hijitos”.

    Fueron muchas las especulaciones que se hicieron al darse a conocer la noticia el pasado jueves. Lo cierto es que el intendente de la Residencia Presidencial de Olivos, Osvaldo Javier Sosa, fue desplazado de su función. “Hace tiempo que lo venía pidiendo”, dijo un dirigente con diálogo directo con Milei. Habrían existido manejos en la entrada y salida de personas que no generaron confianza en el mandatario. El despido de personal civil fue la ocasión para desplazarlo.

    Javier Milei y Mauricio Macri cenan en Olivos

    Quienes han cubierto la campaña presidencial del 2023 recuerdan a Sosa como una de las personas que trabajaba en el catering de ciertos tipos de actos, como los dos que se dieron en el Movistar Arena. El ex intendente de Olivos fue recomendado al Presidente por una Belén Agudiez, la subsecretaria de Planificación General de la Secretaría General de la Presidencia. Se trata de una de las cinco subsecretarías que tiene la dependencia de Karina Milei, lo que da cuenta de la confianza que había logrado construir por esos años.

    Agudiez conoció a los hermanos libertarios en 2021 mientras trabajaba como prensa de Eugenio Casielles en las oficinas de Ramiro Marra, ambos confundadores de La Libertad Avanza. Producto de la buena sintonía que habían tenido ambas, Karina le ofreció irse a trabajar a su lado y desde ese momento no se separaron. Ese hecho configuró, tal vez, uno de los primeros indicios de ruptura entre la hermana presidencial y los dos armadores violetas. El resto es historia.

    Ayer por la mañana, una importante fuente confió a Infobae que Agudiez había presentado su renuncia, que esta había sido aceptada y que podía salir en el Boletín Oficial esta semana. Esto fue desmentido por voceros oficiales de Karina: “No hay ningún cambio en ese sentido”.

  • Para mostrar apoyos y consensos, Javier Milei lleva una docena de gobernadores a su viaje a París

    Para mostrar apoyos y consensos, Javier Milei lleva una docena de gobernadores a su viaje a París


    Con el Congreso convulsionado por los proyectos que la Casa Rosada envió de manera simultánea y el desafío público de oficialistas como Patricia Bullrich y de aliados que tensan la negociación para aprobar el Presupuesto y suspender las PASO, Javier y Karina Milei viajan a París con más de una docena de gobernadores.

    Entre el 30 de septiembre y el 2 de octubre, luego de la gira por Nueva York para participar de la cumbre de la ONU con el estreno de la relanzada causa Malvinas, el Presidente encabezará la delegación de la Argentina Week en la capital francesa. Se trata del evento análogo para promocionar posibilidades de inversión en el país que se desarrolló en marzo en Manhattan, donde empezó el principio del fin de Manuel Adorni como jefe de Gabinete.

    Diego Santilli, el reemplazante del ex vocero, acompañará a los hermanos Milei en su travesía francesa con mandatarios provinciales, aunque en su entorno evitan confirmar su participación.

    Habrá pocos cambios respecto al elenco de nombres que lo siguieron hasta la Gran Manzana, cuando el Presidente invirtió su tiempo en el auditorio del JP Morgan para insultar a Paolo Rocca y Javier Madanes Quintanilla, dos de los industriales más poderosos de la Argentina.

    Como hace medio año formarán parte de la comitiva Carlos Sadir (Jujuy), Alfredo Cornejo (Mendoza), y Juan Pablo Valdés (Corrientes), Marcelo Orrego (San Juan), Raúl Jalil (Catamarca), Gustavo Sáenz (Salta), Alberto Weretilneck (Río Negro), Ignacio Torres (Chubut) y Rolando Figueroa (Neuquén). Esta vez se suman dos socios electorales de LLA, además de Cornejo: Rogelio Frigerio (Entre Ríos) y Leandro Zdero (Chaco). La novedad más rutilante es que Jorge Macri se sumará a la partida, aunque en la Ciudad todavía evitan la confirmación oficial

    Javier y Karina Milei con gobernadores en la Argentina Week de Nueva York.

    “Viajan las esposas y las amantes”, ironiza un mandatario provincial sobre la conducta púbicas de los gobernadores mencionados, cuyos legisladores suelen acompañar al oficialismo en el Congreso.

    Algunos de los participantes consideran que la gira les sirve a todos: al Gobierno, para mostrar una foto de gobernabilidad al mercado y en el extranjero; y a los mandatarios provinciales para atraer a inversores a sus distritos y conseguir recursos nacionales, pero no todos aceptan sumarse y en la Rosada prefieren sugerir que en realidad algunos no fueron invitados.

    Otros ejecutivos provinciales que también suelen sumar voluntades para las leyes que empuja el Gobierno prefirieron tomar distancia. El tucumano Osvaldo Jaldo, “peronista con peluca” y el primero en adelantar comicios locales, no será de la partida. Su pelea con Juan Manzur lo obliga a tomar distancia del Presidente.

    El cordobés Martín Llaryora, que en Nueva York había viajado por su cuenta, esta vez solo enviará a una delegación. Karina Milei quiere pintar de violeta el segundo distrito electoral del país. El santafesino Maximiliano Pullaro le asegura a los propios que no irá, pero Santilli todavía cree que puede convencerlo.

    Aunque a algunos de los gobernadores les gustaría que Milei compitiera en una PASO para tener una excusa para unificar las listas nacionales, evitar fugas y consolidar al espectro de la derecha, la mayoría no ve con malos ojos la suspensión de las primarias, como en 2025.

    Sin chances reales de derogarlas, el Gobierno se aferra a la estrategia de la suspensión para complicar una síntesis en el peronismo y evitar un cimbronazo económico si no ganara, como le ocurrió a Mauricio Macri en 2019. A varios caciques no peronistas, en particular, les sirve para que la tensión entre los justicialistas con diferentes terminales nacionales tampoco presenten una oferta unificada más potente en los distritos.

    Sin embargo, a pesar de que parece haber acuerdo, la decisión se posterga. Los gobernadores aprovechan para negociar con la Rosada y Santilli. Un sector quiere esperar a febrero con la tesis de que un ejecutivo más urgido podría ser más generoso.

    Patricia Bullrich sostiene que los votos no están en el Senado. En Balcarce 50 no la descifran y aseguran que las diferencias que volvió a explicitar con el Gobierno la alejan de la chance de compartir la fórmula. “La mayoría de las interacciones en redes la mataron”, dijo uno de los compañeros de la senadora en la mesa política de la Rosada sobre el video en el que se la ve entonando una canción de Lali Espósito.

    Los jueces de la Cámara Nacional Electoral advirtieron al Gobierno y al Congreso para que las reglas electorales no sean modificadas tres meses antes del comicio. En el Ejecutivo persiguen un acuerdo rápido para proyectar previsibilidad, y tomaron nota. Los que quieren estirar una definición interpretan que el fallo habla de tres meses antes de las elecciones, a los que el Ejecutivo debería convocar en marzo.

    Cerca de Pullaro sostienen que al gobernador no le serviría que se estirara tanto la definición, porque el cierre de alianzas nacionales sería 15 días antes de la elección provincial y en un frente tan diverso como el santafesino que además de radicales integra el PRO y el socialismo, podría generar un ruido. En Casa Rosada sugieren que Pullaro -el único que se reunió con Luis Caputo y Karina Milei en una foto que mezcló gestión y política- es el principal impulsor del pedido de postergación.

    Los gobernadores quieren garantías. Algunos prefieren que sean públicas. El jefe de Gabinete y los Menem no descartan un acuerdo institucional entre los presidentes de los partidos. Imaginan a Karina Milei firmando un documento con el jefe en los papeles de la UCR, Leonel Chiarella, el joven intendente que en realidad es un delfín de Pullaro.

    Aunque es más fácil imaginar una postal de los Milei con Mauricio Macri, el jefe del PRO que reaparecerá el viernes próximo en Jujuy es el que más dilata un acuerdo. Mientras, negocia por la Ciudad y le da alas a Hernán Lacunza. El jefe de Gobierno va más rápido que su primo.

    El regreso de las colectoras sigue siendo la herramienta más sólida del Gobierno para acercar posiciones; en especial, con los radicales. Un correligionario de Sadir afirma que el jujeño mantuvo una reunión con Santilli más sugerente que la que compartió con el jefe de Gabinete esta semana. Según esa versión que los involucrados niegan de plano, en el cónclave para sellar un acuerdo habría participado de manera virtual el ex gobernador Gerardo Morales, ahora radicado en China. Sadir, en tanto, recibirá al jefe del PRO en su distrito.

    Torres, joven gobernador del PRO, promueve un acuerdo con LLA para revalidar su mandato. Los libertarios no lo ven mal. No quieren empezar el año electoral perdiendo y en la provincia patagónica -que será una de las primeras en adelantar comicios- marchan terceros, según los sondeos.

    Aunque el propio Milei en su reunión del lunes con diputados y senadores reiteró la orden de no ofender a los gobernadores y Sandra Pettovello advirtió en Salta que nadie debería agraviar a Sáenz, los libertarios se entusiasman, porque al mandatario podría trabársele su reelección en la Corte Suprema.

    Aliados del Gobierno que viajarán a París señalan que el acercamiento del Gobierno a los gobernadores no es solo para cumplir con la Cámara Electoral. Sostienen que la ansiedad oficial se explica, antes que nada, por las encuestas que se repiten un solo escenario en una hipotética segunda vuelta: una derrota.

  • Ajuste sin fin. Una hipótesis maldita en el camino a la reelección

    Ajuste sin fin. Una hipótesis maldita en el camino a la reelección

    Patricia Bullrich actúa como un termómetro que mide la salud de los proyectos políticos que integra. Su rebeldía en capítulos contra Javier Milei combina minuciosamente espontaneidad y cálculo. Primero se indigna, después se ríe. Es pronto para afirmar si pergeña una candidatura presidencial desde las entrañas del oficialismo, pero con palabras, canciones y gestos irónicos alumbra una duda inconfesable que atraviesa a militantes y aliados del gobierno libertario: ¿y si el plan económico no está funcionando?

    El pataleo de Bullrich porque no le habían avisado de los recortes adicionales en el área de Discapacidad incluidos en el proyecto de presupuesto coronó una semana incómoda para Milei. Al desorden interno se sumó una oleada de estadísticas oficiales que estropearon los festejos cotidianos por el éxito histórico que atribuye a sus políticas.

    El lunes, el Presidente le dedicó cinco horas a aleccionar a sus ministros y sus legisladores sobre los fabulosos resultados del programa y el destino inevitable de crecimiento sostenido si se mantienen el superávit fiscal y la restricción monetaria. Tres días más tarde el Indec publicó las cifras que corroboran una caída del 0,6% en la actividad en el segundo trimestre. Se contrajeron de manera significativa el consumo privado y la inversión, que se desinfla desde hace más de un año. La tasa de desempleo subió 3 décimas. Al día siguiente el Banco Central reveló que en julio continuó al alza la mora crediticia de las familias, un problema que Milei describe como una mentira inventada por sus enemigos.

    Patricia Bullrich y Jorge Capitanich, en el Senado
    Patricia Bullrich y Jorge Capitanich, en el SenadoSantiago Filipuzzi

    Los indicadores adelantados del tercer trimestre muestran que la industria, la construcción y hasta la minería tuvieron un flojo desempeño en julio. Agosto y septiembre varía según quién lo estime. Pero en el oficialismo asusta la perspectiva de otro período de caída, lo que técnicamente pondría a la Argentina en recesión. Es una hipótesis maldita que a toda costa ansían evitar, justo en el momento en que la mesa política del Gobierno se impuso acelerar la ejecución del plan de reelección.

    Milei despotrica contra los que le piden cambios. Cree que lo tientan a emitir y acelerar el gasto. No piensa arriesgar la desinflación y la calma cambiaria, dos tesoros de su gestión. “Darle rosca a la política monetaria sería pegarnos un tiro en los pies”, insistió esta semana.

    En la intimidad les dice a los suyos que no le importa perder unas elecciones. Habla como si le sedujera el papel de incomprendido, el derrotado por “hacer lo que hay que hacer”. Fantasea con ganarse la vida dando conferencias por el mundo y eso requiere un relato en el que la rendición no encaja.

    El presupuesto mantiene la impronta de recorte sin fin, a pesar de que el ministro de Economía, Luis Caputo, había dicho en junio que la clave pasa ahora por recaudar más “porque seguir generando superávit vía ajuste fiscal ya es muy difícil”. El superávit se mantiene, pero los ingresos impositivos siguen cayendo, según las últimas cifras oficiales.

    El récord de exportaciones, producto de la cosecha y del boom petrolero, alimenta ilusiones. En la Casa Rosada apuestan a una paulatina recuperación del salario por efecto de la menor inflación y que se reavive el consumo popular antes de fin de año gracias a la baja de tasas. Nada que se parezca a una fiesta.

    Que el proyecto de presupuesto volviera a podar las partidas para Discapacidad lo avaló Milei en persona, pese a que sus legisladores negociaban con otros bloques parlamentarios un alivio para el sector. También validó que se redujeran los fondos para universidades y se eliminara la actualización automática de la Asignación Universal por Hijo (AUH). Caputo lo puso por escrito, sin avisar a los integrantes de la mesa política con los que se reunió el martes. Cayó como dinamita en el Congreso.

    “Me toman por tonta”, se brotó Bullrich. Martín Menem, leal ejecutor de Karina Milei, se movió con sigilo en lugar de sobreactuar fastidio. Consiguió aval para continuar los contactos con los opositores dialoguistas con el fin de no profundizar el ajuste en Discapacidad. A la par se anunciaba el proyecto sobre Malvinas, en el que el Gobierno incluyó artículos que penalizan “la manipulación de la opinión pública” a partir de noticias falsas. En nombre de la patria y la soberanía se esboza allí una ley mordaza. A los aliados libertarios les iban subiendo minuto a minuto el precio de la lealtad.

    Los cambios en los subsidios para los sectores más pobres pusieron los focos en Capital Humano, que con su gestión de los planes presume de haber levantado una eficiente barrera de contención social. “No discutí con nadie, no me peleé con nadie”, escribió el viernes la ministra Sandra Pettovello. En el Gobierno dicen que, con o sin movilidad automática, la asistencia se mantendrá actualizada con el valor de la canasta básica. Eso no quita que integrantes del ala económica del oficialismo crean que se debería ajustar esas partidas, que en los años de Milei crecieron por encima de la inflación.

    Karina Milei y Martín Menem, en el local partidario de LLA en San Telmo: allí reunió a los diputados y senadores oficialistas a los que había convocado el Presidente
    Karina Milei y Martín Menem, en el local partidario de LLA en San Telmo: allí reunió a los diputados y senadores oficialistas a los que había convocado el PresidentePrensa LLA

    “Hay mucho más gasto para recortar y muchos más impuestos para bajar”, declaró Milei en una entrevista que le concedió a The Economist. El Presidente se preocupó por destacarla, en pleno torbellino oficialista, con un tuit al que adosó la muletilla irónica que usa para alardear de su atracción internacional: “Fenómeno barrial”. No se percató -o no le importó- que el posteo en el que la revista británica destacaba su frase terminara con la siguiente apreciación editorial: “Con su índice de aprobación neta personal profundamente negativo, el experimento de libre mercado de Javier Milei pende de un hilo”.

    La última encuesta de Poliarquía muestra que sus niveles de imagen no repuntan después de una caída fuerte de enero a junio. Ese estudio destaca especialmente una pérdida de apoyo entre los votantes de Bullrich en 2023: en ese segmento cayó 8 puntos en un mes y 18 en lo que va del año. También se acentuó su deterioro entre los sectores de mayor poder adquisitivo.

    A ese público le habla Bullrich cuando pide “cercanía” con los que sufren. No usa “empatía” porque Milei prohibió esa palabra. Quiere ser la dueña del “sí, pero” en un movimiento político que sacraliza el culto a su líder.

    Con ella, Milei juega un ajedrez retorcido. Es la única persona a la que le admite una crítica pública. Se preocupa por aclarar, cada vez que ocurre, que no le molesta. Como si al no reaccionar neutralizara la rebeldía. Este viernes Bullrich lo toreó con un video musicalizado con una canción de Lali Espósito, la intérprete de la que el Presidente ha dicho cosas horribles. Él ahora comentó que escuchó algunos temas y le gustaron. Malvinero y fan de Lali. Le falta prologar un libro de Keynes.

    Bullrich publicó un provocador video con una canción de Lali en una semana tensa con el Gobierno
    Bullrich publicó un provocador video con una canción de Lali en una semana tensa con el Gobierno

    “Hoy no podemos plantearnos un quiebre con Patricia. Ella tensa la cuerda, pero si rompe pierde. Hay que ser estratégicos”, explica uno de los armadores del oficialismo.

    Blindaje político

    El plan para la reelección apunta a completar cuanto antes un blindaje político que surta un efecto equivalente a lo que busca Caputo en el terreno financiero con la “montaña de dólares” que acumula para prevenir episodios cambiarios durante 2027.

    Milei cumple el rol de agitador que ya ensayó en Bahía Blanca, donde el viernes encabezó una caravana de simpatizantes. Irá a ciudades donde estén en marcha proyectos de RIGI, que simbolizan la esperanza de desarrollo que su gobierno vende.

    Milei canta en Bahía Blanca
    Milei canta en Bahía Blanca

    Sus operadores se concentran en obtener antes de que termine octubre la reforma electoral que incluye suspender las primarias abiertas y obligatorias. El objetivo es retacearle al peronismo un instrumento para ordenarse en medio de su crisis irresuelta, pero también mostrar a los mercados que el gobierno libertario tiene una red de soporte partidista y territorial potente como para aspirar a un mandato más.

    Por ahora los votos no están. Al ser una ley electoral se requiere una mayoría agravada (37 senadores y 129 diputados). Bullrich es quien más insiste con la necesidad de revisar el plan, lo que potencia las murmuraciones cerca de Karina Milei. En ese círculo sospechan que la senadora quiere que se mantengan las primarias para desafiar desde adentro al Presidente en caso de que la parálisis económica devalúe su figura. Ella lo niega.

    Milei, en Bahía Blanca: una imagen que subió el funcionario Santiago Oría
    Milei, en Bahía Blanca: una imagen que subió el funcionario Santiago Oría

    Los gobernadores que pasaron por la Casa Rosada esta semana siguen lejos de dar el sí a la reforma. La persistencia del ajuste no ayuda a ablandarlos. “El equilibrio fiscal tiene que estar acompañado por equilibrio social”, dijo el peronista salteño Gustavo Sáenz después de reunirse con el jefe de Gabinete, Diego Santilli, el encargado de destrabar la reforma.

    Los gobernadores de Corrientes, Salta, Tucumán y Catamarca, con Santilli: la rosca por la reforma electoral y los fondos provinciales, en marcha
    Los gobernadores de Corrientes, Salta, Tucumán y Catamarca, con Santilli: la rosca por la reforma electoral y los fondos provinciales, en marchaPresidencia

    La novela del presupuesto y la ley de seguridad nacional ahondaron la desconfianza de los dialoguistas. Pero las gestiones no paran. El avance más claro ha sido con el Pro, a partir del momento en que la hermana presidencial dispuso el deshielo con Mauricio Macri. En la Casa Rosada admiten que hay voluntad de despejarle el camino a Jorge Macri para la reelección, algo que parecía impensado seis meses atrás. Realismo puro. Esperan como gesto que el partido amarillo confirme el apoyo a la cancelación de las PASO y que desactive la idea de una candidatura disidente, como la que encarna el economista Hernán Lacunza. El macrismo se ilusiona, pero no baja la guardia.

    Jorge Macri, de gira en Washington
    Jorge Macri, de gira en Washington

    A los radicales amigables, como los que gobiernan Mendoza, Chaco y Corrientes, los imaginan también adentro. Aunque Milei no se prive de incomodarlos como cuando dijo, este miércoles, que “Alfonsín se fue del gobierno como una rata con 5000% de inflación”.

    Los alfiles de Karina confían en que fluirán alianzas con gobernadores cordilleranos –ganadores del modelo- como el neuquino Rolando Figueroa o el sanjuanino Marcelo Orrego. También cuentan al chubutense Ignacio Torres, al entrerriano Rogelio Frigerio y al peronista catamarqueño Raúl Jalil. Sáenz es siempre escurridizo y con el tucumano Osvaldo Jaldo esperan competir a nivel local y después pactar para las elecciones nacionales.

    Distinto es el caso de Martín Llaryora, de Córdoba. “Ahí vamos a competir para ganar”, añade una fuente parlamentaria que integra el comando de campaña libertaria. En Santa Fe esperan acercar posiciones con el radical Maximiliano Pullaro, aunque todavía es una relación trabajosa.

    Pronósticos fallidos

    Un Milei a la baja en las encuestas resulta menos atractivo como aliado para una clase política enfocada en retener posiciones de poder. ¿Por qué eliminar una herramienta de competencia electoral, como son las PASO, si el que lo pide no puede garantizar el triunfo?

    A Milei y Caputo ya no les funciona la varita mágica de los pronósticos exitistas. Abril, mayo y junio eran los tres primeros meses de los “18 mejores de la historia argentina” que anunció el ministro. Terminaron con una caída de la actividad. El Presidente alardeó con que iba a hacer un concierto para festejar que el índice de precios mayoristas de julio había empezado “con 0” y que eso anticipaba el fin de la inflación. Agosto acaba de dar 2,1%. Los dos dijeron que el problema de la mora bancaria era cosa del pasado antes que un nuevo indicador mostrase que sigue creciendo.

    “Nosotros no creemos en las proyecciones”, dijo Milei el miércoles, al defender los trazos gruesos del presupuesto 2027. Tal vez sea mejor así. Antes que adivinar el futuro, le urge salir del laberinto del ajuste que solo conduce a más ajuste. Es la verdadera batalla cultural que libra: demostrar que un programa liberal en la Argentina puede terminar de otra forma que en una recesión o, con suerte, en una larga temporada de estabilidad mediocre.

  • “Que haya PAS” para “que reine la paz”: la maniobra del Gobierno para las elecciones y el juego de desconfianza con las provincias

    “Que haya PAS” para “que reine la paz”: la maniobra del Gobierno para las elecciones y el juego de desconfianza con las provincias

    “Nosotros preferimos que primero nos voten la Reforma Electoral y después concentrarnos en las alianzas electorales. Ellos quieren hacer exactamente al revés. ¡Es todo un quilombo!”.

    El integrante clave de la Mesa Política libertaria que resume sin metáforas el estado de las negociaciones con los gobernadores no necesita explicar demasiado más. Es que, a poco más de un año de las presidenciales del 24 de octubre de 2027, la discusión sobre el futuro de las primarias se transformó en un ida y vuelta incómodo, desgastante e interminable.

    La Casa Rosada empuja para que los aliados acepten extirpar las PASO del calendario y recién más adelante se sienten a discutir cómo se van a repartir distritos, candidaturas y lugares en las boletas. Los caciques del interior, por el contrario, pretenden garantías antes de los votos en el Congreso, más teniendo en cuenta que este tipo de asuntos exige mayorías absolutas -37 senadores y 129 diputados- y eso los convierte en indispensables.

    “¿Quién nos asegura que, si los protegemos de una competencia con nosotros los violetas y facilitamos sus reelecciones, después no vayan a usar ese poder para construir una alternativa presidencial?”, se preguntan unos. “¿Y quién nos jura que, si los ayudamos ahora, Karina y los Menem no nos vayan a llenar de opciones libertarias cuando llegue el momento de cerrar las listas?”, retrucan los otros. La dinámica de la rosca implica una muestra de confianza entre Javier Milei y los mandatarios provinciales. El problema, desde ya, es que nadie se fía de nadie.

    El sistema político sabe que la eliminación completa y definitiva de las internas es, a esta altura del partido, virtualmente imposible. Por eso desde hace tiempo crece una salida que no está muerta ni mucho menos: la suspensión de esa herramienta, tal como sucedió en las últimas legislativas. Diego Santilli, “un optimista del gol” según su equipo, sigue convencido de que en los próximos dos meses puede conseguir los sufragios que lo vienen esquivando y evitar que la población tenga que ir al cuarto oscuro el 8 de agosto del año que viene. Sin embargo, hasta los más esperanzados admiten que el panorama ya no es el mismo que hace apenas unas semanas: sin ir más lejos, a finales de julio fuentes de la administración libertaria le habían dicho a Infobae que la cuenta estaba “70% cocinada”; hoy, la estimación baja a la mitad. “Estamos 50 y 50. Veníamos bien y nos trabamos”, reconocen ahora.

    Karina Milei con legisladores de La Libertad Avanza

    ¿Qué sucedió en el medio? No cambiaron necesariamente “las ganas”. Cambiaron “los incentivos”. La reforma, presentada de manera formal en un ya lejano 22 de abril, se mezcló con la pelea por las alianzas a nivel nacional y terminó convertida en una moneda de cambio.

    Pero atención: en ese juego de sospechas mutuas empezó a crecer con fuerza una tercera vía: que no haya PASO sino una PAS. O sea, “la posibilidad de mantener las primarias, abiertas y simultáneas, sólo que quitándoles la obligatoriedad”, admiten en el corazón del gabinete. “Si fuera así, no iría nadie a votar. No tendrían volumen. Las desinflás”, analizan. Y agregan un factor clave: la idea, que excede largamente la letra “O” que desaparecería de la sigla, podría traer “algo de calma” a una negociación cada vez más cargada de desconfianza; en las provincias no quedarían completamente sometidos a la lapicera del poder central y el Gobierno se quitaría de encima el peso de una contienda engorrosa y cara que además podría servir como una herramienta de cohesión para la oposición. No era la pretensión original. Tampoco es lo ideal. Es simplemente lo que hay. “La PAS permitiría que, al menos por un rato, reine la paz”, dice un ministro, coqueteando con las palabras.

    Los sondeos de opinión pública que recibe la Casa Rosada entregan, curiosamente, argumentos para todos. Un estudio de Opinaia encontró que el 68% evalúa positivamente la muerte de las PASO, un número que a simple vista parece escrito para reforzar el discurso libertario sobre el costo de movilizar obligatoriamente a millones de personas para ordenar candidaturas partidarias. La Sastrería y TresPuntoZero, por su parte, formularon la pregunta de otra manera y obtuvieron una fotografía con matices: 36,3% quiere eliminarlas definitivamente; 33,6% conservarlas con voto obligatorio; 18,3% mantener el instrumento pero convertirlo en optativo; y apenas 3,6% suspender esa instancia sólo para la próxima elección. Ese mismo relevamiento ofrece un dato todavía más disonante para el relato oficial: cuando se consulta qué persigue realmente la Balcarce 50 con la reforma, apenas 38,6% responde que intenta reducir el gasto electoral contra un 48,2% que considera que busca mejorar su posición electoral y dividir a la oposición para la posible reelección de Milei.

    El presidente Javier Milei encabezó una reunión con legisladores de La Libertad Avanza en Casa Rosada

    Nadie en LLA niega que esa segunda consecuencia sería especialmente bienvenida y que, más allá de las justificaciones oficiales, es el gran objetivo de fondo de la reforma. “Si alguna de las tribus de Unión por la Patria gana una PASO con contundencia, al día siguiente esos resultados te pueden generar una convulsión política y económica: dólar, riesgo país, expectativas, todo. Si la borrás de las opciones, pateás el riesgo hasta octubre”, razona uno de los operadores que trabaja para sacar agosto de los almanaques. El antecedente de 2025 está demasiado fresco como para no aparecer en cada conversación: la derrota libertaria en las elecciones bonaerenses desdobladas generó varias semanas de incertidumbre antes de que lograra recomponer su desempeño en los comicios nacionales.

    Con estas disquisiciones en mente, Javier y Karina Milei empezaron a bajar una recomendación poco habitual para un espacio que hizo de la pelea una forma de identidad: cuidar a los socios potenciales evitando enfrentamientos gratuitos con quienes, si todo sale bien, tendrán que levantar la mano en el palacio legislativo.

    Eso sí: la tregua tiene condiciones. “Gobernador que no apoye, gobernador que no va a ser tenido en cuenta para futuros acuerdos”, amenazan. Hasta ahora, las posibilidades más concretas de compartir listas aparecen en el AMBA, Mendoza, Entre Ríos y Chaco, aunque Santilli, a pedido de “El Jefe” multiplicó al infinito reuniones y contactos. Un ejemplo: en apenas 36 horas mantuvo encuentros con Rolando Figueroa, Raúl Jalil, Juan Pablo Valdés, Gustavo Sáenz, Osvaldo Jaldo, Carlos Sadir y Gustavo Melella. Cada provincia llega con una carpeta llena de “mangazos” y “El Colo” hace lo que puede con los pocos “caramelos” que tiene en el bolsillo, como cuentan a su lado: hay que inventar malabares para cumplir, en medio de la era del superávit fiscal, con los pedidos de obras, rutas, subsidios, autorizaciones para tomar deuda y Aportes del Tesoro Nacional.

    Alfredo Cornejo, gobernador de Mendoza; Rogelio Frigerio, gobernador de Entre Ríos; Karina Milei, secretaria general de la Presidencia; Diego Santilli, jefe de Gabinete; y Eduardo "Lule" Menem, subsecretario de Gestión Institucional

    Ahí aparece otra contradicción que complica la tarea de los negociadores. Mientras el ala política reparte gestos, Economía continúa mostrando la motosierra. Los guarismos permiten dimensionar la tensión: un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal calculó que entre enero y agosto las transferencias corrientes de Nación a provincias y municipios quedaron 86,6% abajo, en términos reales, respecto de 2023; si el ritmo de reducción del gasto se mantuviera durante el último cuatrimestre, el gasto primario de la Administración Pública Nacional terminaría 2026 en torno al 12,4% del PBI, 5,4 puntos menos que antes de la llegada de Milei.

    El Presupuesto 2027, con sus planillas anexas llenas de centros a la cabeza de los mandatarios del interior, había sido imaginado como una herramienta para empezar a ordenar esa relación. Sorpresivamente, terminó abriendo un frente inesperado dentro del propio oficialismo. La controversia central giró, una vez más, en torno a la discapacidad: legisladores propios, aliados y opositores descubrieron que el texto introducía modificaciones sensibles y recortes de magnitud que no habían sido consensuados con nadie. La Rosada, que blanqueó una descoordinación total, fue un hervidero. Patricia Bullrich, que además de conducir el bloque libertario en el Senado integra la Mesa Política creada justamente para anticipar problemas parlamentarios, convirtió el fastidio en una declaración que sonó a hartazgo: “Si estamos el día anterior discutiendo y no nos enteramos de las cosas, yo siento que me toman de tonta”. Después, visiblemente ofuscada ante las cámaras de TV, pidió pensar las decisiones “tres veces” para no chocar contra la misma pared de siempre y calificó lo sucedido como un “error no forzado” capaz de hacer perder el partido. La ex ministra de Seguridad es la misma persona que hace horas abrió la Comisión de Asuntos Constitucionales de la Cámara alta sólo para comprobar que el poroteo para avanzar con los cambios electorales todavía da negativo. “Aceleró el debate sin tener todavía garantizada la mayoría y no está muy enamorada del proyecto”, la cuestionan los que no la quieren.

    Un paréntesis obligado sobre uno de los artículos menos comentados de la Reforma Electoral que esconde un cambio de enorme peso simbólico: la eliminación de la obligatoriedad de los debates presidenciales. El proyecto oficial propone borrar del Código Electoral el capítulo que desde 2016 obliga a los candidatos a ocupar el Sillón de Rivadavia a confrontar públicamente sus propuestas antes de la primera vuelta y, si hubiera balotaje, volver a hacerlo antes de la definición. Como pasó inadvertida y temen que nadie la defienda, esta semana nueve organizaciones de la sociedad civil reclamaron al Senado que preserve esa instancia y alertaron que su desaparición terminaría recortando uno de los pocos momentos de la campaña en los que todos los postulantes quedan expuestos, al mismo tiempo y bajo las mismas reglas, frente a los votantes.

    Reunión de la Plenaria de Economía Nacional e Inversión y de Presupuesto y Hacienda donde asistió el Lic. Santiago Bausili

    La política tiene, en paralelo, un adversario que no atiende teléfonos ni acepta obras a cambio: el calendario. La Cámara Nacional Electoral acaba de recordar que modificar reglas demasiado cerca de los comicios puede generar “más daños que beneficios” y citó los estándares internacionales que recomiendan preservar las características fundamentales del sistema durante el año previo a una elección. Alberto Dalla Vía, Santiago Corcuera y Daniel Bejas se cuidaron expresamente de no opinar sobre la conveniencia de la reforma y limitaron su advertencia a los tiempos de implementación, pero el mensaje fue suficientemente claro para quienes siguen haciendo cuentas: si el Congreso quiere alterar el esquema de 2027, la ventana se achica rápido y el oficialismo está contrarreloj.

    La discusión proselitista toma forma, para completar el cuadro, en medio de una nueva oleada de encuestas que llega semana tras semana a los escritorios oficiales y que Milei suele leer con una mezcla de atención, fastidio y vocación por discutir las conclusiones que no coinciden con su diagnóstico. AtlasIntel ubicó la aprobación de Milei en 38,1% y la evaluación negativa en 58%, Zentrix destacó que el 53,2% dice que ya se le acabó la paciencia para ver resultados económicos, Analogías descubrió que el 65,5% prefiere que mejoren los sueldos y el trabajo por sobre la estabilidad de los precios y Opinaia encontró al desempleo, la pobreza y la corrupción entre las principales preocupaciones. Los mismos sondeos, de todas maneras, vuelven a mostrar una sociedad menos lineal de lo que sugieren algunos títulos: una parte relevante de quienes expresan desgaste no reclama necesariamente un cambio completo de signo político sino correcciones dentro del rumbo. Esa zona gris es la que el Gobierno pretende conquistar antes de que empiecen a imprimirse las boletas.

    Proyección ofrece quizá la fotografía más interesante del momento: 63,3% de los consultados considera que la Argentina atraviesa una crisis económica y 51,4% responsabiliza principalmente al Gobierno actual; pese a eso, cuando se pregunta quién tiene mayor capacidad para mejorar la situación, el oficialismo aparece con 40,7%, frente a 29,2% de la oposición y un enorme 30,1% que no sabe a quién elegir. Hay descontento, pero todavía no está claro quién puede apropiárselo.

    Los estudios de opinión pública conviven con indicadores de la economía real que también encendieron algunas luces amarillas. “Toto se hace el canchero pero está preocupado”, describe un dirigente violeta que frecuenta a Luis Caputo y que asegura haberlo visto golpeado por el impacto de los malos registros de la industria, la construcción y la reciente confirmación de la caída de 0,6% del Producto Bruto Interno (PBI) en el segundo trimestre del año frente al primero en la medición desestacionalizada.

    Luis Caputo, con traje oscuro y corbata roja, habla frente a dos micrófonos en un atril sobre un escenario con pantalla azul

    Javier Milei se enfrenta a los números sin matices: en la reunión de gabinete del lunes pidió “cuidar la reputación económica” reconstruida durante su gestión, destacó la importancia de sostener la baja del Índice de Precios al Consumidor y el crecimiento del salario real, rechazó de manera explícita que “no haya consumo” y volvió a defender el sostenimiento del rumbo general. “Hay que profundizar las políticas que adoptamos”, resumió ante los suyos, algunos de los cuales forzaron rostros serios para esconder sus sensaciones de incredulidad.

    Mientras tanto, en Olivos ocurrió un movimiento llamativo que también dice algo sobre el clima que rodea al Presidente. El Gobierno desplazó a doce empleados de la residencia, entre ellos al hasta ahora intendente de la Quinta, y resolvió transferir a la Casa Militar el control integral de la seguridad y de la administración del predio. La explicación oficial en un comunicado público usó como argumento la necesidad de reforzar los estándares de protección ante la visita de León XIV y el trajín extraordinario de personal que va a implicar su peregrinaje por Argentina, pero Infobae pudo reconstruir a través de tres fuentes oficiales que la decisión se produjo porque Milei está convencido de que hubo “filtraciones” sobre su intimidad en el lugar. “No me sorprende cierta paranoia si en cualquier encuentro que tengas con él tenés que dejar tu celular en un locker, un sobre o una bolsita”, cuenta uno de sus alfiles.

    Con la misma convicción con la que suele afirmar que la política tradicional lo quiere “voltear”, el liberal libertario cree que muchos argentinos que hoy expresan cansancio terminarán valorando la estabilidad conseguida cuando llegue el momento de elegir y uno de sus operadores lo explica con una comparación doméstica que empezó a repetirse en las conversaciones de los pasillos del poder: cambiar de Presidente se parece a una mudanza; alguien puede pasar meses diciendo que está harto de su casa, mirar departamentos y fantasear con irse, pero cuando empieza a calcular el costo y la incertidumbre que implica abandonar lo conocido muchas veces termina quedándose donde estaba. Es, desde ya, la teoría con la que trabaja el oficialismo y no una certeza que pueda darse por descontada. Antes de comprobarla en las urnas, la Rosada tiene que resolver algo mucho más urgente: con qué reglas van a encarar un 2027 lleno de desafíos, aliados con precio propio, lealtades frágiles y turbulencias inesperadas capaces de cambiar de un día para otro el tablero que hoy todos creen tener bajo control.

  • 189 dirigentes reclamaron Boleta Única para que 15 provincias la adopten en 2027

    189 dirigentes reclamaron Boleta Única para que 15 provincias la adopten en 2027

    Un grupo de 189 dirigentes políticos de distintas fuerzas y distritos del país reclamó que las 15 provincias que todavía utilizan la boleta partidaria tradicional modifiquen sus legislaciones para implementar la Boleta Única en las elecciones locales de 2027. La iniciativa fue impulsada por la asociación civil Red de Acción Política (RAP) y reúne a referentes de La Libertad Avanza, el PJ, Pro, la UCR, la Coalición Cívica y el Partido Socialista, entre otros espacios.

    El documento, titulado “Boleta Única en todas las provincias”, propone aprovechar 2026, un año sin elecciones nacionales, para avanzar con las modificaciones legislativas necesarias. Los firmantes sostienen que el instrumento “mejora la calidad de nuestra democracia” y plantean que pueda ser aplicado en todo el país durante los próximos comicios.

    Los argumentos de los dirigentes

    Uno de los principales argumentos de RAP es que el sistema “garantiza el derecho a elegir”, debido a que todas las opciones electorales aparecen reunidas en una misma papeleta. Según el documento, esto elimina problemas asociados al faltante de boletas partidarias dentro del cuarto oscuro.

    Los firmantes también afirman que la modalidad “garantiza el derecho a ser elegido”, porque consideran que ofrece mayor igualdad entre partidos con estructuras y recursos diferentes. El comunicado sostiene que permitiría una competencia “mucho más transparente y equitativa”, una valoración que corresponde a los impulsores de la iniciativa.

    189 dirigentes de distintos partidos reclamaron que 15 provincias la adopten boleta única
    El comunicado de RAP.

    Además, señalan que la Boleta Única “desalienta malas prácticas” como el voto cadena y el robo de boletas. También cuestionan “el mantenimiento de sellos partidarios con el único objetivo de recibir recursos del Estado para la impresión de boletas”.

    Las 15 provincias alcanzadas por el pedido

    El planteo está dirigido a Buenos Aires, Catamarca, Chaco, Corrientes, Formosa, Jujuy, La Pampa, La Rioja, Misiones, Río Negro, San Juan, Santa Cruz, Santiago del Estero, Tierra del Fuego y Tucumán. RAP pide que esos distritos “aprovechen este 2026, año no electoral” para discutir el cambio en sus respectivas legislaturas.

    La organización destacó que la Boleta Única “ya ha sido utilizada exitosamente” en Santa Fe, Córdoba y Mendoza, mientras que Salta, Neuquén y la Ciudad de Buenos Aires aplicaron sistemas electrónicos. A nivel nacional, la Boleta Única de Papel fue incorporada por la Ley 27.781 y se utilizó por primera vez en las elecciones legislativas de 2025.

    Un documento con firmas de distintos partidos

    Entre los 189 adherentes hay 19 dirigentes de LLA, 42 del PJ, 37 de Pro, 48 de la UCR, seis de la Coalición Cívica y ocho del Partido Socialista, además de referentes de otras fuerzas. RAP sostuvo que el acuerdo busca demostrar que “aún en un país con altos niveles de polarización y confrontación” pueden generarse consensos entre espacios diferentes.

    Entre los libertarios aparecen Silvana Giudici, Luis Petri, Nicolás Mayoraz, Bruno Olivera y Diego Valenzuela. Por el peronismo firmaron dirigentes como Martín Llaryora, Omar Perotti y Julio Zamora, mientras que entre los radicales figuran Leonel Chiarella, Pamela Verasay, Ernesto Sanz y Rodrigo de Loredo. La organización afirmó que busca acuerdos que propicien el “fortalecimiento de la democracia y sus instituciones”.

    También respaldaron el documento referentes de Pro como Rogelio Frigerio, Ignacio Torres, Esteban Allasino, Ramón Lanús, Soledad Martínez, Gabriela Michetti, Hernán Lacunza y Gisela Scaglia. Para RAP, el objetivo es que en 2027 “todo el país pueda votar con un instrumento que garantiza el derecho a elegir y a ser elegido”, aunque la adopción para cargos provinciales depende de las decisiones legislativas de cada jurisdicción.

  • Los industriales piden política de Estado: hay contrabando, dumping, subfacturación y elevada informalidad

    Los industriales piden política de Estado: hay contrabando, dumping, subfacturación y elevada informalidad

    Con sus lapachos en flor la primavera se percibe en cada esquina de Paraná, tal vez la única ciudad de la Argentina, que no le da la espalda al río. En el moderno centro de convenciones que sobre una de las barrancas también mira al río, la Unión Industrial de Entre Rios convocó a industriales de esta provincia agroindustrial y a sus pares que llegaron de todas partes y que coinciden esta mañana en que a ellos sí les dan la espalda. Un indicio lo dio el pedido de Martín Rappallini, presidente de la UIA, al reclamar que se suspendan por 180 días los embargos por deudas impositivas, en un escenario en el que crece la mora de las industrias ante la caída de la demanda y una reactivación que se demora.

    “La competencia por las inversiones empezó”, arrancó por la mañana el gobernador Rogelio Frigerio al añadir que el impuesto más caro es la inversión que no se hace. Y enumeró lo que sufre en su provincia sacudida en estos días por la convocatoria de la líder en pollos Granja Tres Arroyos. “Una empresa puede ser extraordinariamete eficiente puertas adentro y perderlo en pocos kilómetros en una mala ruta. Esto es inaceptable en una provincia rodeada de dos vías navegables como el Uruguay y el Paraná. Es inaceptable, que años de esfuerzos se pierdan en un puerto desaprovechado”, soltó al mostrarse aliado de este sector al señalar que “el equilibrio fiscal no puede ser nunca un fin ese mismo”.

    Rappallini se refirió a que “Argentina necesitaba un proceso de estabilización macro, pero esa transición está resultando muy compleja, hay que prestar atención en la micro, hay caída de actividad, cae la recaudación, sube la morosidad y se deteriora el empleo y eso termina impactando en el equilibrio macro”, sostuvo. Y se refirió a que Argentina paga el doble de impuestos que Paraguay y 30% más que Brasil.”La competencia debe ser leal. Hablamos de libre mercado y estamos de acuerdo pero en competir con reglas parecidas o iguales para todos. El Estado debe controlar que la regla se cumpla. Hay contrabando, dumping, subfacturación y elevada informalidad”.

    Minutos antes Celeste Valenti, presidenta de la UIA local, se refirió a un entorno en el que siga siendo posible invertir y generar empleo. Los economistas Maximiliano Montenegro y Luis Secco apuntaron al crecimiento desigual y la reconfiguración productiva. “Estamos ante un plan de estabilización que todavía no terminó de estabilizar. Se exige competir con una alta carga impositiva, tasas de interés altísimas y un tipo de cambio apreciado”, concluyó Montenegro. Admitieron que es difícil estabilizar una economía cuando cada dos años se debate un péndulo.

    “Quien tiene más chance de perder un empleo?”, inquietó Gustavo Guaragna. Y respondió: “Todos los que están detrás de las pantallas. Lo pierde más un programador que un obrero. Acostúmbrense a manejar altos niveles de incertidumbre con la IA”, amplió este líder en IA y que además es mago. Hizo un llamado no temer a los fracasos. Ante un contexto tan volátil, recomendó actuar. “Dos de cada tres empresas están en un nivel de disrupción y nadie tiene el manual de cómo acompañar este cambio”, sostuvo en una especie de sincericidio.

    A su lado, Juan Carlos Bagó, director del grupo farmacéutico que lleva su apellido, contó que lo más innovador en su sector son los productos especiales, para enfermedades como cáncer. “En el mundo, las empresas dejar de investigar en la hipertensión o la acidez y fueron a otras enfermedades. Bagó arrancó hace 20 años con productos oncológicos y esclerosis múltiple”. En esa línea Bagó completó la compra estos días de un laboratorio de Entre Ríos orientado a la exportación con productos únicos.

    Y le tocó a Daniel Herrero hacer un llamado a que la política industrial sea una política de Estado. Desde su compañía Prestige y la licencia de Mercedes Benz para utilitarios se dedica 80% a la exportación a la región y a Estados Unidos. La eficiencia, el acuerdo con el sindicato del que fue pionero cuando lideraba Toyota y desarrolló la Hilux, “lo hacen posible. La pasión vence al miedo”, dejó como mensaje a sus pares.

    Al final de la jornada muchos fueron a conocer al Mirador Tec, que sobre un edificio público sin uso se convirtió en un hub tecnológico en el que se incuban empresas, hay diálogo entre las distintas industrias, inversores, universidades y el gobierno provincial. Y los resultados están a la vista: crecieron 10% las exportaciones de la economía del conocimiento en Entre Ríos en apenas un año.

  • Martín Rappallini, presidente de la UIA, volvió a reclamar la suspensión de embargos por 180 días: “Agrava el problema”

    Martín Rappallini, presidente de la UIA, volvió a reclamar la suspensión de embargos por 180 días: “Agrava el problema”

    Martín Rappallini UIA
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    Desde Paraná, Entre Ríos. El presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Martín Rappallini, volvió a la carga este jueves con el pedido para suspender los embargos por 180 días, en un contexto actual difícil para el sector productivo, y más especialmente para las pequeñas y medianas empresas. Lo hizo en el marco de una jornada que organizó este jueves la Unión Industrial de Entre Ríos (UIER) en conmemoración por el Día de la Industria, que fue el 2 de septiembre pero que luego cada provincia celebra especialmente.

    Rappallini fue invitado a la jornada y, durante su discurso, aseguró que uno de los problemas graves que atraviesa el sector es el financiero, y centró la razón en “las altas tasas de interés del año pasado”. A causa de esta situación, dijo, “existe una enorme morosidad”, en el sistema financiero y en las obligaciones tributarias. “Por eso estamos pidiendo, entre otras medidas, una suspensión por 180 días de los embargos fiscales”, exigió. El reclamo ya había sido puesto sobre la mesa días atrás; forma parte del documento técnico entregado al Ministerio de Economía por la UIA.

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    “Embargar a una empresa que atraviesa dificultades muchas veces no resuelve el problema, sino que lo agrava”, alertó. Por eso, pidió que se les dé a las industrias que afrontan un mal momento “la posibilidad de ordenar su situación y seguir produciendo”. En esa línea, fue más allá y reclamó “reconstruir el crédito productivo argentino”. “El financiamiento de largo plazo es vital para el desarrollo de la industria, la incorporación de tecnología y el aumento de la productividad”, agregó.

    Lo escuchaban empresarios y funcionarios, entre los que estaba el secretario de Hacienda de Economía, Carlos Guberman, a quien le tocaba exponer después en un panel sobre presión tributaria. Sin embargo, el miembro del equipo del ministro Luis Caputo no recogió el guante ni hizo referencia al planteo de la central fabril. Junto al funcionario, estuvieron presentes el gobernador de Entre Ríos, Rogelio Frigerio y la titular de la Unión Industrial de la provincia, Celeste Valenti. También la intendenta de Paraná, Rosario Romero.

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    El impacto en la micro

    “Hay que prestar mucha atención a la microeconomía, porque al final impacta en la macro”, alertó Rappallini en otro momento de su discurso. Y luego recordó que hay una merma significativa de la actividad en muchos sectores. Las consecuencias directas son “caída de la recaudación, aumento de la morosidad y deterioro del empleo. Esto termina impactando sobre el equilibrio macroeconómico”, aseveró.

    Martín Rappallini UIA

    “Estabilización y producción deben ir de la mano”, resumió. Para crecer se necesita “trabajar sobre la competitividad”, puntualizó. En ese marco, sostuvo que el problema central es la presión tributaria. “Argentina tiene el doble de impuestos que Paraguay y 30% más que Brasil y otros países. Es muy difícil competir con semejante diferencia”, graficó.

    “Muchas veces hablamos de libre mercado. Nosotros estamos de acuerdo en que la Argentina tiene que competir e integrarse al mundo. Pero debemos hacerlo con reglas parecidas o iguales”, añadió. El titular de la central fabril aseguró que existe competencia desleal debido al dumping de China, el contrabando y la subfacturación.

    La construcción de un puente

    Rappallini enfatizó que la industria atraviesa un momento difícil, complejo, para algunos sectores de la economía y que, en ese escenario, hay “cambios, transformaciones. En estos momentos es cuando resulta más importante reafirmar que la industria crea valor nuevo. Entra materia prima y salen productos terminados. Eso se llama transformación”, explicó el dirigente. Y sostuvo: “Campo e industria forman parte de un mismo sistema productivo. Cuanta más industria tengamos, podremos agregar más valor, generar más empleo y mayor será nuestra capacidad de exportar al mundo”, definió.

    Luego, puntualizó: “Un país que mantiene su capacidad de transformación sostiene la generación de riqueza”. En contraposición señaló que cuando una Nación pierde “eficiencia, calidad, tecnología y competitividad”, también decae su aptitud para “generar valor”. Más adelante, enunció: “Una empresa, además de transformar materias primas, transforma sociedades” a través de la generación de empleo y la provisión de servicios.

    Martín Rappallini UIA

    En otro orden, mencionó que la Argentina necesita desarrollar capacidades “productivas, empresariales, tecnológicas, laborales, educativas e institucionales”. “Una sociedad se desarrolla cuando aprende a hacer algo que antes no podía” y logra avanzar en “cosas cada vez más complejas”, sintetizó.

    En otro tramo de su alocución, reconoció que el país necesitaba transitar “un proceso de estabilización macroeconómica”. Pero marcó que el trayecto “está siendo muy complejo”. “Tenemos que construir un puente para que las industrias, en especial las Pymes, puedan atravesar ese momento”, agregó reiterando conceptos ya había expresado en el acto central del día de la industria.

    Otros planteos y el rol del Estado

    A su turno, Valenti valoró el trabajo articulado entre el sector público y el privado. Y reclamó por la inversión estatal en infraestructura. “La competitividad no termina en la puerta de una fábrica. Es también tener rutas y caminos para sacar nuestra producción, contar con energía y gas a precios razonables, puertos eficientes, conectividad y acceso al financiamiento”, enumeró. “Y un sistema tributario que no castigue al que produce”, acotó.

    Por su parte, la intendenta de Paraná resaltó el acompañamiento del Estado local en la baja de tasas, sobre todo las que afectan el consumo eléctrico, y la eliminación de otras cargas tributarias. Romero destacó la inversión conjunta con la provincia para habilitar un acceso clave al parque industrial de la capital entrerriana.

    El Gobernador Frigerio, en tanto, fue el responsable de dejar abierta la jornada. Aprovechó la oportunidad para repasar acciones puntuales, como el subsidio de parte del consumo energético, y adelantar otras. Entre las más importantes, figuró la reforma del Código Procesal laboral de la provincia. La nueva legislación creará un cuerpo de peritos especializados en riesgos de trabajo y accidentes.