Después de varios meses seguidos de fuertes aumentos, en abril pasado los precios de la carne vacuna dejaron de subir e incluso algunos cortes bajaron frente al mes anterior. Según el último informe del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva), el valor promedio de este producto en el AMBA se ubicó en $18.559 por kilo y mostró una leve baja mensual de 0,03%, aunque todavía mantiene un incremento interanual del 61,9%. El cambio se produjo luego de un primer trimestre con fuertes remarcaciones: solo en marzo la carne se había encarecido un 10,6%, muy por encima de la inflación general de ese mes, que fue del 3,4%, y acumulaba un alza del 21,7% en el año. El dato de abril le quita presión a la inflación en general, cuyo resultado se conocerá el 14 del actual.
En el sector atribuyen el cambio a una combinación de factores: la baja en el precio de la hacienda tras las fuertes subas de comienzos de año, una mayor oferta de animales provenientes de feedlots [establecimientos de engorde a corral] y un consumo más limitado por la competencia con el pollo y el cerdo.
Entre los cortes más caros relevados por el instituto aparecieron el lomo, con un precio promedio de $28.077 por kilo y una suba mensual del 1,3%; la colita de cuadril, con $24.069 y un alza del 0,1%, y el peceto, con $23.239, aunque en este caso mostró una caída del 0,6% frente a marzo. Del lado de los cortes más económicos, la picada común se ubicó en $10.589 por kilo y aumentó 2% en el mes; el osobuco llegó a $11.358, con una suba del 2,3%; mientras que la falda se ubicó en $11.649 y mostró una caída mensual del 0,6%.
Las principales bajas del mes se registraron en algunos cortes tradicionales de alto consumo. El asado cayó un 2,8% y quedó en $18.091 por kilo; la carnaza común bajó un 1,3%, a $11.860 y la nalga retrocedió un 1,1%, a $21.559. También mostraron leves descensos el vacío, que cerró en $22.327, el matambre en $18.693 y la tapa de asado en $17.450 el kilo.
Puntos de venta
El informe también reflejó diferencias según el canal de comercialización. Mientras en las carnicerías los precios de la carne vacuna subieron 0,6% durante abril, en los supermercados se observó una baja promedio del 1,4%.
Además, el comportamiento no fue igual en todas las regiones relevadas. En Rosario, por ejemplo, el precio promedio de la carne cayó 0,3% mensual, mientras que en Córdoba mostró una suba del 1,9%.

Daniel Urcía, presidente de la Federación de Industrias Frigoríficas Regionales Argentinas (Fifra) y consejero del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva), explicó que el freno en los precios respondió principalmente a la baja que empezó a mostrar la hacienda luego de las fuertes subas registradas entre enero y la primera semana de marzo. “El precio de la hacienda entre enero, febrero y la primera semana de marzo tuvo una recomposición muy fuerte, pero después empezó a bajar y eso se trasladó más tarde al mostrador”, señaló.
Según explicó, el mercado comenzó a buscar un nuevo equilibrio porque “los altos precios de la hacienda no eran convalidados ni por el mercado doméstico ni por la exportación”. Además, indicó que en abril empezó a haber una mayor oferta de animales provenientes de feedlots, lo que ayudó a estabilizar los valores.
Además, como otro factor remarcó que la carne vacuna enfrenta una competencia más fuerte frente a otras proteínas animales. “La diferencia con el cerdo y el pollo hace que el mercado esté muy competitivo”, dijo. Según explicó, ese contexto también ayuda a entender por qué en abril el precio de la carne prácticamente no mostró aumentos.
Víctor Tonelli, analista ganadero, coincidió en que el freno en los precios al consumidor respondió principalmente a la baja registrada en el valor de la hacienda luego de la recomposición que había tenido el mercado ganadero en los meses previos. “Durante abril de 2026, en el precio del ganado promedio el índice de novillo del Mercado Agroganadero bajó un 4% o 4,5% sobre el mes anterior”, explicó.
Según señaló, esa caída no se trasladó plenamente a los mostradores, pero sí permitió que las carnicerías dejaran de remarcar. “Esa baja no se tradujo en rebaja de precios, pero se tradujo en que se mantuvieran los precios promedios del mes de marzo y los carniceros recuperaron algo de valor que venían atrasados”, indicó.
Tonelli recordó que desde octubre pasado las carnicerías venían absorbiendo parte de las subas de la hacienda y perdiendo margen. “Siempre estaban corriendo por detrás, aprovecharon este parate en el precio del ganado, que es el costo central que ellos tienen, para aplicar al precio de la carne al consumidor, y recuperaron algo de margen”, afirmó.
Oferta
De todos modos, el analista advirtió que detrás del freno de abril sigue habiendo un mercado ajustado por la menor oferta de carne vacuna. Según estimó, durante el primer cuatrimestre el consumo cayó entre 6 y 7 kilos por habitante por año respecto del mismo período de 2025. “Esto se da por una muy fuerte caída de la oferta”, explicó. Según detalló, la faena de los primeros cuatro meses del año estuvo cerca de un 10% por debajo de la registrada en igual período del año pasado.
A eso se sumó una mejora de las exportaciones, que redujo todavía más el volumen disponible para el mercado interno. “Ante una caída de la oferta y una suba ligera de las exportaciones, la oferta destinada al mercado interno cayó muchísimo”, sostuvo.

En el sector consideran que los próximos meses dependerán principalmente de cómo evolucione la oferta ganadera. Tonelli señaló que, si bien hoy no observa una recuperación fuerte de la producción, el comportamiento futuro de los precios estará atado a la disponibilidad de hacienda y al nivel de consumo interno, todavía golpeado por la pérdida de poder adquisitivo.

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