Las autoridades sanitarias de Gales pidieron a padres y cuidadores que extremen la higiene de manos de los niños tras detectar un brote de hepatitis A en Barry, ciudad costera al sur del país. Al menos tres hogares en la localidad presentaron casos de la misma infección hepática, hecho que motivó la alerta por la propagación local.
Según informó el medio británico The Guardian, el Servicio de Salud Pública de Gales, autoridad sanitaria nacional, confirmó los casos e indicó que los pacientes recibían la atención adecuada y evolucionaban favorablemente. Como medida preventiva, se ofreció vacunación a las personas con contacto cercano a los casos positivos.
PUBLICIDAD
El organismo sanitario distribuyó cartas a las familias de niños en edad escolar primaria de Barry, pidiéndoles extremar los cuidados al ir al baño, al cambiar pañales y antes de preparar o consumir alimentos. La comunicación buscó alertar a la comunidad sobre la importancia de reforzar los hábitos de higiene, evitando el pánico pero con un mensaje directo.
La consultora en protección de la salud de Reino Unido, señaló la razón por la cual los niños representan un vector de riesgo particular. “Algunos niños pequeños infectados pueden no presentar síntomas, pero pueden contagiar a otros, quienes posteriormente pueden enfermar. Los padres y cuidadores deben ayudar a los niños pequeños y recordarles la importancia de lavarse bien las manos”, djo.
PUBLICIDAD
Qué es la hepatitis A y cómo se transmite

Estudios científicos detallan que la hepatitis A es una infección viral que afecta principalmente al hígado y se transmite por contacto fecal-oral, así como a través de alimentos y agua contaminados. La enfermedad aparece con más frecuencia en países con condiciones sanitarias deficientes, y la mayoría de las infecciones en el Reino Unido se asocian a viajes o al consumo de alimentos procedentes de regiones donde el virus es más común.
Los síntomas incluyen fiebre, ictericia, fatiga, dolor abdominal y náuseas. La enfermedad suele remitir en un plazo de dos a seis meses sin dejar secuelas permanentes en la mayoría de los casos. No obstante, las personas infectadas continúan siendo contagiosas durante aproximadamente una semana después del inicio de los síntomas, facilitando la propagación en escuelas y hogares familiares.
PUBLICIDAD
Una enfermedad en aumento en el Reino Unido
En este marco, el Reino Unido registra aproximadamente 400 casos de hepatitis A al año, aunque el número es creciente. Por ello, la Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido (UKHSA), el principal organismo de vigilancia epidemiológica, prevé un aumento aún mayor.

El año pasado, la UKHSA informó que al menos 98 personas enfermaron y 58 fueron hospitalizadas por hepatitis A en un brote vinculado a un producto de supermercado contaminado, que no pudo ser identificado con precisión. Según el mismo medio, Barry ya había atravesado un episodio similar en 2019, cuando la escuela primaria Palmerston fue clausurada para una limpieza exhaustiva tras confirmarse cinco casos de la infección.
PUBLICIDAD
Medidas de prevención recomendadas
El Servicio de Salud Pública de Gales recomendó medidas específicas para reducir el riesgo de contagio. El lavado de manos con agua y jabón después de ir al baño, antes de preparar alimentos y antes de comer es la barrera más efectiva para interrumpir la cadena de transmisión fecal-oral.
Para los niños pequeños, la supervisión adulta es clave, pues los menores pueden portar el virus sin mostrar síntomas evidentes. La vacunación, disponible en el sistema de salud británico, aporta una protección eficaz y fue ofrecida preventivamente a los contactos cercanos de los casos confirmados en Barry.
PUBLICIDAD
Las personas con síntomas como fiebre, fatiga, pérdida de apetito, náuseas o ictericia deben contactar a su médico de cabecera o al servicio NHS 111, según indicaron las autoridades sanitarias galesas.

Leave a Reply