Narco-avioneta en Santa Fe. Un operativo conjunto de fuerzas federales permitió secuestrar unos 442 kilos de cocaína en una zona rural del departamento Vera, en el norte de Santa Fe. La investigación, impulsada por la Procuraduría de Narcocriminalidad (PROCUNAR), derivó en la detención de ocho personas y reveló presuntos vínculos con una organización criminal internacional relacionada con el narcotraficante uruguayo Sebastián Marset.
El procedimiento fue llevado adelante por efectivos de la Policía Federal y Gendarmería Nacional, luego de más de un mes de tareas de inteligencia y control aéreo. La droga fue hallada después de que una avioneta proveniente de Bolivia aterrizara en un campo donde aguardaban dos camionetas para trasladar cerca de 380 panes de cocaína.
Entre los detenidos se encuentran dos ciudadanos bolivianos, señalados como los presuntos pilotos de la aeronave, y otros seis sospechosos oriundos de Vera y Calchaquí.
La investigación estuvo a cargo de los fiscales Diego Iglesias y Matías Scilabra.
Sospechas sobre una estructura narco internacional
Las fuentes judiciales señalaron que la causa despertó interés de la agencia estadounidense DEA, que aportó información clave para seguir la maniobra. Los investigadores sospechan que el cargamento pertenecía a la organización liderada por José Pedro Rojas Velasco, alias “Pepa”, considerado uno de los hombres de confianza de Marset.

Rojas Velasco fue asesinado el 26 de abril en Bolivia, durante una competencia de rally en Santa Cruz de la Sierra. Según reportaron autoridades bolivianas, el hombre había quedado al frente de parte de la estructura criminal tras la captura y extradición de Marset a Estados Unidos.
El crimen ocurrió minutos antes de una carrera automovilística, cuando sicarios dispararon contra el vehículo que conducía bajo el seudónimo “Pedro Pablo”. El referente narco murió horas después en un centro médico.
El dato que permitió iniciar la investigación
La pesquisa comenzó a partir de un número telefónico argentino, con característica del norte santafesino, que habría sido contactado desde el exterior por “Pepa” Rojas Velasco. Según la fiscalía, esa línea estaba vinculada a maniobras de aeronavegación clandestina para el ingreso de droga desde Bolivia.
A partir de ese dato, los investigadores identificaron otras líneas telefónicas relacionadas y reconstruyeron la logística de la organización en territorio argentino. También detectaron el uso de conexiones satelitales Starlink en zonas rurales de difícil acceso y sin cobertura celular.

Las escuchas telefónicas realizadas entre el 17 de abril y el 1° de mayo permitieron seguir los movimientos de los principales sospechosos. En las conversaciones analizaban el estado de un establecimiento rural denominado “Don Julio”, en la zona de La Sarnosa, donde debía concretarse el aterrizaje clandestino.
Pistas clandestinas y logística en el monte
Los investigadores determinaron que los acusados realizaban tareas para acondicionar caminos y sectores rurales utilizados como pistas de aterrizaje. Incluso detectaron recorridos de reconocimiento y vigilancia en inmediaciones de la Ruta Provincial 284-S.
Una de las frases que llamó la atención de la fiscalía fue pronunciada el 1° de mayo, cuando uno de los sospechosos dijo: “Vienen tres, una se va y dos quedan”, lo que fue interpretado como una posible referencia a aeronaves o cargamentos.
El lunes 5 de mayo, una nueva comunicación alertó a los investigadores sobre la inminencia de la operación. “Ya están. Ya vinieron”, expresó uno de los acusados, lo que derivó en el despliegue final y el secuestro de la droga.
La causa también guarda similitudes con otra investigación vinculada al narcotraficante santafesino Brian Bilbao, detenido en 2024 por utilizar avionetas para ingresar cocaína desde Bolivia. Según la fiscalía, la estructura habría continuado operando pese a aquella captura, ahora bajo coordinación de Rojas Velasco y con nexos directos con la organización de Marset.

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