El caso por el homicidio de Enrique Ramírez volvió a generar conmoción en Paraná luego de que familiares de la víctima se manifestaran en contra de la prisión domiciliaria otorgada a una de las personas acusadas del crimen. La protesta se realizó frente a Tribunales y posteriormente en el barrio donde residía la víctima.

El hecho de sangre ocurrió el sábado 25 de abril en barrio Antártida Argentina, en un pasillo cercano a calle Base Marambio. Según la investigación encabezada por la fiscal Valeria Vílchez, Enrique Fabián Ramírez, de 32 años, fue asesinado con un arma blanca y por el crimen fueron imputados Elías Sebastián Castillo, de 29 años, y Yamila Elizabeth Cañete, de 30.

Actualmente, Castillo permanece alojado en la Unidad Penal N°1 de Paraná, mientras que Cañete continúa detenida en la Unidad Penal N°6 de mujeres, a la espera de una tobillera electrónica para cumplir prisión preventiva domiciliaria. Esta decisión judicial generó un fuerte rechazo en la familia de la víctima.
“No estamos conformes con que le den la tobillera”
Durante el reclamo, una de las hermanas de Enrique expresó el dolor y la indignación de toda la familia. “Nosotros salimos a pedir justicia porque no estamos conformes con que a ella le den la tobillera”, afirmó.

La mujer sostuvo que la acusada “no pensó en sus hijos el día que salió a matar a mi hermano”. Además, aseguró que el conflicto original no era con Enrique, sino con otra integrante de la familia: “Mi hermano no tenía nada que ver con ella, era un problema con una hermana mía”.

Según relató, la situación tendría origen en conflictos sentimentales previos. “Ella se quedó ensañada con mi hermana por una situación sentimental de hace mucho tiempo”, explicó, al tiempo que describió a la acusada como “muy agresiva”.
El dolor de una madre
La madre de Enrique Ramírez también tomó la palabra y pidió que la acusada continúe detenida en la cárcel. “Yo quiero justicia. Quiero que paguen por esto que hicieron, que fue muy cruel”, expresó entre lágrimas.
“Mi hijo no tenía nada que ver. Nunca se metió en problemas, nunca fue malo”, remarcó la mujer, quien además recordó el trabajo social y comunitario que realizaba Enrique en el barrio.
“Él estaba militando y cocinaba en los comedores. Era el chef de su cocina y tenía el orgullo de seguir mis pasos porque yo también soy cocinera”, contó emocionada.
Reclamo a la Justicia
La familia insistió en que la prisión domiciliaria representa una situación injusta frente al crimen cometido. “Ahora piensan en los hijos, pero ella no pensó en eso cuando mató a mi hijo”, sostuvo la madre de la víctima.

Además, reclamó que la acusada permanezca detenida hasta el juicio. “Quiero que la condenen como corresponde. Le prometí a mi hijo que voy a hacer justicia”, afirmó.
Los familiares señalaron que ya cuentan con representación legal y mantienen contacto permanente con la fiscal de la causa. “Gracias a Dios nos recibió la fiscal y todo va marchando paso a paso”, explicaron.
La investigación continúa
La causa continúa en etapa investigativa mientras se esperan nuevas resoluciones judiciales respecto de la situación procesal de los imputados.
La familia de la víctima aseguró que continuará movilizándose para exigir que no se otorguen beneficios a la acusada y que ambos responsables permanezcan detenidos hasta la realización del juicio.

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