El papa León XIV recibirá a Marco Rubio el jueves en el Vaticano

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, se reunirá el jueves con el papa León XIV en el Vaticano en una audiencia privada de treinta minutos, anunció el lunes la Santa Sede. La visita, que se extiende entre el 6 y el 8 de mayo, llega menos de un mes después de que el presidente Donald Trump calificara al pontífice de “débil” y “terrible” en política exterior, en uno de los episodios de mayor tensión pública entre Washington y la Iglesia Católica en décadas.

El Departamento de Estado precisó que Rubio y el liderazgo vaticano analizarán la situación en Medio Oriente y los intereses comunes en las Américas. El portavoz adjunto Tommy Pigott describió el objetivo del viaje como “avanzar en las relaciones bilaterales y unir posturas acerca de los desafíos globales”. Además del encuentro con León XIV, el jefe de la diplomacia estadounidense se reunirá con el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado vaticano, y con el canciller italiano Antonio Tajani y el ministro de Defensa, Guido Crosetto, según confirmó a la AFP una fuente del Gobierno italiano. La agenda contempla también un encuentro con la primera ministra, Giorgia Meloni.

PUBLICIDAD

La chispa que encendió la disputa fue una homilía en la que León XIV calificó de “inaceptable” la amenaza de Trump de destruir Irán e instó a “trabajar por la paz”. Trump respondió tildando al papa de “débil” y acusándolo de proteger a “un país que quiere un arma nuclear”. El pontífice, lejos de retroceder, declaró tener el “deber moral de expresarse” contra la guerra y dijo no tener “miedo” de la administración estadounidense. Las críticas de Trump alcanzaron también a Meloni —una de sus aliadas más cercanas en Europa— después de que la primera ministra saliera públicamente en defensa del papa.

Cuba figura entre los asuntos que podrían abordarse en la reunión con León XIV. El Vaticano ha ejercido de mediador entre Washington y La Habana en varias ocasiones y las tensiones con el régimen cubano se han agudizado bajo la segunda administración Trump, que mantiene una política de máxima presión sobre la isla.

PUBLICIDAD

Imagen de archivo del secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, durante una comparecencia ante los medios tras reunirse con el presidente de la Conferencia Episcopal Italiana, el cardenal Matteo Zuppi, en la Embajada de EEUU ante la Santa Sede en Roma, Italia. 17 mayo 2025
Gregorio Borgia/Pool vía Reuters

Rubio, católico practicante, no es un interlocutor desconocido para el pontífice. En mayo de 2025, días después de la elección de León XIV, el secretario de Estado visitó el Vaticano junto al vicepresidente J.D. Vance para asistir a la misa inaugural y mantener una reunión privada con el nuevo papa. Aquel primer encuentro estableció un canal de comunicación que ahora se busca reactivar tras semanas de deterioro.

León XIV, de 70 años, es el primer papa estadounidense de la historia. Nacido Robert Francis Prevost en Chicago, también posee nacionalidad peruana por sus años de trabajo pastoral en ese país. Desde el inicio de su pontificado ha cuestionado la política antimigratoria de la administración Trump y adoptó una postura activa frente a los conflictos armados, en particular el de Oriente Medio.

La oposición italiana aprovechó el anuncio del viaje para exigir gestos concretos. El senador del Partido Demócrata Michele Fina declaró en la cadena pública RAI que Rubio “debería pedir disculpas al papa, a la Unión Europea e Italia” por las declaraciones de Trump. El reclamo apunta a una dificultad real: el secretario de Estado llega como enviado de una administración que no ha moderado su retórica, en una gira que los medios italianos leen como un intento de descongelar relaciones sin que Trump haya cedido nada.

La diplomacia vaticana, conocida por su alcance global y su capacidad para actuar donde los canales tradicionales están bloqueados, ve en este encuentro una oportunidad para reafirmar su papel mediador. El hecho de que sea Rubio —y no un enviado de menor rango— quien viaje a Roma indica que Washington también evalúa el coste de prolongar el enfriamiento con la Santa Sede. Si el intercambio de golpes entre Trump y el papa abrió una grieta, la tarea de este jueves es, al menos, evitar que se ensanche.

Comments

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *