Gripe aviar: la Argentina restituye su estatus de país libre de enfermedad tras los brotes de los últimos meses

Senasa anunció la restitución del estatus de la Argentina como país libre de influenza aviar altamente patógena.

El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) anunció la restitución del estatus de la Argentina como país libre de gripe aviar o influenza aviar altamente patógena (IAAP), tras la erradicación de los brotes detectados en aves comerciales durante los últimos meses en dos provincias.

La medida fue comunicada oficialmente a la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), mediante un informe de autodeclaración que documenta los procedimientos y controles aplicados en el territorio nacional.

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El documento remitido a la OMSA detalla las acciones implementadas desde la recepción de las notificaciones iniciales de sospecha de IAAP en establecimientos comerciales. Según Senasa, se desplegaron procedimientos de control y erradicación conforme a la Resolución N° 466/2025, incluyendo la vigilancia epidemiológica en las zonas afectadas. La autoridad sanitaria subrayó que “todas las acciones implementadas sustentan el estatus de país libre según el Artículo 10.4.6 del Código Sanitario de los Animales Terrestres de la OMSA”.

El último brote de influenza aviar en aves de corral se había registrado en cuatro localidades: Ranchos, Lobos, Bolívar (provincia de Buenos Aires) y Alejo Ledesma (Córdoba). Senasa informó que, tras finalizar las tareas sanitarias en estos focos —entre ellas el despoblamiento, la disposición final, la limpieza y la desinfección de las granjas— y luego de haber transcurrido más de 28 días sin nuevos casos en establecimientos comerciales, “nuestro país se autodeclaró libre de la enfermedad ante la OMSA”.

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La restitución de este estatus sanitario permitirá retomar las negociaciones para el comercio internacional de mercancías aviares con socios que exigen la condición de país libre de IAAP. La entidad oficial aclaró además que, durante el periodo de presencia de la enfermedad, “se logró sostener el comercio de productos aviares con países y bloques que reconocen los criterios de zonificación/regionalización y/o compartimentación”.

Varias gallinas en un corral de pollos

Estas herramientas regulatorias permitieron la continuidad de las exportaciones argentinas de productos avícolas, aun cuando se registraron detecciones del virus en los establecimientos productivos mencionados.

El informe elevado a la OMSA no solo constituye una garantía de transparencia para los países importadores, sino que también “fortalece la confianza en los sistemas de vigilancia y control de la Argentina”, señaló el organismo. El cumplimiento de los estándares internacionales y la documentación de todas las medidas tomadas refuerzan la imagen del país como proveedor confiable de productos aviares en el mercado global.

Con el objetivo de mantener el estatus sanitario alcanzado y minimizar el riesgo de reintroducción del virus, Senasa anunció el lanzamiento de una campaña de comunicación destinada a reforzar la prevención de la IAAP en todo el territorio argentino. Esta iniciativa busca llegar a públicos específicos con las principales pautas y recomendaciones, haciendo hincapié en la importancia de las medidas de manejo, higiene y bioseguridad.

La campaña incluirá diversos materiales y contenidos en los que se abordarán prácticas esenciales para reducir el riesgo de introducción y propagación del virus, así como la relevancia de la notificación y detección temprana ante cualquier sospecha. El organismo destacó que “estas herramientas resultan claves para reducir el riesgo de introducción del virus y resguardar el estatus sanitario recientemente alcanzado”.

Por último, la dependencia pública recordó la obligación de notificar de inmediato cualquier observación de signos clínicos compatibles con la influenza aviar, tales como mortandad elevada, síntomas nerviosos, digestivos o respiratorios en aves domésticas o silvestres. La detección temprana y la respuesta oportuna son fundamentales para preservar la sanidad avícola del país.

La influenza aviar H5 había sido detectada en granja de reproductores en Buenos Aires.

Los antecedentes

A fines de febrero de 2026, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) reportó un caso de influenza aviar altamente patógena en la provincia de Buenos Aires. El brote se detectó en una granja avícola ubicada en la localidad de Ranchos, lo que llevó a la suspensión inmediata de las exportaciones de productos aviares desde la Argentina.

Luego de confirmarse la presencia del virus, Senasa aplicó su plan de emergencia y restringió preventivamente las actividades del establecimiento afectado. Además, el organismo informó formalmente del caso a la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) y desplegó las medidas sanitarias exigidas en los acuerdos internacionales. La aparición del virus H5 generó la interrupción temporal de los envíos de productos avícolas a los mercados que requieren el estatus de país libre de IAAP, aunque la producción para el consumo interno continuó normalmente, ya que la enfermedad no se transmite por carne aviar ni huevos.

La problemática de la influenza aviar en el país tuvo su primer impacto fuerte en febrero de 2023, cuando Senasa detectó los primeros casos en aves silvestres y posteriormente en traspatio y establecimientos comerciales. Entonces, se declaró la emergencia sanitaria y se implementaron protocolos de control que incluyeron el aislamiento de granjas, el sacrificio sanitario y la desinfección de los predios afectados. Esto provocó la pérdida de la condición de país libre de la enfermedad, con el consiguiente cierre de mercados para productos aviares, lo que implicó una caída de exportaciones valuada en 160 millones de dólares.

En los meses siguientes, se reportaron varios focos en diferentes provincias, tanto en aves silvestres como en producción comercial. Frente a cada brote, Senasa reforzó las acciones de detección temprana, sacrificio sanitario y monitoreo epidemiológico. Una vez cumplido el plazo de 28 días sin nuevos casos en aves comerciales, el organismo notificó a la OMSA el cierre del último brote y la recuperación del estatus sanitario.

En agosto de 2023, Argentina volvió a autodeclararse libre de influenza aviar en aves de corral, lo que permitió restablecer gradualmente las exportaciones y reabrir mercados internacionales. Durante el año 2024, no se registraron nuevos casos en establecimientos comerciales y el estatus sanitario se mantuvo sin cambios.

Sin embargo, en febrero de 2025 se notificó un nuevo episodio en aves de traspatio en la provincia de Chaco, seguido de un brote en una granja de gallinas ponedoras en Los Toldos, Buenos Aires, en agosto de ese año. Estas detecciones activaron una vez más las medidas de control y la suspensión de exportaciones. Luego de 28 días sin nuevos focos, en octubre de 2025, Senasa informó a la OMSA la recuperación del estatus de país libre de influenza aviar, lo que abrió nuevamente la puerta a las negociaciones comerciales.

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