Karina Milei habla poco. La oratoria no figura entre sus principales virtudes políticas, que, más allá de las criticas opositoras, resultan innegables si se observa que, desde actividades menores, llegó a la cima del poder público, tanto o más que su hermano en Balcarce 50. Pero sus silencios se combinan con “gestos” que en el seno de La Libertad Avanza se siguen como un mandra: pueden provocar sonrisas, temores, ascensos repentinos, descensos a la misma velocidad, y, por sobre todo, sirven para mostrar “quien manda” en el variopinto elenco oficialista. Y la foto que dejó este viernes su reunión con “los principales legisladores y dirigentes porteños” generó comentarios por una ausencia de peso: la de Manuel Adorni.
Podrá argumentarse que el exvocero, ahora como jefe de Gabinete, no tenía necesariamente que ocupar una silla en esa cita en Avenida de Mayo. O que la excusa era aunar criterios legislativos (o hablar de la impactante batalla que se avecina en la elección porteña del año próximo), y explorar las posibilidades de arrebatarle a sus ‘aliados’ del PRO el feudo que gobiernan hace dos décadas.

Sin embargo, hay un dato que convierte cualquier “relativización” de la ausencia de Adorni en un sinsentido: no solo fue la cabeza de la lista que venció al PRO y al PJ en las elecciones del año pasado en la Ciudad, sino que además antes de su aquellare turístico-inmobiliario era considerado “el candidato natural” para aspirar a la candidatura a jefe de Gobierno porteño.
Para que el tirón de pelo semanal al jefe de Gabinete no fuera todavía más duro, Karina había llevado el día anterior a Adorni a disfrutar del agreste y petrolero paisaje de Vaca Muerta, donde los periodistas estarían a distancia. Pero en la sonriente velada política de este viernes a su lado se sentaron su mano derecha Pilar Ramírez, y su mano “en las encuestas”, Patricia Bullrich, que en las últimas mediciones de imagen llegó a estar por encima de todo el elenco libertario y que, con Pato, nunca se sabe, podría aspirar a quedarse el año próximo con la silla macrista.
La amena reunión fue en Avenida de Mayo al 600, donde Karina “dio los lineamientos” de lo que espera de su armada legislativa porteño, y el detalle de Bullrich casi en la cabecera quedará como dato saliente, tanto o más que lo joven que se notó a la hermana de Milei en las fotos que se giró a la prensa.
Y para Adorni, con la ñata contra el vidrio en la ocasión, fue una escena para preocuparse. Intentó el funcionario levantar algo el perfil en X este viernes, pero el “El Jefe” como decíamos habla con sus gestos. O, como en este caso, con sus invitaciones.

HB

Leave a Reply