El entorno digital de Javier Milei pasa por alto los protocolos. Desde su cuenta de Instagram, el Presidente compartió un video animado —obra de un usuario libertario— que reduce el arco político a una fábula zoológica teñida de sarcasmo. La pieza construye una épica de su ascenso con una marcada carga de descalificación visual.
El video comienza con el “pecado original” de la casta: un león con campera de cuero (Milei) que, ante el desafío del exdiputado Daniel Lipovetzky en 2018 para que “arme un partido”, ruge su consigna de “despertar leones”. A partir de allí, el bestiario vira hacia la agresividad. El fragmento más polémico muestra a Cristina Kirchner representada como un mono en el atril de su “Escuela Justicialista”, vitoreada por una masa de primates.
La “limpieza” estética no perdona a nadie. Carlos Melconian aparece como un tiburón que balbucea sobre “fideos y tuco” y la necesidad de “alinear, alinear y tac”. Ricardo López Murphy es un bulldog que, con ironía, repite que Milei es un “fenómeno barrial”. En una de las escenas más mordaces, Horacio Rodríguez Larreta (un lagarto) le confiesa a Marcelo Longobardi (un mandril) su temor a ser “pisado por una silla de ruedas”, reeditando la vieja interna porteña.
La paridad de género aparece con Myriam Bregman, dibujada como una gata que lo tilda de “mimoso”. La líder del PTS no tardó en responder al posteo: “Ni gatita ni sumisa”, disparó tras verse caricaturizada. Por su parte, Patricia Bullrich es un pato que, arrepentida, se funde en un abrazo de redención con el felino, mientras Sergio Massa —un tigre— queda acorralado por su propio “por sí o por no” sobre la venta de órganos.
El cierre concentra el clímax de la humillación política: ante la pregunta de un militante sobre si es Presidente, el león triunfante remata con “Parece que sí”. Para la comunicación oficial, la política dejó de debatirse: se zoologiza hasta que el algoritmo decida la próxima especie a extinguir.


Leave a Reply