Irán endurece exigencias y complica el diálogo con EE.UU., tensando la región

Irán eleva sus exigencias en las negociaciones y condiciona el avance de un acuerdo con Estados Unidos en Medio Oriente

En una jornada signada por la tensión en Medio Oriente, Irán rechazó la propuesta de Estados Unidos para cerrar un acuerdo que pondría fin al conflicto actual en la región. El rechazo llegó después de que la administración de Donald Trump presentara, a través de diversos intermediarios —incluido Pakistán—, un plan de 15 puntos dirigido a Teherán. Ese plan exigía que Irán eliminara por completo sus capacidades nucleares vigentes, se comprometiera a no buscar armas nucleares en el futuro y prohibiera el enriquecimiento de uranio.

La lista de demandas incluía también la transferencia inmediata del uranio enriquecido a la Organización Mundial Atómica, el desmantelamiento de las principales instalaciones del programa nuclear iraní y acceso total para verificaciones internacionales. Además, el documento pedía que Irán abandonara el apoyo a grupos aliados considerados terroristas por Washington, como Hezbolá y las milicias iraquíes, interrumpiera sus vínculos con los hutíes, garantizara el libre tránsito por el estrecho de Ormuz, limitara su programa de misiles balísticos y restringiera su uso exclusivamente a situaciones de autodefensa.

Estados Unidos, a su vez, ofrecía retirar todas las sanciones internacionales una vez cumplidos esos puntos y brindar asistencia para una planta eléctrica. El co-conductor de Infobae en Vivo Al Mediodía, Andrei Serbin Pont, expresó: “Irán fue bastante contundente con su respuesta. No les gustó la propuesta y, en su devolución, emplearon un lenguaje similar al utilizado recientemente por Estados Unidos e Israel: ‘No, porque todavía no hemos cumplido con nuestros objetivos estratégicos dentro de la guerra’”.

Tras el rechazo, Irán planteó sus propias exigencias, según informó Serbin Pont. Entre esas nuevas demandas figuran el cierre de todas las bases estadounidenses en el Golfo, garantías de no realizar nuevos ataques y el cese de las ofensivas israelíes contra Hezbolá. También piden levantar todas las sanciones aplicadas a Irán, recibir compensaciones por los daños de la guerra y no imponer restricciones a su programa de misiles.

Serbin Pont detalló: “Los iraníes presentaron varias máximas en este momento, como cerrar bases norteamericanas en el Golfo o pagar reparaciones. Son planteos que intentan fijar su posición fuerte en el proceso de negociación”. El analista subrayó que, pese a cierto alivio por la perspectiva de diálogo, las diferencias entre las partes siguen siendo profundas.

El contexto negociador coincide con expectativas en los mercados y movimientos diplomáticos. El analista internacional resaltó que “el ministro de Relaciones Exteriores de China habló proactivamente con los iraníes para que avancen hacia algún tipo de acuerdo con Estados Unidos, además de sugerir un contacto directo entre ambas administraciones”.

En el terreno, la situación continúa siendo tensa. Serbin Pont señaló que, aunque hay intentos de negociación, las partes mantienen posturas firmes. “En este tipo de negociaciones, ambas fuerzas tratan de mostrar fortaleza antes de sentarse a negociar. Estados Unidos moviliza buques y marines, y anoche se ordenó al 82 regimiento aerotransportado desplegar unos dos mil paracaidistas en la región.”

Imágenes de un ataque con dron a una instalación militar, atribuido a una milicia respaldada por Irán, generaron versiones encontradas sobre la titularidad de la base. Serbin Pont precisó: “Actualmente es operada cien por ciento por los iraquíes. La amenaza de una intervención estadounidense sigue latente”.

El especialista añadió que los indicios de una operación militar —como el despliegue de marines y del regimiento aerotransportado— responden más a una estrategia de presión que a una invasión inminente. “Por ahora, esto apunta más a una señal para escalar si no hay avances en las negociaciones.”

La volatilidad política impactó directamente en los mercados energéticos. El precio del Brent se ubicó en USD 96, mientras que el WTI cotizó unos USD 10 por debajo. Serbin Pont detalló: “Estamos estables. Estamos lejos de los USD 130 o de los USD 200, pero los precios actuales siguen siendo elevados”.

Estados Unidos, como exportador neto, se ve menos afectado por esos aumentos que otros países dependientes de las importaciones. “Estados Unidos se beneficia porque posee un mercado propio más competitivo. En cambio, Filipinas declaró emergencia energética debido a que el 98 % de su combustible proviene del estrecho de Ormuz,” puntualizó.

La compañía COSCO, de transporte marítimo, reanudó contratos para transportar carga desde Emiratos Árabes, Arabia Saudita, Baréin, Catar, Kuwait e Irak, operaciones que transitan por el estrecho de Ormuz. Ese movimiento refuerza la influencia china en los esfuerzos por garantizar la estabilidad y asegurar el abastecimiento global.

En cuanto al referente para fijar el precio internacional, Serbin Pont aclaró: “Yo asumiría que en Argentina utilizamos el Brent porque es el estándar mundial, aunque el tipo de petróleo que manejamos es más pesado”.

Sobre la posibilidad de un equilibrio en los precios, el experto se mostró cauteloso: “Idealmente, tendría que bajar en algún momento. El actual beneficia a Estados Unidos pero genera presión en países más vulnerables”.

En materia de gas, Estados Unidos aumenta su capacidad para suplir la falta de oferta qatarí. Serbin Pont recordó que las crisis energéticas de los setenta sirven como antecedente, aunque advirtió que la diversificación de la matriz energética mundial no elimina el riesgo de un shock importante a nivel global si las tensiones persisten.

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