La causa por la desaparición del ganado del influencer agropecuario Bruno Riboldi, conocido como “la joya agro”, sumó en las últimas horas un nuevo capítulo: la Justicia imputó a un hombre por supuesta defraudación por abuso de confianza, tras comprobar que al menos 161 bovinos fueron comercializados sin la autorización del denunciante. Desde la defensa negaron, en cambio, la existencia de delito y afirmaron que “no hubo ningún fraude”. En diálogo con LA NACION, los abogados defensores anticiparon que presentarán pruebas para sostener que Riboldi “sabía perfectamente que los animales se iban a vender” y que pedirán el archivo de la causa.
Según fuentes judiciales, la imputación se concretó ayer en los Tribunales Provinciales de Villa Constitución. El fiscal Ramiro Martínez acusó a un hombre identificado como Nicolás C., y la jueza ordenó una serie de medidas por 90 días, entre ellas la obligación de fijar domicilio y la prohibición de salir del país.
La investigación se centra en una operatoria que, según la pesquisa, se habría realizado entre fines de febrero y mediados de marzo en un campo de Santa Teresa donde el imputado tenía a su cargo los animales. Para la Fiscalía, en ese contexto el acusado habría decidido vender la hacienda sin autorización en el marco de una relación comercial previa entre las partes.
Concretamente, la causa apunta a la venta de 161 bovinos a través de una consignataria, que luego fueron trasladados a un establecimiento en Chabás, donde finalmente aparecieron. Ese hallazgo fue clave porque indicó que no se trataba de un robo común, sino de una operación más compleja dentro del circuito comercial.
Los animales del influencer Ministerio de Seguridad de Santa Fe
Además, los investigadores detectaron otro movimiento que ahora resulta relevante: el intento de emitir nuevas guías de traslado por 190 animales sin autorización. Esa maniobra fue advertida a tiempo y frenada por el propio productor.
En ese escenario, el eje de la causa quedó claro: la Justicia busca determinar si la venta de los animales fue una decisión unilateral o si, por el contrario, formaba parte de un acuerdo previo entre las partes.
Ahí aparece la principal diferencia entre las versiones. Desde la defensa del imputado, el abogado Pablo Morosano sostuvo que “no hubo ningún fraude” y adelantó que demostrarán que Riboldi conocía cómo funcionaba la operatoria. Explicó que la relación entre ambos no era nueva, sino que ya trabajaban juntos bajo el mismo esquema. “Era el cuarto ciclo de engorde que hacían juntos. Los animales se engordaban y después se vendían”, señaló.
Morosano planteó que la venta de la hacienda formaba parte del funcionamiento habitual del acuerdo y que el conflicto surgió por los tiempos de cobro. Según su versión, la venta se realizó a través de una consignataria con plazos de mercado normales, de entre 30 y 45 días, por lo que el dinero aún no se había percibido cuando el caso trascendió.
Afirmó que existen mensajes privados que demostrarían que el productor e influencer estaba al tanto de la operación e incluso requería cobrar en un plazo más corto. En esa lectura, el apuro por el cobro habría desencadenado el conflicto. Morosano también se refirió a la situación judicial de su defendido y cuestionó versiones circulantes: aseguró que no hubo pedido de captura y que no prosperó un planteo de fianza por 20 millones de pesos. “Hoy Nicolás no tiene los animales ni cobró por su trabajo”, afirmó.
En ese marco, adelantó que en los próximos días presentarán pruebas y pedirán el cierre de la causa. “Vamos a sostener que no hubo ningún fraude”, remarcó.
Bruno Riboldi: “No solo no estaban mis animales, no había ningún animal”
Por su parte, Riboldi volvió a manifestarse en redes sociales y ofreció más detalles sobre cómo detectó lo ocurrido. Relató que el 17 de marzo observó en el sistema del Senasa la emisión de guías de traslado por 190 animales sin su autorización; por eso las anuló y presentó la denuncia. Añadió que, tras esa alerta, concurrió al campo con la patrulla rural y comprobó la ausencia total del ganado. “No solo no estaban mis animales, no había ningún animal”, dijo.
El productor también destacó el vínculo previo que tenía con las personas involucradas: conocía el campo y a la familia responsable, lo que le había dado confianza para dejar allí la hacienda en engorde. “Conocía el campo y a la familia, por eso estaba tranquilo”, sostuvo.
El operativo policial para encontrar la hacienda de Riboldi
En ese sentido, contó que venía siguiendo la evolución del stock y que incluso había visitado el establecimiento antes de que estallara el conflicto. “Me pasaban información y fui a verlos. Estaban bien”, afirmó. Relacionó lo sucedido con la situación económica de la firma vinculada y dijo que se enteró de la existencia de cheques rechazados por montos significativos.
Tras el hallazgo de la hacienda en un feedlot de Chabás, la empresa vinculada a la comercialización del ganado, Aguirre Vazquez Sociedad Anónima, emitió un comunicado en el que aseguró haber sido también víctima de la maniobra y afirmó que colabora con la investigación. “Nos dirigimos a toda nuestra comunidad de negocios con el fin de informar que, en el marco de los recientes acontecimientos de público conocimiento, vinculados a una denuncia efectuada por un productor agropecuario con animales vacunos en la localidad de Santa Teresa, la firma ha resultado víctima de una maniobra cuyos alcances se encuentran actualmente bajo investigación judicial”, señaló la compañía.
En el mismo texto, la empresa añadió: “Ante esta situación, y con el objetivo de colaborar plenamente con el esclarecimiento de los hechos y determinar las responsabilidades que pudieran corresponder, la empresa se ha puesto a disposición de las autoridades competentes, aportando toda la información y documentación requerida”. Anticipó que presentará una denuncia penal ante el Ministerio Público de la Acusación, Unidad Fiscal de Villa Constitución.

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