En una noche de tensión e incertidumbre, el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, emitió un contundente mensaje tras los ataques que afectaron a distintas ciudades del país.
“Estamos decididos a seguir atacando a nuestros enemigos en todos los frentes”, aseguró.
Los ataques con misiles procedentes de Irán y Líbano dejaron más de 100 heridos en el sur de Israel.
En Arad se desplegaron tareas de rescate tras el grave daño sufrido por un edificio residencial. Según The Jerusalem Post, los equipos médicos asistieron allí a más de 75 personas; 10 permanecen en estado grave y el resto recibió atención por lesiones de distinta gravedad.
Entre los heridos hubo un niño de cinco años, trasladado en estado grave al Centro Médico Soroka en Beersheba, acompañado por otros pacientes.
El centro declaró un incidente de múltiples víctimas y mantuvo a sus equipos de emergencia en alerta toda la noche.
La ofensiva alcanzó además Dimona, donde un proyectil provocó el derrumbe de un edificio. La zona sufrió daños materiales y los residentes fueron evacuados por temor a nuevos ataques.
Un misil impactó esta noche en la ciudad de Dimona
Las autoridades locales informaron que las sirenas de alerta siguieron sonando en localidades cercanas, mientras equipos de rescate y bomberos evaluaban daños y asistían a los vecinos.
El ataque en Dimona generó alarma internacional por la cercanía al Centro de Investigación Nuclear del Néguev.
No obstante, el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) informó en X que no se detectaron niveles anómalos de radiación en la instalación ni daños directos, aunque instó a la “máxima moderación militar” para evitar incidentes que pongan en riesgo infraestructuras sensibles.
El gobierno israelí respondió en varios frentes. “Di instrucciones al Director General de mi ministerio para que proporcionara toda la asistencia necesaria, junto con todos los ministerios del gobierno”, dijo Netanyahu en el comunicado.
El jefe de gobierno mantuvo contacto directo con autoridades locales para expresar su solidaridad con los afectados y transmitir el apoyo de la ciudadanía a quienes resultaron heridos.
“Esta es una noche muy difícil en la lucha por nuestro futuro. Hace poco hablé con el alcalde de Arad, Yair Maayan, y le pedí que transmitiera, en nombre de todos los ciudadanos de Israel, nuestras oraciones por la paz de los heridos”, posteó.
Los ataques alcanzaron otras zonas del país. En Rishon Lezion, una guardería quedó destruida por el impacto de un proyectil; afortunadamente el edificio estaba vacío por el cierre de las escuelas durante el Shabat, lo que evitó víctimas infantiles. Imágenes difundidas por la prensa mostraron los daños estructurales y el mobiliario reducido a escombros.
Los sistemas de defensa aérea de Israel interceptaron la mayoría de misiles y drones lanzados desde Irán y Líbano, pero la multiplicidad de objetivos y el empleo de distintos tipos de munición complicaron la labor de las fuerzas armadas.
En ese marco, el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), Eyal Zamir, anticipó que las operaciones militares contra Irán continuarán al menos hasta la segunda semana de abril, coincidiendo con la festividad de la Pascua judía.
La situación afectó la vida cotidiana. El ministro de Educación, Yoav Kisch, decidió cancelar el regreso a las clases presenciales en todo el país, previsto para el domingo, como medida preventiva ante la inestabilidad regional.
“Estoy reforzando las fuerzas de emergencia y rescate que actualmente operan sobre el terreno y hago un llamamiento a todos para que obedezcan las instrucciones del Mando del Frente Interno”, agregó Netanyahu en su posteo.
En paralelo, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, informó en su red social que evalúa reducir “gradualmente” la presencia militar estadounidense en Oriente Medio, al considerar que los objetivos de Washington en la región están cerca de cumplirse.
Leave a Reply