Airaldi indagado por una causa de 2022 que Bailaque dejó en el freezer: el rol clave de los teléfonos

El juez federal de Rosario, Carlos Vera Barros, indagó este viernes al ex productor agropecuario oriundo de Diamante, Leonardo Airaldi, en el marco de una causa que se inició en julio de 2022 tras un operativo de Gendarmería en Rosario. Airaldi, acusado de liderar una banda narco, viajaba con su novia y otras dos personas en una Amarok que, al ser requisada, dejó al descubierto armas y drogas. El expediente había estado en manos del juez Marcelo Bailaque, quien mantuvo la causa demorada pese a los pedidos iniciales de la fiscal interviniente. Los teléfonos secuestrados resultaron clave y permitieron llevar el caso a juicio oral estos días en la ciudad de Paraná.

Vera Barros indagó esta mañana, vía Zoom, a Airaldi —que está preso en la unidad penal de Ezeiza— y le imputó la organización y el financiamiento de estupefacientes. La semana próxima deberá presentarse Jimena Burne, la novia del ex productor agropecuario, quien fue recientemente beneficiada con una probation por el Tribunal Oral Federal de Paraná. Ambos están incluidos en un debate oral que acumula dos expedientes por tráfico de drogas, en los que Airaldi figura como supuesto organizador de las actividades ilícitas en ambas márgenes del río Paraná, en la zona de Diamante (Entre Ríos) y Puerto Gaboto (Santa Fe). Los dos están representados por el abogado Mariano Balanovsky, socio de Mariana Barbitta —abogada del ex delegado de la Sociedad Rural diamantina—. Ambos letrados, conocidos por su fuerte capacidad de litigio, suelen privilegiar las declaraciones mediáticas por sobre los planteos técnicos; entre otros casos, integraron la defensa del ex jefe del Ejército César Milani.

La causa por la que Airaldi fue indagado este viernes fue solicitada el 2 de marzo pasado por los fiscales de la Procuraduría Antidrogas de la Nación (Procunar), que decidieron centralizar la información sobre la banda y así dinamizar el expediente. Los representantes del Ministerio Público Fiscal comprobaron que desde octubre de 2022 la Cámara Federal de Apelaciones de Rosario había requerido que Airaldi, su novia y las dos personas detenidas en el procedimiento de julio de ese año comparezcan por tenencia de armas y drogas. La entonces fiscal Adriana Saccone —recientemente jubilada— apeló a fines de 2022 las decisiones del entonces juez Marcelo Bailaque —luego cuestionado por hechos graves de corrupción—, quien había aceptado la inhibitoria y rechazado el pedido fiscal de indagar a los identificados en el procedimiento.

Una noche en Empalme Granero

La causa se abrió después de un procedimiento de Gendarmería realizado el 22 de julio de 2022, durante un control vehicular en calle Gorriti 5622, casi en la intersección con Teniente Agnetta, en Rosario. Cerca de las 5 de la mañana los efectivos identificaron una camioneta Amarok conducida por Leonardo Roberto Airaldi, que iba acompañado por Jimena Irupé Burne y otra pareja en los asientos traseros. Los gendarmes advirtieron la presencia, en el habitáculo de la caja de cambios, de un cargador de arma de fuego y procedieron a hacer descender a los ocupantes.

La requisa de la camioneta permitió hallar un arma calibre 9 mm con la numeración limada, una bala en la recámara y el cargador completo. En la zona de la caja de cambios se encontraron dos cargadores, ambos con trece municiones de 9 mm. En un maletín secuestraron una Glock calibre .22, sin cargador. En los asientos traseros, dentro de una mochila, hallaron pastillas de clonazepam, tramadol y Tranquinal, jeringas, agujas y ampollas de Claxicamin. También había en un bolso varios cargadores con municiones de 9 mm, 35 balas de 40 mm, una balanza de precisión y algo de dinero en efectivo, según reconstruyó Zona Crítica. En el acta consta que Airaldi reconoció como propias dos armas de fuego, dos cargadores y la mochila, y exhibió la credencial número 7120548 de la Glock. Pero, entre los elementos secuestrados, lo más importante fueron los dos iPhone que llevaba en un bolsillo del jean y en una riñonera: serían determinantes para incriminarlo en más de una causa.

En la vivienda de la novia, en la calle Almirante Brown de Diamante, encontraron cogollos (casi 600 gramos), una balanza de precisión digital y casi 5 gramos de cocaína en bolsitas. Bailaque los liberó a pocas horas y desistió del pedido fiscal para indagarlos. La Cámara Federal de Apelaciones acogió la apelación de la fiscal Adriana Saccone, pero la causa quedó en estado larvario. En febrero de 2023 el Ministerio Público Fiscal volvió a reclamar que se cumpliera lo dispuesto por el tribunal de alzada. La presentación recién apareció visible en el sistema informático del Poder Judicial el 27 de septiembre de 2024. En ese trámite, Bailaque resolvió que “previo a todo trámite y atento el tiempo transcurrido, se libre oficio a la Oficina de Gestión Judicial del Colegio de Jueces de 1era Instancia de la provincia de Santa Fe con el fin de que remita a su Juzgado un informe sobre el estado de la causa por la que se le imputó a Airaldi la tenencia de armas”. En esa causa provincial, el ex hombre fuerte de la Sociedad Rural de Diamante fue condenado a tres años de ejecución condicional. En 2025 los fiscales de la Procunar insistieron en las indagatorias y recién este viernes se concretó la primera.

Teléfonos que delatan

Las pericias de los teléfonos secuestrados a Airaldi el 22 de julio de 2022 sirvieron, por ejemplo, para establecer el rol que tenía el empleado y puestero de Puerto Gaboto, Diego Torres —prófugo en la actualidad—, en la estructura del tráfico de drogas a mayor escala, que habría utilizado una isla de la zona de Diamante llamada El Pillo, donde la familia del principal imputado criaba terneros. Según pudo saber Zona Crítica, Leonardo Airaldi vendió su parte en esos terrenos en los últimos días. Torres residía en Puerto Gaboto cuando, el 10 de agosto de 2022, una comisión policial de Santa Fe allanó su casa con una orden de detención por una causa de violencia de género. No hallaron al denunciado, pero sí 29,5 kilos de cocaína debajo de una cama. Algunas versiones indican que, alertado por la llegada de los pesquisas, Torres escapó en una camioneta registrada a nombre de un narco que operaba en el barrio Centenario de la ciudad de Santa Fe.

Entre los mensajes que intercambiaron Torres y Airaldi, emergentes de la pericia telefónica, se observa una actividad ilícita recurrente y la ascendencia de Airaldi como regulador del negocio. La droga —que se sospecha iba a salir por agua hacia Europa y de allí sería fraccionada para consumo durante el Mundial de Fútbol de Qatar— constituye el principal secuestro de estupefacientes dentro de la causa que se debate en el Tribunal Oral Federal de Paraná. La investigación impulsada desde el juzgado federal de Paraná —acumulada con la de Santa Fe— abunda en transcripciones de escuchas entre miembros de la banda, aunque posee una escasa cantidad de secuestros de droga. El propio ex fiscal ante la Cámara de Paraná, Ricardo Álvarez, la calificó como “narcofónica”, por la abundancia de fojas que contienen conversaciones sobre la actividad ilícita al menudeo alrededor de un bar diamantino llamado “Mandela”, controlado por Airaldi.

“El Gaucho Narco”, como se lo conoce mediáticamente, está detenido en el penal de máxima seguridad de Ezeiza y catalogado como preso de alto perfil. Hace un mes, Daniel “Tavi” Celis —un narco paranaense que compartió encierro con él en la Unidad Penal 9 de Gualeguaychú— declaró ante fiscales federales que Airaldi le había comentado que pensaba llevar adelante un atentado contra la vida del fiscal general de Paraná, José Ignacio Candioti, y contra el juez federal de la misma ciudad, Leandro Ríos. El primero es acusador en el juicio oral y el segundo, juez de instrucción. La versión también aludía al pago a un sicario uruguayo para ejecutar el plan criminal. Todo ello está bajo investigación. Esta semana, cuando Airaldi llegó a Paraná para defenderse en el juicio, descartó de plano esa versión y se mostró solidario con el fiscal, que lo escuchaba a escasos metros dentro de la sala de audiencias.

Fuente: Zona Crítica Online / Héctor Martín Galiano

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