El ejército israelí anunció este viernes que atacó campamentos del ejército sirio en respuesta a una ofensiva contra la comunidad drusa en la provincia sureña de Sweida, atribuida a tropas de Damasco.
Este nuevo estallido de violencia entre ambos países vecinos ocurre en el marco de una guerra que sacude Oriente Medio desde el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán el 28 de febrero.
“Durante la noche, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) atacaron un cuartel general y armamento en campamentos militares del régimen sirio en el sur de Siria”, declaró el ejército israelí.
“Esto se produjo en respuesta a los sucesos de ayer, en los que civiles drusos fueron atacados en la zona de Sweida. Las FDI no permitirán que se produzcan daños contra los drusos en Siria y continuarán actuando para protegerlos”.
El Observatorio Sirio de Derechos Humanos informó el jueves que se registraron enfrentamientos entre fuerzas gubernamentales y combatientes de tribus locales contra facciones drusas opositoras en la zona rural occidental de la provincia de Sweida.
Los combates comenzaron después de que proyectiles de mortero cayeran sobre zonas controladas por las facciones drusas. El bombardeo posterior alcanzó barrios residenciales de la ciudad de Sweida, sembrando el pánico y el miedo entre los residentes, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.
Los medios estatales sirios no hicieron mención de los enfrentamientos ni de los ataques aéreos israelíes.
En julio pasado, se estima que miles de personas murieron durante enfrentamientos entre combatientes drusos y tribus beduinas sunitas en la provincia de Sweida.
El gobierno sirio aseguró que sus fuerzas intervinieron para detener los choques, pero testigos y observadores los acusaron de favorecer a los beduinos.
Israel, donde también vive una comunidad drusa, bombardeó a las fuerzas del gobierno sirio durante aquellos enfrentamientos, alegando que actuaba para defender a la minoría y hacer valer sus demandas de desmilitarización en el sur de Siria.
Bajo la presión de Estados Unidos, Israel y Siria acordaron en enero crear un mecanismo de intercambio de inteligencia, una medida sin precedentes destinada a poner fin a décadas de hostilidad.
Tras el derrocamiento del longevo gobernante de Siria, Bashar al-Assad, en diciembre de 2024, Israel desplegó sus fuerzas en la zona desmilitarizada patrullada por la ONU en los Altos del Golán, anexionados por Israel, y desde entonces ha llevado a cabo cientos de ataques en Siria, además de incursiones regulares.
(Con información de AFP)

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