Detienen a iraní tras intento de ingreso a base naval nuclear británica; preocupación por seguridad

Un iraní de 34 años fue detenido tras intentar entrar sin autorización en la base naval nuclear de Faslane, en Escocia, donde se resguardan los submarinos nucleares de la flota británica. El incidente desató una investigación que involucra tanto a la policía escocesa como a las fuerzas de seguridad del Ministerio de Defensa, en un contexto de alerta reforzada por posibles amenazas vinculadas a Irán, según informó The Times.

Junto al individuo fue detenida una mujer de 31 años, cuya nacionalidad no fue divulgada. El hecho ocurrió el jueves 19 de marzo de 2026, cuando ambos, a bordo de un vehículo, se aproximaron a la entrada del recinto. La base Clyde, conocida también como Faslane, alberga cuatro submarinos equipados con misiles balísticos Trident y actúa como núcleo del sistema de disuasión nuclear permanente del Reino Unido. Este dato subraya la sensibilidad estratégica de la instalación donde se produjo el arresto, señaló un vocero de la Marina al medio.

La policía escocesa confirmó la detención y explicó que los arrestados no lograron superar los controles de acceso al carecer de la documentación pertinente. Según un portavoz de Police Scotland: “Alrededor de las 17.00 del jueves 19 de marzo de 2026, fuimos alertados de que dos personas intentaban entrar a la base Clyde. Un hombre de 34 años y una mujer de 31 años fueron arrestados y las investigaciones continúan”.

Se lleva adelante una investigación conjunta entre la policía escocesa y la policía del Ministerio de Defensa para esclarecer las circunstancias. Por el momento no hay detalles sobre si los sospechosos estaban recopilando información visual o fotográfica, ni se divulgó la naturaleza específica de su “comportamiento sospechoso”. Lo que se sabe, declaró una fuente de defensa a The Times, es que ambos fueron detenidos “por actuar de manera sospechosa en las inmediaciones”.

La base Clyde de Faslane no solo alberga los submarinos equipados con misiles Trident, sino que también es sede de siete submarinos de la clase Astute. Estas naves cuentan con propulsión nuclear y capacidad para lanzar misiles de crucero Tomahawk, que pueden alcanzar blancos a gran distancia con alta precisión, como señaló un portavoz de la Marina.

La relevancia operativa de Faslane se mantiene, además, en el actual contexto de tensión en Medio Oriente, donde la Royal Navy analiza la posible reubicación del submarino HMS Anson desde Australia hasta el Golfo para proteger a tropas británicas de eventuales agresiones de grupos afines a Irán. Según The Times, HMS Dragon, un destructor clase 45, navega actualmente hacia la región con el propósito de defender la isla de Chipre frente a potenciales ataques con misiles balísticos.

El Reino Unido, a pesar de mantenerse al margen en los ataques directos contra Irán efectuados por Estados Unidos e Israel, ha autorizado el uso de bases como RAF Fairford para permitir que fuerzas estadounidenses lleven a cabo operaciones defensivas. El 29 de febrero, tras la puesta en marcha de la Operación Epic Fury, proxies iraníes lograron impactar la base británica RAF Akrotiri en Chipre con un dron de bajo vuelo.

La agencia de inteligencia MI5 ha advertido repetidas veces sobre los riesgos representados por Irán y ha atribuido al régimen de Teherán más de 20 intentos de secuestro o asesinato contra objetivos en territorio británico. Irán, por su parte, ha negado todas las imputaciones.

Esta semana, dos hombres identificados como Nematollah Shahsavani, de 40 años y nacionalidad británico-iraní, y Alireza Farasati, iraní de 22 años, fueron acusados bajo la Ley de Seguridad Nacional tras una investigación de contraterrorismo por supuesta colaboración con servicios de inteligencia extranjeros. Se les imputa realizar actividades “destinadas a asistir a un servicio de inteligencia extranjero”, según la acusación citada por The Times.

Los arrestos, llevados a cabo el 6 de marzo, están vinculados a labores de vigilancia sobre lugares y personas relacionadas con la comunidad judía de Londres, realizadas entre el 9 de julio y el 15 de agosto del año anterior. Otras dos personas que habían sido detenidas en el mismo operativo fueron puestas en libertad sin cargos.

Un destacado opositor iraní residente en el Reino Unido, Vahid Beheshti, expresó a The Times su preocupación por su seguridad después de recibir amenazas atribuibles a agentes del régimen iraní radicados en Gran Bretaña. Según relató Beheshti, quien se desempeña como activista por la democracia, estas intimidaciones han aumentado desde el asesinato del líder supremo iraní ocurrido el mes pasado, e incluyeron la difusión en redes sociales de una imagen suya bajo la mira de un arma, lo que refuerza la percepción de amenaza dirigida a disidentes en suelo británico.

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