Un informe privado indica que, bajo el gobierno de Javier Milei, el salario permite comprar menos carne vacuna que durante las administraciones de Cristina Kirchner, Mauricio Macri y Alberto Fernández. La diferencia es de unos 50 kilos o más respecto a las gestiones de Cristina Kirchner y Macri, y de alrededor de 20 kilos frente a la de Alberto Fernández. El análisis fue realizado por Diego Ponti, analista ganadero de AZ-Group, que trabajó con la Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables (Ripte). Lo calculó en pesos constantes, ya ajustado por inflación. El informe también concluyó que, tras una racha de subas, el precio de la hacienda habría llegado a un nivel de “estabilización”, aunque manteniéndose en un rango elevado. La pérdida del poder adquisitivo y la situación compleja de la industria frigorífica —donde en muchos casos las empresas afrontaron costos que luego no pudieron trasladar al precio final— funcionarían como freno a nuevos incrementos.
El Ripte es, según la información oficial disponible, un indicador que expresa la remuneración promedio sujeta a aportes al Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) que perciben los trabajadores en relación de dependencia declarados de forma continua durante los últimos 13 meses en los sectores público y privado. La publicación de ese dato se realiza hasta 45 días después de finalizado el período correspondiente.
Según el relevamiento, en la segunda presidencia de Cristina Kirchner el promedio de la Ripte en pesos constantes se ubicó en $2.245.996 y el precio ponderado del kilo de carne, también en pesos constantes, en $13.947. Con esos parámetros se adquirían en promedio 163 kilos. Cabe recordar que su administración aplicó fuertes controles sobre las exportaciones y los precios internos, lo que redujo los incentivos para los productores ganaderos. Esos bajos valores, como los producidos tras la liquidación de stock vacuno entre 2008 y 2011, luego derivaron en una escalada de precios.
Durante el gobierno de Mauricio Macri, el promedio de la Ripte en pesos constantes fue de $2.095.955, el precio promedio del kilo de carne de $12.304 y, en términos promedios, se compraban 171 kilos. En su gestión se flexibilizaron las exportaciones y no hubo la misma intervención en el mercado que realizó su antecesora.
Con Alberto Fernández, el promedio de la Ripte descendió a $1.825.654, el precio promedio del kilo de carne trepó a $14.195 y el promedio de adquisición fue de 131 kilos. Vale recordar que Alberto Fernández reintrodujo cierres a las exportaciones y, hacia el final de su mandato, implementó un sistema de control que declaró siete cortes populares indisponibles para la venta al exterior.
Evolución del Ripte y el poder de compra respecto de la carne vacuna
En el gobierno de Milei, desde 2024 el promedio de la Ripte es de $1.628.607, el precio promedio del kilo —siempre en pesos constantes— se sitúa en $14.988 y, en promedio, se adquieren 112 kilos de carne. Milei, desde el inicio de su gestión, eliminó las trabas a la exportación heredadas del gobierno anterior y avanzó en una desregulación de trámites para dar mayor competitividad al sector. Redujo las retenciones de 9% a 5% para la carne de novillo. La carne de vaca, con fuerte demanda hacia China, no paga derechos de exportación desde hace dos años. El criador ganadero atraviesa un momento de precios excepcional.
Según el relevamiento de Ponti, el poder adquisitivo del salario, medido en términos de carne, se ha deteriorado de forma marcada. En sus palabras: “Actualmente, el precio promedio de tres cortes de referencia alcanza los 18.000 pesos por kilo, frente a un valor histórico de 14.000 pesos, lo que actúa como un factor limitante para los consumidores en las carnicerías”. El estudio tomó como referencia tres productos: asado, bola de lomo y nalga.
Los precios del ganado se ajustan según la oferta de hacienda, la demanda interna y la dinámica del mercado externo. En el mercado doméstico, el stock se redujo en 2,6 millones de cabezas en los últimos tres años, en parte por contingencias climáticas como la sequía. En ese marco, la faena, según un informe de la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes (Ciccra), se ubica entre los niveles más bajos de los últimos 47 años. Los precios de la carne han venido superando la inflación en los últimos meses, empujados por una menor oferta de ganado. Las exportaciones se mantuvieron sólidas y el año pasado registraron ingresos récord por US$3700 millones.
El precio promedio de tres cortes de referencia alcanza los 18.000 pesos por kilo, frente a un valor histórico de 14.000 pesos
En este contexto, Ponti explicó: “El salario promedio podía adquirir 150-170 kilos de carne vacuna por mes durante los gobiernos de Cristina Fernández de Kirchner y de Mauricio Macri, luego cayó a 120-140 kilos durante la presidencia de Alberto Fernández y se derrumbó a 110 kilos en la actualidad”.
Para la consultora, el salario real presenta un deterioro en términos históricos, “situación que se refleja en el creciente nivel de morosidad de los hogares durante los últimos meses”.
Diego Ponti: “El salario promedio podía adquirir 150-170 kilos de carne vacuna por mes durante los gobiernos de Cristina Fernández de Kirchner y de Mauricio Macri, luego cayó a 120-140 kilos durante la presidencia de Alberto Fernández y se derrumbó a 110 kilos en la actualidad”
Otra sección del informe evaluó el valor de la hacienda. En ese punto, la consultora precisó que “luego de un recorrido alcista inédito para el precio de la hacienda desde finales del 2024, el escenario más probable para 2026 es la estabilización de valores en moneda constante, aunque en niveles relativamente altos”. AZ-Group añadió que “justificarían este comportamiento la pérdida del poder adquisitivo de los salarios de la población y la situación delicada de la industria frigorífica, muy afectada por los elevados precios del novillo y por el retraso del tipo de cambio”.
El informe detalla que, mientras el precio de la hacienda aumentó 85% durante 2025, el valor de la carne vacuna al público subió 70%. Para la consultora, “esta diferencia muestra que la cadena comercial de abastecimiento interno se encuentra en una situación muy ajustada y que ha debido absorber parte del aumento en el precio de la hacienda en pie para poder continuar volcando carne al mercado interno”.
Mientras el precio de la hacienda aumentó 85% durante 2025, el valor de la carne vacuna al público subió 70%
“En este escenario, y con los actuales niveles salariales, resulta difícil pensar que los precios de la hacienda continúen escalando en moneda constante. Por el contrario, prevalece la percepción de que el mercado ya estaría agotando el recorrido alcista y podría encontrarse cerca de los máximos de este ciclo”, indicó.
Entre otros indicadores, Ponti recordó que el precio del novillo subió 42% desde las elecciones de octubre último mientras la inflación lo hizo 11%. En tanto, el valor del ternero alcanzó un récord histórico de 4,50 dólares por kilo. Son precios favorables para la producción, que muchos ganaderos están aprovechando para engordar más kilos por animal.
En el plano externo, señaló Ponti, China impuso cuotas a todo el mundo, incluida la Argentina con 511.00 toneladas. Estados Unidos, por su parte, amplió el cupo a 100.000 toneladas para la Argentina, que registra buenas ventas.
“Más allá de ese contexto, la industria frigorífica exportadora nacional está en una condición compleja, con cuentas muy justas por el alto precio del kilo de novillo en gancho -6,3 dólares por kilo versus 5,7 de Uruguay y 4,4 de Brasil- y el tipo de cambio retrasado”, destacó la consultora.

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