“Pido perdón, pero yo no la maté”: Wagner dijo que Pavón es el autor del femicidio de Micaela García

Sebastián Wagner, condenado a prisión perpetua por el femicidio de Micaela García, declaró este viernes como testigo en el segundo juicio contra su expatrón en el lavadero, Néstor Pavón y sostuvo: “Yo no la maté”. Entre reiterados pedidos de perdón a la familia, el hombre de 39 años contó, sin juramento de decir la verdad, que la noche del crimen salió a comer con Pavón, que consumió cocaína y pastillas, y que ambos interceptaron a la joven. Sobre el abuso respondió “Sí, él sí”, y a la vez dijo que no sabe si él mismo abusó de ella.

Wagner, que cumple su condena en la Unidad Penal N° 1 de Paraná, respondió primero a las preguntas de identificación del fiscal Gamal Taleb. Sobre su vínculo con el acusado dijo: “Sí, era mi patrón de trabajo”.

Al ser consultado por su interés en el resultado del juicio, empezó con un pedido de perdón: “Yo estoy pagando lo que hice”. Explicó por qué aceptó declarar: “Fueron los abogados de los padres de Micaela para pedirme una ayuda para que yo esté acá hoy. Le dije que sí, pero usted sabe por qué le dije que sí: para pedirle perdón a los padres de Micaela, a la madre de Micaela y a todas las madres y a todos los padres que hayan perdido una hija y a todo Entre Ríos”.

Dijo también haber sido agredido tras aceptar: “Me partieron la cabeza, me cortaron la cara, casi me mataron”. Y agregó: “Ya quiero que me den la pena de muerte y todo, ya estoy cansado ya”. Sobre Pavón expresó: “Me gustaría mirarlo a la cara ahora y tenerlo de frente”.

Aseguró estar en condiciones de declarar: “Hoy estoy normal como ustedes, con un vaso de agua. Si no sáquenme sangre, si tengo droga o algo, no, estoy normal, lúcido”.

La cena

Sobre aquella noche contó: “Yo estaba lavando un camión un sábado. Me dijo: ‘vamos a salir a comer’. Fuimos yo, él y el hijo”. Más tarde dijo haber consumido: “Me drogué, sí, me drogué, para despertarme”.

Después de dejar al hijo de Pavón en su casa, dijo que siguieron recorriendo el centro. Al recordar la llegada de Micaela, dijo: “Justo iba, que en paz descanse, iba Micaela caminando. Paró el auto y me dice ‘agárrala’. Ella decía suéltenme, déjenme, auxilio”.

“Sí, él sí”

El fiscal le preguntó qué quería decir con “pasó lo que pasó”. Wagner respondió: “Yo no te digo la verdad, yo no sé si yo abusé de ella o no, porque yo te digo la verdad, yo estaba en un momento crítico”.

—¿Alguien abusó de Micaela esa noche?—, preguntó Taleb.—Sí, él sí, contestó.

Al recapitular el relato, el fiscal dijo que Wagner había visto a Pavón ahorcarla. Cuando Taleb resumió que “la ahorcan”, Wagner aclaró: “No, yo no lo ahorqué”. A la pregunta sobre cómo fue asfixiada, respondió: “Con la mano”.

Sobre su propia reacción afirmó: “Yo quedé neutro”. Y reprodujo lo que según él dijo Pavón: “No pasa nada, ayudame”.

“Yo no lo dejé”

Wagner contó que cargaron el cuerpo y lo llevaron a un campo. Sobre lo que quería hacer Pavón, dijo: “Él la quería enterrar pero yo no lo dejé porque tenía que aparecer”. Más adelante sostuvo: “Yo entregué el cuerpo”, en referencia a que le dijo a la Policía dónde estaba.

Contó que, después, Pavón le dijo “tomate un trago y calmate”. Sobre su huida dijo que Pavón “me sacó de la ciudad” y que “me dio plata”.

Respecto de la versión que lo señaló como único autor, afirmó: “Supuestamente fui todo yo solo, yo me hice cargo de todo. Fui todo yo solo, pero ahora me cansé”. También recordó haberle dicho algo a Pavón: “Hace nueve años atrás me di vuelta, me giré y le dije ‘vos la mataste’. Es la tercera vez que le estoy diciendo”.

El femicidio

Micaela García, estudiante del Profesorado de Educación Física y militante política, fue interceptada, abusada sexualmente y asesinada el 1° de abril de 2017 en Gualeguay. Wagner fue condenado a perpetua y Pavón a cinco años por encubrimiento. El primer tribunal había descartado que Pavón participara del abuso y del homicidio. La Cámara de Casación Penal anuló esa sentencia por considerar arbitraria la valoración de la prueba, pero el Superior Tribunal de Justicia entrerriano rehabilitó la condena por encubrimiento. Pavón fue excarcelado en agosto de 2024 al cumplir dos tercios de la pena.

En diciembre de 2024, la Corte Suprema, siguiendo el dictamen del procurador Eduardo Casal, dejó sin efecto lo resuelto por el Superior Tribunal entrerriano y ordenó un nuevo juicio. Se desarrolla en ocho jornadas ante los jueces Santiago Brugo, Maximiliano Larocca Rees y Nicolás Gazali.

En la primera audiencia, el jueves, Pavón, de 45 años, se abstuvo de declarar, aunque podrá hacerlo más adelante, y la primera testigo fue Andrea Lescano, madre de Micaela. La fiscal Maite Burruchaga, junto a Taleb, sostuvo que Pavón fue coautor y anticipó que pedirá prisión perpetua. La querella, a cargo de Marcelo Boeykens y José Iparraguirre, planteó que Wagner “no actuó solo” y que su testimonio sería una prueba directa.

La defensa, que ejercen Ramón Elías Salto y Edwin Valenzuela Rojas, afirmó que Pavón estaba durmiendo en su casa al momento del crimen y que el auto pertenecía a Wagner, por lo que pedirá su absolución. También se opuso a que Wagner declarara, al sostener que buscaría un beneficio para su condena, pero el tribunal rechazó el planteo y aclaró que sus dichos se valorarán junto con el resto de la prueba. Wagner declara sin juramento de decir verdad, por su condición de condenado en esta misma causa.

Comments

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *