Brasil celebrará este domingo 25 de octubre el balotaje de las elecciones presidenciales de 2026, en la que se enfrentarán el actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva, y el candidato del Partido Liberal (PL), Flávio Bolsonaro. Además de definir quién gobernará el país durante los próximos cuatro años, los ciudadanos elegirán al próximo vicepresidente.
Las fórmulas estarán integradas por Geraldo Alckmin, actual vicepresidente y compañero de Lula, y Alfredo Gaspar, diputado nacional que acompañará a Bolsonaro en la boleta opositora.
Ambos dirigentes cuentan con experiencia en la administración pública, aunque desarrollaron sus carreras en espacios políticos diferentes y desempeñaron funciones vinculadas con áreas distintas del Estado brasileño.
Geraldo Alckmin busca la reelección junto a Lula
El Partido de los Trabajadores (PT) volverá a presentar a Geraldo Alckmin como candidato a vicepresidente de Lula da Silva, con el objetivo de conseguir un nuevo mandato de cuatro años.
Alckmin es médico y político, y cuenta con una extensa trayectoria en la política brasileña. Actualmente ocupa la Vicepresidencia, aunque durante buena parte de su carrera perteneció a sectores de centroderecha que compitieron electoralmente contra el PT.
De hecho, en 2006 fue el principal rival de Lula en las elecciones presidenciales. Ambos se enfrentaron en la segunda vuelta, en la que el actual mandatario consiguió su reelección con aproximadamente el 60% de los votos. En aquel momento, Alckmin integraba el Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), una fuerza política de centroderecha que cofundó en 1988.
El PSDB gobernó Brasil entre 1995 y 2002, durante los dos mandatos presidenciales de Fernando Henrique Cardoso, y se convirtió durante años en uno de los principales adversarios políticos del Partido de los Trabajadores.
Sin embargo, la trayectoria de Alckmin tomó un rumbo diferente cuando se incorporó a la fórmula presidencial encabezada por Lula, una alianza que reunió a sectores políticos históricamente enfrentados. Ahora, el actual vicepresidente buscará renovar su mandato y continuar formando parte del Poder Ejecutivo brasileño.
Alfredo Gaspar es el compañero de fórmula de Flávio Bolsonaro
Por su parte, el Partido Liberal (PL) eligió a Alfredo Gaspar como candidato a vicepresidente de Flávio Bolsonaro para disputar la segunda vuelta presidencial. Tiene 55 años y representa al estado de Alagoas en la Cámara de Diputados de Brasil desde 2023.
Antes de asumir su banca legislativa, desempeñó funciones dentro del gobierno estadual, entre ellas el cargo de secretario de Seguridad Pública de Alagoas, una experiencia que forma parte de su perfil político.
En los últimos meses, el dirigente también adquirió mayor protagonismo nacional por su participación como relator de la Comisión Parlamentaria de Investigación (CPI) vinculada con el Instituto Nacional del Seguro Social (INSS).
La investigación sobre presuntas irregularidades en el organismo previsional se convirtió en uno de los asuntos que la campaña de Bolsonaro busca instalar en el debate electoral. De esta manera, Gaspar llegará al balotaje como integrante de una fórmula que pretende disputar la continuidad del gobierno del Partido de los Trabajadores.
Cómo se vota en el balotaje presidencial de Brasil 2026
Las elecciones presidenciales brasileñas se realizan mediante un sistema de votación electrónica, que permite registrar los sufragios a través de dispositivos instalados en los establecimientos electorales.
El procedimiento utiliza dos terminales con funciones diferentes. La primera corresponde a la autoridad de mesa, que verifica la identidad del elector y habilita su participación. En determinados modelos, este proceso incluye la utilización de datos biométricos. La segunda terminal es la urna electrónica del votante, donde cada ciudadano introduce el número correspondiente a la candidatura que desea elegir.
En la segunda vuelta presidencial del 25 de octubre, los electores deberán optar entre las fórmulas integradas por Lula da Silva y Geraldo Alckmin, por un lado, y Flávio Bolsonaro y Alfredo Gaspar, por el otro.
La fórmula que obtenga la mayoría de los votos válidos será proclamada ganadora y asumirá la conducción del Poder Ejecutivo brasileño durante el próximo período presidencial.
Los 33 millones de ausentes y el peso de los votantes que no eligieron a los candidatos del balotaje
La cantidad de brasileños que no participaron de la primera vuelta constituye uno de los principales interrogantes de cara al balotaje, especialmente por la diferencia relativamente pequeña entre los dos candidatos.
Un relevamiento publicado por el diario brasileño O Globo señaló que el conjunto de electores que no respaldaron a Lula ni a Flávio Bolsonaro, incluidos distintos sectores del padrón, representó el 30,5% del electorado.
Este universo de votantes se encuentra distribuido de manera desigual entre las distintas regiones de Brasil, por lo que su comportamiento podría tener consecuencias diferentes según el estado.
A diferencia de los comicios generales, en los que participaron trece candidatos presidenciales, la segunda vuelta ofrecerá únicamente dos alternativas. Por ese motivo, quienes respaldaron a otros postulantes deberán decidir entre votar por alguno de los finalistas, emitir un voto en blanco o nulo, o no concurrir a las urnas.
La legislación brasileña establece que el sufragio es obligatorio para los ciudadanos alfabetizados de entre 18 y 70 años, mientras que resulta optativo para los adolescentes de 16 y 17 años, los mayores de 70 y las personas que no saben leer ni escribir.
Pese a esa obligatoriedad, los niveles de abstención registrados en la primera vuelta evidenciaron que una parte significativa del padrón no participó de la elección.



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