Violentos incidentes en barrio Macarone, se produjeron durante la tarde del martes, cuando un grupo de personas atacó con piedras y ladrillos al personal policial y municipal que participaba de un operativo de desalojo de una casa precaria en calle Moreno, de Paraná. La intervención, que inicialmente se desarrolló sin inconvenientes, terminó con dos personas detenidas, aunque no se registraron heridos ni daños materiales.
El procedimiento comenzó alrededor de las 18, en inmediaciones del arroyo La Santiagueña, cerca del puente ubicado detrás del parque Berduc. Personal de la Comisaría Octava acompañó a trabajadores municipales de Control Urbano y Servicios Públicos, quienes debían retirar una construcción levantada con palos y chapas sobre un terreno considerado peligroso por el riesgo de derrumbe.
El jefe de la Comisaría Octava, Jonathan Brumatti, explicó a Elonce que el desalojo había sido programado con anticipación y que el ocupante de la vivienda estaba informado. Sin embargo, cuando los trabajadores comenzaron a retirarse, se produjo una reacción violenta que obligó a solicitar refuerzos policiales.
El desalojo se realizó con normalidad, pero terminó con agresiones
“Nosotros fuimos a colaborar a partir de las 18 con un operativo que ya estaba previsto con personal de Control Urbano de la Municipalidad, porque debían desalojar esta casilla que estaba construida a la vera del arroyo con palos y chapas”, relató Brumatti.
El funcionario policial aclaró que el ocupante había recibido una notificación más de un mes antes. La medida respondía al peligro que representaba permanecer en una construcción ubicada sobre un terreno inestable, especialmente ante posibles precipitaciones y crecidas del arroyo.
“El operativo se realizó con total normalidad. La persona que estaba dentro de la casilla no tuvo ningún inconveniente porque ya estaba notificada de que esto iba a pasar”, aseguró el comisario a Elonce.

Cinco minutos de ataques con ladrillos y cascotes
La situación cambió cuando los camiones municipales comenzaron a retirarse con los materiales de la construcción. Según relató Brumatti, en ese momento apareció un grupo de personas provenientes del barrio Macarone que inició las agresiones. “Un grupo de personas que salió del barrio Macarone, comenzó a tirar ladrillos y cascotes hacia el personal policial y hacia el personal municipal que se retiraba del lugar”, describió.
El jefe policial sostuvo que el ataque se prolongó durante aproximadamente cinco minutos. “Fueron cinco minutos de tirar piedras sin frenar. Imaginate cinco minutos de reloj tirándonos piedras a nosotros, el personal policial”, expresó al dimensionar la intensidad de los incidentes.
Ante esa situación, los efectivos solicitaron la colaboración de los grupos de Infantería, especializados en intervenciones de este tipo. Su participación permitió controlar las agresiones y concretar las aprehensiones.

Dos detenidos y ninguna persona lesionada
“Con el profesionalismo de los grupos de Infantería, que están capacitados para este tipo de eventos, logramos la aprehensión de dos personas, un varón y una mujer, que eran parte del grupo que estaba arrojando las piedras”, precisó Brumatti a Elonce.
El comisario confirmó que ambos quedaron detenidos por disposición del fiscal de turno y fueron trasladados a la Alcaidía.
También destacó que, pese a la cantidad de proyectiles arrojados, no hubo consecuencias físicas para los participantes del procedimiento. “Tanto el personal municipal como policial quedó sin lesiones y los móviles de la Municipalidad y de la Policía no sufrieron ningún tipo de daño”, aseguró.
Ubicada en una zona con peligro de derrumbe
Uno de los aspectos centrales del operativo fue el riesgo que representaba la ubicación de la vivienda. Brumatti explicó que no solamente preocupaba una eventual crecida del arroyo La Santiagueña, sino también la posibilidad de que las lluvias provocaran el desmoronamiento del terreno.
“No solo que suba el agua, sino que la misma agua que iba a caer sobre el barro donde estaba asentada iba a hacer que se desmoronara y se cayera todo lo que estaba dentro, con personas o no”, advirtió.
El ocupante vivía solo al momento de la notificación, aunque había manifestado que sus hijos permanecían con él algunos días. Según el comisario, el hombre comprendió los motivos de la intervención y no participó de los incidentes.
Qué dijo la Policía sobre el grupo que protagonizó los incidentes
Brumatti también aportó información sobre el uso que, según las investigaciones policiales, recibía la casilla cuando permanecía desocupada. “Esta casilla, cuando quedaba desocupada, era aprovechada por personas que están sindicadas por cometer hechos delictivos en esta jurisdicción”, afirmó.
El jefe policial indicó que efectivos de la Comisaría Octava y otras dependencias habían realizado detenciones y secuestros de elementos vinculados con hechos delictivos en la zona.
A partir de esos antecedentes, planteó una posible explicación sobre el origen de las agresiones, aunque no la presentó como un hecho comprobado. “Yo creo que esto molestó a este grupo pequeño del barrio, porque no es el barrio. Estamos trabajando muy bien con los vecinos del barrio Macarone, los cuales respetan mucho el trabajo policial”, remarcó.
Finalmente, Brumatti insistió en diferenciar a quienes participaron del ataque del resto de la comunidad. Sostuvo que el procedimiento municipal buscaba prevenir una tragedia y que las agresiones se produjeron cuando la intervención ya había concluido.

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