El Policlínico Universitario Agostino Gemelli, en Roma, volverá a quedar en el centro de la atención internacional por la salud de un pontífice. León XIV anunció que se someterá a una operación para extirpar un nódulo pulmonar detectado durante controles médicos recientes. La intervención está prevista para los primeros días de la próxima semana y el Vaticano estima que la internación posterior demandará alrededor de una semana, a menos de un mes de la visita del Sumo pontífice a la Argentina.
La noticia vuelve a poner el foco en una institución que, con el paso de las décadas, construyó un vínculo particular con la Santa Sede. El Gemelli fue el hospital al que trasladaron de urgencia a Juan Pablo II tras el atentado que sufrió en la Plaza de San Pedro en 1981 y donde Francisco recibió atención médica en distintas oportunidades, incluida su prolongada internación por problemas respiratorios en 2025.
La historia del Policlínico Gemelli
Los orígenes del hospital se remontan a 1934, cuando el papa Pío XI donó 37 hectáreas en la colina de Monte Mario, en Roma, para impulsar la creación de la Facultad de Medicina de la Universidad Católica del Sagrado Corazón.
El proyecto tomó forma varias décadas después. En 1961, durante el pontificado de Juan XXIII, se inauguró la Facultad de Medicina y, tres años más tarde, el 10 de julio de 1964, el Policlínico Gemelli recibió a sus primeros pacientes y fue inaugurado oficialmente.
El centro lleva el nombre de Agostino Gemelli, fraile franciscano, médico, psicólogo y fundador de la universidad. Desde su creación, combinó la atención sanitaria con la formación académica y la investigación científica. Su relación con los papas, sin embargo, no comenzó con una emergencia médica: Pablo VI visitó el hospital y celebró allí una misa en 1976, mientras que Benedicto XVI también mantuvo vínculos con la institución a través de sus actividades universitarias y visitas.
Juan Pablo II y el atentado que marcó la relación con el hospital
El episodio que consolidó la asociación entre el Gemelli y la salud de los pontífices ocurrió el 13 de mayo de 1981. Ese día, Juan Pablo II sufrió un atentado mientras recorría la Plaza de San Pedro. Tras recibir disparos, fue trasladado de urgencia al hospital romano, donde fue sometido a una intervención quirúrgica para tratar las heridas.
El pontífice regresaría al Gemelli en reiteradas ocasiones durante su papado, tanto por enfermedades como por intervenciones programadas. La frecuencia de sus internaciones terminó por convertir al hospital en una referencia inevitable al hablar de su salud.
En 1996, durante una aparición desde la ventana de su habitación, Juan Pablo II acuñó una expresión que quedó asociada para siempre al centro médico: el «Vaticano número tres». El papa explicó que el Vaticano número uno era la Plaza de San Pedro y el número dos, Castel Gandolfo, la residencia papal de verano. El Gemelli ocupaba así un lugar simbólico en su vida y en la historia reciente de la Iglesia.
El vínculo también quedó plasmado en el espacio público: en 2009 se instaló una estatua de Juan Pablo II en la entrada del hospital, donde pacientes, familiares, trabajadores y estudiantes pasan a diario.
Francisco: una operación y 38 días de internación
Francisco también convirtió al Gemelli en una referencia de su historia clínica. En julio de 2021 ingresó para someterse a una cirugía programada por una estenosis diverticular sintomática del colon. La intervención requirió varios días de internación y el pontífice llegó a rezar el Ángelus desde el balcón de su habitación, en el décimo piso del hospital.
En junio de 2023, volvió a ser operado allí por una hernia incisional que requería una intervención de la pared abdominal. Pero el episodio más prolongado ocurrió en febrero de 2025, cuando ingresó por una infección respiratoria que derivó en una neumonía bilateral.
Francisco permaneció hospitalizado durante 38 días, desde el 14 de febrero hasta el 23 de marzo de ese año. Durante ese período atravesó complicaciones respiratorias que generaron preocupación por su estado de salud y obligaron a modificar su agenda pública. El alta llegó después de más de cinco semanas de tratamiento y observación médica.
La internación tuvo una repercusión internacional: fieles y visitantes se acercaron al hospital para expresar su apoyo, mientras el Vaticano difundía partes médicos sobre su evolución. El 21 de abril de 2025, menos de un mes después de recibir el alta, Francisco murió en el Vaticano a los 88 años.
León XIV será operado en el mismo hospital
El anuncio de León XIV vuelve a colocar al Policlínico Gemelli en el centro de la actualidad. Al término del Ángelus del domingo 11 de octubre, el pontífice informó que los médicos detectaron un nódulo circunscrito en uno de sus pulmones durante controles recientes.
Según explicó el propio Papa, la lesión fue localizada en una fase muy inicial y está bien delimitada. Por recomendación médica, decidió someterse a una operación para extirparla. La Santa Sede confirmó que la intervención se realizará en los primeros días de la próxima semana en el Gemelli y que la estadía hospitalaria prevista será de aproximadamente una semana.
La información oficial no permite concluir que el nódulo sea canceroso. Estas lesiones pueden responder a distintas causas y su naturaleza debe determinarse mediante la evaluación clínica y los estudios correspondientes.
La intervención también vuelve a poner en discusión la agenda del pontífice, que tiene previsto viajar a América Latina en noviembre, con escalas en Uruguay, la Argentina y Perú. Por ahora, la operación y el período estimado de recuperación son los datos comunicados por el Vaticano; cualquier modificación de sus compromisos dependerá de la evolución médica y de las decisiones que se anuncien oficialmente.
El hospital que quedó unido a la historia reciente del Vaticano
El Gemelli es un hospital universitario de alta complejidad que atiende a miles de pacientes y desarrolla tareas de investigación y formación médica. Su prestigio sanitario es independiente de la atención a los papas, pero las internaciones de los últimos pontífices lo convirtieron también en un escenario de fuerte relevancia pública.
Desde la emergencia de Juan Pablo II en 1981 hasta las operaciones y la prolongada internación de Francisco, el hospital fue testigo de algunos de los momentos más delicados de la salud papal. Ahora, con la próxima intervención de León XIV, vuelve a ocupar ese lugar singular en la relación entre la medicina, la historia y el Vaticano.



Leave a Reply