Fraude en obras públicas en Diamante durante la gestión Darrichón: a la espera de una pericia clave

La causa por las irregularidades en dos obras públicas licitadas y pagadas por la Municipalidad de Diamante durante la última gestión de Juan Carlos Darrichón, y adjudicadas a una misma empresa, avanza en la Fiscalía de Diamante.

Se trata de la obra de la nueva Terminal de Ómnibus, donde se registró carencia de proyecto, falsedad de certificados y pagos de avances no realizados; y el asfaltado de la bajada al puerto, que se rompió a poco de ser inaugurada sin la infraestructura ni los materiales comprometidos.

Sobre la primera, quedó en evidencia en distintos informes que se había mentido con el porcentaje de avance de la obra: decían que iba por el 80% cuando no pasaba el 30%.

Sobre la segunda, quedaron expuestas las roturas pocos meses después de su inauguración, sin que soportara un par de lluvias.

Para ambos casos se está a la espera de una pericia muy específica, para establecer en qué medida se defraudó al Estado. Hay un perito ingeniero que necesita tener la información para realizar su dictamen. Y esa información se realiza a partir de una serie de tareas en cada obra para las cuales se requiere una tecnología especial y el personal idóneo, para definir con la mayor precisión posible si en la Terminal y en la obra de asfaltado de esa calle emblemática de la ciudad de Diamante se utilizaron los materiales planteados en las licitaciones y acordados en el contrato, tanto en calidad como en cantidad.

La Fiscalía averiguó en instituciones públicas, como la Universidad Tecnológica Nacional de Paraná, así como en las universidades nacionales del Litoral y de Rosario, pero la respuesta fue que no se cuenta con los equipos para llevar adelante una pericia que no deje margen a dudas.

Por lo tanto, como ha ocurrido en otras causas judiciales, se debe contratar a una empresa privada, para una tarea que tiene un costo elevado a cargo de la Procuración y que, además, implica un proceso de licitación y adjudicación que lleva su tiempo.

Una vez con esta información, el perito analizará y aportará la evaluación correspondiente para que el Ministerio Público Fiscal resuelva, eventualmente, la imputación formal del exintendente y otros exfuncionarios.

Cabe destacar que Darrichón no firmó ningún documento comprometedor. El que quedó involucrado con la firma de los certificados de avance de obra es el exsecretario de Obras Públicas, José Zubielqui, quien ya está jubilado.

El inicio

La denuncia fue presentada por el intendente Ezio Gieco en mayo de 2024, a partir de lo que encontraron en la obra adjudicada y abonada durante la gestión anterior sobre la nueva Terminal de Ómnibus. La Unidad Fiscal de Diamante, a cargo de Gilberto Robledo, avanzó con una serie de medidas y el expediente sumó, poco después, otra causa más: la del asfaltado de la calle conocida como “bajada al puerto”, que zigzaguea desde la ciudad hasta el río Paraná, debido a que se rompió a poco de ser inaugurada en los últimos días de la gestión de Darrichón.

Promesa vs. realidad: la Terminal de ómnibus nueva que se pagó pero no se hizo.

La obra de la Terminal fue licitada en 2021 y adjudicada a la empresa Brokan Constructora por $172,9 millones, con financiamiento del Ministerio de Transporte de la Nación. La denuncia apunta a posibles delitos de fraude contra la administración pública y falsedad ideológica en documentos públicos.

Según la presentación, la obra debía ejecutarse en 420 días y finalizar en junio de 2023. Sin embargo, la actual gestión municipal detectó que los certificados de avance de obra habrían consignado información falsa para justificar pagos superiores a los trabajos efectivamente realizados.

La principal inconsistencia surge del Certificado de Avance N°13, correspondiente a abril de 2023, que indicaba un progreso del 75,55%, mientras que un relevamiento posterior estableció que el avance real era de apenas el 36,67%. Además, se denunció que numerosos ítems figuraban como terminados al 100%, pese a no existir o encontrarse inconclusos, entre ellos la iluminación, la señalización, el paisajismo, los sanitarios y otros componentes esenciales de la terminal.

La denuncia sostiene que estos certificados presuntamente apócrifos permitieron que la empresa cobrara fondos por trabajos no ejecutados. En total, el municipio habría abonado aproximadamente el 80% del contrato, unos $138,3 millones, incluyendo un anticipo financiero superior a los $34,5 millones.

A las presuntas irregularidades administrativas se suman graves cuestionamientos técnicos. Informes posteriores describieron una obra en estado crítico, con importantes deficiencias constructivas, patologías estructurales, columnas fuera de eje, vigas sin soporte adecuado, muros debilitados, falta de estabilidad estructural y desviaciones respecto del proyecto original.

La presentación también cuestiona que, pese a las observaciones sobre la ejecución de la terminal y a pocos días del vencimiento del plazo contractual, la Municipalidad adjudicara a la misma empresa otra obra pública superior a los $42 millones, correspondiente a la bajada al puerto. Según se denunció, esa obra también presentó fallas severas y deficiencias constructivas.

La obra vial de la bajada al puerto se rompió a poco de ser inaugurada.

Entre los señalados en la denuncia figuran el exintendente Juan Carlos Darrichón, el entonces inspector y funcionario de Obras Públicas José Zubielqui, el titular de la empresa Franco Leikan y el representante técnico Martín Caballero, además de otros funcionarios que habrían intervenido en la certificación y supervisión de los trabajos.

Ante este panorama, la actual gestión municipal resolvió rescindir el contrato de la terminal el 6 de mayo de 2024 y poner los hechos en conocimiento de la Justicia para determinar eventuales responsabilidades penales y administrativas.

Darrichón: perfil bajo, clase alta

El exintendente de Diamante es empleado de la planta permanente de la Cámara de Diputados de Entre Ríos. Cobra un jugoso sueldo cada mes, pero lo ven poco y nada en la Legislatura entrerriana, donde se encuentra adscripto al diputado del PJ Enrique Cresto. No está solo: lo acompañan dos de sus hijos: Juan Manuel (trabaja para la diputada diamantina Silvina Deccó) y Daiana (para el diputado José María Kramer), también en la planta permanente.

Darrichón, exintendente de Diamante, exdiputado provincial y empleado de la Cámara de Diputados de Entre Ríos.

Esta última tuvo la suerte de poder construirse, junto a su pareja, una casa de importantes dimensiones en un lote que hace cuatro décadas el dueño del Molino José María le había cedido al IAPV para construir viviendas para los trabajadores molineros. Como la desidia estatal durante todos estos años no hizo nada, los herederos del entonces dueño del molino reclamaron la devolución del terreno. En 2024, cuando se avecinaban los reclamos de los beneficiarios, se aceleraron los trámites en el IAPV y se lo devolvieron. Y casualmente quien lo compró fue la integrante de la integrante de esta familia de funcionarios.

Cabe recordar que Mariana Darrichón, abogada, exfiscal de Diamante, está en pareja con el hijo de Urribarri, Bruno, y actualmente se dedicaría a ser asesora financiera.

Otro hijo del exintendente y exdiputado provincial, Alejandro Darrichón, trabaja actualmente en la Fiscalía de Diamante. Según se informó a ANÁLISIS, entró por concurso y no su rol de escribiente no podría afectar la investigación en curso por las presuntas irregularidades en las mencionadas obras públicas.

Recientemente, Darrichón padre con sus dos hijos varones se fueron de viaje a Europa, recorrieron distintos países, partiendo desde Inglaterra.

El dirigente del peronismo de Diamante, de viaje por Europa con sus hijos, funcionarios públicos.

En la Ciudad Blanca, según aseguran vecinos y referentes de la política local, “se lo ve muy poco” al dirigente peronista, y no confronta con nadie como solía hacer en otros tiempos. Sin embargo, esta situación no significa que la esté pasando mal. Tanto él como toda su familia siguen disfrutando de una vida de clase alta y un crecimiento patrimonial que explotó a la par de la función pública. Circula en la ciudad con una camioneta marca RAM, una de las más caras del mercado.

Una de las tantas propiedades que se le conocen es un loteo de nueve manzanas que tiene en el acceso a la ciudad, por calle Etchevehere. Durante su gestión, Darrichón fue muy eficaz en llevar el asfalto, la electricidad y el agua para ese loteo. Hasta hicieron una perforación en el espacio verde que le correspondía a la Municipalidad, para el tendido eléctrico. Otros personajes del peronismo vernáculo también tienen algún terreno en ese lugar, que cuenta con la conexión directa desde el acceso a la ciudad. También se observa una especie de aras de caballos, tiene dos otres equinos con un pequeño establo, donde de vez en cuando lo ven por allí. Además, frecuenta un “rancho” que tiene en la costa, con bajada de embarcaciones de hormigón.

Darrichón ha manifestado cierta intención de volver a ser candidato a intendente, pero ante la falta de consenso, tanto en la sociedad diamantina como en el propio Partiduo Justicialista, buscaría proyectar para la candidatura a alguno de sus alfiles, como la actual diputada Deccó.

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