Contraste: la producción de leche creció un 4,5%, pero cayó en los tambos más chicos y advierten por la rentabilidad

La producción de leche alcanzó 7515 millones de litros entre enero y agosto de 2026, un 4,5% más que en el mismo período del año pasado, según informó la Secretaría de Agricultura. El organismo también registró una suba interanual del 4,2% en el consumo interno. Sin embargo, el crecimiento productivo se viene desacelerando y fue desigual entre los tambos: mientras los establecimientos de mayor tamaño produjeron más, los del estrato más chico registraron una caída del 5%. Productores y referentes de la industria advierten, además, que los costos y la dificultad para trasladarlos a los precios estrechan los márgenes del sector.

Jorge Giraudo, director ejecutivo del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA), dijo que el ritmo de crecimiento productivo se modera y que la situación económica de los tambos difiere según su tamaño. “De acá vamos hacia el pico estacional de máxima producción, que seguramente es en octubre. El crecimiento interanual se viene desacelerando, con lo cual nuestra estimación es que el año va a cerrar con un 3,5% más de leche que el año pasado”, dijo Giraudo a LA NACION.

Los datos del OCLA muestran que la expansión no llegó por igual a todos los establecimientos. Entre enero y agosto, la producción de los tambos de más de 2000 y hasta 6000 litros diarios creció un 6,7% interanual; la de aquellos que superan los 6000 litros aumentó un 7,7%. En el estrato de menor producción, en cambio, cayó un 5%. El cálculo compara los mismos tambos en ambos períodos y fue elaborado por el observatorio con información de la Dirección Nacional de Lechería.

Para Giraudo, la diferencia entre establecimientos se suma a un problema de ingresos. “Ya hace meses largos que el precio ajusta en algunos meses por debajo o en algunos meses igual que la inflación”, señaló sobre el valor que recibe el productor. Según explicó, los costos aumentaron algo más que los precios y eso dejó “rentabilidad negativa en los tambos chicos y medianos y una leve rentabilidad positiva en los tambos grandes”.

Jorge Giraudo, directo del OCLA
Jorge Giraudo, directo del OCLARed Social X

El especialista dijo que esa situación genera preocupación por la posibilidad de que cierren más tambos o salgan vacas del sistema. “Se espera alguna recomposición para mejorar un poco más el precio y que sea un negocio más viable desde el punto de vista primario”, planteó.

Según Giraudo, el 72% de la leche se vende en el mercado interno y el 28% se destina al exterior. El consumo local, sostuvo, se recuperó durante 2025 y 2026 después de la fuerte caída de 2024, hasta volver a niveles cercanos a los de 2022: entre 188 y 190 litros por habitante al año.

Esa recuperación, aclaró, no implica que los hogares estén comprando el mismo tipo de productos. “Se vende mucho menos producto de valor agregado”, afirmó. A su juicio, una mayor parte de los ingresos familiares debe destinarse a tarifas, combustible, transporte, educación y salud. Por eso, resumió el ejecutivo, “el consumo es importante en volumen, pero medio reducido en valor”.

Un informe del OCLA elaborado con datos del Indec refleja esa diferencia en el canal de supermercados. Entre enero y julio, las ventas de lácteos subieron un 20,5% en pesos corrientes, pero bajaron un 9,5% en pesos constantes. En la comparación interanual de julio, aumentaron un 25,8% nominal, mientras que, descontado el efecto de los precios, cayeron un 6%. El observatorio relacionó esos resultados con una mayor participación de productos básicos y señaló que parte de las compras se desplazó hacia negocios de cercanía.

Comportamiento de la venta de lácteos en supermercados
Comportamiento de la venta de lácteos en supermercadosOCLA

Según el informe de la Secretaría, las exportaciones equivalieron a 2086 millones de litros de leche y aportaron US$1130 millones. Brasil, Argelia, Chile y China fueron los principales mercados mencionados por el organismo.

Giraudo explicó que las industrias hacen “un esfuerzo significativo para colocar volumen en el mercado externo” y así aliviar la presión que genera la mayor producción sobre el mercado local. Pero señaló que el precio internacional se mantiene contenido por la alta producción mundial y que los costos argentinos limitan el resultado del negocio. Si se concretan los volúmenes que proyecta el OCLA, dijo, las ventas externas podrían ubicarse “cerca de ser récord de exportaciones”.

Ércole Felippa, presidente del Centro de la Industria Lechera (CIL), también prevé que la producción cierre el año con un crecimiento menor al acumulado hasta agosto. Según su estimación, aumentaría entre un 3% y un 3,2% frente a 2025. “En el primer trimestre del año el crecimiento estuvo por arriba del 10% y en los últimos meses se ha venido achicando la brecha. Prácticamente hoy estamos en valores muy parecidos”, señaló. Atribuyó parte de la suba acumulada a la “inercia del año pasado”.

 Ércole Felippa, presidennte del CIL
Ércole Felippa, presidennte del CIL

“Hay un fuerte crecimiento en las exportaciones. Si el crecimiento de las exportaciones es mucho mayor que el crecimiento de la producción, significa que el consumo interno no creció, porque lo que no fue de un lado fue del otro”, sostuvo.

Matías Peluffo, productor lácteo y socio de Caprolecoba, describió una situación ajustada para los tambos de la cuenca oeste bonaerense, que consideró similar a la de otras zonas del país. “La parte económica está muy justa: el precio por litro está muy parecido al costo y la situación financiera es bastante apretada”, dijo. Según explicó, las dificultades son mayores para los productores endeudados, los de menor escala y los afectados por las inundaciones en zonas de 9 de Julio, Carlos Casares, Pehuajó y Bolívar. Agregó que la mayor disponibilidad de pasto al acercarse la primavera trajo una leve mejora en el último mes, aunque la situación sigue “mucho peor que el año pasado”.

Matías Peluffo, productor lácteo
Matías Peluffo, productor lácteo

“Las pymes queseras nos dicen que, para seguir vendiendo, no pueden subir el precio de los quesos y de los lácteos en general, porque si lo hacen les baja mucho el consumo”, señaló. A su juicio, hasta septiembre las industrias grandes estaban mejor posicionadas que la mayoría de las pymes, en parte porque algunas tienen mayor capacidad financiera y exportan más.

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