Después de que trascendiera que el contador Daniel Alfredo Neira cobró una liquidación final neta de casi $110 millones al ser despedido del Enacom [Ente Nacional de Comunicaciones] e ingresó al INTA con efecto desde el día siguiente como gerente de Contabilidad, el Consejo Directivo de este último organismo trató el caso en una reunión cerrada y consultó a su área Jurídica. Según una fuente oficial, los consejeros no adoptaron ninguna decisión sobre su continuidad y Neira seguirá en funciones bajo la designación transitoria que ya había sido aprobada. El área Jurídica les informó que su “despido” no le impide volver a trabajar en el sector público, aunque el Consejo podría revisar más adelante su contratación.
Según explicó a LA NACION una fuente oficial del INTA en la mesa “no se decidió nada”, por lo que sigue vigente su designación transitoria y el contador sigue en funciones. Neira continúa bajo una designación transitoria por 180 días, por lo que aclararon que eso no implica que vaya a completar ese plazo. “Puede ser que dentro de 30 días, en la reunión del Consejo, decidamos suspender ese contrato. No se tomaron definiciones al respecto”, señaló.
De acuerdo con la fuente oficial, con la incorporación de Neira “no se violó ninguna norma laboral ni la Ley de Ética Pública”. Y señalaron: “En ninguna norma está escrito que alguien despedido sin causa no pueda ser incorporado a otro organismo”. Diferenció ese caso de un retiro voluntario, que puede establecer una restricción de reingreso al sector público.
La situación había generado cuestionamientos dentro del INTA poco después de esa salida del Enacom. Su currículum llegó al Consejo Directivo del INTA a pedido de la Dirección General de Administración (DGA) para incorporarlo como director asistente del área. Neira dejó el Enacom el 31 de julio y su incorporación al instituto se formalizó con efecto desde el 1º de agosto pasado. La resolución que aprobó su designación transitoria como gerente de Contabilidad fue del 3 de septiembre. Dos semanas más tarde, integrantes del Consejo Directivo habían señalado que desconocían las condiciones en que se había producido su salida del ente de comunicaciones y que analizarían revisar la aprobación.

La fuente oficial dijo que, cuando Neira fue recomendado para el puesto, en el área que buscaba cubrir la vacante “sabían que lo estaban despidiendo del Enacom”. Sin embargo, reconoció que en ese momento no estaba claro cómo se había concretado su salida. “Él lo que nos dijo fue que lo estaban despidiendo, nada más”, explicó. Añadió que, finalmente, se verificó que había sido “despedido sin causa”.
Consultado sobre si en el INTA conocían de la cuantiosa indemnización cuando aprobaron su incorporación, la fuente admitió que “pudo haber un error en no fijarse si había sido indemnizado”. Planteó, no obstante, que el INTA no intervenía en la liquidación que le correspondía a Neira por su salida del organismo anterior. Reconoció que el caso abre una discusión “moral” aun cuando, según la respuesta que recibieron de Jurídicos, no haya un impedimento legal para su designación. “Acá lo único que corresponde saber es si en ese despido hay una condición de no reingreso al sector público”, destacó.
Neira había sido recomendado a Gustavo Abaurrea, a cargo de la DGA, para cubrir una necesidad en el área contable. El expediente pasó por Recursos Humanos, el área de Administración, la Dirección de Asuntos Jurídicos y la Dirección Nacional antes de llegar al Consejo Directivo. “Todos fueron dando su aval. Llegó al Consejo y no vio nada raro. Él tenía una relación contractual por tiempo indefinido. Con nosotros tiene un plazo definido de 180 días y, además, al ser un contrato transitorio, se lo puede interrumpir desde el día uno”, afirmó.

Consultado sobre si un traspaso directo desde el Enacom al INTA, era una alternativa, dado que son ambos organismos públicos, respondió: “No podíamos hacer un traspaso, porque era mucho trastorno hacerlo de un organismo a otro, porque él estaba bajo un régimen contractual laboral que no existe en el INTA. En el INTA el convenio colectivo de trabajo es completamente distinto al del resto del Estado. Podría ser, por ejemplo, tres meses de trabajo de las áreas jurídicas de los dos organismos. Pudo hacerse, pero no hubiera ocurrido nunca”.
Según la fuente oficial, Neira fue recomendado por dos o tres personas vinculadas con áreas de contabilidad del Estado. Su nombre surgió en conversaciones entre distintos organismos, cuando el INTA buscaba un contador para cubrir el puesto.
Sobre la ausencia de un concurso previo para cubrir la Gerencia de Contabilidad, la fuente explicó que “el INTA está reemplazando varios cargos vacantes” tras los retiros voluntarios y que, ante la urgencia, recurre a designaciones interinas mientras organiza los concursos.

Ante la consulta sobre si Neira podría presentarse al concurso cuando se convoque, respondieron que sí, aunque todavía no se sabe si “estará interesado”. “Está muy bien posicionado en un concurso de Gerencia de Contabilidad de cualquier organismo del Estado”, cerró.

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