El histórico secuestro de éxtasis en la ruta nacional 14 expone la presencia de los peligrosos carteles narco brasileños en la región. Al menos uno de los seis detenidos tiene una condena y aparece ligado a la organización Comando Vermelho. Un joven de Paraná fue condenado en Santa Fe por traer éxtasis LSD, cristal y ketamina. En San Benito, se descubrió el acopio y fraccionamiento de una sustancia alucinógena de laboratorio.
Lo ocurrido esta semana con el secuestro de un cargamento de éxtasis y la pasta para su elaboración en Entre Ríos marca otro signo de alerta sobre la presencia de las organizaciones narcos brasileñas en esta región. No son bandas sino empresas criminales más sofisticadas, con infinitos recursos económicos y más sanguinarias que lo que acostumbramos a ver e informar.
Minutos antes de las 9 de la mañana de este martes, efectivos del Puesto Caminero de Paso Cerrito, al norte de Federación, detuvieron la marcha de un auto Hyundai HB20 con patente brasileña. Luego de controlar la documentación, iban a pasar al perro detector de drogas pero al verlo, el conductor aceleró y escapó. Dos kilómetros hacia el sur, el auto fue encontrado abandonado y el prófugo se metió en un campo.
En ese momento relacionaron ese vehículo con otro auto proveniente de Brasil que habían controlado un rato antes en el mismo puesto caminero, donde iban dos hombres. El conductor, tal vez por los nervios o el apuro, se retiró sin antes pedir la devolución de la licencia de conducir. Se trataba de Vítor Dos Santos Bezerra Moretti, de 30 años, nacido en Jaraguá do Sul, Estado de Santa Catarina.
Ese auto era un Chevrolet Onix gris que empezaron a buscar por todos lados y lo encontraron estacionado en la YPF del acceso a Federación, cerrado y desocupado. Al mirar las grabaciones de las cámaras del lugar pudieron ver que los dos hombres subieron a un Ford Fiesta blanco.
Finalmente, este auto fue interceptado un par de horas después en el puesto caminero de Bella Vista, Departamento Uruguay. Iban cinco personas a bordo, todos brasileños, tres hombres y dos mujeres: el mencionado Dos Santos Bezerra Moretti, junto a Cesar Henrique Garcia Sgarbi, Christian Thiery Rodrigues, Maria Izabela Coelho y Raiane Proenca Dos Santos.
Los tres autos fueron desguazados y encontraron ocultos en los paneles, en los asientos y en una rueda de auxilio las 10.000 pastillas de éxtasis y los 40 kilos de MDMA, la pasta conocida como cristal para la elaboración de esa misma droga.
¿Y qué pasó con el prófugo del primer auto? A las seis de la tarde lo encontraron deambulando en la ruta 14, con las secuelas de haberse perdido en el monte, desorientado y con el celular ya sin batería.
Este hombre se trata de Yuri Belo Massaroni, de 29 años, domiciliado en Rio de Janeiro. Según los registros judiciales y periodísticos, en 2023 fue detenido por su participación en el robo de un fusil de 7,62 mm. en la Estación de Radio de la Marina de Río de Janeiro. La Fiscalía destacó la extrema letalidad del objeto robado y que fue el delito cometido tras meses de planificación. Según informó la Policía Civil de Desarme, el día de su arresto, Yuri Massaroni se contactó telefónicamente con un agente del Comando Vermelho, la facción criminal más antigua de Brasil, que opera en Río de Janeiro y mantiene una fuerte influencia y control de establecimientos penitenciarios. En aquella investigación se reveló que tanto este hombre que está detenido ahora en Concepción del Uruguay como sus cómplices, estaban “dispuestos a tomar rehenes y matar, si es necesario, para robar el arma”.
Los seis detenidos están a disposición del Juzgado Federal de Concordia, a cargo de Analía Ramponi, alojados en dependencias policiales. Esperan que los trasladen a cárceles del Servicio Penitenciario Federal porque nadie quiere tenerlos en unidades penales de la provincia por temor a que se reorganicen desde aquí y se asocien a los narcos locales. Es a lo que se dedican y su forma de expandirse.
La semana pasada, la Policía Federal incautó 52 kilos de MDMA para fabricar un millón de dosis de éxtasis, en el puerto de Zárate, ocultos en una furgoneta proveniente del puerto de Amberes, Bélgica. Después detuvieron en Bolivia a un venezolano vinculado a esa operación. Se trata de una investigación iniciada con información de agentes de la DEA norteamericana asentados en esta región.
De Santa Fe a Paraná
Además de la realidad respecto al tránsito de estas bandas por el territorio entrerriano, se observa una creciente circulación, consumo y venta de estas drogas en la provincia. Un ejemplo es lo que sucedió con un joven paranaense que fue detenido en Santa Fe el 25 de noviembre del año pasado. Iba en un auto Chevrolet Tracker y lo detuvieron en el cruce de las rutas nacionales 19 y 34, a la altura de Angélica, Departamento San Cristóbal.
Brian David Rosell llevaba 665 dosis de éxtasis, 70 de LSD (ácido lisérgico), 215 gramos de “cristal” y 320 gramos de ketamina. Al día siguiente, allanaron su casa en el barrio AATRA de Paraná donde incautaron dosis de MDMA, vestigios de ketamina, una balanza, anotaciones y otros elementos.
En el marco de esta investigación, la Fiscalía Federal allanó en marzo de este año una vivienda en el country Carmel de la localidad de Pilar, provincia de Buenos Aires (donde ocurrió el asesinato de María Marta García Belsunce en 2002) que estaría vinculado a presuntos eslabones mayores en la cadena de narcotráfico. Secuestraron allí 15 dispositivos electrónicos que están siendo analizados en una investigación paralela.
Aquella droga tenía como destino la ciudad de Paraná pero la Fiscalía cree que Rosell actuaba como un eslabón intermedio en la cadena de tráfico de éxtasis. Se determinó que, a través de billeteras virtuales, el joven paranaense hizo transferencias por 49 millones de pesos. Hace tres meses condenaron a Brian David Rosell en un juicio abreviado a cuatro años y 10 meses de prisión.
Fraccionamiento en San Benito
A este panorama se suma lo ocurrido el viernes pasado en San Benito. En el marco de una investigación por estafas a corralones de Paraná y Hasenkamp, allanaron una vivienda donde había ketamina y cientos de frascos para ser llenados con una sustancia líquida que aún se encuentra bajo análisis de la División Química Forense. Los primeros indicios sugerían que se podría tratar de una droga llamada DOM (su nombre científico es dimetaxianfetamina) que aparece como nueva, pero tiene más de sesenta años y produce fuertes efectos alucinógenos similares al LSD.
La joven de 23 años detenida es la pareja de un narcotraficante de Concordia condenado y alojado en la Unidad Penal 9 de Gualeguaychú, Andrés Alejandro Arce. Tenía anotaciones con indicaciones de cómo invertir el dinero en locales comerciales y hasta para hacer una piscina en la vivienda, donde hallaron aberturas de la estafa que estaba investigando en fiscal Santiago Alfieri y la División Delitos Económicos.
Frascos idénticos y con la misma etiqueta fueron secuestrados el año pasado en Puerto Iguazú, Misiones, en un procedimiento de Gendarmería.
Están a la espera de la apertura del celular IPhone 17 Pro que actualmente no se podría peritar para extraer la información. Muy probablemente, esta causa por narcotráfico sea enviada por cuestiones de competencia al Juzgado Federal de Paraná.

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