El Reino Unido decidió revisar el acuerdo para transferir la soberanía de las islas Chagos a Mauricio y dejó en pausa los pagos millonarios previstos para ese país. El giro se produjo después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volviera a cuestionar el pacto durante su encuentro con el primer ministro británico Andy Burnham en Nueva York.
El secretario de Defensa británico, Wes Streeting, confirmó que el entendimiento no podrá avanzar en su formato actual sin el respaldo de Washington. También señaló que los pagos acordados con Mauricio no se realizarán “en esta etapa” y que Londres buscará modificar el pacto para conseguir el apoyo de Estados Unidos.
“Este acuerdo, tal como está constituido actualmente, no puede avanzar sin el apoyo estadounidense”, sostuvo Streeting. Según explicó, el objetivo es alcanzar una nueva fórmula que sea aceptada por los tres gobiernos involucrados y que permita garantizar la continuidad de la base militar ubicada en Diego García.
Trump rechaza el acuerdo por las islas Chagos
La postura británica cambió luego de la reunión que Burnham mantuvo el martes con Trump, al margen de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Allí, el mandatario estadounidense volvió a rechazar el entendimiento: “No lo apoyo. Creo que es un acuerdo terrible”.
Burnham, por su parte, aseguró que el gobierno británico trabajará para encontrar una solución entre las partes. El primer ministro también mantuvo conversaciones con su par de Mauricio, Navin Ramgoolam, antes de viajar a Nueva York.
El acuerdo fue firmado en mayo de 2025 y establece que Mauricio recuperaría la soberanía sobre el archipiélago del océano Índico. A cambio, Londres conservaría durante al menos 99 años el uso de Diego García, donde funciona una base militar conjunta de Reino Unido y Estados Unidos.
El entendimiento contempla pagos de 165 millones de libras anuales durante los primeros tres años y de 120 millones por año desde el cuarto hasta el decimotercer año. La implementación del pacto ya había quedado frenada en abril por la falta de respaldo de Washington.
La base de Diego García es uno de los principales puntos de conflicto. Su ubicación permite a las fuerzas estadounidenses y británicas desarrollar operaciones militares en distintas zonas de Medio Oriente, África y el Indo-Pacífico. Por ese motivo, Londres considera que garantizar su funcionamiento a largo plazo es una cuestión de seguridad.
El origen del conflicto por las islas Chagos
El conflicto por el archipiélago tiene además un antecedente histórico y judicial. Reino Unido separó las islas Chagos de Mauricio en 1965, tres años antes de la independencia de ese territorio. Durante las décadas siguientes, miles de habitantes fueron expulsados para permitir la construcción de la instalación militar en Diego García.
En 2019, la Corte Internacional de Justicia sostuvo que la descolonización de Mauricio no había concluido legalmente y señaló que Reino Unido debía poner fin a su administración del archipiélago “lo antes posible”. La Asamblea General de la ONU también respaldó posteriormente el reclamo de Mauricio.
Ahora, Londres deberá intentar compatibilizar ese escenario con las exigencias de Washington y con la continuidad de la base militar. Streeting descartó esperar un cambio de postura de Trump y anticipó que el gobierno británico buscará negociar directamente con la administración estadounidense para reformular el acuerdo.


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