Al menos 20 personas murieron tras el derrumbe de un edificio de seis pisos en la Franja de Gaza. Entre las víctimas hay cinco niños y, según los equipos de emergencia, todavía habría decenas de personas atrapadas bajo los restos de la construcción.
El edificio se vino abajo durante la noche, cuando varias personas que habían buscado refugio allí se encontraban durmiendo. La construcción tenía cuatro departamentos en cada uno de sus seis pisos y, según la oficina de prensa de Gaza, había sufrido daños durante la guerra entre Israel y Hamás. El organismo señaló que el inmueble había sido “blanco directo” durante el conflicto, lo que “comprometió su integridad estructural y provocó su derrumbe”.
Horas después del colapso, los trabajos para encontrar sobrevivientes continuaban entre grandes cantidades de escombros. Los equipos de rescate recibían ayuda de vecinos y utilizaban excavadoras y herramientas básicas para retirar piedras y estructuras metálicas. En algunos sectores, incluso debían trabajar con las manos.
La Defensa Civil advirtió sobre las dificultades que enfrenta para llevar adelante las tareas y aseguró que cuenta con “equipos limitados y herramientas rudimentarias”. Además, acusó a Israel de “impedir la entrada de maquinaria pesada” a la Franja de Gaza.
Gaza: advierten riesgo de derrumbe en 400 edificios y piden más recursos
El derrumbe también volvió a poner el foco sobre el estado de otras construcciones en Gaza. Alessandro Mrakic, director del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en Gaza, afirmó que ya fueron detectados unos 400 edificios que presentan riesgo de colapso.
El funcionario explicó que, pese a las condiciones inseguras, muchas personas no tienen otra alternativa que regresar a este tipo de construcciones debido a la falta de espacio en una zona donde viven cerca de dos millones de personas. A lo que agregó, “la gente está regresando a estos edificios a pesar de la falta de medidas de seguridad. Con la llegada del invierno y las lluvias, podríamos ver un mayor riesgo de derrumbe en estos edificios”.
En el lugar del accidente, los rescatistas continúan buscando señales de personas con vida. Mrakic explicó que se escuchan voces debajo de los escombros y que cada minuto resulta importante: “Se oyen muchas voces entre los escombros; por lo tanto, estamos en una carrera contrarreloj y estamos haciendo todo lo posible”
Ante la falta de recursos, el representante del PNUD pidió que lleguen más equipos y combustible para poder continuar con los trabajos. “Todas las empresas que colaboran con nosotros hoy sufren escasez de combustible y repuestos”, afirmó.


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