Cuatro allanamientos se realizaron este martes en distintos sectores de Concordia, en el marco de una investigación por al menos once estafas cometidas entre marzo y agosto de 2026 contra empresas de cuatro provincias. Los procedimientos fueron llevados adelante por personal de la División Investigaciones e Inteligencia Criminal de la Jefatura Departamental.
Las medidas fueron ordenadas por el Juzgado de Garantías, a cargo de Francisco Ledesma, con intervención del fiscal José Arias. Durante los operativos fueron detenidas tres personas mayores de edad, quienes quedaron a disposición de la Justicia.
Según la investigación, los sospechosos se habrían comunicado con ferreterías y comercios de electrónica ubicados en Mendoza, Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires para simular la compra de diferentes productos.
Comprobantes apócrifos y entrega de mercadería
Para concretar las operaciones, habrían enviado comprobantes apócrifos de transferencias bancarias. Cuando los comerciantes advertían que el dinero no había ingresado, los compradores argumentaban que existían demoras en la acreditación por parte de la entidad financiera.
Ante esa explicación, las empresas enviaban la mercadería a Concordia mediante distintos servicios de transporte. Posteriormente, los productos eran retirados por fleteros y llevados a domicilios de terceras personas, presuntamente utilizados para almacenarlos de manera temporal y dificultar su localización.
De acuerdo con las actuaciones, parte de los artículos era ofrecida días después en comercios locales, a precios inferiores a los habituales. Los pagos se efectuaban en efectivo o mediante transferencias a cuentas relacionadas con familiares de los investigados.
Elementos secuestrados
Durante los allanamientos fueron secuestrados 19 teléfonos celulares, chips, cuatro terminales de cobro electrónico, un equipo DVR, tres dispositivos de almacenamiento y documentación con anotaciones consideradas relevantes para la causa.

También se encontraron cámaras de seguridad, tablets, auriculares, un proyector, un parlante inalámbrico, un micrófono, una cafetera, un taladro, un ventilador, un purificador de aire, un calefactor y un juego de grifería, entre otros productos.
Además, los agentes incautaron mercadería embalada, elementos de librería, organizadores, recipientes plásticos, soportes lumbares y más de un millón de pesos en efectivo.
La investigación continuaba con el análisis de los dispositivos, la documentación y los restantes elementos secuestrados. Las diligencias procuran determinar si existieron otros hechos similares y establecer la presunta participación de cada persona involucrada.

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