Después de casi nueve años de litigio por el estado de los caminos rurales, la Justicia ordenó al municipio bonaerense de Colón que, en un plazo de 60 días, repare y mantenga con una periodicidad razonable los caminos que permiten acceder al establecimiento rural La Querencia SA. La resolución, dictada por el Juzgado en lo Contencioso Administrativo de Pergamino, dejó ahora una obligación concreta en manos del actual intendente, Waldemar Giordano. Giordano tiene 47 años, nació en Colón y es abogado, egresado de la Universidad Católica de Salta (Ucasal). Buena parte de su trayectoria laboral estuvo vinculada con la administración pública: fue jefe de la oficina de Anses de Colón entre 2010 y 2015 y volvió a ocupar ese puesto desde 2019.
Su carrera política institucional comenzó en 2013, cuando fue elegido concejal por el Frente para la Victoria. En las elecciones del 27 de octubre de ese año, el espacio obtuvo tres bancas, entre ellas la de Giordano.

Cuatro años después volvió a competir y fue reelegido por Unidad Ciudadana. En los comicios de 2017, esa fuerza obtuvo cuatro de las siete bancas que estaban en juego y nuevamente fue uno de los concejales electos. Posteriormente ocupó la presidencia del Concejo Deliberante.
Antes y durante esa etapa también tuvo participación en instituciones locales. Entre 2012 y 2013 fue síndico de la Cooperativa Eléctrica de Colón. Su recorrido político se desarrolló dentro del peronismo local y durante una primera etapa mantuvo una relación cercana con el entonces intendente Ricardo Casi, que gobernó el distrito durante dos décadas. La relación política entre ambos, sin embargo, fue cambiando. En 2019 Giordano decidió competir por primera vez por la intendencia y enfrentó a Casi en una interna del peronismo. Perdió aquella elección y, posteriormente, volvió a ocupar la jefatura de Anses Colón. La trayectoria oficial de Giordano registra ese regreso al organismo desde 2019 a 2023.

En 2023 Giordano se volvió a presentar, ganó la interna y luego la general. En las PASO de agosto de ese año se impuso a Pablo Pino por casi 800 votos de diferencia y Unión por la Patria obtuvo el 54% de los votos en el distrito. En la elección general consiguió 7715 votos, equivalentes al 48,35%, frente al 36,38% de Juntos por el Cambio. Su llegada a la intendencia tuvo una particularidad dentro del peronismo local: derrotó al dirigente que había sido elegido por Casi para competir por la sucesión.

Su identidad política está, además, definida por su pertenencia a La Cámpora. El propio Giordano se definió como integrante de la organización en una entrevista con Diario Núcleo: “Soy un militante de La Cámpora”. En esa misma conversación explicó que su espacio incluía dirigentes de Nuevo Encuentro, Partido Solidario y Patria Grande y que mantenía vínculos con dirigentes radicales. Su vínculo con La Cámpora es anterior a su llegada al municipio. En julio de 2016, la propia organización lo incluyó entre los concejales de la Segunda y Cuarta sección que participaban de un encuentro partidario en San Andrés de Giles. Un año después, la organización volvió a mencionarlo como concejal de Unidad Ciudadana durante actividades territoriales en Colón.

En el plano provincial, esa identidad lo ubicó más cerca del sector de Cristina Fernández de Kirchner que del armado político de Axel Kicillof. Eso no le ha impedido la relación institucional para coordinar políticas y obras. De hecho, Kicillof visitó Colón durante su gestión y hubo convenios de asistencia provincial para proyectos de infraestructura.
No obstante, fuentes consultadas por LA NACION describieron como distante la relación política entre Giordano y el gobernador. Según esas fuentes, esa diferencia dentro del peronismo bonaerense genera preocupación en parte de la dirigencia local, que considera que el distrito podría verse perjudicado si la disputa política termina condicionando el acceso a obras o recursos provinciales. “Hay una distancia con el gobernador y los ciudadanos de Colón piden que esa distancia se termine porque es perjudicial al pueblo. Los ciudadanos de Colón están disconformes con este distanciamiento porque perjudica al pueblo”, señalaron las fuentes consultadas.
La relación con el kirchnerismo también se hizo visible en las últimas definiciones partidarias. Giordano participó de actividades de respaldo a Cristina Kirchner y quedó al frente del PJ de Colón en 2026, en medio de una interna provincial en la que Kicillof pasó a conducir el Partido Justicialista bonaerense. Su cercanía política con otros dirigentes camporistas de la región también quedó expuesta en abril pasado, cuando participó junto con intendentes vinculados a La Cámpora de un reclamo al ministro de Economía, Luis Caputo, por el precio de los combustibles y la ejecución de obras públicas. En ese grupo estuvieron Julián Álvarez (Lanús), Damián Selci (Hurlingham) e Iván Villagrán (Carmen de Areco), entre otros.
En La Cámpora lo describen como un “político comprometido con la militancia” y destacan su intención de resolver el conflicto por los caminos rurales. “Es parte de La Cámpora y su vínculo con Máximo y Cristina tiene que ver con la conducción de nuestro espacio. Con Axel, la relación es escasa, no responde los mensajes y es muy difícil la situación. Algunos ministros tardan mucho en responder y los grifos para conseguir fondos para poder llevar adelante obras están cerradísimos”, señalaron.
Según la misma fuente, “hay obras en ejecución que están paralizadas, está complicado”.
“Axel se equivoca en ignorar a los intendentes camporistas porque los va a necesitar. Es un error que no les preste la atención. Así, cada uno gestiona con lo que puede, con lo que tiene. El vínculo con Axel está bastante cortado pero cortado por el gobernador, no por parte de los intendentes”, añadieron.
Mientras tanto, en Colón, la oposición mantiene una postura crítica sobre su gestión. Dirigentes opositores cuestionaron durante los últimos años problemas vinculados con las calles, las cloacas, los basurales, la inseguridad, la salud y el aumento de las tasas municipales.

También existen cuestionamientos de sectores locales sobre la composición de su equipo de gobierno. Fuentes locales sostienen que parte de los funcionarios que rodean al intendente son jóvenes y cuestionan su experiencia tanto en la administración pública como en la actividad privada: “Es gente sin experiencia en la actividad privada”.
Otro de los nombres que aparece en las conversaciones políticas locales es el de la diputada nacional Fernanda Díaz, también vinculada a La Cámpora y oriunda de Colón. Fuentes consultadas describen una relación política estrecha entre Díaz y Giordano y sostienen que la legisladora tiene una fuerte presencia en las decisiones del espacio político local.
En tanto, en julio pasado, Giordano quedó en el centro de una discusión por su salario como intendente. Frente a cuestionamientos que circularon, decidió mostrar públicamente su recibo de sueldo, que según explicó ronda los $6 millones. “Ahí está mi recibo de sueldo. Esto es lo que cobra un intendente municipal”, señaló al difundir el documento.

El jefe comunal justificó el monto al señalar que su remuneración está determinada por la normativa vigente. “Esto está establecido por las ordenanzas municipales por la ley orgánica de municipios. Yo no puedo cobrar menos que este importe”, sostuvo.
La orden judicial
En este escenario, ahora Giordano deberá ejecutar una resolución judicial que se inició mucho antes de su llegada al poder. El conflicto de La Querencia comenzó en 2017, cuando el establecimiento reclamó por el deterioro de los caminos de acceso al campo. El proceso judicial se prolongó durante casi nueve años hasta llegar a la sentencia del 25 de junio pasado.

La sentencia adquiere especial relevancia en un distrito donde la red vial rural es uno de los principales reclamos del sector productivo. Días antes de que se conociera el fallo, productores y la Sociedad Rural de Colón habían reclamado información al municipio sobre los ingresos y gastos vinculados con el mantenimiento de los caminos rurales. Ahora, el reclamo que durante años se sostuvo en los tribunales tiene una respuesta concreta: el municipio deberá intervenir sobre esos caminos. La ejecución de la sentencia quedará en manos de Giordano, quien deberá cumplirla en 60 días.
En este contexto, la relación entre el jefe comunal y el campo es tensa. La molestia de los productores con Giordano tiene un antecedente que se remonta a cuando el actual intendente era concejal. Hace unos siete años, fue uno de los que impulsó ante el entonces intendente Casi el final de la concesión del predio que la Sociedad Rural de Colón utilizaba desde hacía unos 50 años. La decisión generó un fuerte malestar entre los ruralistas y significó, además, que el distrito dejara de realizar la tradicional Expo Rural Colón.
“De muy mala forma nos dijeron que nos teníamos que ir, no nos renovaron y Colón se quedó sin hacer la Expo Rural Colón, que todos los años la hacíamos y era la fiesta del pueblo. Por el odio al campo, no nos renovaron la concesión y hoy el terreno sigue en desuso”, contó José Manfredini, vicepresidente de la Sociedad Rural de Colón.
Desde entonces, según el dirigente de la entidad, la relación entre Giordano y la Sociedad Rural local está tirante: “Fue quien comandó el grupo de concejales que le exigió al intendente que diera por finalizada la concesión”.

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