La Alternativa para Alemania (AfD) nació en 2013 como una fuerza de derecha euroescéptica, pero con el paso de los años fue desplazando su eje hacia posiciones cada vez más duras en materia de inmigración, identidad nacional, seguridad y política europea. Hoy es considerada una formación de extrema derecha y su avance electoral volvió a colocarla en el centro de la política alemana.
El crecimiento de AfD quedó nuevamente expuesto en las elecciones regionales de Sajonia-Anhalt, donde los sondeos a pie de urna le atribuyeron alrededor del 44% de los votos. Una eventual llegada al gobierno regional sería histórica: ningún partido de extrema derecha ha gobernado un estado alemán desde el final de la Segunda Guerra Mundial.
Qué es AfD
AfD significa Alternative für Deutschland (Alternativa para Alemania). Fue fundada en 2013 inicialmente como una fuerza contraria al euro y a los rescates financieros europeos durante la crisis de deuda. Con el tiempo, la inmigración, el rechazo a determinadas políticas de la Unión Europea y el nacionalismo fueron ganando peso dentro de su discurso.
El partido atravesó una transformación ideológica. AfD pasó de ser un partido democrático de derechas con una minoría de extrema derecha a convertirse en un partido de extrema derecha con una minoría democrática de derechas.
En Alemania, además, AfD se encuentra bajo observación de la Oficina Federal para la Protección de la Constitución por sospechas de extremismo de derecha. La discusión sobre su naturaleza ideológica es especialmente sensible en un país marcado por el pasado del nazismo.
Inmigración y deportaciones
La inmigración es uno de los principales ejes de AfD. El partido propone endurecer considerablemente el control de las fronteras, limitar el ingreso de migrantes y acelerar las deportaciones de personas que no tengan derecho a permanecer en Alemania. En su programa nacional también plantea reforzar el control de las fronteras exteriores de la Unión Europea y restringir el sistema de asilo.
En Sajonia-Anhalt, el programa de la formación plantea una política todavía más restrictiva, con una ofensiva para deportar migrantes y una revisión de la protección otorgada a determinados refugiados, incluidos ucranianos.
El concepto de “remigración” también ocupa un lugar central en sectores del partido. La palabra es particularmente controvertida en Alemania porque fue utilizada históricamente por movimientos de extrema derecha y actualmente se asocia con proyectos de expulsión o retorno de personas de origen extranjero.
Nacionalismo e identidad alemana
AfD coloca la identidad nacional en el centro de su propuesta política. El partido reivindica una concepción más homogénea de la sociedad alemana y cuestiona políticas de integración y multiculturalismo.
En Sajonia-Anhalt, por ejemplo, su programa propone reforzar contenidos vinculados con la historia y la identidad alemana en las escuelas, promover símbolos nacionales y restringir determinados símbolos asociados con movimientos LGBTIQ+ o expresiones religiosas en instituciones educativas.
Esta concepción de la nación es uno de los motivos por los que especialistas vinculan al partido con una corriente denominada “völkisch”, un concepto nacionalista que históricamente estuvo asociado a una idea étnica del pueblo alemán y que precedió al nacionalsocialismo.
Contra el rumbo de la Unión Europea
AfD mantiene una posición fuertemente crítica hacia la Unión Europea. En su programa nacional sostiene que el bloque se convirtió en una estructura excesivamente burocrática y reclama recuperar competencias para los Estados nacionales.
El partido fue creado originalmente alrededor de su rechazo al euro y, con el tiempo, sectores de AfD avanzaron hacia una posición mucho más radical sobre la integración europea. En determinados sectores de la formación se plantea incluso la posibilidad de que Alemania abandone la moneda común y, en última instancia, la propia Unión Europea.
Energía y economía
En materia económica, AfD combina una defensa del mercado y de la industria alemana con una fuerte crítica a las políticas climáticas de la Unión Europea.
La formación reclama reducir impuestos y regulaciones, bajar los costos energéticos y eliminar la tasa sobre las emisiones de CO. También propone recuperar la generación nuclear y extender el uso de centrales de carbón para garantizar una energía más barata y estable para hogares y empresas.
El partido sostiene que las políticas climáticas y el abandono de la energía nuclear perjudicaron especialmente a la industria alemana y reclama priorizar la competitividad frente a los objetivos de transición energética.
Familia y sociedad
AfD también plantea un giro conservador en cuestiones sociales. Su discurso reivindica la familia tradicional y propone incentivos económicos para aumentar la natalidad alemana.
En Sajonia-Anhalt, la formación propone beneficios para familias consideradas parte de la población nativa y rechaza políticas de inclusión de género y determinadas prestaciones vinculadas con tratamientos de afirmación de género para menores.
Seguridad, cultura y medios
El partido propone endurecer las políticas de seguridad y reforzar las competencias del Estado frente al delito y la inmigración irregular. Al mismo tiempo, cuestiona el funcionamiento de los medios públicos alemanes y plantea una profunda reforma de la radiodifusión pública.
En el plano cultural, AfD sostiene que el Estado debe recuperar un papel más activo en la defensa de la identidad y la cultura alemana. Sus críticos consideran que varias de estas propuestas podrían afectar el pluralismo y los mecanismos de protección democrática.


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