El depuesto presidente venezolano Nicolás Maduro pidió este miércoles a un juez federal de Estados Unidos que desestime los cargos en su contra, entre ellos el de conspiración para cometer actos de narcoterrorismo. Su defensa sostiene que debe contar con inmunidad judicial por haber ejercido como jefe de un Estado soberano.
La acusación fue presentada ante un tribunal federal de Manhattan y constituyó la base legal de la operación del 3 de enero, cuando fuerzas estadounidenses ingresaron en Caracas y capturaron a Maduro. El exmandatario se declaró inocente y, si su pedido no prospera, el juicio comenzará el 1 de junio de 2027.
Maduro enfrenta cargos por conspiración para cometer actos de narcoterrorismo, importación de cocaína y posesión de armas automáticas, de acuerdo con la acusación. Su defensa presentó dos mociones: una para desestimar toda la causa y otra, de manera alternativa, para retirar específicamente el cargo de narcoterrorismo.
El argumento de Maduro ante el juez
El abogado Barry Pollack busca que el juez federal Alvin Hellerstein descarte el caso al considerar que Maduro está protegido por la inmunidad soberana que corresponde a los jefes de Estado y que las conductas que sustentan la acusación fueron realizadas en el ejercicio de funciones oficiales.
“El Tribunal carecería de jurisdicción sobre el señor Maduro si este tuviera derecho o bien a la inmunidad soberana basada en su condición de jefe de Estado o bien a la inmunidad soberana basada en la conducta (…). Tiene derecho a ambas”, sostuvo Pollack en el escrito.
El abogado también afirmó que el proceso constituye una violación de una protección reconocida durante siglos: “Este procesamiento sin precedentes viola la inmunidad absoluta de jurisdicción penal a la que los jefes de Estado y los funcionarios extranjeros que actúan en el ejercicio de sus funciones oficiales han tenido derecho durante cientos de años”, escribió.
En una segunda moción, Pollack solicitó retirar el cargo de conspiración para cometer actos de narcoterrorismo. Según la defensa, esa acusación carece de una base jurisdiccional suficiente y tampoco cumple con los requisitos establecidos por la legislación estadounidense.
Los antecedentes que complican al exmandatario
Estados Unidos dejó de reconocer a Maduro como presidente de Venezuela en 2019, cuando asumió el poder tras las elecciones de 2018, que Washington calificó de fraudulentas. Estados Unidos también cuestionó la reelección de Maduro en 2024. El dirigente venezolano sostiene que ambas votaciones fueron legítimas y acusa desde hace años a Washington de buscar su salida del poder para controlar los recursos petroleros del país.
La defensa considera que la posición estadounidense sobre la legitimidad de Maduro no debería determinar si conserva su condición de jefe de Estado a los efectos de la inmunidad. Pollack sostuvo que el caso es diferente al del exlíder militar panameño Manuel Noriega, cuya solicitud de inmunidad fue rechazada por un juez federal de Miami en 1990.
Los procesos penales contra jefes de Estado extranjeros ante tribunales estadounidenses son poco frecuentes. Por eso, el planteo de Maduro podría convertirse en un caso relevante sobre los límites de la inmunidad soberana y la aplicación del derecho internacional dentro de la Justicia estadounidense.
Qué pasó en Venezuela después de la captura
Desde la captura de Maduro, su vicepresidenta, Delcy Rodríguez, quedó al frente de Venezuela y profundizó la cooperación con la administración del presidente estadounidense Donald Trump.
El vínculo entre ambos gobiernos dio un giro significativo durante el mes pasado, cuando Estados Unidos y Venezuela alcanzaron un acuerdo sin precedentes que contempla que Washington se haga cargo de aproximadamente una quinta parte de las reservas petroleras venezolanas.
Mientras avanza el proceso judicial en Manhattan, los fiscales estadounidenses tienen plazo hasta el 2 de octubre para responder formalmente a las mociones presentadas por la defensa. Posteriormente, Hellerstein deberá evaluar los argumentos de ambas partes.
El juez fijó para el 17 de noviembre una audiencia destinada a analizar el pedido de desestimación. Si la Justicia rechaza el planteo, Maduro continuará como acusado y deberá enfrentar el juicio previsto para junio de 2027.




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