Una intoxicación con monóxido de carbono en Palermo provocó la muerte de una mujer de 44 años y su hijo de nueve, mientras que una adolescente de 13 años logró sobrevivir y permanece internada. La tragedia ocurrió durante la noche del lunes en un departamento ubicado sobre avenida Córdoba al 4600, cerca de calle Malabia, en la Ciudad de Buenos Aires.
Según las fuentes de Perfil, El SAME fue alertado poco antes de la medianoche y desplegó seis móviles hacia el edificio de 11 pisos. Al ingresar al departamento 7, situado en el segundo piso, los equipos de emergencia encontraron a las tres personas tendidas en el suelo y sin responder.
Los profesionales realizaron maniobras de reanimación cardiopulmonar, pero la mujer y el niño no reaccionaron y sus fallecimientos fueron constatados en el lugar. La adolescente presentaba graves dificultades respiratorias y signos de asfixia, por lo que fue trasladada de urgencia al Hospital de Niños Dr. Ricardo Gutiérrez, donde quedó internada con pronóstico reservado.
Investigan el origen de la intoxicación
Tras el hallazgo, se dio intervención a la empresa distribuidora de gas y se interrumpió el suministro en el domicilio. Los primeros peritajes apuntan a un posible desperfecto en un artefacto de la cocina, combinado con la falta de rejillas de ventilación reglamentarias.
Las tareas periciales quedaron a cargo de efectivos de la Comisaría 14A y de Policía Científica. La investigación judicial, en tanto, quedó en manos de la Fiscalía Nacional en lo Criminal de Instrucción Nº 50, que deberá determinar las circunstancias que provocaron la intoxicación fatal.

El caso vuelve a poner el foco sobre los riesgos del monóxido de carbono, conocido como el “asesino invisible” debido a que no tiene olor, color ni sabor. En lo que va de 2026 se registraron más de 1.400 intoxicaciones en Argentina y al menos 14 personas murieron.
Cómo prevenir intoxicaciones con monóxido de carbono
Para reducir los riesgos resulta fundamental mantener una ventilación permanente en los ambientes, controlar periódicamente estufas, calefones, cocinas y otros artefactos a gas y verificar que la llama sea de color azul.
También se recomienda no bloquear las rejillas de ventilación y recurrir a gasistas matriculados para revisar las instalaciones ante cualquier desperfecto. Síntomas como dolor de cabeza, mareos, náuseas, somnolencia o debilidad pueden ser señales de una intoxicación y requieren abandonar inmediatamente el ambiente y solicitar asistencia médica.

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