Un condenado y un prófugo acusado de femicidio fueron hallados sin vida en la misma semana

Un hombre condenado a prisión perpetua por un femicidio y otro que estaba acusado de un crimen bajo contexto de violencia de género murieron con apenas seis días de diferencia. Los casos ocurrieron en Salta y Paraguay y tuvieron como víctimas a Mercedes Kvedaras y Luciana Ojeda, respectivamente.

 

El primero de los fallecimientos ocurrió el 18 de agosto en la ciudad paraguaya de Filadelfia. Allí fue encontrado muerto en un hotel el ciudadano polaco Jan Lu Korzeniecki, de 45 años, quien estaba imputado por el presunto femicidio de Luciana Ojeda, de Córdoba, y tenía un pedido de captura nacional e internacional.



Seis días después, el 24 de agosto, fue hallado sin vida José Eduardo Figueroa en el pabellón F de la Unidad Carcelaria 1 de Salta. El hombre había sido condenado el 30 de abril a prisión perpetua por el femicidio de su esposa, Mercedes Kvedaras.



El acusado que estaba prófugo en Paraguay

 

Korzeniecki era buscado desde julio por la muerte de Luciana Ojeda, de 36 años. La mujer había sido encontrada sin vida el 15 de ese mes en el departamento de Nueva Córdoba que compartía con el ciudadano polaco durante sus estadías en Argentina.



La investigación comenzó como una muerte de “etiología dudosa”. La Policía llegó al domicilio tras recibir un llamado al 911 y encontró a Ojeda inconsciente.



Personal del servicio de emergencias intentó reanimarla, pero finalmente confirmó su fallecimiento.



Con el avance de las pericias, los investigadores detectaron signos de violencia en el cuerpo. Los resultados preliminares de la autopsia y otros elementos incorporados al expediente llevaron al fiscal de Violencia Familiar y de Género de 5º Turno, Gonzalo Berrotarán, a modificar la calificación de la causa.



Korzeniecki fue imputado por homicidio agravado por el vínculo en un contexto de violencia de género. Sin embargo, cuando se ordenó su captura, ya había abandonado el departamento y se desconocía su paradero.

 

Lo encontraron muerto en un hotel

 

Interpol comunicó que el acusado había sido hallado sin vida en un alojamiento de Filadelfia, en el departamento paraguayo de Boquerón. El organismo también remitió el certificado de defunción que permitió acreditar oficialmente su identidad.



Las autoridades paraguayas quedaron a cargo de establecer las circunstancias de su muerte. Hasta el momento, no se informó públicamente la causa del fallecimiento, según confirmó el Ministerio Público Fiscal de Córdoba.



La muerte del imputado impidió que fuera sometido a juicio y extinguió la acción penal en su contra. No obstante, la Fiscalía aguardaba los resultados definitivos de los estudios forenses realizados sobre el cuerpo de Luciana para determinar la mecánica de su fallecimiento.

 

El femicidio de Mercedes Kvedaras

 

En el segundo caso, Figueroa había sido condenado por el asesinato de Mercedes Kvedaras, ocurrido el 4 de agosto de 2023 en la vivienda que compartían en el barrio privado El Tipal, en Salta.

 

La autopsia estableció que Kvedaras murió por asfixia mecánica producida mediante estrangulamiento y sofocación. Durante el juicio, la acusación sostuvo que el crimen ocurrió dentro de una relación atravesada por la violencia de género.



El 30 de abril de 2026, el tribunal declaró a Figueroa autor de homicidio doblemente calificado por el vínculo, la relación de pareja preexistente y por mediar violencia de género. Recibió prisión perpetua y quedó alojado en la Unidad Carcelaria 1.

 

Casi cuatro meses después de la sentencia, fue encontrado sin vida en el sector correspondiente al pabellón F. Tras el aviso del Servicio Penitenciario, intervino el fiscal penal Daniel Espilocín, de la Unidad de Graves Atentados contra las Personas.

 

Investigan cómo murió en prisión

 

Personal de Criminalística del Cuerpo de Investigaciones Fiscales trabajó en el establecimiento penitenciario y el cuerpo fue trasladado al Servicio de Tanatología Forense para la realización de la autopsia.

 

Aunque las primeras versiones señalaron la posibilidad de que Figueroa se hubiera quitado la vida, la causa debía investigarse bajo el protocolo establecido por la Procuración General de Salta. La normativa dispone que las muertes bajo custodia sean abordadas inicialmente bajo la presunción de homicidio doloso, aun cuando puedan aparentar un suicidio o un accidente.

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