Liberación de reservas estratégicas no frena al petróleo; Gobierno enfrenta críticas mientras bolsas europeas caen

Los precios del petróleo continuaron su tendencia alcista este miércoles, mientras las principales bolsas mundiales cerraron a la baja, en un contexto marcado por el conflicto en Oriente Medio y la decisión de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) de liberar 400 millones de barriles de reservas estratégicas. El estrecho de Ormuz, clave para el comercio global de hidrocarburos, permanece bloqueado por Irán tras los ataques de Estados Unidos e Israel, situación que ha provocado represalias y ataques a instalaciones energéticas en varios países del Golfo.

La medida de la AIE busca compensar la abrupta caída del suministro, pero los expertos advierten que su alcance será limitado. Helge Andre Martinsen, de DNB Carnegie, estimó que la liberación podría aportar 1,75 millones de barriles diarios frente a una pérdida de suministro de aproximadamente 11 millones de barriles diarios. Manuel Pinto, de XTB, calculó que, incluso sumando desvíos de oleoductos, la diferencia seguiría representando un tercio de las exportaciones normales desde la región.

A pesar de la intervención, el barril de West Texas Intermediate (WTI) subió un 5,5 % hasta los 88,03 dólares, mientras que el Brent del Mar del Norte aumentó un 5,6 % hasta los 92,74 dólares. Al cierre de la sesión europea, el Brent se cotizaba a 92,76 dólares y el WTI a 87,98 dólares. El gas natural TTF también registró un avance del 8,32 %, situándose en 49,28 euros el megavatio hora.

La interrupción del tránsito por el estrecho de Ormuz afecta a cerca de una quinta parte del comercio mundial de petróleo, según la AIE. Pese a los esfuerzos internacionales, la incertidumbre persiste y varios buques fueron atacados en la zona, mientras Irán advierte sobre el riesgo de una “guerra de desgaste a largo plazo”. Analistas como Laura Cooper, de Nuveen, consideran que las medidas políticas solo ofrecerán alivio temporal y que la normalización de los precios dependerá de la confianza en la seguridad del tránsito marítimo y la operatividad de los petroleros.

Las bolsas europeas reflejaron el nerviosismo de los mercados. El índice DAX 40 de Fráncfort perdió un 1,37 % hasta los 23.640,03 puntos, arrastrado especialmente por la caída del 8 % de Rheinmetall, empresa del sector defensa. El FTSE 100 de Londres cedió un 0,56 % y el IBEX 35 español retrocedió un 0,53 %, mientras que el paneuropeo STOXX 600 cayó un 0,6 %, acumulando una pérdida del 5 % desde su máximo de febrero. En Francia, París descendió un 0,19 % y Milán un 0,95 %.

En la bolsa de Londres, el sector financiero fue el más afectado: Legal & General Group perdió un 6,77 %, y Smith Group e Intermediate Capital Group cayeron un 4,54 % y 4,44 %, respectivamente. Por el contrario, el alza de los precios del crudo benefició a empresas como BP y Shell, cuyas acciones subieron un 2,89 % y un 2 %. En España, Repsol encabezó las ganancias con un 4,58 %, mientras que Solaria subió un 2,84 % tras una mejora en su recomendación por RBC.

En la bolsa alemana, además de Rheinmetall, destacaron las caídas de Henkel (-3,5 %), Vonovia (-5,9 %) y SAP (-2,4 %), mientras que Brenntag, BASF y Bayer registraron avances del 3 %, 1 % y 1 %, respectivamente.

El temor a una escalada prolongada crece en los mercados. El mando militar iraní advirtió que el barril de petróleo podría alcanzar los 200 dólares si persisten los ataques y la interrupción del tránsito marítimo. “Es probable que los mercados se vuelvan cada vez más temerosos por las implicaciones a largo plazo”, sostuvo Joshua Mahony, de Scope Markets.

La volatilidad se extendió a otros activos. El euro se depreció un 0,33 % hasta los 1,1573 dólares, el oro bajó un 0,45 % y la plata un 3,45 %. El bitcóin repuntó levemente un 0,58 % hasta los 70.659,25 dólares. La rentabilidad del bono español a 10 años subió a 3,405 % y la prima de riesgo se situó en 47,3 puntos básicos.

Frente a la expectativa de una salida rápida del conflicto, analistas del Instituto de Inversión de UniCredit prevén que la guerra podría durar unas pocas semanas más, con efectos limitados sobre el crecimiento y la inflación. No obstante, advierten que si los precios del petróleo y el gas se mantienen elevados, tanto la Reserva Federal como el Banco Central Europeo enfrentarán desafíos ante la combinación de menor crecimiento, inflación y volatilidad financiera. (Con información de AFP, EFE y Reuters)

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