Una avioneta abandonada en Santiago del Estero fue hallada en una zona de bañados de difícil acceso, cerca del límite con Santa Fe, y la Justicia Federal abrió una investigación para determinar si la aeronave pudo haber sido utilizada en una operación vinculada al narcotráfico.
El hallazgo se produjo en un sector rural próximo al límite entre los departamentos Rivadavia y Aguirre, a unos 30 kilómetros de la ciudad de Selva. Un poblador que recorría el lugar a caballo divisó la aeronave y alertó a las autoridades.
Según relató el hombre, el agua le llegaba hasta el pecho y las condiciones del terreno le impidieron aproximarse. Ante esa situación, tomó una fotografía desde la distancia y posteriormente la entregó a efectivos policiales y funcionarios judiciales.
Gendarmería llegó hasta la avioneta
Tras recibir la información, personal de Gendarmería Nacional dio intervención al juez federal Molinari, quien ordenó una serie de medidas para esclarecer las circunstancias en las que la aeronave terminó abandonada en el humedal.
Las primeras averiguaciones indicaron que la avioneta habría sufrido inconvenientes técnicos durante el vuelo. Bajo esa hipótesis, el piloto habría realizado un aterrizaje de emergencia y la máquina quedó atascada en el barro.
Para acceder al lugar, el magistrado solicitó colaboración a la Aviación Civil provincial, que dispuso una aeronave para asistir en el operativo. Cuando los gendarmes finalmente pudieron inspeccionar el avión, no encontraron cargamentos de droga.
Combustible, comida y dos matrículas
En el interior fueron encontrados bidones con combustible y restos de comida. Además, los investigadores comprobaron que la aeronave todavía tenía combustible en su tanque, una circunstancia que generó nuevos interrogantes sobre el recorrido que había realizado antes del aterrizaje.
Otro elemento que llamó especialmente la atención estuvo relacionado con la identificación del avión. En el exterior tenía colocada una calcomanía aparentemente apócrifa en el lugar correspondiente a la matrícula, que pretendía identificarla como una aeronave argentina con la denominación LV-JIR.

Sin embargo, durante la inspección del habitáculo, los efectivos encontraron otra calcomanía correspondiente a una matrícula boliviana: CP-3889. Para los investigadores, la presencia de ambas identificaciones constituye uno de los principales elementos que deberán ser analizados.
Investigan qué pasó con los ocupantes
Otra de las líneas investigativas indicaba que un helicóptero podría haber llegado hasta el sector después del aterrizaje para retirar al piloto y a otros eventuales ocupantes de la avioneta. Esa posibilidad todavía debía ser comprobada por la Justicia.
En paralelo, los investigadores buscaban establecer si personas desconocidas fueron vistas en los alrededores durante las últimas horas. El objetivo era obtener información que permitiera identificar y localizar al piloto y al copiloto.
La combinación de una aeronave abandonada en un sitio de difícil acceso, las distintas matrículas y la presencia de combustible llevó a los investigadores a evaluar la posible intervención de una organización con capacidad logística. Sin embargo, hasta el momento no se habían encontrado estupefacientes y la hipótesis narco permanecía bajo investigación.
Los interrogantes que analiza la Justicia
Uno de los escenarios que se intentaba determinar era si la aeronave sufrió una avería antes de llegar al lugar donde eventualmente debía recoger una carga ilegal. Otra posibilidad era que hubiera descargado previamente en otro sector y que el desperfecto se produjera durante un vuelo posterior.
La ubicación geográfica también fue incorporada al análisis. El lugar donde apareció el avión está próximo al límite con el norte de Santa Fe, un dato que los investigadores tuvieron en cuenta al reconstruir un posible itinerario de vuelo.
Por disposición del juez Molinari, Gendarmería dejó una consigna en el sector para preservar la aeronave mientras se definía el operativo necesario para retirarla. Las características del humedal complicaban la tarea y obligaban a evaluar la utilización de maquinaria y vehículos especiales.
Buscarán rastros dentro de la aeronave
El Juzgado Federal Nº1 esperaba poder sacar el aeroplano de los bañados para realizar una inspección más exhaustiva. Entre las medidas previstas estaba la búsqueda de muestras y rastros que permitieran reconstruir quiénes estuvieron dentro del avión y cuál había sido su utilización.
También se proyectaba emplear un perro especialmente entrenado para la detección de estupefacientes, con el propósito de determinar si en algún momento la aeronave había transportado drogas, aunque al momento del hallazgo no hubiera sustancias ilegales en su interior.
Mientras avanzaban las pericias, las autoridades mantenían abiertas distintas hipótesis y buscaban información sobre movimientos inusuales en la zona. “Todo es materia de investigación”, señalaron desde la Justicia Federal ante los interrogantes que rodeaban el misterioso hallazgo.

Leave a Reply