La cárcel de Volterra, en Italia, alberga desde hace casi cuatro décadas una experiencia singular: un proyecto teatral que integra a presos y profesionales de la escena dentro de la prisión. Según informó Euronews, la iniciativa se desarrolla en uno de los penales más antiguos del país y propone una vía de trabajo centrada en el arte, la expresión y la reinserción.
De acuerdo con el informe, el programa funciona bajo el nombre de Compagnia della Fortezza y fue creado por Armando Punzo, un director que llegó al penal con la idea de formar una compañía distinta a las convencionales. Desde entonces, el grupo construye montajes anuales y recupera producciones previas dentro de un proceso continuo de creación.
PUBLICIDAD
Un proyecto teatral dentro de la prisión

Punzo explicó a Euronews que su interés inicial consistía en poner a prueba el teatro en un entorno donde el arte y la cultura parecían no tener lugar. En vez de trabajar con actores formados, encontró un grupo multicultural de internos con escaso o nulo vínculo previo con esa disciplina.
El director sostuvo que se topó con personas que nunca se habían pensado de otro modo, absorbidas por rutinas duras y por trayectorias de vida complejas. Aun así, observó también una capacidad de reflexión personal que, a su juicio, demuestra que el arte y la cultura pueden llegar a cualquiera si existe el trabajo necesario para acercarlos.
PUBLICIDAD
Cada año, la compañía produce una nueva obra. Al mismo tiempo, revisa piezas ya presentadas y las devuelve al escenario. Los presos participan del proceso creativo junto con trabajadores del teatro en distintas áreas de las producciones, según detalló Euronews.
Ese esquema convierte a la actividad artística en parte de la vida cotidiana dentro del penal. Para varios internos, representa además una oportunidad de vincularse con un lenguaje expresivo que antes no formaba parte de su experiencia.
La experiencia de los internos y del equipo artístico

Uno de los integrantes de la compañía es Giacomo, quien llegó a Volterra en 2024 desde otra prisión. Según recogió Euronews, pidió el traslado justamente porque conocía el trabajo teatral del centro y fue incorporado de inmediato a la actividad.
PUBLICIDAD
El interno describió su paso por la compañía como una forma de redescubrir aspectos personales que sentía perdidos. En su testimonio, destacó una paradoja central de su experiencia: “Al perder mi libertad aquí, en una situación de encierro absoluto, estoy encontrando una apertura total”.
El trabajo diario también involucra a artistas externos. Viola Ferro, una actriz joven que decidió sumarse al proyecto, afirmó que el teatro tiene la capacidad de transformar cualquier espacio. Para ella, cuando la obra comienza, la prisión queda en segundo plano y el escenario impone su propio lenguaje.
Ese intercambio entre internos y profesionales sostiene el funcionamiento de la compañía. La creación de cada montaje se apoya en tareas compartidas y en una dinámica de colaboración que busca desplazar, al menos durante el tiempo de ensayo y función, la lógica estricta del encierro.
PUBLICIDAD
Reinserción, esperanza y vínculo con el exterior

Para Valentina Bruno, directora de la prisión italiana, el proyecto forma parte de una mirada más amplia sobre la reinserción. En declaraciones citadas por el medio europeo, señaló que los presos son tratados como personas y no solo como números o expedientes dentro de la institución.
En la misma línea, afirmó que los internos perciben atención por parte del personal y valoran el contacto frecuente con sus familiares. También remarcó que uno de los efectos más fuertes del programa es la expectativa de volver a la sociedad como personas cambiadas capaces de devolver algo a la comunidad.
El impacto del trabajo teatral se vuelve más visible cuando las funciones abren la cárcel al público. En esas ocasiones, el patio del penal se convierte en sala de representación y las murallas de la fortaleza sirven como telón de fondo para recibir a espectadores del exterior.
PUBLICIDAD
La escritora Maria Nadotti, asistente habitual a las funciones, expresó su admiración por el proyecto, destacó una combinación de imaginación, energía y pasión por el asombro que, a su entender, resulta cada vez menos frecuente en el teatro contemporáneo.
La experiencia de Compagnia della Fortezza mantiene así un modelo en el que la creación artística ocurre dentro de una cárcel, con participación activa de los internos y con un puente directo hacia la sociedad a través de cada representación abierta al público.

Leave a Reply