EEUU acusó a China de llevar a cabo acciones “desestabilizadoras” cerca del atolón disputado con FilipinasWashington rechazó los intentos de Beijing de “imponer su ‘reserva nacional de la naturaleza’” en el arrecife de Scaraborough y “negar a los pescadores filipinos el acceso a sus tradicionales zonas de pesca”

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Estados Unidos acusó este sábado al régimen de China de llevar a cabo acciones “desestabilizadoras” cerca del arrecife de Scarborough para reforzar sus reclamos en el Mar de China Meridional e impedir el acceso de pescadores filipinos a una zona que Washington consideró parte de sus derechos tradicionales.

La reacción llegó después de que Beijing difundió normas de gestión para la reserva natural que creó el año pasado alrededor del atolón, un enclave bajo su control que también reclama Filipinas. Para el gobierno estadounidense, esa decisión constituyó una medida unilateral con la que China buscó afianzar su presencia sobre un área en disputa a partir de argumentos ambientales y legales.

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El portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott, sostuvo que Washington rechazó la aplicación de esa reserva en Scarborough porque, según afirmó, apuntó a negarles a los pescadores filipinos el acceso a su caladero habitual. También señaló que China apeló a pretextos que Estados Unidos consideró dudosos para sostener sus reclamaciones marítimas en la zona.

“Estados Unidos rechaza los intentos continuos de China de imponer su ‘reserva nacional de la naturaleza’ desestabilizadora en el Arrecife de Scarborough y negar a los pescadores filipinos el acceso a sus tradicionales zonas de pesca”, declaró Pigott.

Y agregó: “Este es otro intento unilateral de China de utilizar pretextos medioambientales y legales dudosos, respaldados por la coerción, para avanzar en sus amplios reclamos territoriales y marítimos en el Mar de China Meridional a expensas de sus vecinos”.

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Washington afirmó que la reserva nacional establecida por China en Scarborough también respondió a un objetivo de control territorial y ratificó su apoyo a un Indo-Pacífico libre y abierto (Servicio de Guardacostas de Filipinas vía AP, Archivo)

El banco de Scarborough está situado a unos 240 kilómetros de la isla filipina de Luzón y a varios cientos de kilómetros del territorio continental chino. La formación coralina cuenta con recursos pesqueros y forma parte de uno de los puntos de mayor fricción dentro del Mar de China Meridional, donde Beijing reclama la mayor parte de las aguas pese a objeciones de otros países de la región.

La declaración estadounidense retomó además el laudo arbitral de 2016, que reconoció derechos de pesca tradicionales de los filipinos en esa zona y concluyó que las pretensiones chinas sobre gran parte del Mar de China Meridional carecían de base legal. Pekín rechazó ese fallo y mantuvo su posición sobre el área.

La disputa en torno a Scarborough arrastra años de tensión entre China y Filipinas. Los desacuerdos por la soberanía del atolón derivaron en incidentes marítimos recurrentes y en protestas diplomáticas entre ambos Estados. El mes pasado se registraron nuevos episodios en territorios en disputa, en una secuencia que mantuvo la fricción entre las dos partes.

La posición de Washington volvió a colocar el foco sobre el uso de instrumentos administrativos para consolidar control territorial en aguas controvertidas. Para Estados Unidos, la reserva nacional establecida por China no respondió solo a criterios de protección ambiental, sino también a un objetivo de afirmación política sobre el arrecife.

El pronunciamiento cerró con un apoyo directo a Filipinas y con la ratificación de la postura estadounidense a favor de un Indo-Pacífico libre y abierto.

(Con información de AFP y EFE)

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