Las autoridades libanesas arrestaron a un ex oficial superior del ejército sirio que comandó una división militar bajo las órdenes del depuesto presidente Bashar Al Assad, y estudian la posibilidad de entregarlo a Damasco por presuntos crímenes cometidos durante su servicio. Así lo confirmaron funcionarios judiciales y de seguridad libaneses.
Tras la caída del gobierno de Al Assad en diciembre de 2024, cuando grupos insurgentes sirios tomaron el control de Damasco, varios oficiales militares y de seguridad huyeron al vecino Líbano, donde algunos permanecen hasta la fecha.
Si el mayor general Adel Issa es transferido a su país de origen, será la primera vez que Beirut entrega a un funcionario de la era Al Assad. Desde el derrocamiento del régimen, decenas de miembros de sus aparatos de seguridad, señalados por atrocidades, fueron arrestados y procesados judicialmente en Siria.
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Según los funcionarios, Issa, ex comandante de la 17ª División del ejército sirio, se presentó el viernes en la embajada siria en Beirut para realizar trámites administrativos. Personal de la embajada contactó a la fiscalía libanesa para informar que Issa tiene orden de captura en Siria.
La Fiscalía Pública libanesa despachó un equipo del Departamento Central de Investigación Criminal, que procedió a su detención y traslado al centro de reclusión del Palacio de Justicia de Beirut.
Los cuatro funcionarios judiciales y dos de seguridad que confirmaron los hechos pidieron el anonimato por no estar autorizados a hablar con la prensa.
Issa declaró ante sus interrogadores que cruzó la frontera hacia Líbano de forma irregular tras la caída de Al Assad, aunque negó todos los cargos en su contra. Dado que fue detenido un viernes —día no hábil en Siria—, las autoridades judiciales libanesas aguardarán hasta el lunes para recibir el pliego de cargos desde Damasco, y resolverán la semana próxima si proceden con la extradición.
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El Observatorio Sirio de Derechos Humanos, con sede en Londres, informó que Issa comandó la 17ª División y fue trasladado en 2015 para dirigir las fuerzas terrestres en la provincia oriental de Deir ez-Zor, fronteriza con Irak, hasta su retiro a finales de 2016.
El conflicto sirio, que comenzó con protestas antigubernamentales en marzo de 2011 antes de derivar en una guerra civil, dejó medio millón de muertos y más de un millón de heridos. Al Assad y su hermano menor Maher huyeron a Rusia tras ser derrocados.
El primo de Assad, Atef Najib, señalado por las atrocidades que contribuyeron a desencadenar el levantamiento hace 15 años, fue llevado a juicio en abril. El fallo en su caso se espera para la semana próxima.
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