
El debate por la nueva ley de biocombustibles en el Senado volvió a poner sobre la mesa un negocio que en sus mejores años —2022 y 2023— le aportó a la Argentina entre USD 1.500 y USD 1.800 millones en exportaciones, pero que hoy opera con un marco regulatorio de dos décadas y una capacidad instalada en gran parte ociosa. La iniciativa impulsada por la senadora Patricia Bullrich, que propone desregular el mercado y elevar los cortes obligatorios de biodiesel, generó adhesiones y resistencias a lo largo de toda la cadena. En ese contexto, uno de los empresarios más influyentes del sector energético decidió tomar posición.
Marcos Bulgheroni, CEO de Pan American Energy (PAE), la segunda productora de hidrocarburos del país, afirmó que su compañía está lista para invertir en producción de biocombustibles si el Congreso aprueba la reforma que habilitaría el ingreso de las refinadoras al sector por primera vez en 20 años. Lo dijo durante la inauguración de una estación de servicio de Axion Energy en la localidad santafesina de San Agustín, en un acto que compartió con el gobernador Maximiliano Pullaro y su ministro de Producción, Gustavo Puccini, y en declaraciones exclusivas al medio especializado EconoJournal.
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“Es un sinsentido absoluto tener una ley que prohíbe a una refinadora argentina invertir en biocombustibles en Argentina. Resulta bastante particular que nos impidan volcar recursos en una industria donde estamos en condiciones y tenemos la voluntad de hacerlo”, sostuvo Bulgheroni.
La elección del escenario no fue casual. Santa Fe concentró el 58% de la producción nacional de biodiesel en 2025, forma parte de la Liga de Provincias Bioenergéticas y alberga el polo agroindustrial del Gran Rosario, el principal centro de procesamiento y exportación de soja del país.
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PAE apuesta por un modelo exportador
Bulgheroni aseguró que las intenciones de la compañía no serían competir en el mercado local. “No queremos ir por el mercado interno, lo que buscamos es invertir para exportar en asociación con los actores actuales del sector que compartan nuestra visión”, subrayó.
Según consignó el empresario, PAE apunta a construir alianzas estratégicas con jugadores del sector para llegar a mercados como Europa y Estados Unidos, en lugar de disputar los márgenes del mercado doméstico, hoy reservado por ley a las pymes regionales. “En la medida en que encontremos jugadores con una visión compartida, vamos a hallar vehículos de inversión en conjunto. Eso va a incrementar el mercado global porque nos permitirá llegar a Europa, Estados Unidos y otros destinos”, precisó.
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Ese enfoque exportador tiene respaldo en las proyecciones globales. Según la Agencia Internacional de Energía (IEA), el consumo mundial de biocombustibles crecerá a una tasa anual del 3,4% hasta 2030, cuando representará el 6% de la demanda total de combustibles para el sector transporte, frente al 4% actual. La producción global de biodiesel alcanzaría los 60.000 millones de litros en 2030, con una tasa de crecimiento anual acumulativa del 3,3%. En ese escenario, a pesar de que entre 2016 y 2018 la Argentina fue el principal exportador mundial de este producto, el año pasado representó apenas el 3% de la producción mundial, lo que demuestra el amplio margen que tiene la industria para crecer.
El mercado europeo, principal destino de las exportaciones argentinas, también despejó una amenaza reciente. En julio, el Parlamento Europeo rechazó los cambios que la Comisión Europea había propuesto para el Reglamento 807, que hubiera clasificado a la soja como materia prima de alto riesgo ambiental y cerrado el acceso del biodiesel argentino al bloque como energía renovable. La UE absorbió en 2025 el 100% de las exportaciones argentinas de biodiesel, por un valor de USD 322 millones, según datos de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR). La Comisión deberá ahora reescribir la norma siguiendo los lineamientos del Parlamento.
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El precio y el corte: dónde está el acuerdo
Sobre los términos concretos del proyecto oficial, Bulgheroni señaló coincidencias con la propuesta del Gobierno pero planteó una condición sobre el corte. “Coincidimos en que el precio tiene que ser competitivo, libre y negociado entre las partes. En términos de corte estamos de acuerdo con lo que propone el Gobierno, pero si se fija un porcentaje adicional, debería ser opcional para el mercado interno, porque el esfuerzo principal de las inversiones tiene que estar enfocado en proyectos de exportación”, explicó.
El proyecto de Bullrich propone elevar el corte obligatorio de biodiesel en el gasoil del 7,5% al 10% y liberar los precios, hoy fijados por el Estado, para reemplazarlos por referencias atadas a la paridad de importación. Introduce además el coprocesamiento: un mecanismo que permite a las refinadoras -como PAE- incorporar materia vegetal en la destilación del petróleo sin producir biodiesel en sentido estricto, pero que computaría dentro del corte obligatorio. Ese punto concentra buena parte de la resistencia de las pymes, que advierten que el corte efectivo para ellas bajaría del 7,5% al 7 por ciento.
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Bulgheroni también analizó por qué las exportaciones del sector retrocedieron en los últimos años y señaló dos causas: restricciones regulatorias y políticas, por un lado, y la brecha que se abrió entre las normas de exigencia ambiental en Europa y la velocidad de adaptación de la industria local, por el otro. Las exportaciones argentinas de biodiesel cayeron al 28% de la producción total en 2025, el nivel más bajo desde la creación de la industria. “Tenemos que retomar y reconquistar esos mercados internacionales con la tecnología adecuada”, evaluó.

Consultado sobre si la inversión podría concretarse en la refinería de Campana o en una planta independiente, Bulgheroni no precisó una ubicación. “Los proyectos los venimos estudiando desde hace varios años. Hay distintas alternativas de localización. Pero no quiero decir una cosa por otra porque mucho va a depender de cómo termine saliendo la ley. Según cuál sea el texto definitivo, algunos proyectos serán mejores que otros”, indicó.
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La refinería de Campana tiene capacidad para procesar 95.000 barriles por día tras la ampliación completada alrededor de 2020, con una inversión de USD 1.500 millones. Axion tiene un market share del 15% del mercado de combustibles, con despachos de unos 3,4 millones de metros cúbicos por año.
En qué estado se encuentra el proyecto de biocombustibles
El debate legislativo enfrenta posiciones encontradas. La Cámara de Empresas Pyme Regionales Elaboradoras de Biocombustibles (Cepreb) advirtió que el proyecto oficial no incluye mecanismos de protección explícitos para las plantas del interior y podría poner en riesgo hasta 10.000 empleos directos e indirectos.
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Por su parte, la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (Ciara), que nuclea a las grandes agroexportadoras, respalda la iniciativa y sostiene que las pymes tuvieron casi dos décadas de protección regulatoria sin realizar inversiones para producir su propio aceite de soja, la materia prima central del proceso.
Las comisiones de Minería, Energía y Combustibles y de Presupuesto y Hacienda del Senado deben elaborar un dictamen antes de que la iniciativa llegue al plenario.
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