¿Puede romperse el auto por estacionar con las ruedas contra el cordón?: qué dicen los expertos

Vista frontal de un coche rojo estacionado con la rueda delantera derecha apoyada contra un cordón de acera blanco sobre suelo de hormigón
Guardar

En esta época del año, cuando en las zonas de montaña es frecuente convivir con nevadas y heladas de variable intensidad y mayor periodicidad, es muy común encontrar autos estacionados en calles con pendiente, tanto en subidas como en bajadas, que tienen la dirección girada y las ruedas apoyadas contra el cordón de la vereda.

Es una vieja costumbre de los habitantes de esas regiones en las que se convive con terrenos resbaladizos pero la vida sigue igual, con las rutinas diarias que no se suspenden por mal tiempo, y fue naturalizada como un reaseguro para que, aún estancionando con un cambio colocado y no en punto muerto, y con el freno de mano tensado, en caso de falla o impacto trasero, el vehículo se frene contra la vereda y no se desplace hacia adelante o atrás.

PUBLICIDAD

El debate, sin embargo, se ha extendido a los autos estacionados en superficies planas, sin pendiente alguna, donde no tiene ningún tipo de impacto que las ruedas estén derechas o dobladas hacia algún lado. En esos casos, no hay ningún esfuerzo mecánico alguno que recomiende dejar la dirección derecha.

Vista lateral de un automóvil blanco estacionado con una rueda contra el cordón de una vereda. Se observa la calle de asfalto y el lateral de otro vehículo

Pero volviendo al lugar natural en el que se suele ver esta práctica, las zonas en declive, las dos preguntas son válidas. ¿Esta mal? No. ¿Está bien? Mas o menos, dependiendo del auto que se trate, porque según sea el caso, esa práctica podría tener un impacto negativo sobre algunos elementos si no se hace correctamente la maniobra.

PUBLICIDAD

Aunque una estadística inexistente podría confirmarlo porque se trata de autos usados por muchos años en esa condición, lo que dice la teoría mecánica es que en los vehículos más antiguos, donde no existía la asistencia de la electrónica y la electricidad para la transmisión y el freno, algunos componentes como bujes, extremos de dirección, e incluso los propios engranajes de la caja de cambios, quedaban con un sobre esfuerzo si el auto se estacionaba con las ruedas dobladas hacia uno de los lados.

Para evitar ese esfuerzo, sin embargo, hay un procedimiento correcto que es el de acercar el auto al cordón sin dañar la llanta, mientras se lo sujeta con el freno de pie, girar levemente la dirección hacia el cordón hasta que haga contacto mínimo, y luego colocar el freno de mano y elegir el cambio en el que se va a dejar el vehículo detenido, para después apagar el motor.

Camioneta gris estacionada en la calle con su rueda delantera contra el cordón de la vereda. Detrás, dos coches blancos y más vehículos. Acera de baldosas irregulares

“El error más común es el de hacer toda esa maniobra, pero antes de poner el freno y el cambio, largar el auto hasta que todo su peso quede apoyado en el neumático. En ese caso, lo único que se logra es arruinar el talón de la goma porque se deforma al tener que absorber todos esos kilos. Si se deja el neumático mínimamente apoyado, el peso no va a la cubierta sino a los elementos de transmisión, es cierto, pero si se frena con el freno de mano antes y luego se coloca el cambio, ese peso no es significativo como para generar un desgaste”, explicó el especialista Claudio Brusa a Infobae.

Pero todos esos “problemas” no existen en los autos de nueva generación porque con la asistencia tecnológica actual el freno de mano es eléctrico y no pierde registro como ocurría con los vehículos donde era un freno mecánico que había que retensar periódicamente, y con las cajas automáticas, la función “Parking” aplica un tope mecánico al eje de transmisión que libera la carga del peso del vehículo sobre los engranajes de la caja de velocidades, y en una gran cantidad de modelos, al colocar la caja en la posición de estacionamiento, el freno de mano se activa automáticamente.

Cajas Automáticas

“En cualquier caso, pero más aún en los autos modernos, que tienen sus elementos diseñados para sostener ese peso, lo más importante es asegurar que el vehículo quede bien estacionado pero sujetado mecánicamente y no apoyar el neumático contra el cordón como amortiguador del peso”, explicó Luis Toso, sesor de automotrices en Argentina y conocedor profundo de la mecánica y la electrónica de los automóviles.

“Lo que sí es correcto y hasta recomendable, es que una vez que el auto quedó detenido, el conductor gire la dirección hacia el cordón sin que se apoye el peso sobre el neumático, como una forma de contención adicional para casos en los que falle algún sistema del auto o pueda ser empujado por otro vehículo a raíz de un error de estacionamiento en pendiente”, concluyó.

Comments

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *