El virus del Nilo Occidental amplió su circulación en varios países de Europa durante la temporada estival de 2026, con un aumento de casos en Grecia y un liderazgo de Italia en el balance de contagios confirmados. Según informó Euronews, las cifras del Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC) muestran presencia del virus en siete países del continente.
En territorio griego, la Organización Nacional de Salud Pública reportó 23 nuevos casos autóctonos en la última semana. Con esa actualización, el total acumulado desde el inicio del período de transmisión hasta el 5 de agosto llegó a 65 casos, de los cuales 54 presentaron manifestaciones neurológicas graves y seis terminaron en fallecimientos.
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La información difundida por el medio europeo indica que los decesos en Grecia corresponden a pacientes mayores de 65 años con compromiso severo del sistema nervioso central. El cuadro clínico incluyó encefalitis, meningitis o parálisis flácida aguda, mientras que 11 personas cursaron síntomas leves o no registraron afectación neurológica.
De acuerdo con el reporte del ECDC, la circulación del virus no quedó limitada a un solo foco nacional. Hasta el 29 de julio de 2026, el organismo europeo detectó casos humanos en Italia, Rumanía, Francia, Macedonia del Norte, España, Alemania y Grecia, en una expansión estacional que ya alcanzó 49 áreas afectadas.
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Grecia registra más casos graves y mantiene pacientes internados

Las autoridades sanitarias griegas señalaron que los 65 casos autóctonos se distribuyeron en 25 municipios de las regiones de Ática, Tesalia y Macedonia Central. La mayor concentración se localizó en Ática, donde el organismo de salud pública advirtió una circulación especialmente intensa del virus este año.
Entre los pacientes notificados en el país, 20 continuaban hospitalizados, con 12 en sala general y ocho en unidades de cuidados intensivos. A la vez, 38 personas recibieron el alta y un paciente no necesitó internación, según detalló Euronews al citar los datos oficiales.
La Organización Nacional de Salud Pública (ONSP) también remarcó una circulación “silenciosa” del virus en la población. Según sus estimaciones seroepidemiológicas, por cada caso con afectación del sistema nervioso central podría haber alrededor de 140 personas infectadas con síntomas leves o sin síntomas, lo que sugiere una propagación mucho más amplia que la reflejada en los registros clínicos.
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Ese dato aporta otra dimensión al brote estival. Los casos graves, que concentran la atención hospitalaria y epidemiológica, representarían solo una parte reducida del total real de infecciones entre la población expuesta a la picadura de mosquitos vectores.
Italia lidera el mapa europeo de contagios confirmados

En el balance europeo, Italia ocupa el primer lugar con 94 casos humanos confirmados, según los últimos datos disponibles del ECDC citados por Euronews. Detrás aparecen Macedonia del Norte y España, con siete casos cada uno, seguidas por Rumanía con cinco, Francia con dos y Alemania con uno.
El organismo identificó 30 áreas afectadas en Italia, la cifra más alta del continente en esta temporada.
La dispersión territorial muestra que el virus del Nilo Occidental mantuvo actividad en distintos puntos de Europa durante el verano boreal. El mapa epidemiológico elaborado por el ECDC refleja una distribución amplia, con focos en el sur y el sudeste del continente, además de presencia en países de Europa occidental y central.
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Este patrón confirma que la vigilancia sanitaria no se limita a los países con mayor cantidad de contagios. La detección de casos en siete naciones obliga a sostener el monitoreo sobre una enfermedad que puede pasar inadvertida en la mayoría de las personas infectadas.
La circulación silenciosa complica la lectura real del brote

Uno de los puntos más relevantes del escenario actual es la diferencia entre los casos diagnosticados y la circulación real del virus. Las estimaciones sanitarias en Grecia señalan que una gran proporción de infecciones no deriva en cuadros graves ni en consulta médica, lo que reduce la visibilidad del fenómeno en los sistemas de vigilancia.
Ese comportamiento epidemiológico explica por qué las autoridades ponen el foco en los casos neurológicos severos, las internaciones y los fallecimientos. En el caso griego, 54 de los 65 contagios detectados presentaron complicaciones neurológicas, una proporción elevada dentro del total informado hasta el 5 de agosto.
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El seguimiento de estas cifras permite observar la presión que el brote ejerce sobre los servicios de salud. A la vez, la comparación entre países muestra distintos niveles de afectación, con Italia a la cabeza en número de contagios confirmados y Grecia bajo atención por la rapidez del incremento semanal y la gravedad de varios cuadros.
Hasta el 29 de julio, el ECDC contabilizó 49 áreas afectadas en siete países europeos. Ese registro, sumado a la actualización griega al 5 de agosto, marca un escenario de vigilancia reforzada en plena temporada de transmisión del virus del Nilo Occidental en Europa.
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Un estudio reciente ayuda a explicar la expansión del virus

Un estudio publicado la revista científica Eurosurveillance advirtió que la intensidad de transmisión del virus del Nilo Occidental y la capacidad de detección de los sistemas sanitarios varían de forma marcada entre países europeos.
El trabajo estimó que, en promedio, menos del 0,2% de las infecciones humanas notificadas reflejan el total real de contagios, una conclusión que coincide con la circulación silenciosa señalada por las autoridades griegas. Los autores sostuvieron que los datos reportados no siempre muestran la dimensión completa del problema y remarcaron la necesidad de ampliar los estudios serológicos en Europa.

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