El presidente de Rusia, Vladimir Putin, mantuvo el martes una conversación telefónica con su homólogo de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, para abordar asuntos de política bilateral e internacional en el marco de la visita a Brasil del asesor presidencial ruso, Nikolái Pátrushev.
Según un comunicado del Kremlin, ambas partes discutieron el fortalecimiento de las relaciones bilaterales en diversas áreas, incluidos los resultados de la reunión de la Comisión de Alto Nivel Ruso-Brasileña, celebrada en Brasilia a principios de año, así como otros contactos recientes. La presidencia rusa señaló que se prestó especial atención a la expansión y diversificación del comercio bilateral y que se intercambiaron puntos de vista sobre asuntos internacionales de actualidad, incluyendo la situación en torno a Ucrania.
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Durante su visita, Pátrushev, ex director del Servicio Federal de Seguridad (FSB) y actual responsable de la gestión de la flota naval rusa, inició actividades en el Colegio Marítimo Nacional, con reuniones enfocadas en la cooperación naval y la seguridad marítima entre ambos países. Una de las sesiones tuvo lugar en el Ministerio de Puertos y Aeropuertos, donde se analizaron oportunidades de colaboración en el sector logístico y medidas para mejorar la eficiencia del transporte marítimo, según informó la prensa brasileña.
Estos encuentros se producen en un contexto de sanciones internacionales a la denominada “flota fantasma” rusa, conformada por navíos que Moscú utiliza para sortear las restricciones impuestas por la invasión a Ucrania. El martes, el Financial Times publicó que Rusia amplía esta flota con nuevos buques cisterna de gas natural licuado y señaló a China como su principal comprador.
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Mientras Lula da Silva se acerca al Kremlin y desafía los aranceles de la administración del presidente estadounidense Donald Trump, Estados Unidos revocó el martes la visa de la embajadora de Brasil en Washington, Maria Luiza Ribeiro Viotti, como medida de reciprocidad ante la negativa del Gobierno brasileño de conceder el beneplácito al embajador designado por la Casa Blanca y por las restricciones que, según el Departamento de Estado, afectaron a funcionarios estadounidenses en Brasil.
La cancelación del documento migratorio no implica la expulsión inmediata de la diplomática, pero constituye una señal de presión en un contexto de deterioro de las relaciones bilaterales. Un alto funcionario estadounidense explicó que la medida podrá revertirse cuando Brasil autorice el nombramiento del representante norteamericano y se normalice el funcionamiento diplomático entre ambos países.
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“La acción consistió en revocar o cancelar la visa de una alta diplomática. Eso no es lo mismo que expulsarla del país”, indicó el funcionario durante un encuentro con la prensa bajo condición de anonimato. Añadió que Maria Luiza Ribeiro Viotti podrá recuperar el documento si se resuelve el conflicto: “Su visa sería restablecida si se restablece el equilibrio otorgando el agrément a nuestro candidato para la embajada”, manifestó el representante estadounidense, en referencia al procedimiento por el cual un país acepta oficialmente al embajador designado por otro Estado.

El desacuerdo bilateral se centra en la nominación de Daniel Pérez, legislador estatal por Florida y aliado cercano del secretario de Estado Marco Rubio, a quien el presidente Trump propuso el 1 de junio para encabezar la embajada estadounidense en Brasilia. El Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva aún no ha concedido el beneplácito necesario para que Pérez asuma el cargo.
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Washington sostiene que el retraso dejó de ser un trámite habitual y que normalmente se resuelve como formalidad. Las autoridades estadounidenses señalaron además que varios de sus diplomáticos tampoco han obtenido las visas requeridas para cumplir funciones oficiales en territorio brasileño.
“Nuestros diplomáticos estaban siendo privados de la posibilidad de realizar el trabajo rutinario y habitual entre ambos países”, sostuvo el funcionario estadounidense. Explicó que, ante “el largo retraso” y la ausencia de señales de pronta solución, Estados Unidos optó por responder con una medida equivalente contra una representante diplomática brasileña.
(Con información de EFE)

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