Investigan millonaria estafa a un consorcio caminero tras engaño al contador, el exministro de Economía Cepeda

La Fiscalía de Nogoyá investiga la denuncia por la presunta estafa sufrida por el Consorcio Caminero “La Esperanza” tras el engaño a su contador a través del hackeo de la línea de WhatsApp del tesorero de la entidad. Mediante engaño, le hicieron transferir casi 90 millones de pesos. Buscan al destinatario y al embaucador.

Se informó a ANÁLISIS que Osvaldo Darío Cepeda, contador del Consorcio Caminero “La Esperanza” desde hace 36 años, denunció haber sido víctima de una maniobra de estafa a través de WhatsApp, mediante la cual delincuentes se hicieron pasar por el tesorero de la entidad, Hugo Schneider. Cepeda fue ministro de Economía de Entre Ríos durante el gobierno de Sergio Montiel, y resultó condenado en 2011 por la Justicia por Fraude en perjuicio a la administración pública y Negociaciones incompatibles con el ejercicio de la función pública en la transferencia de la empresa San José.

Según relató el exfuncionario, el 21 de julio de 2026 recibió mensajes de WhatsApp que aparentaban provenir del tesorero del consorcio. El contacto tenía la misma foto de perfil, el mismo nombre y utilizaba el mismo lenguaje y las mismas expresiones que Schneider empleaba habitualmente en sus comunicaciones.

En esos mensajes le solicitaron realizar una serie de transferencias bancarias, indicando que las facturas respaldatorias serían enviadas posteriormente. Como esa modalidad, aunque excepcional, había ocurrido en otras oportunidades dentro de la operatoria del consorcio, Cepeda asegura que no sospechó inicialmente de una irregularidad.

Al día siguiente, 22 de julio, el supuesto tesorero insistió reiteradamente con el envío de los comprobantes de pago. Ante esos requerimientos, Cepeda realizó varias transferencias desde la cuenta bancaria del Consorcio Caminero “La Esperanza”, a través de la aplicación Banco Nación Digital. Una de las cuentas receptoras estaba a nombre de un sujeto desconocido.

El monto total transferido ascendió a 89.988.000 pesos, según se precisó a ANÁLISIS.

Las sospechas comenzaron cuando el supuesto tesorero continuó exigiendo comprobantes pero no remitía las facturas prometidas. Al intentar obtener explicaciones, Cepeda advirtió además que había desaparecido todo el historial de conversaciones de WhatsApp que mantenía desde hacía años con el verdadero tesorero.

Esa misma noche informó la situación al presidente del consorcio, Daniel Oertlin. Luego de contactarse directamente con Hugo Schneider, éste le confirmó que nunca había ordenado realizar esos pagos y que no había enviado ninguno de los mensajes recibidos por el contador.

Cepeda manifestó que la maniobra fue especialmente convincente porque quien se comunicaba conocía perfectamente la forma habitual de trabajo y reproducía las mismas expresiones y modos de comunicación del tesorero, lo que dificultó advertir el engaño a tiempo.

También señaló que el consorcio administra importantes sumas de dinero destinadas al mantenimiento y obras en caminos rurales, por lo que los montos solicitados no le resultaron inusuales dentro de la actividad normal de la institución.

Finalmente, aportó capturas de pantalla de las conversaciones y puso voluntariamente a disposición su teléfono celular para que sea peritado por especialistas, con el fin de reconstruir los mensajes intercambiados y determinar cómo se concretó la maniobra. Durante la investigación se detectó además un número telefónico ajeno al utilizado por el verdadero tesorero, aunque con la misma foto de perfil, que habría sido empleado para llevar adelante el engaño.

Consultados por ANÁLISIS, el tesorero del consorcio caminero, Hugo Schneider, afirmó que fueron víctimas de una estafa, por lo que inmediatamente radicaron la denuncia en la Policía, al tiempo que fue informado el Banco Nación sobre lo sucedido. Asimismo, dijeron que presentaron celulares y otros elementos a la Justicia para las pericias correspondientes. “Estamos todos consternados por la situación y a la espera que se encuentren a los responsables”, dijo.

Se supo que la investigación avanzó con las pericias a los celulares y con los informes de las líneas así como los impactos de las comunicaciones en las antenas de las empresas de telefonía. La Fiscalía trabaja sobre la hipótesis de la estafa bajo la modalidad de engaño que se observa a diario en numerosas causas en la provincia.

Lo que llamó mucho la atención es que el estafador demostraba un importante conocimiento de la actividad administrativa y contable del consorcio caminero, por lo cual en principio se analizó si pudiera existir alguna filtración de información. Pero se cree principalmente que el delincuente observó las conversaciones que desde mucho tiempo atrás conservaba el chat entre Schneider y Cepeda.

En tal caso, el celular de Schneider debió haber sido hackeado pero para ello tuvo que aportar el código de cuatro dígitos que WhatsApp solicita cuando se pretende acceder desde otro teléfono con ese mismo número.

Comments

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *