El precio del petróleo subió este viernes más de un dólar por barril, impulsado por la escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán y las crecientes restricciones al tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, aunque las señales diplomáticas moderaron parcialmente el avance.
El Brent del mar del Norte para entrega en septiembre cerró en USD 90,12, un alza de 1,22% frente a la sesión anterior, cuando terminó en USD 89,03 en el Intercontinental Exchange (ICE) de Londres. El West Texas Intermediate (WTI) estadounidense para el mismo mes ganó 1,29% hasta USD 84,67 por barril.
Julio también dejó un balance mensual contundente: tanto el Brent como el WTI acumularon una suba del 24%, su mayor incremento mensual desde marzo, según datos de futuros.
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El estrecho de Ormuz, que antes del conflicto transportaba aproximadamente una quinta parte del suministro mundial de crudo y gas natural, opera ahora con un tráfico drásticamente reducido. La Guardia Revolucionaria iraní impidió el paso de dos petroleros por la vía marítima, mientras que otros cuatro cambiaron de rumbo, informó la agencia de noticias Fars.
Aun así, dos grandes buques cargados en el Golfo Pérsico lograron salir del estrecho el viernes, aunque el flujo general se mantuvo escaso, de acuerdo con datos de seguimiento de la firma Kpler. Analistas de ING señalaron que el tránsito de crudo “ha retomado”, pero en un nivel bajo.
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La firma de análisis Gelber & Associates advirtió en una nota que “los recientes ataques estadounidenses contra objetivos militares iraníes mantienen la prima de riesgo geopolítico firmemente en su lugar” cerca de puntos estratégicos como Ormuz. La misma nota citó datos de la Administración de Información de Energía (EIA) de Estados Unidos que mostraron que las reservas comerciales de crudo del país cayeron la semana pasada a sus niveles más bajos desde 2018.
La milicia hutí en Yemen sumó presión al mercado al interrumpir el transporte por el estrecho de Bab el-Mandeb, que conecta el mar Rojo con el golfo de Adén. Esa vía constituye un segundo punto crítico para el flujo de petróleo hacia los mercados internacionales.
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El conflicto entre Washington y Teherán, que arrancó a finales de febrero, recrudeció en los últimos días tras una serie de ataques mutuos que pusieron fin a una breve pausa en los combates. Irán reivindicó un ataque con drones contra objetivos estadounidenses en Kuwait, en respuesta a una ofensiva previa de Washington. El presidente Donald Trump, por su parte, puso en duda el avance de las negociaciones y acusó a los representantes iraníes de “mentir” e incumplir sus compromisos.
Carsten Fritsch, analista de Commerzbank, resumió la dinámica del mercado: “El conflicto en Medio Oriente continúa generando una fuerte volatilidad de los precios en los mercados de materias primas”, incluido el petróleo. La extensión del enfrentamiento a otros países de la región, entre ellos Irak y Egipto, amplió el perímetro de incertidumbre.
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Frente a ese escenario, Pakistán —que actúa como mediador entre Washington y Teherán— afirmó el jueves que ambas partes negociaban con miras a una desescalada. En paralelo, continúan las conversaciones entre Irán y Omán sobre la gestión del estrecho de Ormuz, aunque Teherán rechazó la propuesta omaní de administrar conjuntamente la vía marítima, según la agencia de noticias laboral iraní.
(Con información de EFE, AFP y Reuters)

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