El trabajo independiente explicó casi el 80% del crecimiento de los ingresos en el sector privado en los últimos dos años

Foto horizontal de una persona frente a una computadora con agenda abierta y una taza de café, rodeada de post-its en un escritorio con luz cálida.

El trabajo independiente explicó gran parte de la expansión de los ingresos de la economía privada entre 2023 y 2025, pese a que esta modalidad aún tiene una participación relativamente reducida en la población ocupada. Ese desempeño se vincula fundamentalmente al menor dinamismo que exhibieron las empresas y al retroceso del empleo asalariado.

Uno de los fenómenos más destacados de los últimos años es el avance del cuentapropismo y de los empleadores que están inscriptos como monotributistas y autónomos. “A pesar de representar una proporción relativamente pequeña de la estructura laboral, el trabajo independiente constituye la categoría que impulsó el crecimiento de la población ocupada, presentándose así como una alternativa frente al estancamiento del empleo asalariado registrado”, destacó un informe de la Secretaría de Trabajo, dependiente del Ministerio de Capital Humano.

PUBLICIDAD

Sin embargo, el estudio remarcó que no queda claro que el incremento “sea relevante para la evolución de la actividad económica, considerando que abarca a trabajadores y empleadores de unidades productivas mayormente pequeñas, que generan ingresos notablemente inferiores y de menor productividad que los de las empresas constituidas como sociedades”.

De hecho, la participación de este segmento en el PBI es baja: en 2025, representaba el 17% del Valor Agregado Bruto (VAB).

Secretaría de Trabajo: “A pesar de representar una proporción relativamente pequeña de la estructura laboral, constituye la categoría que impulsó el crecimiento de la población ocupada durante los últimos años" (Foto: Reuters)

En retrospectiva, entre 2016 y 2025 el trabajo independiente -tanto registrado como no registrado- se expandió a una tasa promedio anual del 3 por ciento. En ese período, el empleo asalariado aumentó apenas 1% anual, motorizado principalmente por los puestos “en negro”.

PUBLICIDAD

Entre 2023 y el año pasado, la tendencia se profundizó: el crecimiento medio anual del trabajo no asalariado se mantuvo en el 3%, mientras que el asalariado permaneció prácticamente constante.

“Esta situación implicó que la totalidad de la generación de empleo en los últimos dos años se explicara solo por el trabajo independiente”, precisó la cartera de Trabajo y destacó el alza en el número de monotributistas: 35% entre 2016 y 2025 y 7% en 2024 y 2025.

La totalidad de la generación de empleo en los últimos dos años se explicara solo por el trabajo independiente (Secretaría de Empleo)

En este contexto, el reporte subrayó: “El trabajo independiente cumplió un rol determinante en la expansión de la economía entre 2023 y 2025, al aportar 1,8 de los 2,3 puntos porcentuales de crecimiento del Valor Agregado Bruto (VAB) privado en los últimos dos años”.

Según explicaron, este desempeño respondió tanto a la mejora sostenida de los ingresos de dicha categoría como a la caída de los provenientes de las empresas constituidas como sociedades y del empleo asalariado.

Expertos consultados por Infobae Perú sostienen que la IA transformará más empleos de los que reemplazará, por lo que el criterio y el pensamiento crítico serán cada vez más valiosos.

El informe oficial concluyó que el trabajo independiente adquirió una fuerte centralidad en la configuración de la actividad económica y que ya no parece ser únicamente una alternativa a la “escasa” disponibilidad de empleos formales.

Según Luis Campos, investigador del Instituto de Estudios y Formación de la CTA-Autónoma, en la última década se crearon poco más de 3 millones de puestos de trabajo y casi el 90% correspondió a asalariados no registrados y cuentapropistas.

En la última década se crearon poco más de 3 millones de puestos de trabajo y casi el 90% correspondió a asalariados no registrados y cuentapropistas (Campos)

Más recientemente, el empleo “en blanco”, incluyendo al sector público y privado, se redujo 0,1% mensual y 1,4% interanual en abril. Frente a noviembre de 2023, antes del cambio de gobierno, el retroceso fue de 3,2%, lo que implica que desde ese entonces 329.667 trabajadores perdieron su puesto. Por el contrario, se contabilizaron 150.158 nuevos monotributistas.

VARIACIÓN OCUPACIÓN REGISTRADA

En ese marco también, el autoempleo se posiciona como uno de los principales medios de subsistencia, el llamado “rebusque”, que abarca desde vendedores ambulantes, conductores y repartidores de plataformas hasta quienes realizan “changas” de todo tipo. Esto supone, en muchos casos, un deterioro de las condiciones laborales y de los ingresos.

En cuanto a las posibilidades que existen para revertir esta situación, Tomás Álvarez, economista especializado en mercado laboral del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) de la UBA y el Conicet, consideró: “Incentivar la formalización mediante el empleo asalariado privado requiere, en primer lugar, un entorno macroeconómico estable que fortalezca la confianza y el crecimiento, elementos necesarios para sostener vínculos de largo plazo como los contratos de trabajo”.

Incentivar la formalización mediante el empleo asalariado privado requiere, en primer lugar, un entorno macroeconómico estable que fortalezca la confianza y el crecimiento (Álvarez)

En materia de legislación, Álvarez aseguró que una opción es establecer esquemas de reducciones temporales de contribuciones patronales para nuevas contrataciones, con marcos normativos claros que protejan a los empleados.

El especialista mencionó también la fiscalización de la modalidad de incorporación. Apuntó que los mecanismos que ponen el foco en la flexibilización no necesariamente se traducen en mejores puestos de trabajo, incluso si fuera en los asalariados registrados.

Desde el Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa), el economista Jorge Colina dijo que la reforma laboral está pensada para las compañías medianas y grandes y ha sido muy positiva en ese sentido, pero no le da nada a las pequeñas y microempresas, que tienen menos de 10 empleados y es donde se concentra la informalidad.

Jorge Colina: "La reforma laboral está muy pensada para las compañías medianas y grandes y ha sido muy positiva en ese sentido" (Foto: EFE)

Como primer punto, Colina sostiene que se debería eximirlas de los Convenios Colectivos de Trabajo, porque los salarios fijados a través de ellos resultan elevados para su capacidad de pago. De este modo, el especialista propone que puedan blanquear a sus trabajadores con el Salario Mínimo Vital y Móvil, que actualmente se ubica en 376.600 pesos

En la práctica, el sueldo acordado podría ser mayor, teniendo en cuenta que ese monto es bajo para cubrir los gastos mensuales. Sin ir más lejos, la canasta de servicios en el AMBA alcanza los $295.826 y alquilar un monoambiente en CABA cuesta unos $755.935 en promedio.

En segundo lugar, Colina plantea fijar un mínimo no imponible aplicable a la masa salarial para el cálculo de las contribuciones patronales, de manera que estas solo resulten exigibles cuando aquella exceda, por ejemplo, los 10 millones de pesos.

Nuria Susmel, economista de FIEL, resaltó que si la carga impositiva y la baja productividad impiden la rentabilidad, las empresas cierran o se informalizan. Reducir impuestos al trabajo o aumentar la eficiencia permitiría una mayor formalidad y recaudación.

Comments

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *