Éfeso, la ciudad romana que compite con los gigantes del turismo modernoCon 648 hectáreas de ruinas y monumentos, el enclave de la provincia de İzmir se consolida como uno de los recorridos más buscados, con bibliotecas, teatros y baños que explican su antigua grandeza

El sitio arqueológico de Éfeso, en el oeste de Turquía recibe cada año a millones de visitantes, atraídos por una ciudad romana conservada, cuyos vestigios muestran una urbe que llegó a rivalizar en tamaño con los parques temáticos de la actualidad. Según informó CNN, el yacimiento declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO se extiende a lo largo de 648 hectáreas (1.600 acres) y supera en 10 veces la superficie de Disneyland.

Ubicada en la provincia de İzmir, Éfeso fue fundada en el siglo X a.C. y alcanzó su apogeo como puerto comercial del Mediterráneo, punto de encuentro entre Oriente y Occidente. Autoridades turísticas informaron que en 2025 la visitaron cerca de 2,5 millones de visitantes, atraídos por la posibilidad de caminar por calles de mármol que conectan templos, baños, bibliotecas y teatros, y por la oportunidad de acceder al sitio arqueológico.

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El esplendor de una ciudad milenaria

La visita a Éfeso comienza tras controles de seguridad, tras los cuales el visitante deja atrás la modernidad para adentrarse en un entorno dominado por columnas de piedra, plazas abiertas y colinas verdes. La antigua metrópoli se construyó en la desembocadura del río Kaystros, cerca del mar Egeo, y su ubicación contribuyó a su prosperidad como centro de comercio y poder político.

Durante el periodo romano, Éfeso recibía hasta 70.000 embarcaciones en temporada estival, según relató la guía turística Fatma Günaltay a CNN. “Esto generó edificios públicos y privados, muchos de los cuales aún se conservan en buen estado”. Entre las figuras históricas que dejaron su huella en la ciudad destacan Alejandro Magno y Marco Antonio.

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Gran edificio de piedra con columnas, escaleras de varios niveles y un arco, visto al atardecer bajo un cielo con tonos rosas y azules.

Monumentos y vida cotidiana

Uno de los principales ejes urbanos es la Calle Curetes, cuyo pavimento de mármol y estatuas dañadas por el tiempo remiten a otra era. A ambos lados de la vía se erigían tiendas de seda e incienso, y según CNN, los ciudadanos acomodados se resguardaban bajo la sombra de árboles floridos. Los recorridos nocturnos ofrecen visitas por el sitio tras la puesta del sol.

Entre los edificios se encuentra el Templo de Adriano, una estructura corintia de 138 d.C. cuya ornamentada fachada, de ocho metros de altura, ha resistido casi dos milenios. En su arco interior destaca un relieve de Medusa, figura mitológica empleada como talismán contra el mal.

Al pie de la colina, la Biblioteca de Celso se erige como uno de los símbolos de Éfeso. Solo la fachada de este monumento, de 17 metros de altura, permanece en pie y se ha convertido en uno de los puntos más fotografiados. El recinto albergó 12.000 rollos antes de ser consumido por un incendio en el año 262 d.C. Fue construido en memoria del senador Gayo Julio Celso Polemeano, cuyos restos descansan en una tumba monumental en el mismo edificio.

Frente a la biblioteca se localiza uno de los vestigios de la vida cotidiana: los restos de un burdel y una inscripción en la acera con la silueta de un pie, una bolsa de dinero y la figura de una mujer, que los arqueólogos interpretan como uno de los anuncios comerciales más antiguos del mundo.

El burdel, erigido en el siglo I d.C., incluía una zona de recepción y una piscina, además de habitaciones para los encuentros privados. Entre los hallazgos destaca una estatua de Príapo, dios grecorromano de la fertilidad, hoy expuesta en el museo local.

Tecnología y sociedad en la antigua Éfeso

La infraestructura urbana de Éfeso revela el conocimiento de ingeniería de los romanos. Entre los espacios públicos destacan las letrinas colectivas, que, según CNN, contaban con 36 asientos y un sistema de drenaje. Los usuarios empleaban una esponja en un palo, sumergida en vinagre, para la higiene personal. Estas instalaciones formaban parte del complejo de baños más grande de la ciudad, capaz de albergar hasta 1.000 personas y usado como centro de reunión social.

Los visitantes actuales pueden acceder a las Casas de la Terraza por un costo adicional de 15 euros, además de la entrada general de 40 euros. Estas residencias aristocráticas conservan frescos, mosaicos y grafitis que muestran la vida de la élite romana. Los baños privados recibían agua caliente y fría mediante tuberías de arcilla, un lujo inusual para la época.

Éfeso, en Turquía (Adobe Stock).

Religión, teatro y el final de una era

El Pritaneo, segundo edificio de la ciudad después del Templo de Artemisa, albergaba el fuego sagrado que debía mantenerse encendido en todo momento. De acuerdo con CNN, las sacerdotisas consideraban que la extinción de la llama auguraba desgracias para la ciudad y el imperio. Dos estatuas de Artemisa, diosa de la caza y la fertilidad, se encontraron en este lugar y hoy se exhiben en el Museo de Éfeso.

El Templo de Artemisa, cuyos orígenes se remontan al siglo VII a.C., fue una construcción griega e integró las Siete Maravillas del Mundo Antiguo. En sus escalinatas fue ejecutada Arsínoe IV, hermana de Cleopatra, por orden de Marco Antonio. El edificio fue destruido por un incendio provocado en 356 a.C. por Heróstrato, considerado uno de los primeros casos documentados de terrorismo. Actualmente solo queda una columna reconstruida en el sitio original, fuera del parque arqueológico.

En la etapa cristiana, Éfeso fue un centro de predicación. Entre 52 y 55 d.C., el apóstol San Pablo vivió allí y se cree que llevó a María, madre de Jesús, a pasar sus últimos días en las laderas del monte Koressos. La Casa de la Virgen María es hoy destino de peregrinación cristiana.

El Gran Teatro, con capacidad para 25.000 personas, servía para espectáculos, asambleas y ceremonias religiosas, además de combates de gladiadores en época romana. Según historiadores, existía una estricta separación del público según clase social, estatus y género. El teatro aparece citado en los Hechos de los Apóstoles como escenario de una revuelta contra San Pablo.

Proyecto de recuperación del puerto

El puerto de Éfeso, que en la antigüedad conectaba la ciudad con el mar, quedó inutilizado por la acumulación de sedimentos, lo que contribuyó a su abandono en el siglo XV. La costa se ubica hoy a más de 6 kilómetros del yacimiento. Autoridades turcas prevén un proyecto para reabrir el canal y restaurar el acceso marítimo.

La iniciativa contempla la construcción de una nueva marina para embarcaciones turísticas, aunque aún no se ha anunciado una fecha de finalización.

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