Hungría investiga los negocios de la automotriz china después de que su exministro de Exteriores asumió un puesto ejecutivo en la compañíaEl primer ministro Magyar abrió una investigación sobre las decisiones que Szijjártó tomó en relación con BYD durante su gestión en el gobierno

Hungría abrió una investigación sobre los vínculos entre el fabricante chino de automóviles BYD y su exministro de Relaciones Exteriores Péter Szijjártó, quien renunció al Parlamento la semana pasada para asumir un cargo ejecutivo en la compañía.

El primer ministro Péter Magyar anunció este lunes ante los legisladores que el gobierno examinará todas las decisiones, negociaciones y compromisos que Szijjártó realizó en relación con BYD durante su gestión al frente de la cancillería. La revisión abarcará subsidios, exenciones fiscales, permisos, excepciones ambientales e inversiones con fondos públicos otorgadas a grandes multinacionales durante los 16 años de Viktor Orbán en el poder, derrocado en las elecciones de abril.

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“Investigaremos quién tomó estas decisiones, quién las preparó, qué advertencias profesionales se ignoraron y cuánta carga dejaron a los contribuyentes húngaros, los trabajadores, las comunidades locales y el medio ambiente“, declaró Magyar.

Szijjártó, diputado desde 2002 y ministro de Exteriores desde 2014 hasta mayo de este año, anunció el miércoles su renuncia al Parlamento tras recibir lo que él mismo describió como una oferta de “gran prestigio” del mayor fabricante de vehículos eléctricos del mundo. En su nuevo rol será ejecutivo responsable de las relaciones externas del grupo y del desarrollo de nuevas líneas de negocio.

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BYD anunció en 2023 una planta en Szeged, en Hungría, para producir vehículos eléctricos en Europa y evitar los aranceles de la Unión Europea. (Reuters)

El jefe de gobierno no tardó en señalar la contradicción: Szijjártó había presionado durante años para conseguir cuantiosas subvenciones estatales para la automotriz y ahora pasaría a cobrar de su nuevo empleador por el “mismo trabajo”. Ni él ni la empresa respondieron a las acusaciones de conflicto de intereses.

El funcionario fue pieza central en la atracción de capital chino al país. En 2023 anunció que BYD instalaría su primera planta europea en Szeged, en el sur de Hungría, una operación que le permitiría al conglomerado eludir los aranceles que la Unión Europea (UE) aplica a los vehículos eléctricos fabricados en China. La construcción arrancó en 2024 y la fábrica aún no ha iniciado producción oficial. El monto de los subsidios que recibió no fue divulgado, aunque el portal de investigación Atlatszo estimó el total entre 382 y 414 millones de dólares aproximadamente.

En 2025 se anunció además que la empresa trasladaría su sede regional, junto con su centro de investigación y desarrollo, desde los Países Bajos a Budapest, con una ayuda estatal de 63,7 millones de dólares.

 Viktor Orbán y Péter Szijjártó durante el cierre de campaña electoral en Budapest. 11 de abril de 2026. (REUTERS/Leonhard Foeger)

Estas operaciones respondían a una estrategia deliberada del gobierno saliente: transformar a Hungría en un centro mundial de fabricación de baterías de iones de litio mediante el asentamiento de empresas del sector en distintas regiones del país. La política generó protestas de residentes, grupos ambientalistas y legisladores opositores, que advirtieron sobre el riesgo de agravar problemas ambientales preexistentes, comprometer las reservas de agua nacionales y profundizar la dependencia económica respecto de China.

La trayectoria de Szijjártó también incluye un capítulo que el nuevo gobierno examina por separado. Durante su paso por la cancillería, mantuvo una relación cercana con Moscú pese a la invasión de Ucrania, viajó con frecuencia a la capital rusa para negociar compras de petróleo y gas, y se refirió públicamente a Serguéi Lavrov, jefe de la diplomacia, como su “amigo”.

En plena campaña electoral de 2026, se reveló que ambos mantenían llamadas regulares en medio de reuniones de alto nivel de la UE, en las que el ruso era informado en tiempo real sobre lo que allí se discutía. Desestimó las acusaciones, aunque reconoció haber conversado antes y después de esos encuentros sobre su agenda y sus decisiones.

(Con información de AP y AFP)

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