
La clasificación de la Selección Argentina a la final del Mundial tras vencer a Inglaterra no solo paralizó calles, comercios y hogares, sino que también dejó una marca visible en el Sistema Argentino de Interconexión (SADI), que administra la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (Cammesa).
Mientras millones de personas seguían el encuentro, la demanda eléctrica registró una fuerte caída, con un descenso de hasta 2.000 MW respecto de los niveles esperados, un comportamiento que volvió a poner en evidencia el impacto de los partidos del conjunto nacional sobre el consumo energético del país.
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Los registros muestran que durante la tarde la demanda evolucionaba en línea con las proyecciones y alcanzaba valores cercanos a los 20.500 MW alrededor de las 14.

Sin embargo, con el inicio del encuentro comenzó un abrupto cambio de tendencia. La demanda real se desvió de la curva prevista y empezó a descender rápidamente como consecuencia de la interrupción parcial de actividades comerciales, industriales y domésticas.
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Durante el primer tiempo, el consumo eléctrico pasó de alrededor de 18.500 MW a unos 16.500 MW, lo que implicó una reducción cercana a los 2.000 MW.
El fenómeno se revirtió parcialmente durante el entretiempo, cuando se produjo un breve repunte asociado al uso simultáneo de pavas eléctricas, hornos, microondas, cocinas y otros electrodomésticos en millones de hogares.
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Con el reinicio del partido, la demanda volvió a caer hasta alcanzar un piso cercano a los 16.000 MW, configurando la clásica curva en forma de “W” que suelen registrar los grandes eventos deportivos.
Finalizado el encuentro y confirmada la victoria argentina, el consumo comenzó a recuperarse de manera sostenida a medida que se reanudaban las actividades y aumentaba nuevamente el uso residencial de electricidad.
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Para dimensionar el fenómeno, Cammesa señaló que la diferencia entre la demanda proyectada y la efectivamente registrada osciló entre 1.800 y 2.000 MW, un volumen equivalente a la potencia de más de una central nuclear de Atucha operando a plena capacidad.

También representa un consumo similar al de una provincia de tamaño medio como Santa Fe y equivale a entre el 9% y el 10% de la demanda nacional registrada en ese momento.
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Este comportamiento obliga a los operadores del sistema eléctrico y a Cammesa a planificar con anticipación la operación de la red, manteniendo reservas adicionales de generación y mecanismos de regulación de frecuencia para responder a las bruscas variaciones de carga que se producen al comienzo del partido, durante el entretiempo y tras el pitazo final.
Trabajan bajo un esquema de despacho de seguridad, con todas las líneas de alta tensión en servicio y sin tareas de mantenimiento programadas. Como parte de ese operativo, Cammesa suele poner en modo bomba a distintos grupos de centrales hidroeléctricas, un mecanismo que permite acumular reservas de energía disponibles para responder con rapidez ante cualquier variación repentina de la demanda.
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La evolución de la demanda durante la semifinal volvió a confirmar que los partidos de la Selección Argentina figuran entre los eventos con mayor capacidad para modificar, en cuestión de minutos, el perfil de consumo eléctrico de todo el país.
Cammesa registra este fenómeno desde el Mundial de Qatar 2022 y realiza informes técnicos previos y posteriores a cada partido de la Selección, tras detectar un patrón vinculado a la simultaneidad con la que millones de personas siguen la transmisión. El organismo también indicó que esta tendencia se intensifica en días laborables y aumenta conforme el equipo progresa en el torneo.
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De cara a la final que Argentina disputará este domingo frente a España, se espera que este comportamiento vuelva a repetirse e incluso se intensifique, dado que se trata del partido más importante del torneo y que concentrará la atención de millones de hinchas.

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