En una extensa entrevista radial, el exsenador nacional Edgardo Kueider (PJ-Entre Ríos) volvió a criticar la condena que le impuso la justicia paraguaya por contrabando y brindó detalles de todo lo actuado en la causa. También reiteró sus cuestionamientos contra la causa Securitas. Apuntó contra “sectores del peronismo” por “armado” de las causas.
En declaraciones realizadas al programa A Quien Corresponda (Radio Plaza 94.7), Kueider aseguró que “sorprendió muchísimo la sentencia” y analizó que “no se condice para nada con lo que fue el transcurso del juicio oral, no solamente por la percepción que había en el ambiente, en el tribunal, etcétera, sino también porque todos los elementos que presentó el fiscal fueron muy escasos a los fines de justificar por qué el dinero es considerado mercadería. De hecho, Fiscalía prácticamente resignó esa argumentación, nunca la hizo y trató de ir por el lado de considerarlo un efecto. De hecho, su anclaje fue más ahí, al decir que el término efectos en la ley del Código Penal incluye el dinero. Esa fue la estrategia de Fiscalía y sorprendentemente fue el tribunal el que terminó dando una argumentación y considerando el dinero como mercadería y por lo tanto ahí encuadrando dentro de lo que es el Código Aduanero y darle la necesaria tipicidad al delito de contrabando, que por supuesto rotundamente apelaremos”.
Respecto de los tiempos para la apelación, indicó que “el tribunal estableció como fecha el 20 de julio para dar el fundamento y la sentencia completa y a partir de allí corren los plazos de apelación. No hablé todavía con la defensa técnica para consultarle si son tres días o diez días a partir de allí, pero sin duda se va a apelar esta sentencia, que es totalmente contraria a derecho. De hecho, si vamos a la legislación comparada, el dinero no es considerado mercadería ya en la mayoría de los países del mundo. Hay legislación específica cuando se trata de divisas, o bien hay países que han tenido que redactar una ley concreta, incluyendo el dinero”.
En tal sentido, planteó que en Paraguay no hay casos de condena por tentativa de contrabando: “Por eso, mi abogado en una entrevista dijo que esto iba a ser un antes y un después en Paraguay, porque nunca se había llegado a juicio. Y creo que el hecho de que haya llegado a juicio puso en alerta a muchos intereses aquí en Paraguay, porque es un cambio importante, una sentencia que determine que el dinero no es mercadería, imposibilita al sistema aduanero a decomisar dinero, decomisar vehículos, someter a juicios penales a la gente. Por algo nunca se llega a juicio y evidentemente se han acordado antes los términos de salida de las causas penales”.
“Yo nunca quise tomar una salida de la causa penal, porque siempre consideré que no había cometido delito y lo sigo considerando, por eso lo voy a apelar. Un cambio de sentencia hubiera sido importante para Paraguay y hubieran tenido que hacer como corresponde, como hace Argentina donde ya hay jurisprudencia con el caso de Cornejo Vargas que fue sancionado en diciembre de 2024, pero ya había incluso antecedentes de otros fallos anteriores, y la Cámara Federal de Casación Penal determinó que el dinero no es mercadería y absolvió a los acusados de contrabando de divisas, que llevaban dólares escondidos. Fue un fallo determinante y hoy por hoy es una falta administrativa el no presentar el comprobante al llevar dólares o dinero. Y eventualmente, como está regulado por leyes antilavados, esas medidas fueron tomadas justamente con el impulso de GAFI y otros organismos para prevenir el lavado, el tráfico de divisas del narcotráfico y por eso vas por otro carril. Por eso, cuando es un ciudadano común que no tiene antecedentes de narcotráfico ni nada grave, en la aduana lo que hacen es un acta, pueden cobrar una multa, eventualmente pueden retenerte temporariamente el dinero para contabilizarlo o incluso revisar los billetes y ni siquiera te pueden retener el vehículo, o sea, ni siquiera te pueden detener, salvo que sea un terrorista o un narcotraficante conocido, buscado, con antecedentes, o con condena. Ese es el carril y en Paraguay es la misma legislación, que es la ley 1.015, y es la que tenía que haberse aplicado. Se aplica el Código Aduanero porque eso permite un decomiso de todo, luego en la causa penal la persona que está implicada le sale más barato que lo exoneren e irse rápido y, de última, ni reclama lo decomisado”, especificó.
En este marco, aseguró que no fue formalmente notificado de la apertura de una segunda causa: “Yo no fui notificado; sí me enteré por los medios de comunicación de eso y mi abogado me dijo que se había enterado por los medios también de lo mismo, pero no habíamos recibido notificación de nada. Estoy en la espera de que haya alguna notificación al respecto”.
“Estos temas surgieron ya cuando sucedió lo de Ciudad del Este, en diciembre del 2024, fueron difundidos en los medios unas compras de departamentos y demás. Personalmente no realicé ninguna compra de departamento así que estoy tranquilo, lo que pasa es que uno ya arrastra la cuestión con la causa Securitas y eso ya es una mochila ante cualquier movimiento que haga. Por eso muchas personas, a veces, no quieren ni siquiera comunicarse con uno porque tienen miedo que lo involucren en una causa penal”, señaló.
Consultado por el trámite de extradición por las causas en la Argentina, Kueider lamentó que “hasta que lo se culminen todos los procesos aquí en Paraguay no me pueden extraditar; yo necesito ir a Argentina, necesito estar con mi familia y aparte necesito demostrar mi inocencia, que es fundamental”.
En este punto, volvió a destacar la celeridad de la justicia paraguaya y comparó lo que sucede en Argentina: “Yo agradecí al tribunal acá, pese al fallo, y destaqué la celeridad con que actuaron en esta causa porque independientemente de que hubo cuatro postergaciones esta causa tenía juicio oral para noviembre del año pasado, o sea menos de un año de los hechos y la Fiscalía tiene un plazo para investigar que puede ampliarlo por única vez y con justificación. Entonces, no tenés el problema que por ahí pasa en Argentina que agarran el manual típico de carpetazos, de persecución política, como manual de procedimientos donde alguien publica una noticia que vincula a alguien con un delito, un medio se presta a esa publicación, alguien que toma la denuncia la presenta al Ministerio Público y ahí depende si el Ministerio Público ya estaba en línea con la jugada, te termina imputando inmediatamente y ahí ya tenés una causa penal. Y te pueden tener años en una situación de incertidumbre. Acá en Paraguay por lo menos eso no sucede; tienen un plazo y después te podrán acusar si consideran que se puede llevar a juicio oral. Por lo que me dicen es normal que con lo mínimo te llevan a juicio oral porque para ellos la defensa del acusado es el juicio oral, la etapa intermedia tiene que ser muy contundente y con el mínimo requisito ya te mandan a juicio, pero en contrabando eran cuatro meses y lo cambiaron a seis. Así que son plazos acotados, razonables, y eso no pasa en Argentina”.
Reiteró: “Yo necesito ir a la Argentina, para mí es sumamente importante, más allá de una cuestión de que necesito estar con mi familia, con mis hijos, también me parece muy importante demostrar mi inocencia, y también demostrar las irregularidades en esa falsa acusación que me hicieron que me vinculan con un delito que jamás cometí”.
Sobre las causas judiciales en su contra que tramiten en Argentina, aseveró: “San Isidro y Concordia es lo mismo porque todo surge de una misma publicación periodística. Cuando dicen que Kueider tiene 255 causas penales es mentira, porque hay una sola denuncia que presentó un medio periodístico que jamás se interesó por investigar nada en Entre Ríos, ninguno de los casos resonantes de Entre Ríos aparecieron históricamente en ese medio, y un periodista de Mendoza que jamás se interesó por Entre Ríos, jamás publicó nada de Entre Ríos, jamás dijo nada de Entre Ríos, ni tampoco de la causa Securitas ni de funcionarios con enriquecimiento ilícito bajo investigación ni tampoco sobre funcionarios condenados por corrupción en Entre Ríos, se preocupó por mí y presentó en San Isidro la publicación periodística que estaba redactada de manera tal de vincularme a la causa Securitas para entrar por San Isidro y ahí estaba esperando con los brazos abiertos el fiscal militante (Fernando) Domínguez. Casualmente a escasos días de la votación de la Ley Base ingresa a la denuncia y en 48 horas ya tenía la causa armada. Esa causa San Isidro es la misma de Concordia porque es la misma publicación, nada más que en Concordia agarró un puntero que tiene resentimiento desde la época de la juventud, la presenta y el fiscal (José) Arias le da curso sin investigar si era cierta, si no era cierta, sin preguntar si los departamentos eran míos o no. Así inició toda una causa que desde el año 99 se puso a investigarme, pero de todas formas el accionar del fiscal ha sido respetuoso, excepto una vez que permitió que se mencionara a mi hijo menor en los medios, pero después ha sido respetuoso con el procedimiento, con el proceso y todo lo demás. Muy distinto ha sido lo de San Isidro”.
Sobre ello, apuntó que “la causa San Isidro es muy irregular, es ilegal y es corrupta. Así que esa causa va a ser un escándalo y quiero ir a defenderme y quiero demostrar esto. Porque encima lo tengo documentado. Y no lo tengo documentado porque conseguí pruebas por ahí, está documentado en el expediente. Todo es un escándalo. Pero el que tiene la condena soy yo, porque el periodismo de investigación generalmente se basa en la versión fiscal y el acusado, y si es político, ya es culpable de antemano, y por supuesto, una vez que te destruyeron una imagen pública, es una retroalimentación porque una vez que te destruyen una imagen pública, la misma justicia se retroalimenta de eso para seguir justificando su accionar en un círculo vicioso donde la propia Fiscalía deja trascender elementos que les parecen interesantes para la prensa; la prensa tiene una información valiosa que toma, porque es primicia y porque sale del expediente, y la difunde y la amplifica y eso retroalimenta la hipótesis fiscal. Pero nunca se han preocupado por ver el otro lado del mismo expediente de la parte de la defensa”.
Al respecto, aseveró que “la investigación interna de la causa Securitas inició en 2018 y en San Isidro arrancó en el 2020, pero del 2018 hasta ahora no hay ninguna mención a Edgardo Kueider en la causa Securitas. Sin embargo, me armaron una causa fenomenal, me están pidiendo prisión, me acusan de lavado de activos agravado, me pidieron código rojo de Interpol, y a otra gente que a lo mejor está mencionada ni siquiera lo llamaron para preguntarle cómo anda. Peor aún, hay directos vinculados a la causa Securitas, que tuvieron funciones directas en Enersa, con responsabilidad de firma, que han ido a declarar y no me mencionaron tampoco, y lo raro es que el fiscal tampoco les preguntó por Kueider a quien tienen bajo investigación. Esto va más allá de un error, esto es otra cosa”.
Al respecto, definió que con las causas judiciales “ganaron al sacarme de la carrera política cuando en las elecciones del año pasado se jugaban algunos intereses. Y la vendetta viene también porque hay intereses que se conjugan, hay intereses de vendetta de sectores que no les gustó para nada que yo no me haya prestado a desestabilizar el gobierno volteando la Ley Bases. Esa es la realidad de la milanesa. Y había algunas cuentas pendientes de antes, como la ruptura del bloque, que lo haría una y mil veces porque lo hice para defender los intereses de los entrerrianos, y si este es el costo político, me parece carísimo. Espero que no se sigan quejando algunos excompañeros cuando les armen a ellos causas penales, porque son especialistas en armarlas”.
En tal sentido, acusó que “está el propio peronismo involucrado en esto; dos sectores que conjugaron intereses en su momento. Aparte algunos se encargaron de difundir la versión de las coimas de la Ley Bases; desde sectores del peronismo que tenían especial interés en sacarme de la cancha han hecho un despliegue importante de pauta en medios de comunicación de Entre Ríos y algunos medios nacionales, y se han encargado sistemáticamente de instalar el tema de una coima en la Ley Bases. Y como sabemos, en Entre Ríos, uno o dos medios se preocupan por la información y lo demás son copie y pegue”.
Sobre la sentencia del tribunal paraguayo, explicó que “es una condena de dos años en suspenso. No es una probation, pero es un sistema similar a una probation y nos dejan en libertad. Es prisión domiciliaria hasta el día 20 y ahí van a decir cuáles van a ser las medidas que van a determinar; seguramente habrá que ir cada tanto a tribunales a informar la presencia y alguna otra disposición que tomará el tribunal, pero quedamos en libertad”. Adelantó que “seguramente una de las medidas va a ser no salir de Paraguay, y recordemos que estamos todavía bajo el marco de la extradición”.
En ese marco, reveló que evalúa “de qué manera” presentarse en la causa de San Isidro a brindar sus explicaciones: “Estoy evaluando de qué manera hacerlo, porque cuando se inició el proceso de extradición, allá por diciembre del 2024, se rechazó cuatro veces. Me están pidiendo la prisión preventiva y la extradición para declaración indagatoria, no para otra cosa, y se sugirió hacerlo por vía telemática y nunca quisieron, no sé por qué”.
En otro orden, Kueider comentó que en este tiempo “he estudiado todos los expedientes y todo lo vinculado a las causas penales que me tienen en cuestión. En ese sentido estoy bastante preparado en algunos temas y después uno tiene que subsistir acá en Paraguay. Independientemente que no me considero una persona no pudiente, pero uno tiene que generar recursos; a mí me han ayudado mucho algunos amigos de Argentina, familiares y demás, me siguen ayudando hasta el día de hoy para poder pagar los gastos, pero necesito generar recursos, así que estoy haciendo varias cositas para generar recursos y ya me están dando algunos resultados”.
Aclaró que “hoy podés trabajar en comunicación con internet, podés hacer comercio electrónico en internet, podés hacer un montón de cosas, pero tengo un impedimento en la cuestión fiscal, esa es la cuestión más complicada, porque no puedo facturar y tengo que rebuscármela, a ver cómo genero trabajo, pero me pagan como si fuera en relación de dependencia. Me las estoy rebuscando y tengo varios proyectos en marcha. Ahora que voy a poder recuperar la libertad y podré moverme un poco, y también es uno de los motivos por los cuales quiero ir rápidamente a Argentina, es poder abiertamente ponerme a trabajar en esos proyectos que tengo en mente, que están totalmente desvinculados de la política. Siempre cuando uno trabaja en comunicación tangencialmente va a tocar la cuestión política, pero no desde el lado nuclear de la política”.
Contó además que no le devolvieron los 210.000 dólares con los cuales inició su problema judicial: “Tampoco lo solicité y no son míos. De todas formas, si tenés un fallo condenatorio no te lo van a devolver, pero no le pregunté a los abogados si podemos reclamarlos. Me preocupa más el vehículo, que era de un amigo, pero ya veremos cómo resolverlo, cómo se recupera, si se puede recuperar”.
En cuanto al acompañamiento que tuvo en este tiempo, refirió: “He recibido visitas de amigos, pero de la política no. Entiendo que algunos tienen miedo hasta de mandarme un mensaje porque tienen miedo que después terminen teniendo algún tipo de problema, o ir a declarar. Mucho miedo ha habido; ahora no tanto, pero en los primeros tiempos juro que era así y había amigos que me manifestaban que tenían miedo. Uno está vinculado a causas y por ahí muchos no quieren aparecer, muchos no quieren venir porque tengo custodia y si salen en la prensa. Sí muchos otros han establecido contacto telefónico conmigo, lo siguen haciendo y otros han desaparecido de escena, que lo puedo entender porque los conozco, pero dado el vínculo sí me da cierto dolor, porque no está mal que alguien te llame para preguntarte cómo estás”.
Consultado por la opción de dejar de forma definitiva la política, analizó: “Yo dejé la política en otras ocasiones, ya tres veces he dejado la política porque yo tengo mi manera de ser. Acá hay un escenario diferente que es totalmente injusto. Uno sabe lo que significa cuando los medios te condenan, y eso se traduce en una condena social, y revertir eso –pese a tener fallos a favor- puede llevar un tiempo considerable. Ahora, ¿vale la pena el costo después de volver al ruedo? Uno sabe cómo funciona la lógica de la política, de los medios y demás, y la verdad que hoy en día no tengo ningún interés por razones obvias. Por mi forma de ser las tres veces que termino dejando la política fueron porque yo he tomado actitudes en base a lo que consideraba correcto y en base a mis convicciones y eso me ha traído problemas, porque la política cuando más alto de nivel estás, los costos son más grandes, y la dirigencia política siempre quiere que vos vayas al ritmo que les conviene, que les sirve, o que quieran, y a veces yo considero que eso no es correcto y hago lo que yo considero que es correcto, y acá los libres pensadores no juegan, los libres pensadores quedan out. Así me ha pasado en la época de la juventud, después volví y fui concejal, me pasó de vuelta en la época del post ‘que se vayan todos’ y volví a dejar la política; luego (Gustavo) Bordet me convenció para volver a la política y ahora me pasó esto también por hacer lo mismo, por pelear por lo que yo consideraba que teníamos que haber resuelto, que era la oportunidad histórica de devolverle a Entre Ríos los derechos de Santo Grande y poder brindarle una energía barata, y teníamos todo para lograrlo, porque teníamos un gobernador, yo era senador, que encima era una pata importante en el Senado de Alberto Fernández, que era el Presidente; Sergio Massa con una excelente relación con el gobernador; había mucha gente y sin embargo a veces los otros intereses, los celos políticos o lo que sea, obstaculizan. Y cuando uno ve que cuestiones menores impiden algo de una importancia estratégica para el crecimiento de tu pueblo, de tu gente, me parece que eso no es la política, y ahí uno entra en rebeldía y en frustración. Por eso rompí el bloque en su momento y el kirchnerismo no me lo perdonó jamás; luego tuve que forzar la media sanción de la ley de energía, que murió en Diputados, y que nos hubiera dado muchos beneficios también a los entrerrianos, y la tuve que forzar con ese voto que me negué a sacar de la jueza Figueroa que quería Cristina (Kirchner), porque Cristina la única agenda que tenía en el Senado era judicial, y me negué a votarle a todos los jueces que quería Cristina, no por los jueces porque yo no los conocía, pero yo quería sacar una ley que para Entre Ríos era importante. Logré sacarla con fórceps y no me lo perdonaron. De hecho, Mayans me advirtió en aquel momento ‘ya vas a tener la causa judicial vos también’. Y después terminó de eclosionar cuando voté la Ley Bases, aunque ya venía cuando voté la ley de boleta única. Había muchas facturas que pasarme y me las pasaron todas”.
Por otra parte, se mostró arrepentido de no haber declarado el dinero en la aduana como hubiera correspondido: “Por supuesto que uno con el diario del lunes dice ‘mirá vos, por qué no lo hice’. Ayer en mis últimas palabras ante el tribunal destaqué que Iara era un efecto colateral, porque termina pagando las consecuencias por la persecución mía en Argentina, porque es una persona que tiene su propia vida, que yo la había conocido hace poco y ya con eso la mataron pobre Iara; ella tenía su vida, tenía su emprendimiento, quería venir a vivir a Paraguay, quería hacer sus cosas, y termina pagando un costo enorme porque yo la estaba acompañando y tenía esa causa que me habían armado”.
Agregó que “el fiscal en los alegatos había mencionado que Guinsel y Kueider eran funcionarios y yo le aclaré que Guinsel nunca fue funcionaria, jamás en su vida fue funcionaria, tuvo cuatro meses de contrato en el Senado y sin embargo la tildan como que era mi secretaria cuando, en todo caso, sí fue secretaria cuatro meses en el Senado. El primero de junio pedí la baja de Iara y en febrero está el alta, y eso está documentado en el Senado, cualquiera puede ir a preguntar esa información. Por eso ayer le respondí al fiscal y le dije que yo me desvivía por declarar y en el tribunal cuando declaraban los testigos le anotaba al abogado cosas para preguntarles, y el tribunal entero vio cuando yo le mandaba esquelas al abogado y él me decía que no era necesario porque los testigos ya estaban diciendo que no había dinero oculto, que no les había costado encontrar lo que estaba ahí a la vista, que estaba en una mochila. Además, primero que yo tengo derecho a no declarar y sin embargo yo quería declarar porque quería decir que yo le había manifestado al agente aduanero si podía declarar en ese momento el dinero y el agente aduanero me dijo que tenía que haberlo hecho por internet. Y aparte, como yo no lo tenía en el radar porque esa suma no era mía, no la tenía en mi cabeza y no lo hice, pero le dije que lo declarábamos en ese momento del procedimiento y me dijo que ya era tarde. Y eso no quedó expuesto en el tribunal en ese momento porque el testigo no lo dijo, como tampoco dijo que no había una mochila”.
“En esos videos que se hicieron famosos, se ve que sacan mis credenciales, mi documento, sacan dinero, pero también sacan medicamento, una crema que he usado para el pelo y cosas personales mías, lo cual evidencia que eran de uso cotidiano y personal. Y los documentos que también usaron en la sesión del Senado que me expulsó, y se ve en los videos –que los pasaron también en el tribunal- que cuando uno para el vehículo y baja a hacer Aduana para hacer el ingreso al país, uno baja con sus documentos porque para hacer el trámite migratorio necesitás bajar con tu documento. Después subís al vehículo, arrancás y ahí te detienen; sin embargo, después aparece el documento en la mochila con la plata, porque el agente aduanero reúne todo lo que había en el habitáculo, en la cartera de Iara, lo que había para los peajes y lo mete todo en un solo lugar. Y me pide el documento a mí, y se ve en el video cuando yo doy la vuelta, abro la puerta del conductor y le entrego los documentos. Hay muchas cosas que podía haber declarado y no declaré porque tenía derecho a no declarar y porque mis abogados me aconsejaron que no declare, porque no era necesario porque los propios testigos ya estaban dando los elementos de absolución con su propia declaración. Además, le dije que no puedo pedirle disculpas al tribunal y al pueblo paraguayo por un delito que no cometí”, puntualizó.
Por último, consultado si Bordet tuvo contacto con él tras la detención, Kueider relató: “Tuvimos una charla luego de la Ley Bases, un par de meses después, no me acuerdo la fecha, pero él ya estaba imputado por enriquecimiento ilícito y yo todavía no tenía activada la causa de enriquecimiento ilícito, así que fue en ese ínterin. Y tuvimos una comunicación telefónica la noche anterior de la Ley Bases y previo a eso no habíamos tenido mucha comunicación. Después de eso nunca más, después de eso no hablamos”.
Sobre su relación con el senador correntino Carlos “Camau” Espínola, Kueider afirmó: “La verdad es que no hemos hablado; la última vez yo le mandé saludos y me respondió, pero no hemos tenido conversación, y yo tampoco lo he llamado para charlar. Lo último que tuve con él fue una charla antes de la sesión de mi expulsión donde le dije que lo de Paraguay era un proceso que recién iniciaba y que en Argentina la divisa no constituye un contrabando. Le pedí que me dieran el derecho a defenderme, así podía exponer esto, pero lo que terminó haciendo el Senado es expulsarme por un ilícito en flagrancia que en Argentina no es ilícito. No hubo oportunidad de defensa en Argentina, antes de la sesión del Senado que determinó una expulsión. En realidad, tenían acordada una suspensión para permitirme a mí defenderme, pero en el ínterin hubo una injerencia estratégica de la jueza (Sandra) Arroyo Salgado, enviando en el medio de la sesión una nota pidiendo mi detención, la extradición, la detención con la Interpol, etcétera, y eso motivó que muchos senadores cambien el voto sobre la marcha y me terminen expulsando”.

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